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viernes, 30 de enero de 2015

SANTA GIANNA BERETTA MOLLA:
El Amor es una Elección

Santa Gianna Beretta Molla: El Amor es una Elección
https://www.youtube.com/watch?v=vgU7EDt-pok


Santa Gianna Beretta Molla (1922-1962) fue la décima de trece hijos, de una familia de clase media de Lombardía (al norte de Italia), estudió medicina y se especializó en pediatría, profesión que compaginó con su tarea de madre de familia. Quienes la conocían dicen que fue una mujer activa y llena de energía, que conducía su propio vehículo -algo poco común en esos días-, esquiaba, tocaba el piano y disfrutaba yendo con su esposo a los Conciertos en el conservatorio de Milán.

El marido de Gianna, el ingeniero Pietro Molla, recordó hace algunos años a su esposa como una persona completamente normal, pero con una indiscutible confianza en la Providencia Divina.

Según el ingeniero Molla, que falleció en el 2010, el último gesto heroico de Gianna fue una consecuencia coherente de una vida gastada día a día en la búsqueda del cumplimiento del Plan de Dios. "Cuando se dio cuenta de la terrible consecuencia de su gestación y el crecimiento de un gran fibroma -recuerda el esposo de Gianna- su primera reacción, razonada, fue pedir que se salvara el niño que tenía en su seno".

viernes, 23 de enero de 2015

LA VIRGEN Y LA IGLESIA ESTÁN EN CADA ALMA


"MARÍA Y LA IGLESIA ESTÁN EN CADA ALMA" 
Beato Isaac, (+ 1178)
Abad del Monasterio de Stella Maris:

"Se puede decir que cada alma fiel es esposa del Verbo de Dios, madre de Cristo, hija y hermana, virgen y madre fecunda [...]
Por eso dice: Habitaré en la heredad del Señor. La heredad del Señor en su significado universal es la Iglesia, en su significado especial es la Virgen María y en su significado individual es también cada alma fiel".

Fotos del Monasterio Stella
Maris, Monte Carmelo,
Haifa

He venido invitando a la Mujer bautizada, consagrada, casada o soltera, a ingresar por el camino de la mística esponsal con Cristo. Este sermón del Beato Isaac muestra que esta idea pertenece a la tradición de la doctrina católica.

"El Hijo de Dios es el primogénito entre muchos hermanos. 
Por naturaleza es Hijo único, por gracia asoció consigo a muchos para que sean uno con él. Pues a cuantos lo recibieron les dio poder
de llegar a ser hijos de Dios. 
Haciéndose él Hijo del hombre hizo hijos de Dios a muchos. 
El que es Hijo único asoció consigo, por su amor y su poder, a muchos. 
Éstos, siendo muchos por su generación según la carne, por la regeneración divina son uno con él. Cristo es uno, el Cristo total, cabeza y cuerpo. 
Uno nacido de un único Dios en el cielo y de una única madre en la tierra. 
Muchos hijos y un solo Hijo. 

Pues bien, así como la cabeza y los miembros son un Hijo y muchos hijos, así también María y la Iglesia son una madre y muchas, una virgen y muchas. 
Ambas son madres, ambas son vírgenes; ambas conciben virginal mente del Espíritu Santo. Ambas dan a luz, para Dios Padre, una descendencia sin pecado. 
María dio a luz a la cabeza sin pecado del cuerpo; la Iglesia da a luz por el perdón de los pecados al cuerpo de esa cabeza. 
Ambas son madres de Cristo, pero ninguna de las dos puede, sin la otra, dar a luz al Cristo total. 
Por eso, en las Escrituras divinamente inspiradas, lo que se entiende en general de la Iglesia, virgen y madre, se entiende en particular de la virgen María; y lo que se entiende de modo especial de María, virgen y madre, se entiende de modo general de la Iglesia, virgen y madre. 
Y, cuando los textos hablan de una u otra, dichos textos pueden aplicarse indiferentemente a las dos. 


También se puede decir que cada alma fiel es esposa del Verbo de Dios, madre de Cristo, hija y hermana, virgen y madre fecunda. 

Todo lo cual la misma Sabiduría de Dios, que es la Palabra del Padre, lo dice universalmente de la Iglesia, de modo especial de la Virgen María, e individualmente de cada alma fiel. 

