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viernes, 26 de julio de 2013

LA ACEDIA COMO CEGUERA PARA EL BIEN
SABINA LA CRITICONA

Hola padre,
 tengo una amiga que cada vez que le hablo de un grupo o persona, sobre todo grupos o personas de la Iglesia, siempre me saca a relucir las miserias de las personas o grupos que le menciono.
 Yo ya sé que el Diablo está por todas partes dentro y fuera de la Iglesia, pero quizás lo más peligroso, porque me resulta contagioso y me deja sin palabras, es que mi amiga Sabina casi siempre tiene razón.
 Resulta que no sé si debo escucharla con la excusa de aprender y evitar que se me pegue lo que no funciona en el prójimo o si debo corregirla.
Quizás, lo que ella está habituada a hacer, sea una forma de difamación con la verdad de por medio donde se demuestra que parecemos santos pero no lo somos.
¿Qué hago?
 Espero respuesta, gracias y un abrazo.
Juan 

Querido Juan: 
El demonio tiene enemistad con la mujer como pena por el pecado original.
Dios le dijo a la Serpiente: "Yo pondré enemistad entre ti y la mujer entre tu descendencia y la suya".

viernes, 19 de julio de 2013

UNA ELECCIÓN DESPUÉS DE LOS TREINTA [2 de 2]

LA DECLARACIÓN DE AMOR
DE JAVIER

Catalina. Mi Catalinita. Me has pedido que repita estas palabras, que te dije el día de San Benito, en las orillas del río. Y no sé cómo empezar. Creo que la única forma de hacerlo, es haciéndolo de nuevo. Declarándote mi amor otra vez, como si fuera la primera.

Catalina. Cuando te vi por primera vez, no quería fijarme en vos. En realidad, en nadie. Llegué a buscarte por una remota posibilidad de que fueras vos la mujer que el Señor quería darme. Encerrado en mis ideales, en mi burbuja, era incapaz de ver la Voluntad de Dios. Mi orgullo se volvía contra mí mismo. Y ninguna pasaba el filtro de la perfección que esperaba encontrar.

Vos sabés ya las circunstancias en las que nos conocimos. Te escribí para que mis padres dejaran de insistirme (no fue tanta la insistencia, en verdad), y con el firme convencimiento de que no ibas a responder. Vos le diste tu correo al amigo de papá, pensando que yo no iba a escribir. Y escribí. Sin querer hacerlo. Pero escribí. Y me respondiste. Sin querer hacerlo. Pero me respondiste. Y pusiste límites. Sólo como amiga. Y después, un error. Una invitación involuntaria a las Jornadas de Formación. Y yo, otro error. Pensando que querías conocerme, y por no ser descortés, fui a Mendoza. Pero con la secreta intención de no hacer nada para que prosperara la relación.

Y así volví. Volví, creyendo que no había pasado nada. Volví a Buenos Aires, convencido de que iba a seguir todo igual. ¡Qué equivocado estaba!

sábado, 13 de julio de 2013

"El cardenal que sabía reír a pesar del sufrimiento"

Horacio Bojorge ha compartido un vídeo contigo en YouTube.


Una mirada al proceso de canonizacíon del cardenal vietnamita Van Thuan, quién trabajó en Roma en el Pontificio Consejo Justicia y Paz.
©2013 YouTube, LLC 901 Cherry Ave, San Bruno, CA 94066

viernes, 12 de julio de 2013

UNA ELECCIÓN DESPUÉS DE LOS TREINTA [1 de 2]


Enamoramiento y elección no se presentan de la misma manera en la edad juvenil que en la edad adulta

Por eso, suele suceder que al varón adulto, hacia los treinta y después, no sepa reconocer unos nuevos caminos del amor que no son los que conoció en su años jóvenes. 

La fe y el discernimiento espiritual puede ser decisivo para encontrar el verdadero camino del amor, como le sucedió a Javier, que me permite publicar su testimonio, esperando que ayude a otros. 

Estimado Padre:

 Le escribo de nuevo para contarle algunas cosas que le había prometido. Que sé que le gusta ver cómo la gracia obra en las personas. Así que como nos ha ayudado (mucho más de lo que pueda imaginar), trato de dar satisfacción a ese gusto suyo (y que comparto). Tal vez, sea medio largo, así que si no quiere leerlo, no se haga drama. Me bastan sus oraciones, que eso sí le pido. Gracias.

Bueno, como se acordará nos pusimos de novios el 22 de julio (día de Santa María Magdalena). Por celular. No digo que sea lo ideal, pero con nosotros no es raro. Todo pasó de forma muy inverosímil. Así que, qué le hace una mancha más al tigre, no? jaja.

