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viernes, 27 de junio de 2014

FALSA COMPASIÓN [12 de 20]
"OBEDIENCIA QUIERO Y NO COMUNIONES"

Respondo a una consulta de Carmen

Ella me escribe inquieta por el tema en boga: la comunión de los divorciados.
Si lo que queremos, como hijos de Dios por el bautismo, es complacer a Dios Padre, lo que importa es obedecerle gustosos, hacer su voluntad. No podemos desear "hágase tu voluntad" cuando en los hechos queremos imponerle la nuestra.
 En una palabra: unos pueden hacer la voluntad del Padre comulgando, y otros hacerla absteniéndose de comulgar. Eso es lo que importa.

El correo de Carmen dice:

 Hace un tiempo escribi a Catholic net una pregunta que no me han contestado. Vuevo a preguntar. dice Cristo tambien a Pedro que lo que ate en la tierra será atado en el Cielo y lo que desate en la tierra sera desatado en el cielo? Si uno mata a su conyuge, y luego se arrepiente Dios le perdona y se puede volver a casar pero si te divorcias Dios no te perdona?


Muy estimada: 
Su pregunta deberían haberla dirigido los amigos de la webmaster de Catholic.net al autor del artículo, P. Javier Olivera <javierolivera@ive.org>
Le estoy reenviando copia a él, que sin duda responderá con mayor conocimiento que yo sobre el tema que domina.

Pero creo que el Padre ha querido que me la enviaran también a mí para que le comparta la luz que se me alcanza sobre el tema que la inquieta.

Antes que nada, es un error decir que Dios no perdona el divorcio.
Estamos hablando del divorcio civil. Ese divorcio también lo perdona el Señor.
Más aún, ni siquiera es pecado si hay razones válidas y reales para divorciarse (civilmente), como en el caso de malos tratos, riesgo de vida, etc.
Esto es enseñanza de la Iglesia. Le recomiendo que lea el Catecismo de la Iglesia CAtólica.

Por el contrario, del matrimonio sacramental, válidamente contraído, no hay divorcio posible. Dios mismo lo ha dicho. El Padre, Cristo, la Iglesia permiten la separación por graves razones como en el divorcio civil. Pero mientras que el vínculo civil se disuelve, muy al contrario, el vínculo sacramental del matrimonio dura lo que el juramento irrevocable ante el altar: "hasta que la muerte nos separe".
Aunque los esposos se separen en vida, lo cual es lícito si hay razones graves, el sacramento permanece intacto. Esto impide tomar un nuevo cónyuge o, como dicen vulgarmente "rehacer su vida".

Jesús enseña que lo que el Padre no quiere, lo que le desagrada, es que luego de un matrimonio sacramental, un hijo suyo atente otra nueva unión. Si se hace eso, desconociendo la voluntad del Padre, el bautizado deja de comportarse como hijo, abjura y apostata en los hechos de su condición filial.. ¿Por qué? ¡Porque se desentiende de la voluntad del Padre y le opone su propia voluntad al querer del Padre!

EL AMOR NO SE TOMA VACACIONES

HASTA LOS PÁRROCOS 
SE DAN UN DÍA LIBRE 
¿POR QUÉ NO VOS?

Estimado Padre Bojorge, buenas noches.
Soy Sonia, ama de casa costarricense, que toma en serio su camino de santidad.
Recién he visto su programa de hoy "Doctrina resumida de los Padres del Desierto" y me asombró
la semejanza de lo que Usted expuso y lo que experimento una vez a la semana, más o menos.

Ya no veo TV comercial, sólo el canal católico, ni uso las redes sociales, ni escucho radio, ni hablo boberías por teléfono, pero sí me "escondo" del tedio, cuando me ataca la acedia, comiendo en exceso en el tiempo de comida y hoy, por ejemplo, además de eso, no fui a Misa, ni hice la Visita al Santísimo. 

El pensamiento que me invadió fue: "hasta los Párrocos se dan un día libre, por qué no vos?"
Me atrevo a escribirle, porque describió muy bien lo que nos ha  pasado a mi esposo, a mis hijos y a mí.

A veces lo comentamos entre nosotros y nos damos ánimo para no flaquear, pero a veces le hacemos la "seguidilla" al demonio y nos portamos blandengues y hasta risueños con esas flojeras.
 Dios lo bendiga y acompañe.

Querida Sonia: 
Me alegro de que el Señor se haya valido de ese video para hacerle comprender la clase de mal espiritual, mejor dicho la tentación que la ataca a Usted y familia. 
Fíjese bien en ese pensamiento: "Hasta tu párroco se toma un día de descanso"
Los enamorados no se toman descanso. Si nuestro vínculo con el Señor, con el Padre, con el Hijo y con el Espíritu santo, es un vínculo de amor con nuestro Creador, Nuestro Salvador, médico, maestro, pastor y sacerdote, con nuestro Abogado y Consejero que es el Espíritu santo... Si nuestro vínculo con ellos es de amor... no necesito tomarme descanso del amor, porque el amor busca descansar en estar con el que ama: "Yo estaré con vosotros hasta el fin de los siglos".
¿Qué decir de un esposo que necesita tomarse un día libre de su esposa, o de su esposa e hijos? O viceversa.

Si el demonio le puede sugerir algo así, es porque algo anda mal en su enfoque de "tomarse la santidad en serio". Temo que Usted tiene una mala imagen de lo que es ser santa. Quizás una exigencia del tipo de la Ley. Quizás un convertir la gracia en Ley y empezar a soportar lo que debía gozar. Quizás empezar a inquietarme en vez de recibir la paz. 

Vuelva pues a la fuente del amor en su alma. Vuelva a la gracia. Le mando adjunto un archivo con los links o enlaces a unas conferencias del Padre dominico español Fray Jesús Villarroel. Empiece a escuchar las predicaciones sobre el CAntar de los Cantares. Y téngame al tanto. Porque tengo luego otras sugerencias que le abrirán caminos de felicidad insospechada para su trato con el Padre y el Hijo, en el Espíritu Santo.
Va una conferencia de "promoción" 

Por hoy no puedo continuar. Muchas bendiciones para Ud, esposo e hijos 
Padre Horacio