Por eso dice: Habitaré en la heredad del Señor. La heredad del Señor en su significado universal es la Iglesia, en su significado especial es la Virgen María y en su significado individual es también cada alma fiel. 

Cristo permaneció nueve meses en el seno de María; permanecerá en el tabernáculo de la fe de la Iglesia hasta la consumación de los siglos; y en el conocimiento y en el amor del alma fiel por los siglos de los siglos".


De los Sermones del beato Isaac,
 abad del monasterio de Stella Maris - 
Mte. Carmelo - Jaifa 
(Sermón 51: PL 194, 1862-1863. 1865) 
Segunda lectura del Oficio Divino
Sábado de la segunda semana de Adviento

viernes, 9 de enero de 2015

EJEMPLO DE AMOR PURO DE UN SOLDADO ESPAÑOL

El ejemplo del amor puro de un soldado español
(Tomado de Plano Picado/ Pedro Rizo)
La Asociación de Reservistas y Veteranos de las Fuerzas Armadas Españolas (ARVFAE) remitió hace algún tiempo una noticia que merece ser conocida por mis lectores, y por eso la recojo. Considérenlo un regalo de Adviento. Lean, pues, lo que sigue:
La nota de la Asociación
En la primavera de 2012, en excavaciones en lo que antaño fue el fortín español de Monte Arruit (a unos 30 km de Melilla) apareció el cuerpo momificado de un soldado español. Según cuentan los arqueólogos y antropólogos, las condiciones climáticas de la zona han hecho posible la buena conservación del cuerpo así como la de alguna de sus pertenencias y restos del uniforme.
Entre sus pertenencias destaca una pitillera de cuero y metal con las iniciales P.G., una foto de una mujer joven, una pequeña moneda de plata con la efigie de Alfonso XIII y una extensa carta todavía legible.
Todos los indicios, y sobre todo por el lugar del hallazgo y datación de la carta, apuntan a que este hombre fue una de las víctimas de la matanza de españoles acaecida el 9 de agosto de 1921 en Monte Arruit.
Los investigadores quedaron impresionados al leer la carta que portaba este soldado. El papel amarillento, compuesto por dos páginas y doblado por la mitad estaba metido en un sobre.
En el sobre dice:
«Hermano de armas, si lees esto será porque yo habré muerto. Por favor, cumple la última voluntad de este soldado español que ha caído por la Patria y haz llegar esta carta a María […] que vive en Málaga en la calle […]. Sus padres se llaman Manolo y Antonia.»
La carta
«En la carta se puede leer:»
«Mi dulce María: »
«Nunca pensé escribir esta carta, pero lo preocupante de la situación me lleva a ello. Llevamos días atrincherados y defendiendo Monte Arruit, apenas tenemos agua y comida. Los moros nos cercan y nos hacen fuego, cada día tenemos nuevas bajas, ya sea por causa enemiga o por efecto del calor, y no tenemos medicamentos ni medios de asistencia sanitaria. Según dicen, el General Berenguer le ha prometido a Navarro que mandarán refuerzos desde Melilla, pero la ayuda nunca parece llegar. Hay descontento y pesar entre los hombres aquí. Hay rumores fiables de que se negociará la rendición de la plaza, pero no sabemos mucho más al respecto. No sé qué pasará, hemos pasado muchas penurias en esta maldita guerra, pero como la de Monte Arruit no la he vivido.» «Ya se sabe como actúan los moros y tengo mucho miedo por lo que pueda pasar, estamos prácticamente a su merced y no creo que podamos resistir mucho más el hostigamiento al que nos someten. En el campamento tratamos de animarnos los unos a los otros; por su parte, día tras día, los oficiales nos recuerdan lo que implica ser un soldado español con arengas patrióticas, pero lo que más nos reconforta, dentro de lo que se puede, es la camaradería que hacemos todos en estos difíciles momentos. La verdad que no sé por qué te estoy contando esto, supongo que por egoísmo al desahogarme con este papel.»
«No quiero robarte más líneas, ya que esta carta es para ti: la dulce niña de mis ojos, mi morena, mi malagueña, mi razón de vivir, mi anhelo, la estrella que me guía en las noches, la única persona por la cual suspiro día tras día y me reconforta pensar que pronto te veré, que pronto te abrazaré, que pronto te besaré y que pronto me casaré contigo. Dios sabe lo mucho que te quiero. Aún me acuerdo de la primera vez que te vi, con aquel vestido azul, tu pelo negro azabache recogido en un coco, esos ojos verde esmeralda que son capaces de cegar más que este sol africano y convertir a cualquier hombre en estatua de sal con sólo regalarle una mirada tuya. Me acuerdo de la canasta de mimbre llena de pescado que llevabas pues venías del mercado y como yo, apoyado en la pared de la calle de mi casa, quedé absorto ante tu belleza. Te eché un piropo cuando pasaste por delante mía, no pensé que me hicieras caso, ya que tal hermosura tiene que estar acostumbrada a que te los digan, pero giraste tu preciosa cara, me miraste y me sonreíste. Bendito piropo aquel.»
«Te pedí acompañarte a casa para hablarte por el camino y me lo permitiste. Desde entonces fuimos inseparables, me costó que tu padre me aceptara, pero ya sabes que la insistencia siempre ha sido mi virtud. Aún me tiemblan las piernas cuando me acuerdo de aquel primer beso que te robé en la puerta de la casa de tu tía, se nos paró el mundo alrededor en ese instante. En fin, hay tantas cosas que podría contar… Seguro que mientras lees esto estás esbozando una sonrisa. En estas líneas que llevo hablando de ti se me ha olvidado momentáneamente todo lo que estoy pasando aquí. Siempre serás mi mejor medicina y el remedio de todos mis males. Ya sabes que al comienzo de esta carta te dije que nunca pensé escribirla. Es de despedida, mi amor. Si recibes esta carta será porque yo ya no estaré. No quiero ser egoísta y por ello te pido que no me guardes luto, que no te apenes por mí, que rehagas tu vida lo más pronto posible y que no me eches en falta pues yo siempre estaré contigo en cada momento de tu vida. Que seas muy feliz y que hagas realidad todos tus sueños, ya que los míos se cumplieron cuando me dejaste amarte. »
«Quiero que sepas que mis últimos pensamientos son para ti y que siempre te querré y cuidaré allá donde esté. »
«Monte Arruit a 8 de agosto de 1921.
De tu soldadito,
Pedro.»
Según narran las fuentes investigadoras, el 9 de agosto el General Navarro parlamentó la entrega de Monte Arruit con los jefes tribales marroquíes. Las condiciones fueron que los españoles entregaban las armas y saldrían del fortín sin hostigárseles y, además, se proporcionaría transporte a los heridos. Así pues, los soldados españoles desarmados comenzaron a salir de Monte Arruit en columna, pero al poco tiempo los moros, de manera inesperada, atacaron a los españoles desde distintos flancos produciéndose una enorme matanza. De un contingente de 3000 hombres, sólo 60 lograron sobrevivir.





