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sábado, 28 de febrero de 2009

LA DESACRALIZACIÓN
DEL AMOR ESPONSAL
A LA LUZ DE LA CIENCIA
DE LAS RELIGIONES

Confirmo lo dicho en la entrada anterior
considerándolo a la luz de la Ciencia de las Religiones
Tras una vida de estudiar las religiones, el hierólogo Mircea Eliade arribó a esta conclusión: “lo sagrado, - dice – es un elemento de la estructura de la conciencia [humana], no un estadio de la historia de la conciencia”[1].
Y aún más explícitamente, afirma que: "En los niveles más arcaicos de la cultura, todo el vivir del ser humano es ya de por sí un acto religioso, pues tomar el alimento, ejercer la sexualidad y trabajar son actos que poseen un valor sacramental. Dicho de otro modo: ser -o más bien hacerse hombre -significa ser religioso"[2].
Voy a hacer tres consideraciones a propósito de estas afirmaciones de Mircea Eliade:

miércoles, 25 de febrero de 2009

LA FAMILIA CATÓLICA EN EL CONTEXTO DE LA CRIPTORRELIGIÓN IRRELIGIOSA

Religión irreligiosa: la autodivinización del hombre
Luego de mostrar por qué y en qué sentido se llama religiosa, santa o sagrada a la familia creyente en el Antiguo y el Nuevo Testamento y de mostrar cómo, la acción desacralizadora produce la disolución de los vínculos religiosos, es decir divino-humanos, que unen a Dios y a los hombres en un solo Nosotros, llega el momento de insistir en la necesidad de despejar el equívoco que produce usar la palabra desacralización, de la que sin embargo resulta difícil prescindir debido a que se nos ha impuesto por un uso generalizado.
Y, sin embargo, son muchos los que han observado que las palabras desacralizada, secularista, laicista, sirven al encubrimiento de la verdadera naturaleza del fenómeno cultural y social al que se aplican.
En efecto, encubren el hecho de que el fenómeno que se presenta y actúa como irreligión, ¡es de naturaleza religiosa!
Las designaciones corrientes nos encubren que estamos ante un hecho religioso, ante una religión-irreligiosa o antirreligiosa. La irreligión es la religión del hombre que insurge contra Dios y usurpa la condición divina.
Una religión, por otra parte, tan vieja como la religión bíblica.

La divinización del Hombre



viernes, 20 de febrero de 2009

PROCESO DE DESACRALIZACIÓN DE LA FAMILIA CATÓLICA (2)

LA DESACRALIZACIÓN DE LA FAMILIA CATÓLICA
EN LA RELIGIÓN DEL PROGRESO E IDOLATRÍA DEL HOMBRE
La religión irreligiosa y tres consecuencias funestas

Hemos visto lo que implica la visión religiosa del matrimonio según la revelación divina en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. Y porqué el matrimonio es santo en aquél y sacramento en éste.

Veamos ahora cuál es la visión del matrimonio en la religión secularizada y desacralizada, es decir, valga el retruécano, en la religión irreligiosa. En la idolatría del hombre, que merece el nombre de idio-latría (= adoración de sí mismo) e ideo-latría (= ideo-logía criptorreligiosa).

Lo que esta visión propone es la desvinculación de los lazos esponsales de todo lazo con Dios; y en consecuencia, de todos los demás lazos de parentesco derivados de la alianza matrimonial.
Según esta visión, no tiene sustento objetivo afirmar que haya relaciones objetivas “entre los hombres y Dios”, ni se reconoce la existencia objetiva de un Dios “vincular y vinculador”.
La consecuencia es que todo lo relativo al matrimonio y la familia se reduce a vínculos interhumanos; que, perdido su sustento divino, objetivo, sobrehumano; esos vínculos son amenazados, erosionados, deteriorados, y a veces enteramente devorados por el remolino subjetivo de las pasiones incontroladas: del amor propio.
Sucede así que los vínculos de amistad matrimonial o de parentesco, son transmutados en vínculos de dependencia o de dominación.

CONSECUENCIAS
Tres funestas consecuencias
1ª La guerra entre los "dioses": el imperio de las relaciones de dominación, entre los esposos, en la familia y la sociedad
2ª La pérdida de identidad del individuo por la corrupción de sus vínculos familiares y sociales
3ª Las conductas adictivas, sucedáneas de la gratificación del amor del que se carece.

