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miércoles, 30 de marzo de 2016

Victimae Paschali (Gregoriano) - Cappella Sistina






Victimae paschali laudes
inmolent Christiani.
Agnus redemit oves:
Christus innocens Patri
reconciliavit pecatores.
Mors et vita duello
conflixere mirando:
dux vitae mortuus,
regnat vivus.
Dic nobis Maria, quid vidisti in via? Sepulcrum Christi viventis,
et gloriam vidi resurgentis,
angelicos testes, sudarium et vestes
Surrexit Christus spes mea;
precedet suos in Galileam.
Scimus Christum surrexisse
a mortuis vere.
Tu nobis victor Rex, miserere.
Amen. Alleluia.


A la Víctima pascual
ofrezcan alabanzas los cristianos.
El Cordero redimió a las ovejas:
Cristo inocente
reconcilió a los pecadores con el Padre.
La muerte y la Vida se enfrentaron
en lucha singular.
El dueño de la Vida, que había muerto,
reina vivo.
Dinos, María, qué has visto en el camino? Vi el sepulcro de Cristo viviente
y la gloria del que resucitó,
a unos ángeles, el sudario y los vestidos.
Resucitó Cristo, mi esperanza;
precederá en Galilea a los suyos
Sabemos que Cristo verdaderamente resucitó de entre los muertos.
Tú, Rey victorioso, ten piedad
Amen, Aleluya.




Jristos Anesti Coro Bizantino S. Juan Damasceno

viernes, 25 de marzo de 2016

Música ortodoxa rusa: Calle toda la carne(Liturgia del viernes Santo).

O GLIKI MOU ¡OH MI DULCE PRIMAVERA!
Vangelis & Irene Papas



Que todas las Generaciones

¡Que todas las generaciones ofrezcan himnos a tu sepultura Cristo mío!
El de Arimatea te descolgó de la cruz y te sepultó en un sepulcro.
Las mujeres acudieron con aromas para perfumarte y preparar tu sepelio.
¡Aquí fue obrada una creación! ¡Cantemos himnos de alabanza a nuestro Creador!
¡Los que habían sido alimentados desde el cielo con maná, alzaron sus talones de desprecio contra su bienhechor!
Es sepultado por Nicodemo, el cuerpo del Creador..
¡Oh mi dulce primavera, mi dulcísimo hijo! ¡En dónde se agosta tu hermosura!
Hijo de Dios, Todopoderoso, mi Dios y Creador, ¿Cómo puedo recibir tu pasión?
Mujeres con aromas, acudieron muy temprano en la mañana para asperjar el sepulcro con perfumes.
Oh santa Trinidad mía, Padre, Hijo y Espíritu, tened compasióndel mundo.
Permítenos acompañaros o Virgen, para que veamos la resurrección de tu Hijo.
Taken from http://lyricstranslate.com/es/ai-yeneai-pasai-%CE%B1%CE%B9-%CE%B3%CE%B5%CE%BD%CE%B5%CE%B1%CE%AF-%CF%80%CE%AC%CF%83%CE%B1%CE%B9-all-generations.html#ixzz3auqRma3Z




jueves, 24 de marzo de 2016

JUEVES SANTO
INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA

CÓMO SENTÍA Y VIVÍA MOZART EL AGNUS DEI – CORDERO DE DIOS
Dejemos que su música acompañe los sentimientos de nuestra fe al recibir la Eucaristía


Tomado de: Fernando Ortega, Mozart y Cristo, en la revista Teología (Fac. de Teol. De la Pont. Univ. Cat. Argentina), Buenos Aires Tomo XXXI, Nº 64, año 1994-2, págs.. 157-169,  nuestra cita en p. 168-169

Mozart, en Leipzig, en abril de 1789, dos años antes de su muerte, mantuvo una conversación acerca de la música de Iglesia con el protestante Johann Friedrich Rochlitz quien dio a conocer luego su contenido substancial por escrito [1].

Esta crónica, dice el P. Fernando Ortega “nos deja una imagen viva de la experiencia mozartiana del misterio cristiano”.

“Ustedes protestantes iluminados, como gustan llamarse, tienen toda su religión en la cabeza. Si hay de verdad allí, lo ignoro completamente. ¡Pero entre nosotros es tan distinto! Ustedes no pueden experimentar lo que significa “Agnus Dei qui tollis peccata mundi dona nobis pacem”… Pero cuando desde la primera infancia uno ha sido introducido, como lo fui yo, en el santuario místico de nuestra religión; cuando sin saber aún hacia dónde uno iba con esos sentimientos oscuros y opresivos, se asistía a Misa con un enorme fervor de corazón sin saber verdaderamente qué se deseaba; cuando uno salía del Oficio divino más aliviado y con el alma elevada, sin saber exactamente qué se había obtenido; cuando uno ha estimado dichosos a aquellos que se arrodillaban conmovidos por el “Agnus Dei” mientras recibían la santa comunión…[2]; cuando uno ha experimentado todo esto ¡entonces todo es muy distinto! Es cierto que todo eso se pierde luego en el transcurso de la vida en el mundo, pero, al menos es mi caso, cuando se retoman esas palabras mil veces escuchadas, para ponerlas en música, entonces todo eso vuelve y se está frente a Alguien, y hacia ese Alguien se eleva el alma”

1) Agnus Dei de la Misa de Requiem
  http://youtu.be/BZpFa7iDwBI





 NOTAS
 [1] ROCHLITZ, Johann Friedrich, en Allgemeine Musikalische Zeitung, Leipzig, 15 de abril de 1801 p. 494s. y que el P. Fernando Ortega reproduce hacia el final de su artículo.