sábado, 3 de enero de 2015

VIOLENCIA FEMENINA CONTRA EL VARÓN

Violencia contra la mujer 
¿Un mito feminista? 
¿Un juicio hemiplégico? 

Mónica del Río, la directora de Notivida nos da un resumen de las estadísticas del Ministerio de Salud (Agentina) para el año 2014.

 Entre otras noticias me llamó la atención ésta que te comparto: 

-- Por “violencia intencional” (disparos, heridas con armas blancas, golpes, envenenamientos…) fallecieron 2.199personas (1.893 varones y 296 mujeres)

  Sin comentarios. Los números están ahí y hablan al que quiera escuchar.
 Fuente: NOTIVIDA, Año XIV, Nº 958, 30 de diciembre de 2014

viernes, 2 de enero de 2015

LA CUERDA DE TRES HILOS DIFÍCILMENTE SE ROMPE
Eclesiastés 4, 12

He recibido hace un tiempito un correo electrónico de un varón católico, ya adulto y profesional bien establecido que, entre otras cosas me cuenta lo siguiente: 
 "Le cuento que estoy de nuevo solo. 
 Después de andar de novio como un año y medio con Yolanda. Es una chica muy buena y de buen corazón, pero no sé qué es lo que Dios quiere para nuestras vidas. Es largo para contar esta novela de mi vida. Ahora estoy bien, voy a hacer unos ejercicios espirituales de ocho días". 

