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viernes, 27 de septiembre de 2013

DE VUELTA DEL SEXO POR EL SEXO:
RAQUEL WELCH

Mirando hacia atrás a los setenta años se arrepintió diciendo: 

“Si yo hubiera tenido una actitud diferente sobre el sexo, la concepción y la responsabilidad, las cosas habrían sido muy distintas... Debido precisamente a la imagen sexy que tuve es importante para mí decirles: 

¡Vamos, chicas, a animarse: somos capaces de algo mucho mejor!” 

¡Sí Raquel, somos capaces de amar más y mejor...!

Tomo del blog Página católica la traducción al castellano de estas declaraciones de la actriz Raquel Welch. 
Son un testimonio personal elocuente de las consecuencias, negativas para la mujer, de la revolución sexual que separó el sexo del amor en la cultura del occidente postcristiano y decadente que, como en el declinar del  imperio romano practica la comida por la comida y el sexo por el sexo.
http://www.pagina-catolica.blogspot.com.ar/2012/12/consejos-de-una-sex-simbol.html

Página católica introduce así las declaraciones de la actriz arrepentida:

Dos años atrás, cuando la célebre actriz americana Raquel Welch cumplió los 70 años, la CNN publicó unas sorprendentes declaraciones suyas bajo el título "It’s sex o’clock in America".

Nuestros suspicaces lectores dirán que hace este discurso ahora que es septuagenaria, cuando nunca se atrevió anteriormente, que se sepa.

No obstante, como ella misma lo dice, cuando una "sex-symbol entrada en años como yo les agita una bandera colorada para mostrarles cuán bajo han caído los estándares morales, quiere decir que el asunto está muy, pero muy mal".

Creemos que Raquel Welch ha querido reparar, aunque sea mínimamente, el daño que su imagen haya podido causar. Si es así, en buena hora.

Para traducir el título original de la nota: "It’s sex o’clock in America", se tuvo en cuenta que entre las 17 y las 18 Hs. tiene lugar lo que llaman "Happy Hour": la gente sale del trabajo y va a los bares o a donde sea a divertirse por una hora. A las 6 de la tarde (It is six o'clok)  el Juego de acaba.

SON LAS SEIS EN AMÉRICA: SE ACABÓ EL JUEGO
“Desde que Margaret Sander abrió en 1916 la primera clínica de planificación familiar nada ha vuelto a ser lo mismo. La proliferación de los métodos anticonceptivos ha tenido un efecto brutal en hombres y mujeres, y ha conducido a un cambio radical en los valores morales.


Las últimas cinco décadas, de 1960 a 2010, me han conducido desde la juventud a la ancianidad. He vivido, pues, la sexualidad femenina durante ese periodo revolucionario, y sé cómo ha afectado a América, para bien o para mal.

A comienzo de los 60´ la píldora facilitó a la mujer la opción de postergar la maternidad hasta establecerse en una carrera. 
No obstante, las jovencitas (y yo era una de ellas) teníamos la necesidad de una cierta introspección, además de considerar  los efectos secundarios que a largo plazo originan los anticonceptivos orales, antes de tomar una decisión. Elección que yo también tendría que enfrentar cuando descubrí que estaba embarazada por primera vez a los 19 años..
Aunque estaba casada con el padre del bebé (Jim Welch), no me sentía preparada para ser madre: tendría que postergar mis ambiciones laborales.

Pero la "decisión" no era sólo mía. Aunque siempre había querido tener hijos con Jim, no estaba muy segura de cómo iba a reaccionar él, porque éramos dos recién casados de 19 años luchando por llegar a fin de mes. Fue inflexible en su determinación de conservar el bebé y eso cambió completamente el curso de las cosas. Siempre lo amaré por cómo reaccionó en ese momento de nuestras vidas.

viernes, 20 de septiembre de 2013

EL BUEN AMOR SEGÚN BENEDICTO XVI

¿Qué nos dice Benedicto XVI sobre el amor humano?
 Mucho y con profundidad, además del mensaje sobre la caridad teologal:
Benedicto XVI enriquece la dimensión humana del amor-amar.

Ante tantas definiciones y vivencias del valor más universal, del motor decisivo del hombre y de la experiencia más deseada en la vida social, merece la pena reflexionar sobre textos fundamentales que encontramos en la encíclica de Benedicto XVI, Deus caritas est, Dios es amor (2005) sobre: lo que no es el amor, lo que implica todo amor, y en qué consista el amor auténtico.

 Lo que no es el amor El criterio y la vivencia reducida, pues el amor supera al sentimiento, engloba a toda la persona, cuerpo y espíritu, integra las dos dimensiones, ascendente y descendente, supera al eros que necesita disciplina y purificación..

Supera al sentimiento “En el desarrollo de este encuentro se muestra también claramente que el amor no es solamente un sentimiento. Los sentimientos van y vienen. Pueden ser una maravillosa chispa inicial, pero no son la totalidad del amor” (DCE 17). Quien ama es la persona

“El epicúreo Gassendi, bromeando, se dirigió a Descartes con el saludo: « ¡Oh Alma! ». Y Descartes replicó: « ¡Oh Carne! ». Pero ni la carne ni el espíritu aman: es el hombre, la persona, la que ama como criatura unitaria, de la cual forman parte el cuerpo y el alma” (DCE 5).

