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lunes, 30 de marzo de 2009

DESACRALIZACIÓN DE LA SEXUALIDAD Y ABOLICIÓN DEL AMOR HUMANO

Santidad familiar y corrupción de la sexualidad: Levítico 18
He tenido que extenderme necesariamente en exponer los estudios de Mircea Eliade y en otras consideraciones y citas que demuestran la sacralidad de la esfera de lo interpersonal en la revelación bíblica.
Si se ha retenido la sustancia de ellas, se podrá entender mejor un texto bíblico que volveré a aducir en este blog a continuación. Se trata del capítulo dieciocho del libro del Levítico que he presentado antes.

A la luz de lo que vengo exponiendo quizás emerja, - de lo que podrían parecer oscuridades arqueológicas -, a una luz muy actual; brindándonos un mensaje que necesitamos urgentemente para preservar la santidad y la sacralidad familiar, base y fundamento de todo entramado social, frente a la desacralización del amor humano que lo precipita en la profanación por vía de la anarquía sexual.
El sexo desvinculado, sustraído a la ley natural de los vínculos, ha sido siempre, desde los cultos de la prostitución sagrada, una desacralización de la unión esponsal y de la familia, por idolatría de la sexualidad.

miércoles, 25 de marzo de 2009

LA PROHIBICIÓN DEL INCESTO
EXPLICADA POR SAN AGUSTÍN

La explicación monogenista del origen de la humanidad ha planteado la pregunta acerca de la necesidad de relaciones incestuosas entre las primeras generaciones de descendientes de Adán y Eva y las razones de su posterior prohibición. Es una cuestión que debo omitir por razones de tiempo pero a la que ha respondido San Agustín en la Ciudad de Dios[1].

La Religión como fuente de toda sociedad

lunes, 23 de marzo de 2009

EL DIOS PARIENTE:
EL ORIGEN DIVINO DEL AMOR HUMANO
Y DE LA SOCIEDAD

EL DIOS PARIENTE: Go'el
Claude Lévi-Strauss se ha preguntado sobre la estructura elemental del parentesco tal como de hecho se encuentra en las diversas culturas. Le ha dado la espalda a lo que en todas esas culturas vincula a Dios en la estructura de parentesco, desde el origen del parentesco.
No se ha detenido a tomar en consideración, en serio, lo que en esas culturas, de manera particular en las bíblicas, forma parte de la vivencia del parentesco con Dios.
Claude Lévi-Strauss ha omitido tomar en consideración una pregunta que el autor bíblico inspirado y su público sí se han planteado como ineludible y lo es para cualquier hombre sencillo pero no tonto.

Dios pariente en el principio
El autor sagrado, en vez de plantearse la pregunta acerca de las estructuras elementales del parentesco, se ha preguntado sobre su origen. Esto es: en un principio, cuando no había un cuñado ni un suegro humano para recibir de él una esposa, el primer hombre tuvo que recibir su mujer de Dios, y por lo tanto, Dios actuó, en un principio, en el lugar de un suegro o de un cuñado. Dios es pues un protopariente del hombre.
Para el hombre bíblico, ya en el acto de la creación, el Dios Creador establece la primera relación, a la vez religiosa y social con Adán, dándole a Eva como mujer.
Para el hombre bíblico, la primera sociedad no es, pues, una sociedad entre hombres, ni siquiera entre esposos, sino una sociedad religiosa, es decir humano-divina: de Adán con Dios. De esa relación religiosa toma origen la sociedad esponsal primero y la sociedad humana después.
La relación religiosa Dios-Adán, es anterior a toda otra superviniente relación interhumana. Y por eso, Dios podrá regular mediante la ley la relación del hombre con su mujer, y el hombre no tendrá sobre ella una potestad incondicionada, sino regulada por la ley divina.

viernes, 20 de marzo de 2009

LA ANTROPOLOGÍA ATEA
DE CLAUDE LÉVI-STRAUSS

CLAUDE LÉVI-STRAUSS:
INTENTO DE CONVALIDACIÓN ACADÉMICA
DE UNA ANTROPOLOGÍA DESACRALIZADA

Quiero referirme ahora a la teoría de Claude Lévi-Strauss acerca de la estructura elemental del parentesco, porque me parece que es un intento de convalidar académicamente el proceso de profanación de los vínculos matrimoniales y de su consiguiente absolutización.
Claude Lévi-Strauss enseñó Antropología social en la Sorbona y se ha dicho de él que fue autor “de la filosofía más rigurosamente atea de nuestro tiempo”[1].

El origen de la sociedad y la estructura elemental del parentesco
Excluido por principio metódico todo dato revelado acerca del origen de la sociedad humana, Claude Lévi-Strauss busca ese origen de la sociedad humana y cree haberlo encontrado en la estructura elemental del parentesco.
Su enfoque de la estructura elemental del parentesco que, según él, marca, en su origen, el pasaje del estado de naturaleza al estado de sociedad, ignora totalmente cualquier origen ni arquetipo divino, ya sea para la alianza matrimonial, ya sea para las relaciones de parentesco. No hay lugar, en su pensamiento, para que pueda existir objetivamente un nosotros humano-divino o divino-humano como sucede en la revelación bíblica. Su visión de lo social descarta totalmente este hecho y sólo considera relaciones entre seres humanos. No puede haber sociedad entre Dios y el hombre.