 He recibido decenas de veces noticias como ésta. Y conociendo a los dos que se separaron, la mayor parte de las veces no he terminado de entender por qué se cortó la
cuerda que empezaban a tornear. 
 Algo pasa en la juventud católica formada de "buenas chicas" y "buenos chicos". Y creo que el Señor me ha dado por fin a entender qué es lo que está pasando en buena parte de los casos ¿Quizás en muchos de los casos? 

Aquí va lo que le respondí a Ricardo. 
Es algo que yo tenía en el corazón para decir sobre los techos y nunca se daba la oportunidad. 
Pero Ricardo me la ha brindado y aquí va lo que le escribí: 

Querido Ricardo: 
El primer mandato de Dios para el varón y la mujer, fue "Creced y multiplicáos y llenad la tierra". 
No se lo entiende hoy como mandamiento porque se presenta como una bendición. Pero ¡es un mandamiento! Y es, en el tiempo, el primero de todos. 
 A la luz de esta bendición imperativa, de esta palabra de ánimo que Dios le da a toda creatura varón y mujer, entiendo que: "si no es para tener hijos, más vale no casarse y vivir castamente como soltero". 

 Conociendo el medio católico de tu ciudad, me he preguntado hace mucho, -- y recuerdo haberlo comentado allí, no sin cierta común extrañeza, con algunos y algunas, -- si buena parte de la juventud masculina católica, (allí pero lo he vuelto a ver un poco por todas partes) no ha perdido de vista el primer mandamiento, el del Principio, que es en realidad una bendición: creced multiplicaos llenad la tierra. 

La consecuencia es que por lo general ellos se fijan en la mujer, o buscan mujer, apuntando a tener una esposa. No he encontrado uno que buscara una madre para sus hijos. Así que después, ella, a veces, resulta madre como por sorpresa más que como el resultado de un propósito. Muchos varones 'católicos' tienen la mira de la intención desajustada y la mayor parte tira al aire. 

No afirmo que sea tu caso, porque no estoy bien informado. Tu carta ha sido más bien un motivo para largarme a exponer estas reflexiones que van más allá de ti y de Yolanda. 

Pero me intriga que digas: "no sé qué es lo que Dios quiere para nuestras vidas". ¿¡Cómo que no sabes!? ¿En qué sentido lo dices? ¿No está clara en la Sagrada Escritura en la que tú crees la voluntad de Dios para varón y mujer? ¿No es su primera palabra a ellos: "Creced y multiplicáos y llenad la tierra? ¿No se pudieron poner de acuerdo tú y Yolanda para asociarse en el cumplimiento de la voluntad del Creador que los hizo varón y mujer, ni del Redentor que estableció el sacramento del matrimonio? 

Te invito a leer y meditar el texto, algo enigmático del libro del Eclesiastés 4, 9 al 11. Dimas Antuña, el místico uruguayo de la Eucaristía, me enseñó a entenderlo. Dimas lo aplica al varón y la mujer cuando los unen entendimientos recíprocos de conveniencia mutua. ¡Porque vaya si las hay en el matrimonio! 
Pero esa cuerda de dos hilos, de dos voluntades torneadas, no resiste, porque son dos voluntades que miran sólo a los bienes inmediatos que se reportan uno al otro (y son buenos) y todo se va en cálculo de ventajas e inconvenientes. Y al fin los miedos al amor vencen.
Pero cuando las dos voluntades se entretejen "acordes" con la tercera voluntad (versículo 12), que es la voluntad de Dios, "buscar los hijos", entonces, difícilmente se rompe. 
¡Más! es lo que hace estable el tira y afloja de ventajas e inconvenientes y lo que protege la llamita débil del amor, del soplo de los temores del uno y el otro... del uno al otro. 

La segunda foto que colgué más arriba enseña que el texto del Eclesiastés era algo que muchos cristianos habían entendido. Y Dimas debe haber conectado con esa tradición que alcanzó una expresión ritual tan hermosa. "La cuerda de tres hilos difícilmente se rompe" 

¿Será quizás porque estando el interés de Dios por medio y no sólo los propios, Dios bendice y eso significa que defiende la cuerda y a los dos hilos trenzados con su querer divino "con-cordemente" "con-cuerdamente", en fin: "cuerdamente". Nuestra lengua delata cuánto tienen de común una cuerda con la cordura. "Cordura" es trenzar las propias voluntades con la divina. 

