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miércoles, 30 de abril de 2014

FALSA COMPASIÓN Y FALSA CULPABILIDAD [4 de 20]
El Psicópata y su complementaria

Una falsa compasión puede engañar a una persona incauta y convertirla en esclava de un sutil explotador. La falsa compasión opera como una cadena que la víctima no atina a soltar por falsa culpabilidad.
El proverbio "lágrimas de cocodrilo" encierra una gran verdad, 

De ello nos habla en esta entrevista el Dr. Hugo Marietan Kaufman
La persona complementaria y la personalidad psicópata 



lunes, 28 de abril de 2014

FALSA Y VERDADERA COMPASIÓN [3 de 20]
EL PADRE PÍO

Los santos nos enseñan a distinguir 
entre verdadera y falsa compasión
El Padre Pío no cedió a una falsa compasión. 
Le negó la absolución, la confrontó con la voluntad de Dios.
Cuando volvió, iluminada y convertida, la consoló
con la verdad de la fe.
Así son la compasión y caridad verdadera

Puede verse también en Gloria TV


viernes, 25 de abril de 2014

FALSA COMPASIÓN [2 de 20]
SIN DISCERNIMIENTO
LA CARIDAD SE CORROMPE"
San Ignacio de Loyola

"LA FALTA 
DE DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL
ES EL PEOR ENEMIGO 
DE LA CARIDAD VERDADERA"
Ignacio de Loyola
Esta entrada continúa el tema de la falsa compasión o moderna falsificación de la caridad . Señalada por Mons. Michel Schooyans.
El fenómeno era conocido ya por los Padres del 
desierto y se describe en escritos espirituales de los santos.

(Fragmento de la carta de san Ignacio de Loyola sobre la Perfección. Escrita desde Roma el 7 de mayo de 1547 y dirigida a los Padres y Hermanos de Coimbra, Portugal. Actualizo algo el texto escrito en castellano antiguo. El texto original completo puede verse en Obras Completas de San Ignacio de Loyola, BAC Madrid, 1963, págs. 679-689, el fragmento en la segunda parte de la carta, p. 685) 
Ilutración: el santo en la Cueva de Manresa.
"El demonio no tiene ningún arma tan eficaz
para quitar la verdadera caridad del corazón,
como hacer que se proceda en ella
incautamente, y no según razón espiritual"
[San Bernardo]

.            "Lo que hasta aquí he dicho para despertar a quien durmiese, - escribe San Ignacio a los Padres y estudiantes jesuitas en Coimbra - y correr más a quien se detuviese y parase en la vía, no ha de ser para que se tome ocasión de dar en el extremo contrario del indiscreto fervor.
Porque no solamente vienen las enfermedades espirituales de causas frías, como es la tibieza, sino también de de calientes, como es el demasiado fervor. “Sea vuestra ofrenda razonable”, dice san Pablo  [Romanos 12,1]. Porque sabía que es verdad lo que decía el salmista: “La majestad del Rey ama el juicio” [Salmo 98,4]. Y lo que se prefiguraba en el Levítico diciendo: “en toda ofrenda tuya ofrecerás sal” Lev. 2,13].
Y es así que, como dice Bernardo[1], no tiene arma de guerra ninguna el enemigo, tan eficaz para quitar la verdadera caridad del corazón, cuanto el hacer que incautamente, y no según razón espiritual, en ella se proceda.
“Nada en demasía” dicho del filósofo[2], se debe observar en todo, aún en la justicia misma, como leéis en el Eclesiástico: “no quieras ser justo en demasía” [7,17].
Si no se tiene esta moderación, el bien se convierte en mal y la virtud en vicio, y se siguen muchos inconvenientes contrarios a la intención del que así camina.

viernes, 18 de abril de 2014

FALSA COMPASIÓN y OCULTA CRUELDAD [1 de 20]

LIBERAR A BARRABÁS - CRUCIFICAR A CRISTO
¿CARIDAD SIN JUSTICIA?
Una sociedad que amnistía al criminal 
y victimiza al justo

