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martes, 27 de marzo de 2012

LETANÍAS PIDIENDO LA HUMILDAD

Del Cardenal Rafael Merry del Val
(En la foto, junto a S.S. san Pío X)


Jesús manso y humilde de corazón, óyeme.
Del deseo de ser estimado, líbrame, Jesús.
Del deseo de ser amado,
Del deseo de ser ensalzado,
Del deseo de ser respetado,
Del deseo de ser alabado,
Del deseo de ser preferido a otros,
Del deseo de ser consultado,
Del deseo de ser aprobado,


Del temor de ser humillado, líbrame, Jesús.
Del temor de ser despreciado,
Del temor de ser rechazado,
Del temor de ser calumniado,
Del temor de ser olvidado,
Del temor de caer en ridículo,
Del temor de ser injuriado,
Del temor de ser sospechoso,


Jesús, hazme la gracia de desear: que los otros sean mayores que yo,
que los otros sean más estimados que yo,
que los otros se engrandezcan en la opinión del mundo y yo disminuya,
que los otros sean escogidos y yo no,
que los otros sean ensalzados y yo desdeñado,
que los otros puedan serme preferidos en todo,
que los otros sean más santos que yo con tal de que yo sea lo más santo que pueda ser.


Concédeme, Jesús: el conocimiento y el amor de mi nada,
el perpetuo recuerdo de mis pecados,
la persuasión de mi mezquindad,
el aborrecimiento de toda vanidad,
la pura intención de servir a Dios,
la perfecta sumisión a la voluntad del Padre,
el verdadero espíritu de compunción,
la decidida obediencia a mis superiores,
el odio santo a toda envidia y celos,
la prontitud en el perdón de las ofensas,
la prudencia en el callar los asuntos ajenos,
la paz y la caridad con todos,
el ardiente anhelo de desprecios y humillaciones,
el ansia de ser tratado como Tú,
y la gracia de saber aceptarlo santamente.


María, Reina, Madre y Maestra de los humildes, ruega por mí,
San José, protector y modelo de los humildes, ruega por mí,
San Miguel Arcángel, que fuiste el primero en abatir a los soberbios, ruega por mí.
Santos todos, santificados por el espíritu de humildad, rogad por mí.


Oración
Señor Jesús, que siendo Dios te humillaste hasta la muerte y muerte de cruz para ser ejemplo perenne que confunda nuestro orgullo y amor propio, concédenos la gracia de imitar tu ejemplo para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta gozar eternamente de ti en el cielo. Amén.

Rafael María José Pedro Francisco Borja Domingo Gerardo de la Santísma Trinidad Merry del Val y Zulueta. (N. Londres, 10 de octubre de 1865 - + Roma, 26 de febrero de 1930) fue un sacerdote español que llegó a ser cardenal y Secretario de Estado.
Era hijo del embajador español en el Reino Unido Rafael Merry del Val, por lo que nació en la Embajada española en Londres.
Ordenado sacerdote en 1888,

martes, 20 de marzo de 2012

LUCHA ENTRE AL AMOR PROPIO Y EL AMOR AL ESPOSO

REFLEXIONES DE UNA ESPOSA

“El amor propio, hijo de la soberbia, es más malvado que su propia madre”, dice el Padre Pío de Pietrelcina. Ofensas, malos entendidos, discusiones, separaciones, podrían evitarse si nos desprendiéramos del amor propio. Mejor dicho, si conciliáramos el amor a nosotras mismas con el amor al esposo y a los hijos.

”Hace poco, una mujer me decía de otra: “No entiendo cómo no deja al marido. ¿No tiene amor propio? ¿Cómo puede soportar su infidelidad? Para mí que no lo quiere. Eso no puede ser amor. ¿Sabés qué?...siento que le perdí respeto a ella también.”

El pecado de la acedia nos hace ver todo al revés, la virtud como defecto y el defecto como virtud. Tan es así, que a aquélla mujer que había optado por perdonar, mi amiga la tildaba de tonta, perdedora, sin carácter ni personalidad. Mi amiga no comprendía la fuerza que viene de la misericordia por las miserias y debilidades del varón y la perseverancia en buscar su sanación y esperarlo, perdonándolo, ayudándolo a levantarse una y otra vez cuando vuelve vencido o arrepentido.