Le paso a contar cómo nos conocimos: Hace 2/3 años, mi padre conoció a Catalina, a través de un amigo. La esposa de este último le dijo que cuando la vio a Catalina, había pensado: "es la chica ideal para Javier". Bueno, no nos casamos todavía, pero no creo equivocarme en pensar que esa idea se la puso Nuestro Señor. La realidad es que a la esposa del amigo de papá yo la habría visto para esa época unas 2 o 3 veces cuanto mucho. ¿Por qué pensó en mí, si casi ni me conocía? Maravilloso misterio... o no tan misterio.

miércoles, 10 de julio de 2013

The prayer - La oración - Celine Dion& A Bocelli

The Prayer (Lyrics) Celine Dion


I pray you'll be our eyes, and watch us where we go.
And help us to be wise in times when we don't know
Let this be our prayer, when we lose our way
Lead us to the place, guide us with your grace
To a place where we'll be safe

La luce che tu hai
I pray we'll find your light
nel cuore restera
and hold it in our hearts.
a ricordarci che
When stars go out each night,
eterna stella sei

The light you have
I pray we'll find your light
will be in the heart
and hold it in our hearts.
to remember us that
When stars go out each night,
you are eternal star
Nella mia preghiera
Let this be our prayer
quanta fede c'e
when shadows fill our day

How much faith there's
Let this be our prayer
in my prayer
when shadows fill our day
Lead us to a place, guide us with your grace
Give us faith so we'll be safe

Sognamo un mondo senza piu violenza
un mondo di giustizia e di speranza
Ognuno dia la mano al suo vicino
Simbolo di pace, di fraternita

We dream a world without violence
a world of justice and faith.
Everyone gives the hand to his neighbours
Symbol of peace, of fraternity
La forza che ci da
We ask that life be kind
e il desiderio che
and watch us from above
ognuno trovi amor
We hope each soul will find
intorno e dentro se
another soul to love

The force his gives us
We ask that life be kind
is wish that
and watch us from above
everyone finds love
We hope each soul will find
around and inside
another soul to love
Let this be our prayer
Let this be our prayer, just like every child

Need to find a place, guide us with your grace
Give us faith so we'll be safe
Need to find a place, guide us with your grace
Give us faith so we'll be safe

E la fede che
hai acceso in noi,
sento che ci salvera

It's the faith
you light in us
I feel it will save us

viernes, 5 de julio de 2013

Amor humano, amor divino


por Juan Manuel de Prada
 21 de agosto de 2012

 SEGURAMENTE no exista, entre todas las aspiraciones humanas, otra más noble y primordial que el amor; seguramente toda nuestra andadura terrenal puede resumirse en el deseo de amar y ser amados. Pero ¿qué es exactamente el amor? Poetas, novelistas, antropólogos, filósofos, han tratado con mayor o menor fortuna de dar respuesta a esa pregunta que tal vez no sea sino el intento de explicar la razón del vivir, pues una vida sin amor es una vida sin sustancia y sin norte, condenada a la esterilidad y a la desesperación. Muchas son las expresiones del amor humano, de esa necesidad que las personas tienen de estar ligadas entre sí, de vivir unas por otras y para otras, de encontrar esa comunión que restablece la armonía de lo creado; pues, en efecto, nada hay en el mundo que exista de forma aislada o independiente. Existe un amor dirigido a nuestros semejantes, que es caridad; y patriotismo, si tales semejantes son, además, copartícipes en un proyecto social y político. Existe el amor nacido de los vínculos de la sangre: amor paternal y maternal, amor fraternal y filial. Y existe, naturalmente, la amistad, que tal vez sea la forma más desinteresada de amor, pues nace de una sintonía espiritual con alguien a quien elegimos entre muchos.

Pero, de entre todas esas expresiones, seguramente no haya ninguna que nos reconcilie tanto con nuestra naturaleza de criaturas como el amor erótico entre un hombre y una mujer. Lope de Vega acertó al describir ese cataclismo interior que se produce en cada uno de nosotros cada vez que nos enamoramos, en un soneto célebre que comenzaba así: "Desmayarse, atreverse, estar furioso, / áspero, tierno, liberal, esquivo, / alentado, mortal, difunto, vivo, / leal, traidor, cobarde y animoso". Pero, y después de ese cataclismo, ¿qué ocurre? Porque la fuerza arrasadora de un estado afectivo como el que nos describe Lope no garantiza, bien lo sabemos, su duración.

