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viernes, 3 de julio de 2015

SOBRE LA COMUNIÓN DE LOS DIVORCIADOS
Y VUELTOS A CASAR

Pregunta: -- ¿PUEDEN LOS DIVORCIADOS Y VUELTOS A CASAR SENTARSE A LA MESA DE LOS HIJOS?

Respuesta: -- ¡PUEDEN EXPRESAR SU OBEDIENCIA FILIAL PRECISAMENTE ABSTENIÉNDOSE DE LA COMUNIÓN! Y ASÍ PONERSE ANTE EL PADRE RECONOCIBLES COMO HIJOS VERDADEROS!

P. Horacio Bojorge S.J. (Montevideo)

Para dar esta respuesta a aquella pregunta es necesario aclarar los presupuestos bíblicos desde donde se puede decidir sobre esta cuestión. Como dice el exegeta jesuita Juan de Maldonado (1533-1583): “No sería menester explicación a no ser por la acalorada disputa que algunos traen sobre ella. Porque la diversidad de explicaciones hace inabordable el texto bíblico cuyo sentido es patente de suyo” (p. 61). Y también amonesta: “Nada tan impropio e indigno de la majestad de las Sagradas Escrituras como el imprudente abuso del ingenio en su exposición” (p. 62). Y también “No puedo disimular el enojo que me causan estas sutilezas agudísimas, curiosas y temerarias en el interpretar la Sagrada Escritura y quisiera contagiar a mi lector con mi enojo. Nada más peligroso que condescender con la petulancia del ingenio” (p. 91). [Juan de Maldonado Comentarios al Evangelio de San Juan, Citas según la edición Biblioteca de Autores Católicos, Madrid 1954]

La pregunta no es, como al parecer en muchos casos se está planteando, acerca de la opinión de unos hombres acerca de otros hombres, sino de la opinión de Dios Padre mismo acerca de la situación de estos bautizados y de si pueden acceder a comulgar en la santa misa.
En la discusión se echan de menos ciertos fundamentos comunes en la interpretación bíblica, sin los cuales los mismos textos pueden ser estirados en un sentido u otro mediante ingeniosas explicaciones, alejándose del sentido obvio desde siempre para la Iglesia. Explicaciones que en ciertos casos se vuelven contra el sentido general de la revelación bíblica tal como la ha entendido  durante dos milenios la tradición y explicado el magisterio y han entendido y vivido los santos pastores y fieles.
Por eso parece fundamental partir de la teología bíblica de la justicia y de quién es justo a los ojos de Dios. Por lo que me atrevo a ofrecer este aporte como marco de referencia o eje de coordenadas para ubicar la cuestión.

TENTADA CONTRA EL ESPOSO

Padre:
Mi esposo y yo nos llevamos bien, sin embargo me enojo con él por lo desorganizado y despistado en todo. 
Necesito su consejo, porque esto muchas veces no me deja ni siquiera mirarlo. 
Agradeceré su atención.
Joselina


Estimada Joselina:
Si usted no se da cuenta de que esos pensamientos (y consiguientes sentimientos) contra su esposo son tentaciones, es decir pensamientos malignos y demoníacos, -- y si continúa considerándolos suyos, lo cual significa que usted hace suya la tentación porque la acepta -- su matrimonio puede estar teniendo los días contados. Esos pensamientos, si usted los sigue aceptando, crecerán y le invadirán la mente como un cáncer. Dicho de otra manera, las razones del demonio la dominarán y determinarán sus actos.

Confiésese con un sacerdote, acusándose de aceptarlos cada vez que se entretiene con ellos. Y también confíeselos a su esposo como pensamientos ajenos que la torturan y que Usted no quiere aceptar, sino apartar de su mente. Y para vencer en esa lucha pida ayuda y luz al Señor. Usted debe defender a su marido contra esos pensamientos. De lo contrario, el enemigo la utilizará para destruirlo y destruir el amor entre ustedes.
Padre Horacio