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sábado, 30 de octubre de 2010

LA CASTIDAD EN EL NOVIAZGO
¿QUÉ HACER PARA NO CAER? (4 de 4)

Padre,
Agradezco a Dios por sus consejos. Han sido fundamentales para mí.
He hablado con mi novio, sincerándome. Le pedí disculpas por lo que había hecho, le conté que había llevado a la oración todo lo que pasó y que todo había sido mi culpa.
Él me dijo que de ninguna manera las cosas podrían quedar como "si nada hubiese pasado"; que era necesario modificar nuestras acciones para encaminar nuestro noviazgo al Cielo. Y que esos cambios iban a ser lo que demostrarán a Dios el propósito de enmienda por nuestros pecados.
Me dijo que temía mucho volver a caer y que no quería arriesgarse a eso nunca más. Hizo hincapié en el miedo que tenía a dañarme,

miércoles, 27 de octubre de 2010

BENEDICTO XVI EN INGLATERRA: Libertad religiosa y felicidad pública

UNA RELECTURA DESDE EL RÍO DE LA PLATA  Pero válida también para América Latina y el Caribe

Lo que SS. Benedicto ha dicho en Inglaterra es un mensaje para el mundo, para toda Europa, pero también para el resto y para el país desde donde escribo: Uruguay así como para otros países de este hemisferio. Me permito pues editorializar a propósito de estas decisivas afirmaciones.

Mientras en Europa se acaba de zanjar la discusión sobre el derecho a la objeción de conciencia, en este mismo momento, en Uruguay el ejercicio de ese derecho se le está denegando a profesionales e instituciones de la salud.

Es razonable temer que el mismo principio en que se basa hoy ese "desconocimiento" justificará en lo sucesivo la imposición de un pensamiento único en los demás ámbitos de la vida pública, como pueden ser las instituciones de enseñanza. De ahí la actualidad del reclamo del Papa que expongo sintéticamente aquí.

En el encuentro con las autoridades de gobierno en el Holyroodhouse  Benedicto XVI ha dicho que si se excluye la reflexión sobre Dios y sobre la religión en la vida humana "sobreviene una visión trunca del hombre y de la sociedad".

Por esto, las instituciones religiosas, incluyendo las instituciones católicas, "deben ser libres de actuar de acuerdo con sus propios principios y sus propias y específicas convicciones". Lo que está en juego es la libertad, que no por ser libertad religiosa es menos respetable y sagrada que cualquier otra libertad.

Al escuchar esta afirmación del Papa me hago las siguientes reflexiones.
Es sorprendente que en un mundo donde la libertad es reconocida en teoría como derecho humano fundamental, se considere políticamente correcto desconocerla, impedirla y arrebatarla en la práctica sin ningún escrúpulo ni la más mínima vacilación, negando a las personas la libertad para configurar su vida de acuerdo al imperativo de su conciencia, incluida su visión religiosa de la vida.

Es extraño que esté ocurriendo la privación tiránica de libertad, dentro de regímenes que proclaman, al parecer  sinceramente, ser democráticos y respetuosos de las libertades. Por eso resulta también llamativo que el Papa tenga que salir a defender algo tan elemental y en apariencia admitido como obvio por los actores políticos contemporáneos.

Es extraña también que reine una extendida sensibilidad hemiplégica de influyentes actores políticos que al mismo tiempo que luchan por la libertad y los derechos de ciertas minorías y se esfuercen en reconocerlas en las leyes, desconozcan e impidan, también por via de leyes, el ejercicio de las libertades y derechos religiosos, particularmente de los derechos de los católicos.Da la impresión de que sólo esos derechos de los cristianos fuesen considerados incompatibles o reñidos con el bien común que se pretende tutelar recortándolos.

En efecto, ha dicho el Papa hablando en el Westminster Hall, en el encuentro con autoridades civiles, que la fe no es un "un hecho puramente privado y subjetivo", sino "la fuente de nuestra felicidad última como individuos",

Así puede resumirse el razonamiento central que Benedicto XVI ha hecho en su histórica visita a Gran Bretaña desde el 16 al 19 de setiembre de 2010. Este razonamiento ha sido el hilo conductor de sus intervenciones en los varios encuentros que ha tenido en Edimburgo, Glasgow, Londres y Birmingham donde terminó su viaje con la ceremonia de Beatificación del Cardenal John Henry Newman.

LA CASTIDAD EN EL NOVIAZGO
¿QUÉ HACER PARA NO CAER? (3 de 4)

Padre,
Mi novio me comentó el motivo de su enojo. Él me dijo que creyó haberme aclarado antes que mi trato hacia él era “cargoso”. Lamentablemente yo no advertí eso, es decir lo escuché, pero no lo internalicé y que porque no cambié mi modo de proceder con él, llegamos a la situación tan fea de esa tarde.
También estimo que tiene que ver con su disgusto, que él en su adolescencia había tenido una caída significativa en este aspecto, por lo cual él me confió que esta situación lo hizo "retroceder" a eso de lo cual él tanto se había venido cuidando.

miércoles, 20 de octubre de 2010

LA CASTIDAD EN EL NOVIAZGO
¿QUÉ HACER PARA NO CAER? (2 de 4 )

“Creo que he caído en la trampa que usted dice: “de querer apoderarme del varón”. Por inseguridad busco que me demuestre lo que siente de manera más física. Y eso es realmente una estupidez mía, porque él me lo demuestra precisamente "sin lo físico", se esfuerza por nuestra relación, viaja y se sacrifica... Yo no veía lo que Usted me hace ver, estaba ciega por miedo a perderlo, cuando él demostraba todo el tiempo amarme. Por eso lo excité”

Padre Horacio
Mil gracias por su respuesta. Paso a responderle punto por punto.

1- Tiene razón yo no puse límites. Es más: yo llevé la situación a ese extremo. Lamentablemente nunca me di cuenta de eso hasta después de lo que sucedió. Eso me llena de mucho dolor pero me muestra lo necesario de ser humilde para comprender que se puede caer y que es necesario estar prevenidos.

miércoles, 13 de octubre de 2010

LA CASTIDAD EN EL NOVIAZGO
¿QUÉ HACER PARA NO CAER? (1 de 4)

Todo se nos fue de las manos, no pasó nada, pero sólo porque Dios no nos dejó caer… los dos perdimos el control… Yo quiero que él sea santo y que se vaya al Cielo. Y quiero lo mismo para mí. Quiero que podamos mostrarle a Dios los frutos de un noviazgo santo, pero, con lo que nos viene pasando a los dos, me parece realmente lejano e imposible por momentos.”

Padre,
¿Cómo está? Antes que nada muchas gracias por el aporte que hace a todos los cristianos con su blog. Le cuento por qué le escribo.

Resulta que estoy de novia hace poco más de seis meses, con un chico buenísimo, practicante y piadoso. Pero tenemos un problema con el tema de la pureza.