[2] Este es un canto que canta el Coro en la Misa Católica durante el rito de la Comunión eucarística.

sábado, 19 de marzo de 2016


19 de marzo

SAN JOSÉ, esposo de la Virgen María
Solemnidad

 San José (detalle), óleo de José Luis Zorrilla de San Martín, Catedral de Salto.

SAN JOSÉ POR SANTA TERESA DE JESÚS


Santa Teresa de Jesús, se encomendó a san José, es así como ella habla mucho de él, y fue gran devota de este Santo.


Esta es una selección de párrafos escritos por Santa Teresa.


SOBRE SAN JOSÉ

1.- Y tomé por abogado y señor al glorioso san José y me encomendé mucho a él. Vi claro que, tanto de esta necesidad como de otras mayores, de perder la fama y el alma, este padre y señor mío me libró mejor de lo que yo lo sabía pedir. No me acuerdo hasta hoy de haberle suplicado nada que no me lo haya concedido (V 6,6).
Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado santo, y de los peligros de que me ha librado, así de cuerpo como de alma; que a otros santos parece que les dio el Señor gracia para socorrer en una necesidad; pero a este glorioso santo tengo experiencia de que socorre en todas, y quiere el Señor darnos a entender, que así como le estuvo sometido en la tierra, pues como tenía nombre de padre, siendo custodio, le podía mandar, así en el cielo hace cuanto le pide.

2.- Y esto lo han comprobado algunas personas, a quienes yo decía que se encomendasen a él, también por experiencia; y aun hay muchas que han comenzado a tenerle devoción, habiendo experimentado esta verdad (V 6, 6)

3.- Procuraba yo celebrar su fiesta con toda la solemnidad que podía, más llena de vanidad que de espíritu, queriendo que se hiciese bien y con muchos detalles, aunque con buena intención (V 6, 7).

4.- Querría yo persuadir a todos que fuesen devotos de este glorioso santo, por la gran experiencia que tengo de los bienes que alcanza de Dios. No he conocido a nadie que le tenga verdadera devoción y le haga particulares servicios, que no lo vea más aprovechado en la virtud; pues ayuda mucho a las almas que a él se encomiendan (V 6, 7).

5.- Creo que ya hace algunos años que el día de su fiesta le pido una cosa y siempre la veo cumplida; si la petición va algo torcida, él la endereza para más bien mío (V 6, 7).

6.- Quien no hallare maestro que le enseñe a orar, tome a este glorioso Santo por maestro y no errará el camino. No quiera el Señor que haya yo errado atreviéndome a hablar de él; porque aunque publico que soy devota suya, en servirle y en imitarle siempre he fallado. Pues él hizo, como quien es, que yo pudiera levantarme y no estar tullida; y yo, como quien soy, usando mal de esta merced (V 6, 8).

6.- No me hartaba de dar gracias a Dios y al glorioso Padre mío san José, que me pareció que él lo había traído, porque fray Pedro era Comisario General de la Custodia de san José, a quien me encomendaba mucho, y a nuestra Señora (V 3, 7).

7.- Un día, después de comulgar, Su Majestad me mandó con mucha insistencia que lo intentara con todas mis fuerzas, y me hizo grandes promesas de que se haría el monasterio, y que Dios se glorificaría mucho en él, y que su título fuese de san José, que él nos ampararía en una puerta y nuestra Señora en la otra (V 32, 11).

8.- Una vez estaba en un apuro del que no sabía cómo salir, pues no tenía dinero para pagar a unos albañiles, y se me apareció san José, mi verdadero padre y señor, y me dijo que no faltaría dinero y que los contratara; y así lo hice, sin un céntimo. Y el Señor de modo maravilloso que asombraba a los que lo oían, me proveyó (V 33, 12).

9.- Al glorioso san José no vi con tanta claridad, aunque vi muy bien que estaba allí, como en las visiones que he dicho que no se ven (V 33, 15).

10.- Mas ¡ay, hijas!, encomiéndenme a Dios y sean devotas de san José, que puede mucho (Cc 28ª).

11.- Ya entonces yo oraba mucho a nuestro Señor, suplicándole que  no me fuese sin dejarles casa (en Sevilla), y hacía que las hermanas se lo pidiesen y al glorioso san José, y hacíamos muchas procesiones (F 25, 3).

12.- Las hermanas habían pedido mucho a san José que para su día tuviese casa (en Burgos), y sin pensar que la tendrían tan pronto, se lo cumplió (F 31, 36).

13.- Los días primeros de pascua, u otros días de solemnidad, podrán cantar Laudes, en especial el día del glorioso de san José (Const 1, 3).

14.- Aunque tenga muchos santos por abogados, tengan particularmente a san José, que alcanza mucho de Dios (Av 65).