-- Este escrito de Monseñor Michel Schooyans fue presentado ante una reunión plenaria de la Pontificia Academia para la Vida. Es un análisis clarividente de un fenómeno cultural: "la falsa compasión", que se hace pasar por "buen amor" pero que es su falsificación. 
-- La falsa compasión es hemiplégica. Va apareada unas veces con la insensibilidad, otras con la animadversión, otras con una crueldad 'justiciera' . Acusa, condena, combate hostiga y castiga a los que obran el bien y la verdad y que sufren por ello. 
Por ejemplo: los que defienden los límites. 
--Tomar el bien por mal y el mal por bien es, como hemos observado tantas veces, el mal de la acedia que caracteriza esta sociedad. 
-- De esta perversión de la percepción moral nace, por ejemplo, el garantismo jurídico para el víctimario y la inclemencia con la víctima. 
-- El arquetipo de estos dramas, lo revivimos cada Viernes Santo, cuando se deja libre a Barrabas y se crucifica a Jesu Cristo.

LA COMPASIÓN HOY
Mons Michel Schooyans
Miembro de la Pontificia Academia para la Vida

Nosotros podemos discernir la verdadera y la falsa compasión en hechos o en tomas de posición observables en el mundo hoy. Así aparecerán los estragos que la falsa compasión está haciendo tanto a nivel de las personas como a nivel de las sociedades humanas. Pasemos a ver pues algunos ejemplos.

1) En 1962, la Corte Criminal de Liège (Bélgica) fue llevada a juzgar a una madre que, "por compasión", había matado a su hijo. Durante su embarazo, esta madre había tomado Softenon, conocido hoy en día bajo el nombre de Talidomida. El niño había nacido portador de malformaciones graves. La madre decidió poner fin a la vida de su niño; lo que efectivamente hizo. Al término de un proceso muy "mediatizado", la mujer fue absuelta. Ella salió libre del tribunal, bajo los aplausos nutridos del público.

ODIO ANTICATÓLICO - TOLERADO SIN COMPASIÓN

Más de cien mil cristianos son asesinados al año por su fe

Roma, Italia, 29 de mayo de 2013 (Zenit.org), por Redacción - Intervención del arzobispo Silvano Tomasi, observador permanente de la Santa Sede ante Naciones Unidas y otros organismos internacionales en Ginebra, tuvo una intervención en la 23º sesión del Consejo de Derechos Humanos…
En su intervención, el representante de la Santa Sede afirmó: "Serias violaciones de los derechos de la libertad de religión en general y la reciente y continua discriminación y sistemáticos ataques contra diversas comunidades cristianas en particular, le conciernen profundamente a la Santa Sede. Una investigación reciente llegó a la siguiente conclusión impactante: más de 100.000 cristianos han sido asesinados cada año debido a su relación con la fe. Muchos otros están sujetos a desplazamientos forzados, por la destrucción de sus lugares de culto, por la violación y abducción de sus líderes, como sucedió recientemente en el caso de los obispos Yohanna Ibrahim y Boulos Yaziji, en Alepo (Siria)".
"Muchos de esos actos --constató- han sido perpetrados en partes de Medio Oriente, África y Asia, y son el fruto de fanatismo, intolerancia, terrorismo y violación de las leyes. Además, en varios países del Este en que los cristianos eran históricamente parte de la sociedad, emerge la tendencia a marginarlos de la vida pública, ignorando su contribución histórica y social y siempre restringiendo la capacidad de las comunidades religiosas de realizar servicios sociales y de caridad".



viernes, 11 de abril de 2014

LOS BUENOS MODALES


Los buenos modales (Podcast)