Lamentablemente, ésta es una miopía que padecen hoy muchos

viernes, 2 de marzo de 2012

PARA PEDIR UN BUEN ESPOSO: ORACIÓN DE SANTA ANA

En la Mística Ciudad de Dios, la Virgen le cuenta a Sor María Jesús de Agreda cómo Santa Ana eleva esta oración al Padre pidiendo un buen marido.

Oración al Padre pidiendo el amor.

Altísimo Dios eterno, de Quien depende todo el ser y el reparo del linaje humano: postrada en Vuestra Real presencia os suplico se digne Vuestra Infinita Bondad de mirar las ansias de mi alma y oír mis peticiones.

A Vuestros ojos son manifiestos mis deseos de que, en el estado de matrimonio, me dieses la compañía de esposo que me ayude a guardar la divina ley y testamento santo, para crecer ambos en perfección y en la observancia de Tus preceptos. Santo Dios, Padre Infinitamente Providente, no escondáis vuestra piedad de mí, ni permitáis, pues Sois Padre, que mi súplica sea desechada.

Y pues me mandáis, Señor mío, que con confianza os pida como a poderoso y rico en misericordia, concédeme lo que por Vos deseo y pido, pues en pediros hago Vuestra Santa Voluntad y obediencia. Y si mis culpas detienen Vuestras misericordias, apartad de mí lo que os desagrada e impide.

Poderoso sois, Señor, Dios de Israel, y todo lo que fuere Vuestra Voluntad podéis obrar sin resistencia. Llegue a Vuestros oídos mis peticiones; que si soy pobre y pequeña, Vos Sois Infinito e inclinado a usar de misericordia con los abatidos. ¿A dónde iré fuera de Vos, que Sois Señor de los señores y Todopoderoso?

Vos me enseñasteis a desear y a esperar de Vuestra liberalidad. Entregado tengo mi corazón y mente a Vuestra Voluntad. Aparta mis ojos de la vanidad.

Si fuere Vuestro beneplácito conceder mi petición, todo lo pondré a Vuestro entero servicio, Padre mío, para ayudar a propagar el Reino de Dios en la tierra. Haced de mí lo que fuera de Vuestro agrado y alegrad, Señor, mi espíritu con el cumplimiento de esta esperanza. Mirad desde Vuestro solio al humilde polvo y levantadle, para que os magnifique y adore y en todo se cumpla Vuestra Voluntad y no la mía. Amén. 

A todas las visitantes que han ido dejando sus comentarios, les aseguro mi oración y les repito lo que contesté a un comentario de Merche:  "cultiva mientras tanto la esponsalidad con el Señor Jesucristo, esposo de la Iglesia. ¡La Iglesia entera está en ti de manera parecida a como Cristo está entero en cada miguita de la Sagrada Hostia. Por eso Cristo quiere celebrar las bodas con la Iglesia con cada mujer bautizada. Esto es de fe. Créelo. Dale pues, en tu corazón, un SI de fe al Señor que, en ti, le pide a toda la Iglesia que acepte su amor y lo reciba para hacer de cada corazón un templo del Espíritu Santo. La liturgia celebra al Corazón Inmaculado de María como templo donde el Amor de Dios es recibido y habita. Verás que el Amor de Cristo aceptado con un SI irá sanando esa herida que te hace venir aquí una y otra vez"

Te invito a visitar, en este mismo Blog, la entrada del 11 de enero de 2013 en este enlace:
http://elblogdelbuenamor.blogspot.com/2013/01/jesucristo-te-pregunta-quieres-ser-mi.html

Y, como de esposa a Esposo, habla con el Señor diciéndole con esta copla o con otras palabras:
Esposo mío 
en Ti confío,
A ti me entrego, nada te niego
Contigo hablo, 
no con mis penas 
ni con el Diablo
Viva tu amor - que en mí contemplo - 
en mi interior como en tu templo
Verás cómo este diálogo con Jesús será un bálsamo para tu corazón.
Él no deja sin consuelo a la esposa que acude a Él
Bendiciones
Padre Horacio

Ilustraciones
Arriba La Oración de Santa Ana (Icono)
Aquí abajo: El encuentro de San Joaquín y Santa Ana en la Puerta de Oro. 
(Detalle de la pintura del Giottoen la Capilla de la Arena, Padua)