Presencia del cuerpo y del espíritu “Si el hombre pretendiera ser sólo espíritu y quisiera rechazar la carne como si fuera una herencia meramente animal, espíritu y cuerpo perderían su dignidad. Si, por el contrario, repudia el espíritu y por tanto considera la materia, el cuerpo, como una realidad exclusiva, malogra igualmente su grandeza” (DCE 5).

Amor ascendente y amor descendente “A menudo, en el debate filosófico y teológico, estas distinciones se han radicalizado hasta el punto de contraponerse entre sí: lo típicamente cristiano sería el amor descendente, oblativo, el agapé precisamente; la cultura no cristiana, por el contrario, sobre todo la griega, se caracterizaría por el amor ascendente, vehemente y posesivo, es decir, el eros. Si se llevara al extremo este antagonismo, la esencia del cristianismo quedaría desvinculada de las relaciones vitales fundamentales de la existencia humana y constituiría un mundo del todo singular, que tal vez podría considerarse admirable, pero netamente apartado del conjunto de la vida humana.

En realidad, eros y agapé —amor ascendente y amor descendente— nunca llegan a separarse completamente” (DCE 7). El falso eros (El AT) “no obstante, en modo alguno rechazó con ello el eros como tal, sino que declaró guerra a su desviación destructora, puesto que la falsa divinización del eros que se produce en esos casos lo priva de su dignidad divina y lo deshumaniza” (DCE 4).

El eros necesita disciplina y purificación “Por eso, el eros ebrio e indisciplinado no es elevación, «éxtasis» hacia lo divino, sino caída, degradación del hombre. Resulta así evidente que el eros necesita disciplina y purificación para dar al hombre, no el placer de un instante, sino un modo de hacerle pregustar en cierta manera lo más alto de su existencia, esa felicidad a la que tiende todo nuestro ser” (DCE 4).

 Lo que implica el amor Ante el abuso y confusión, urge resaltar la salida del yo al hablar del amor que incluye el eroso y el agapé sin separar las diversas dimensiones integrantes.. Abuso y confusión “El término «amor» se ha convertido hoy en una de las palabras más utilizadas y también de las que más se abusa, a la cual damos acepciones totalmente diferentes (DCE 2)”.

 La salida del “yo” “Ciertamente, el amor es «éxtasis», pero no en el sentido de arrebato momentáneo, sino como camino permanente, como un salir del yo cerrado en sí mismo hacia su liberación en la entrega de sí y, precisamente de este modo, hacia el reencuentro consigo mismo, más aún, hacia el descubrimiento de Dios” (DCE 6): Varias perspectivas “A este propósito, nos hemos encontrado con las dos palabras fundamentales: eros como término para el amor «mundano» y agapé como denominación del amor fundado en la fe y plasmado por ella. Con frecuencia, ambas se contraponen, una como amor «ascendente», y como amor «descendente» la otra” (DCE 7).

“Hay otras clasificaciones afines, como por ejemplo, la distinción entre amor posesivo y amor oblativo (amor concupiscentiae – amor benevolentiae), al que a veces se añade también el amor que tiende al propio provecho” (DCE 7).

“En el fondo, el «amor» es una única realidad, si bien con diversas dimensiones; según los casos, una u otra puede destacar más. Pero cuando las dos dimensiones se separan completamente una de otra, se produce una caricatura o, en todo caso, una forma mermada del amor (DCE 8).

 El auténtico amor

Para encontrar el amor auténtico necesitamos una buena fundamentación, el camino de la purificación para llegar a la meta de la exclusividad y del para siempre de la felicidad ajena. De este modo el eros se convertirá en el amor que abarca todas las potencialidades humanas. Su fundamento “Esto depende ante todo de la constitución del ser humano, que está compuesto de cuerpo y alma. El hombre es realmente él mismo cuando cuerpo y alma forman una unidad íntima; el desafío del eros puede considerarse superado cuando se logra esta unificación” (DCE 5)
El camino
“Pero, al mismo tiempo, se constata que el camino para lograr esta meta no consiste simplemente en dejarse dominar por el instinto. Hace falta una purificación y maduración, que incluyen también la renuncia. Esto no es rechazar el eros ni “envenenarlo”, sino sanearlo para que alcance su verdadera grandeza” (DCE 5).


“Sólo cuando ambos se funden verdaderamente en una unidad, el hombre es plenamente él mismo. Únicamente de este modo el amor —el eros— puede madurar hasta su verdadera grandeza” (DCE 5).
La meta “El desarrollo del amor hacia sus más altas cotas y su más íntima pureza conlleva el que ahora aspire a lo definitivo, y esto en un doble sentido: en cuanto implica exclusividad —sólo esta persona—, y en el sentido del «para siempre». El amor engloba la existencia entera y en todas sus dimensiones, incluido también el tiempo. No podría ser de otra manera, puesto que su promesa apunta a lo definitivo: el amor tiende a la eternidad” (DCE 6).