miércoles, 18 de febrero de 2009

¡COME CI VOGLIAMO BENE NOI!
¡CUANTO NOS QUEREMOS NOSOTRAS!
BUEN AMOR DE MADRE E HIJA

Un testimonio de Teresa Viacava
Estuve cuidando a mis padres varios años seguidos, doce en total, de los cuales los últimos fueron más intensos a medida que necesitaron más ayuda. Mi papá murió dos años antes que ella. Él se valió siempre por si mismo, hasta el último día y con mucha lucidez. Ella tuvo una enfermedad que puede tener varios nombres, pero al fin, la dificultad es la misma, demencia senil, que se fue agudizando, llegando a ser al final como un bebé necesitado de todo cuidado. Siempre fue muy buena, de un corazón de oro, preocupada por el bien del otro, de su familia en primer término, ayudó a muchas personas haciéndoles trámites como obtener jubilación para dos personas discapacitadas, visitando enfermos, especialmente una enferma de artritis…
A pesar de que a veces yo perdí la paciencia, siempre me recibía con un gran abrazo y un beso a la tarde cuando regresaba para cuidarla Siempre me recibía con un gran cariño, y a medida que fue perdiendo la lucidez mental no perdió su bondad, ni su cariño, ni su necesidad de afecto. Desde que murió mi papá, de lo que –gracias a Dios- no se dio demasiada cuenta hasta el final fue perdiendo vitalidad y fuerzas y perdió la poca lucidez que tenía.
Los últimos tiempos, realmente parecía que ya no estaba con nosotros, la alimentábamos a través de un PEG, no hablaba, ni daba señales de nada, ni de entender algo, por eso la experiencia vivida por mi me llegó como algo inesperado, asombroso y como un lenguaje del Señor.

domingo, 15 de febrero de 2009

PROCESO DE DESACRALIZACIÓN DE LA FAMILIA CATÓLICA (1)

LUTERO Y LA DESACRALIZACIÓN
DEL MATRIMONIO Y DE LA FAMILIA CATÓLICA

Y digo la familia católica, y no familia cristiana, porque Lutero no lo vio así, ni lo ve así su posteridad espiritual de cristianos no católicos que no conceden carácter sacramental al matrimonio [1].

martes, 10 de febrero de 2009

LAS DIMENSIONES DIVINAS DE LA FAMILIA SEGÚN LA REVELACIÓN BÍBLICA: SANTIDAD Y SACRALIDAD (2)

2.- SACRALIDAD DE LA FAMILIA
(NUEVO TESTAMENTO)
El motivo por el cual la familia en el Nuevo Testamento es santa y, aún más, sagrada, es, en cierto modo, inversa.
En el Nuevo Testamento ya no se trata de que Dios sea un miembro del clan humano, sino que ahora son los hombres quienes pasan a ser admitidos como miembros de la familia divina por una gracia de divina regeneración.

En efecto. Jesucristo enseña que los hombres, al acceder a la condición de hijos de Dios, entran a formar parte del Nosotros divino.

jueves, 5 de febrero de 2009

LAS DIMENSIONES DIVINAS DE LA FAMILIA SEGÚN LA REVELACIÓN BÍBLICA: SANTIDAD Y SACRALIDAD

1.- SANTIDAD DE LA FAMILIA
(ANTIGUO TESTAMENTO)
1. La santidad del matrimonio y la familia en el Antiguo Testamento
El motivo por el cual en el Antiguo Testamento, la familia es santa, es porque Dios es un miembro de la estructura de parentesco de la familia patriarcal y por lo tanto del clan y del pueblo de la Alianza, en la plenitud de sus doce tribus.
Dios entra en relación de parentesco con los patriarcas por el establecimiento de una Alianza. Y se comporta como verdadero pariente, asumiendo y cumpliendo los deberes de protección y providencia de un buen pariente.
Yahveh es no solamente el Dios de los Padres, sino el pariente divino. Es, literalmente: el “Pariente de Isaac”[1].

La motivación a la santidad de la familia, en el Antiguo Testamento es la del Levítico: “Sed santos porque yo Yahvé, vuestro Dios, soy santo”. La pertenencia recíproca es la del parentesco: “Soy vuestro Dios, sois mi pueblo, eres nuestro Dios, somos tu pueblo”. “Él es nuestro Dios, a Él pertenecemos”[2].

En esta visión, el matrimonio entre los miembros del pueblo de Dios, es una realidad religiosa porque el amor humano es una imagen y semejanza del amor divino, y porque de él nacen los hijos de la Promesa.

lunes, 2 de febrero de 2009

MADRES HEROÍNAS

TESTIMONIOS VARIOS

Por Magaly Llaguno,
Directora de Vida Humana Internacional
[Fuente: http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/heroinas.html ]

"Mujer ejemplar no es fácil hallarla; ¡vale más que las piedras preciosas!... Los encantos son una mentira, la belleza no es más que ilusión, pero la mujer que honra al Señor es digna de alabanza. ¡Alábenla ante todo el pueblo! ¡Denle crédito por todo lo que ha hecho!" (Proverbios 31:10 y 31:30-31.)
Debido a los logros positivos del movimiento feminista, la mujer que triunfa en el mundo de los negocios, en el arte, la medicina, el servicio público, etc.; recibe el premio por sus esfuerzos, ya sea en reconocimiento público o tan sólo en términos materiales. Es justo que así sea, pues aún hoy en día, para poder triunfar en cualquiera de estos campos en los cuales hasta ahora han imperado los hombres, las mujeres tenemos que esforzarnos mucho más que ellos.

Sin embargo, a la mujer que sobresale en el papel de esposa y madre, que es el más importante que Dios le ha confiado, pocas veces se le honra públicamente. En este artículo, y con motivo del Año Internacional de la Mujer, quiero contar brevemente la historia de varias madres heroínas, defensoras de la vida humana que supieron cumplir con este papel, tan vital para la supervivencia de la sociedad.