El amor erótico tiene elementos comunes con la caridad o la amistad, pero a ellos se une un elemento carnal aún más poderoso que en el amor nacido de los vínculos de la sangre, un elemento de exclusividad recíproca que impulsa a los amantes a fundirse y hacerse uno solo. Este amor exige una plenitud sexual que sea al mismo tiempo una plenitud humana; es decir: debe reposar sobre el atractivo de los sexos, pero ser coronado por el espíritu. Cuando el espíritu no corona esa atracción sexual, el amor erótico se vuelve sexolatría (y, como tantas otras idolatrías, no tarda en amustiarse y fenecer); y cuando una idealización de lo espiritual trata de rebajar al rango de cosa vergonzosa la atracción sexual, el amor se pervierte, aunque adopte una máscara sublime. Es indudable que toda modalidad de amor se enfrenta a dificultades y necesita de purificaciones a veces desgarradoras para no languidecer, pero en el amor entre los sexos estas alternativas de luz y de sombra se verifican con mayor frecuencia e intensidad. La plaga de divorcio, que tantos hemos sufrido, así parece confirmarlo.

Al matrimonio parece haberle ocurrido lo mismo que a tantas instituciones morales, políticas y religiosas. En otro tiempo, tales instituciones estaban por encima de las personas que las encarnaban. Los cónyuges no deseaban tan sólo mantenerse fieles entre ellos, sino también mantenerse fieles al matrimonio. Mientras la institución matrimonial permaneció viva, fue un apoyo orgánico para los cónyuges; pero desde que ha degenerado en un puro formalismo legal, se ha convertido en una carga intolerable para muchos. Los cónyuges se han rebelado contra la institución, en una búsqueda de libertad o "realización personal" en la que el amor pasa a ser una especie de velo halagador para cubrir la divinización de la sensualidad y la exaltación del yo. El amor ha dejado de ser unión íntima de dos almas, para convertirse en sed vulgar de una felicidad superficial e inmediata, impermeable al deber; lo que acaba convirtiéndolo en una suma de dos egoísmos que entablan particular batalla; y aun en las parejas que escapan a esta batalla no pierde el egoísmo sus derechos: el amor hace nacer en ellas una especie de suficiencia eufórica, que no es sino un egoísmo individual. De este modo, los cónyuges no llegan a conocerse realmente: aman un fantasma que crean a imagen de su deseo; o, en todo caso, avanzan hacia una simbiosis de egoísmos, hacia un compromiso artificial entre dos almas que han llegado a ser extrañas y cerradas la una para la otra. A esta entronización del deseo personal y egoísta se suma una ruptura entre sexualidad y matrimonio, entre sexualidad y procreación, e incluso entre sexualidad y amor. ¿Cómo corregir esta deriva?

El amor sólo es grande y duradero en la medida en que lo nutren decepciones y dolores; desconocer lo que hay de fecundo en el dolor es la tara principal de esta época delicuescente. Ese estado de excitación o embriaguez de los sentidos que describía Lope corre el riesgo de desvanecerse como una ilusión cuando choca con las rutinas de la vida. La intimidad cotidiana resta brillo a las cualidades del ser amado; y, al mismo tiempo, hace resaltar sus imperfecciones y miserias. Entonces el amor corre el riesgo de hundirse en la aridez y la insatisfacción. Sólo el amante que aprende el realismo del amor puede sobrevivir al desvanecimiento de esa ilusión primera; sólo aquel que sabe salir de sí mismo para entregarse al otro, para sentirse ligado al otro, vencido por el otro, invadido por su destino, puede hallar la verdadera alegría del amor. El amor que vive de codiciar siempre nos deja, a la postre, hambrientos; el único amor que nos deja saciados es el que vive para darse.

Pero vivir para darse, sacrificarse por otra persona, amarla a pesar de sus defectos, incluso a causa de sus defectos, sólo es posible cuando el amor humano se conjuga y amalgama con el amor divino. El auténtico amor --escribía Thibon-- acoge al ser amado no como un dios, sino como un don de Dios; no lo confunde nunca con Dios, pero no lo separa nunca de Dios. Escribe Dante, al referirse a Beatriz: "Ella miraba a lo alto y yo la miraba a ella". Sólo así los esposos pueden conservar eternamente alma de novios. Y es que, para amar a un ser lleno de imperfecciones como somos cada uno de nosotros, es preciso amarlo más allá de sus propias imperfecciones, amarlo como mensajero divino de una plenitud que sobrepasa.