Los buenos modales son un adorno de la persona
De niño, Ud. seguramente oyó hablar de que existían “las buenas maneras” y que ellas consistían en hacer un esfuerzo para comportarse bien con lo demás. Nuestros padres o abuelos, junto con enseñarnos de que existían los “buenos modales” nos indicaban, de modo más o menos claro, de que debíamos proceder de acuerdo a ellos y evitar siempre ser “mal educados”.
Y algunas veces, cuando nos dejábamos llevar por “malas maneras”, éramos inmediatamente llamados al orden o severamente castigados. “Buen porte y buenos modales, abren puertas principales”, nos decían.
Tiempos pasados en que se consideraba que la dignidad de la persona exigía comportarse de acuerdo a normas elevadas de convivencia y no como simples “animalitos”.
En realidad las “buenas maneras” no son sino la aplicación de las virtudes de la justicia y la caridad en el trato con los demás. El primer mandamiento de la ley de Dios, nos enseña que después de amar a Dios sobre todas las cosas, debemos amar al prójimo como a nosotros mismos.
Ahora, a todos nosotros nos gusta ser bien tratados, luego el amor al prójimo nos obliga a tratarlo también como nosotros gustaríamos de ser tratados, o sea, con buenas maneras.
Por otra parte, el cuarto mandamiento nos ordena a “respetar padre y madre”, lo que incluye todos los superiores: profesores, jefes, sacerdotes o simplemente los ancianos. Tratar con respeto a los demás es una de las marcas de una buena educación.
Esto que es tan claro, como que dos más dos es igual a cuatro; sin embargo, está siendo cada vez más olvidado en nuestra sociedad individualista. Cada uno tiende a comportarse en relación a los otros como si el de al lado no existiera o como si estos fueran compañeros de ruta incómodos.
La única excepción que se hace es cuando esos “compañeros de ruta” son nuestros amigos íntimos. Pero en esos casos, tampoco se procede con buenas maneras. La amistad muchas veces es hoy confundida con la complicidad y se comprende que entre cómplices no existan “buenas maneras”, sino la franqueza bruta de los delincuentes.
Las relaciones de amistad para muchos parecen contradictorias con la debida consideración de uno por el otro. Parece lejano el tiempo en que dos personas muy amigas, no por eso dejaban de tratarse con respeto recíproco.
El respeto le confiere a las relaciones entre las personas, lo mismo que el barniz le da a la madera. Ella deja de ser una simple tabla y pasa a tener un valor nobilitante.
En el reino de la masificación en que vivimos, es normal que no se aprecie el valor del barniz en los muebles ni del respeto en el trato.
Por todas estas razones las “buenas maneras” tienden a desaparecer de la sociedad en que vivimos.
Ahora, la pregunta que Ud. se puede hacer es ¿hasta qué punto se puede considerar vivible una sociedad en que impere la ley de la selva, la grosería y el mal trato?
A lo que se junta otra pregunta, ¿qué se puede hacer para hacer revivir las normas de la cortesía y la urbanidad?
La respuesta no podía ser más fácil. Cuando una cosa desaparece por falta de cultivo, para recuperarla se debe recomenzar por practicarla nuevamente. Y el ambiente más propicio para enseñarla, aprenderla y ponerla en práctica es evidentemente la familia.
Desde siempre pedir “por favor” y dar las “gracias o del “salude mi hijito” que los padres le indican al niño que tímidamente se esconde entre las faldas de la mamá cuando ve a una persona para él desconocida, hasta las reglas de cómo comportarse en la mesa cuando se come, o los horarios de la casa que se deben respetar, todo aquello constituyó las primeras lecciones de sociabilidad que todos recibimos.
Para ilustrar lo que estamos diciendo, nos serviremos de un libro aparecido en España con el título “La buenas costumbres, usos y costumbres sociales”. En la obra, la autora Sra. Carmen Soto Díez, nos da varias reglas de buenos usos. Veamos algunos.
En primer lugar la autora indica que la razón de ser de las buenas costumbres es la misma a través de todos los tiempos: la conciencia práctica de la dignidad humana expresada en el respeto que cada persona merece.
Y a continuación pasa a dar algunas reglas:
“Dominio de si y señorío. “Todo el mundo tiene necesidad de expresar sus sentimientos.(…) pero siempre es necesario un cierto dominio de sí para expresarse de modo adecuado. Quien estalla en grandes carcajadas o rompe a llorar con estruendo, demuestra carecer de este dominio.
Cuando sea necesario reprender, ha de dominarse la propia cólera; de ordinario la reprimenda será más eficaz una vez conseguida la calma.
Prudencia y tacto. Las relaciones con los demás requieren de espíritu de observación y ‘Tacto’ es decir valorar prudentemente todos los factores para poder mantener siempre una actitud de gran consideración hacia las personas y las opiniones con quienes nos relacionamos.
Amabilidad y cordialidadLa cordialidad es enemiga de las irritaciones impulsivas ante las dificultades. Se hace cargo de la situación de cada persona y trata de ayudarla. La amabilidad se demuestra en gestos, igual que en palabras y hechos. El gran Horacio decía ya en la Antigüedad, antes de Nuestro Señor; ‘Nada impide decir la verdad sonriendo’.
Puntualidad. Hay que evitar crear ante los demás la sensación de estar arrastrado por la prisa. La puntualidad es norma elemental de cortesía”.
***
Quizás Ud. me objete que esto parece muy bonito, pero la corriente en sentido opuesto es tan grande, que resulta casi imposible enseñarlo y menos aún practicarlo.
Coincidimos con Ud. — La virtud ha sido siempre difícil de enseñar y, por supuesto, de practicar. Sin embargo, no por eso los hombres han abandonado el esfuerzo de adquirirla. La decadencia de una sociedad comienza precisamente cuando las personas que se dan cuenta de ella, prefieren cruzar los brazos y dejarse arrastrar por la corriente de la vulgaridad en vez de oponerse a ella.
Hoy en día se valoran todas las especies en extinción. Nadie quiere que desaparezca el pez raya de Indonesia o el cisne de cuello negro del río Cruces de Valdivia y ese deseo de preservar la naturaleza se entiende, pues ella es más rica teniendo más especies diversas de las cuales Dios la dotó.
Ahora, de todas las especies la más rica de todas es la del hombre, pues él está dotado de inteligencia espiritual y de alma inmortal. Pero, en el hombre, el alma vale más que el cuerpo y la cultura más que el simple progreso material.
Es lógico entonces que queramos preservar esta especie en extinción que son las buenas maneras en el trato entre las personas. Estaremos contribuyendo no sólo a re erguir una práctica olvidada para muchos, sino también a hacer más elevado el trato entre nosotros mismos, comenzando por nuestra propia familia.
No basta evitar la violencia intrafamiliar, es necesario también cultivar las virtudes que se le oponen, y entra ellas una de las primeras, son precisamente la justicia y la caridad, fundamento de las “buenas maneras”.
Le proponemos esta reflexión y le sugerimos que practique la cortesía al menos una vez al día. Ud. verá cómo las relaciones con sus cercanos se hacen más llevaderas, las conversaciones más fáciles y el trato diario menos rutinario.

