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sábado, 24 de diciembre de 2011

VILLANCICO

En el portal de Belén
al Verbo recién nacido,
mis labios lo han repetido
pero no lo han dicho bien:
¡Emmanuel!

En el portal de Belén
oí su primer vagido,
y ojalá hubiera entendido
lo que oí sin comprender
¡Ay! ¿por qué?

De Belén en el portal
quiso decirse a sí mismo
como un eco de su abismo.
Y mi eco repitió mal
su Voz triunfal.

En el portal de Belén,
fuera, lejos del ejido,
nos reveló el Prometido
que su mal es nuestro bien:
¡Amarga hiel!

En el portal de Belén
antes que el niño naciera
lo nombraban en su espera
y sabían nombrarlo bien
María y José.

Y de tal fe en el Portal
encontró el Dios-peregrino
hospedaje en su camino:
lumbre y agua, pan y sal.
Don frugal.

José ¿por qué llora el niño?
¿qué quiere decir su llanto?
“Llora porque a su cariño
no devuelven otro tanto”
¡Ay! ¿Cuánto?



En el portal de mi fe
al recién nacido amor
con mi mano de pastor
torpemente acaricié.
¡Oh! ¿Como osé?

Y aún guardo en mi tosca mano
el puñado de calor
que me entregó el Salvador
de todo el género humano
¡Mi Señor!

Lo acerco a la carne mía
y lo tengo entre mis brazos
tomándolo del regazo
en que lo acuna María
¡Todavía!

¿ERA CONVENIENTE QUE DIOS SE ENCARNARA?

UN BUEN AMIGO ME ENVÍA 
COMO SALUDO DE NAVIDAD
ESTE TEXTO DE SANTO TOMÁS DE AQUINO
Summa Theologica IIIª, Cuestión 1ª

¿Era conveniente que Dios se encarnara?
Es conveniente para todo ser aquello que le compete según su naturaleza; como es conveniente para el hombre razonar, puesto que eso le compete al ser racional por naturaleza. Pero la naturaleza de Dios es la bondad, según dice Dionisio en el c.l De Div. Nom. Luego todo cuanto pertenece a la razón de bien, conviene a Dios.

A la naturaleza del bien pertenece comunicarse a los demás, según escribe Dionisio en el c.4 De Div. Nom. Por consiguiente pertenece a la naturaleza del bien sumo comunicarse a la criatura de modo superlativo. Lo cual se realiza en sumo grado cuando Dios une a sí la naturaleza creada de tal manera que se constituye una sola persona de tres seres: el Verbo, el alma y la carne, como dice Agustín en el libro XIII De Trinitate. De donde resulta evidente la conveniencia de que Dios se encarnase.
Muy Feliz Navidad!!!