La integración “Si bien el eros inicialmente es sobre todo vehemente, ascendente —fascinación por la gran promesa de felicidad—, al aproximarse la persona al otro se planteará cada vez menos cuestiones sobre sí misma, para buscar cada vez más la felicidad del otro, se preocupará de él, se entregará y deseará «ser para» el otro. Así, el momento del agapé se inserta en el eros inicial; de otro modo, se desvirtúa y pierde también su propia naturaleza.

Por otro lado, el hombre tampoco puede vivir exclusivamente del amor oblativo, descendente. No puede dar únicamente y siempre, también debe recibir. Quien quiere dar amor, debe a su vez recibirlo como don. Es cierto —como nos dice el Señor— que el hombre puede convertirse en fuente de la que manan ríos de agua viva (cf. Jn 7, 37-38)”. (DCE 7)

El fruto: eros convertido en amor “Al principio hemos hablado del proceso de purificación y maduración mediante el cual el eros llega a ser totalmente él mismo y se convierte en amor en el pleno sentido de la palabra. Es propio de la madurez del amor que abarque todas las potencialidades del hombre e incluya, por así decir, al hombre en su integridad” (DCE 17). [07.03.11 | 08:01. Archivado en Iglesia]

 Tomado de: Periodista digital - Urbano Sánchez García http://blogs.periodistadigital.com/seryvivirhoy.php/2011/03/07/ique-nos-dice-benedicto-xvi-sobre-el-amo

lunes, 16 de septiembre de 2013

JESÚS SALVADOR
Roberto Carlos.flv"







Hoy estoy tan en paz conmigo, / Parece que no tiene sentido, ç
Lo que he estado llorando... / lo que he sufrido.
Hoy miré al cielo desde mi ventana, / he visto en mi corazón la presencia tan bella,
de Jesús sonriendo y diciendome a mí.
Ven, deposita en mis manos... / todos tus problemas...
levanta la mirada, no llores, no temas... / no pierdas la fe que tú tienes en mí...
Quien viene a mí se alimenta... / con el pan de vida.../ quien siga mis pasos...
no siente las heridas.../ que la paz os doy.../ es feliz en fin.
Señor perdona mis pecados, / me acerca a su lado... / déjame tocar su manto sagrado.../ y la gracia que tiene.../ te deja su luz. /
Señor, ¿quién soy yo para que entres, / en mí casa?, / mas, un hilo de su luz...
una teja quebrada.../ ilumina mí vida para siempre, Jesús, / Jesús Salvador, Jesús Salvador .../ Jesús Salvador, Jesús Salvador ...
Señor, consuela a los que lloran.../ curad a los que sufren.../ en las calles, en los ghettos.../ en los callejones oscuros... /de la lluvia, el frío, sin hogar y sin pan.
Piedad aquellos que piensan... / que la felicidad es la riqueza, el poder./ Ser feliz en verdad.../ al que tiene a Jesús dentro del corazón. / Jesús Salvador, Jesús Salvador.
Jesús Salvador, Jesús Salvador.
Señor perdona mis pecados, / me acerca a su lado.../ me deja tocar su manto sagrado.../ y la gracia que tiene... / te deja su luz.
Señor, ¿quién soy yo para que entres en mi casa?, mas, un hilo de su luz...
una teja quebrada...ilumina mí vida para siempre, Jesús. Jesús Salvador, Jesús Salvador ... Jesús Salvador, Jesús Salvador ...Jesús Salvador, Jesús Salvador ...
Jesús Salvador, Jesús Salvador. 

viernes, 6 de septiembre de 2013

¿Miedo a casarse?
Ocho claves del éxito matrimonial

¿Miedo a casarse?
 El miedo se va con información 
Las 0cho claves del éxito matrimonial... 
aprendidas de las confidencias de los famosos
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=24824

 El pedagogo Gerardo Castillo enseña que no hay que tener miedo a casarse si las cosas se hacen bien, y señala algunos elementos que ayudan, también a los que llevan años casados.

 No todos los famosos van de divorcio en divorcio. El árbol que cae hace más ruido que el bosque que crece. Muchos jóvenes no se atreven ni a pensar que sea posible el matrimonio, con su compromiso para siempre. Por eso necesitan optimismo, asegura el profesor Gerardo Castillo, doctor en Pedagogía del Departamento de Educación de la Universidad de Navarra, que en 2006 publicó un libro basándose en los testimonios de 29 personajes populares con buena vida matrimonial.

El libro se llama Confidencias de casados, famosos y felices. Claves para crecer como matrimonio,
y hoy puede encontrarse en papel y en e-book.
Gerardo Castillo tenía claro su objetivo: “infundir optimismo a los jóvenes con respecto al matrimonio; hacerles ver que no hay que tener miedo a casarse si las cosas se hacen bien desde el noviazgo, porque el matrimonio no es una lotería”.

Del libro y sus protagonistas se deducen 8 claves para obtener el éxito matrimonial