MENSAJE AL VARÓN Y LA MUJER


MENSAJE A LOS ESPOSOS
Es Jesús quien os enseña a amaros. Por Jesús entendéis los varones que debéis dar la vida por vuestra Iglesia (esposa) y las esposas que debéis entregaros al varón. Y entregaros como compañeras para hacerles dichosos y llevarles a la plenitud, pero de la Vida Nueva, la Vida Verdadera. 

Las mujeres os encontráis mas cerca de Dios y debéis llevar allí a vuestros maridos; y una vez allí, ellos os pueden tomar la delantera, pero vosotras sois sus cauces.

Por medio de la mujer el varón entiende el Amor de Dios.
 

La unión del hombre y la mujer se os comunicaba el Espíritu Santo. En éxtasis de Amor.

Cuando la mujer no está en contacto con Dios lleva al varón a la perdición. Porque él siempre está esperando recibir lo que le falta por medio de la mujer. 

¡De ahí la perdida de tantas almas! Porque las mujeres habéis abandonado vuestros puestos.
¡Qué pena haber centrado todo lo que podéis darles, en la relación sexual!
 

Y quiero así que entendáis cuanto perdisteis las mujeres al dejar la Vida de la Gracia y el Don del Espíritu Santo. Erais las llamadas a dar la dicha al mundo. Las compañeras ideales. ¿En que quedó todo?

[Mensaje a los esposos de la Santísima Virgen a través de Marga]

viernes, 4 de abril de 2014

COPLA DE LA ESPOSA DEL CORDERO

Esposo mío
en Ti confío 

A Ti te ruego
A Ti me entrego 
Contigo hablo
no con el Diablo
Viva tu Amor
que amo y contemplo
en mi interior
como en Tu templo.
    +++      
  Estas son las cuatro virtudes que Jesucristo el Cordero
ama en su Iglesia Santa y las cuatro actitudes
que Él reclama de cada alma esponsal:

1)Esposo mío en Ti confío
2) A Ti te ruego, A Ti me entrego
3) Contigo hablo no con el Diablo
4) Viva tu Amor que amo y contemplo
en mi interior como en Su templo.