domingo, 15 de marzo de 2009

DESACRALIZACIÓN DE LA SEXUALIDAD Y ABOLICIÓN DEL AMOR HUMANO

Santidad familiar y corrupción de la sexualidad: Levítico 18
He tenido que extenderme necesariamente en exponer los estudios de Mircea Eliade y en otras consideraciones y citas que demuestran la sacralidad de la esfera de lo interpersonal en la revelación bíblica.
Si se ha retenido la sustancia de ellas, se podrá entender mejor un texto bíblico que volveré a aducir en este blog a continuación. Se trata del capítulo dieciocho del libro del Levítico que he presentado antes.
A la luz de lo que vengo exponiendo quizás emerja a una luz muy actual, desde lo que podrían parecer curiosidades arqueológicas, brindándonos un mensaje que necesitamos urgentemente para preservar la santidad y la sacralidad familiar, base y fundamento de todo entramado social, frente a la desacralización del amor humano que lo precipita en la profanación por vía de la anarquía sexual.
El sexo desvinculado, sustraído a la ley natural de los vínculos, ha sido siempre, desde los cultos de la prostitución sagrada, una desacralización de la unión esponsal y de la familia, por idolatría de la sexualidad.

martes, 10 de marzo de 2009

¿PUEDE DESACRALIZARSE EL AMOR SIN ABOLIRLO?

GOEL:
EL DIOS PARIENTE POR ALIANZA:

ELECCIÓN, AMOR, MISERICORDIA, FIDELIDAD,
RELIGIÓN Y PARENTESCO
En todas las religiones y culturas el epos funda el ethos. El epos es la narración de los orígenes y del pasado, la teogonía, el relato de los orígenes, tiene una función de hermenéutica existencial, es decir cultural y pretende arrojar luz y decir algo significativo y orientador para el presente. Algo que inspira y orienta el obrar humano: ethos.
En la revelación que nos trasmiten las Sagradas Escrituras, el obrar de Dios, del Dios de la Alianza, es el fundamento, el modelo ejemplar y el precedente posibilitante a la vez, de la moral y de la cultura de la Alianza (ethos).
Ahora bien, esa conducta divina se define, en la revelación bíblica, por dos atributos divinos: Jen gracia y Jésed amor y misericordia. Por gracia y misericordia Dios elige, ama y se vincula. Jen y Jésed son las dos virtudes del antes y después de la Alianza, las virtudes del Dios de la Alianza.
Y como la Alianza debe perdurar y perpetuarse fielmente, otro de los atributos divinos que tienen su paralelo en el amor humano, cuando es puro, es su fidelidad, su ‘emuná.

El Nosotros divino-humano al que pertenece Dios con los hombres, como veremos, tiende a expandirse y universalizarse, por ejercicio de gracia y misericordia, primero dentro del pueblo mismo de la Alianza y después a nivel de toda la Humanidad. “En ti serán bendecidas todas las naciones” le anuncia Dios en el momento de elegir a Abraham[1].

Insisto en señalar que jen y jésed, gracia y misericordia, así como Go’el = pariente, ‘emunáh, fidelidad, son, en el ámbito de la religión y cultura bíblica que los acuña, términos que pertenecen a la vez al ámbito de las relaciones religiosas (es decir divino-humanas) y al ámbito de las relaciones familiares y sociales (es decir inter-humanas). Jen y jésed son atributos divinos tanto como virtudes esponsales que unen por elección y amor a los esposos, y son también las virtudes que han de regir todas las relaciones de parentesco nacidos de la alianza esponsal y entre los miembros de la tribu y del clan.


jueves, 5 de marzo de 2009

LA SUPREMA EPIFANÍA DE DIOS:
LAS RELACIONES INTERPERSONALES (1)

PORQUE DIOS ES AMOR, TODO AMOR ES DE ORIGEN DIVINO
POR LO TANTO SANTO O SAGRADO
Dije antes que Mircea Eliade reconoce que no hay dimensión de la naturaleza o del cosmos que no haya sido o no pueda ser considerada, en un momento u otro, por uno u otro grupo humano, como una epifanía, como una manifestación de la divinidad, de su dynamis o de su gloria. Dios se revela ubicuamente.
Quiero someter ahora a su consideración un hecho: cómo la hierofanía más perfecta se da en las relaciones interpersonales. Con lo que, mostrándose Dios en lo que el hombre vislumbra que es la gloria del amor, comienza a revelar Su esencia divina como Amor, para culminar, por la encarnación del Verbo, invitando al hombre a sumergirse en Dios por una comunión de Amor.

Reenlazo, pues, ahora mi discurso con aquellas afirmaciones iniciales sobre el carácter religioso de la familia en la religión del Antiguo y del Nuevo Testamento, y quisiera fundamentarlas, a continuación, en una ulterior presentación de la revelación de Dios como Dios pariente, Go’el en hebreo, y finalmente como Dios Padre de Jesucristo y nuestro. Aspiro así a mostrar que, primero la santidad y por fin la sacralidad del matrimonio y la familia, son las característica de la religión católica y su fundamento.
Por el mismo hecho, queda de manifiesto que la así llamada profanación y trans-sacralización de la sociedad y la familia, no es otra cosa que idolatría del hombre, y que destruye por su base el fundamento religioso del matrimonio y la familia bíblica desde su origen a su culminación.