La adhesión de dos voluntades a esa voluntad hace fuerte la cuerda triple, por encima de la conveniencia del uno o del otro. Pero basta que falle en adherir a la tercera uno de los otros dos hilitos, para que se deshilache pronto. Creo que los medios juveniles o en general 'solteriles' católicos están necesitando esta sabiduría esencial y, por otra parte elemental por lo obvia, si no fuese porque leemos la Sagrada Escritura con oídos sordos para entenderla. 

 He visto en tu ciudad y veo aquí en la que vivo y veo por todos lados buenas chicas católicas que desearían ser madres y buenos chicos católicos que buscan esposa. Y veo que al final se quedan solteros porque ninguno es capaz de esperar del otro y darle al otro lo que el otro desea. 

 ¿Será que olvidaron de que, por encima de sus propias razones, está el designio y el mandato divino? ¿O porque nadie se lo recuerda? Si ambos se pusieran de acuerdo con Dios para buscar los hijos que Dios desea y porque Dios los desea, terminarían, pero por añadidura, recibiendo lo que deseaban cuando eran miopes ante la voluntad divina. 

Quisiera tener una azotea, o mejor: ¡un minarete! desde donde gritarle a la soltería católica: ¡el matrimonio no es tanto ni en primer lugar cuestión de me gustas o no me gustas, me entiendes o no me entiendes, eres o no lo que yo busco, sino cuestión de fe y de encontrar un "cón-yuge" es decir alguien para ponerse junto conmigo, con igual fe e igual espíritu filial, bajo el yugo común de la paternidad bendecida y prescrita por el Creador y Redentor. 

Donde se entra por fe, se encuentra todo lo demás, porque la fe los transforma a los dos. Cuando la voluntades de los bautizados se guían más por el "atractivo", por el propio deseo, no obtienen lo que ciertamente obtendrían ¡y más! escuchando la palabra de Dios en el principio y dejándose conducir por ella. 

 Si ambos se han prestado dócilmente al yugo del mandato divino, Dios le pone al lado el cón-yuge adecuado. Amén, así sea. Un abrazo y feliz 2015. Padre Horacio

ORACION PARA EMPEZAR EL AÑO 2014

“Quiero considerar este año nuevo, oh Jesús mío, como una página en blanco que tu Padre me presenta y en la cual irá escribiendo día a día lo que haya dispuesto de mí, en sus divinos designios. Yo desde este momento escribo en la cabecera de la primera página con absoluta confianza: Domine, fac de me sicut vis. ¡Señor, haz de mí lo que quieras. Y al final de esta página en blanco, de esta misma página, pongo ya el Amén, el sí de mi aceptación a todas las disposiciones de tu voluntad divina. ¡Oh Señor! Desde este momento, sí a todas las alegrías, a todos los dolores, a todas las gracias, a todas las fatigas que has preparado para mí y que día a día irás descubriendo en mi vida. Haz que mi Amén sea el Amén de la Pascua, seguido siempre por el Aleluya, esto es, pronunciado con todo el corazón, con la alegría de una completa entrega. Dame tu amor y tu gracia y no necesitaré otra cosa para ser rico.” 

Sor Carmela del Espíritu Santo
(Citada por el P. Gabriel de Santa María Magdalena en su obra Intimidad Divina)

 Oh Espíritu Santo, me pongo delante de ti, como pequeño agraz que necesita madurar al sol, como pajuela que ha de ser quemada por el fuego, como cera informe que debe recibir la impronta, como gota de rocío que va a ser absorbida por el sol, como niña ignorante que tiene que ser instruida… Oh Espíritu Santo, tú te infundes en mi alma pequeña, pobre y humilde. Quiero presentarme a ti en esta actitud y con estas disposiciones te invoco. ¡Ven Espíritu Santo, santifícame! ¡Tengo tan gran deseo de santidad! Santifícame tú, hazme santa, gran santa, bien pronto santa, sin que yo lo sepa.

 (Sor Carmela del Espíritu Santo)