viernes, 3 de agosto de 2018

LA SANTIDAD DEL AMOR MATRIMONIAL
EN PERSPECTIVA JUDÍA

EL VERDADERO AMOR:
¿EXISTE REALMENTE? 
¿CÓMO LOGRARLO? ¿PUEDE DURAR? 
  
Me he referido a menudo en el pasado a la santidad del matrimonio en la perspectiva de la Alianza Mosaica. 
   Hace diez años encontré en una página web unas hermosas consideraciones sobre “El verdadero amor”, que se refieren a lo que yo llamo "el buen amor" esponsal. Un amor que debe estar fundado en una fuerte vinculación religiosa de ambos esposos con el Señor, como la condición para su autenticidad y perdurabilidad.       Esta página, que traduje y reproduzco aquí, enseña que el secreto del "verdadero amor" esponsal no está en el plano sexual sino en el plano religioso. 
   Consiste en que los esposos compartan y estén unidos en un mismo amor al Señor. Dice así: 
            "La respuesta a la última pregunta, si el amor puede durar, es afirmativa, y es la clave para responder a las dos anteriores. En la sociedad moderna, los conceptos de amor y sexo se han confundido terriblemente. Esto ha hecho mucho daño y ha tenido un gran costo humano. 
    El sexo es la culminación de un amor verdadero, pero no indica necesariamente su existencia. Por ejemplo: lamentablemente, esta falsa ecuación [sexo = amor] ha provocado, o ha engañado, a algunas personalidades modernas [parece aludir a los productores de Hollywood] para hacer una terrible tergiversación de las historias bíblicas que relatan la amistad del Rey David y Jonathan, por ejemplo (quiera guardarnos El Nombre de estas afirmaciones ofensivas). 

    Del concepto de amor verdadero se trata en la Mishná [repetición de la ley o Toráh explicándola], en un lugar donde se afirma que "Cualquier amor que depende de algo exterior no duradero (atracción física, el dinero, etc.) se desvanecerá cuando ese algo deje de existir". Esta Mishná nos enseña lo que es verdadero amor. No consiste en que dos personas se sientan atraídos el uno hacia el otro por algo exterior que los ayunta. 
    Hay verdadero amor cuando se sienten más bien atraídos por la esencia del otro. Ellos se identifican el uno con el otro y, en consecuencia, sus propias naturalezas hacen que su amor mutuo sea inevitablemente verdadero y perdurable. 

    Parece hermoso - puede decir alguno - pero eso: ¿qué tiene que ver comigo? ¿Cómo puedo alcanzar esta elevada forma de vinculación? 
    Creo que la respuesta a estas preguntas se puede encontrar en un pasaje del Talmud (Sanhedrín 7a) y en una parasháh [perícopa o trozo de texto bíblico o rabínico elegido para una lectura litúrgica] del Rashi [famoso rabino medieval]. El pasaje en el Talmud dice lo siguiente: "Alguien solía decir, ‘si nos amáramos intensamente, podríamos dormir juntos en una silla estrecha. Si el amor se desvaneciera, no nos bastaría la cama más grande’”. 
    Rabí Huna encontró el fundamento para esta afirmación en los versículos que describen cómo le habló El Nombre a Moisés desde el espacio de un palmo existente entre los querubines de oro encima del arca de la Alianza. Mientras que - como dijo el profeta Isaías - cuando Israel estaba alejado del Nombre, "ni el edificio más grande lograba albergar la Divina Presencia"
   ¿Por qué es tan atinada la observación del Rabí Huna? Creo que porque la relación con El Nombre debe ser una relación de amor verdadero: de estrecha identificación. Verdaderamente, su gloria llena el universo, sin embargo, podía caber en la palma de una mano cuando Moisés y los israelitas eran - en cierto sentido - uno solo con Él. Pero en el tiempo de Isaías, cuando hubo un distanciamiento, no había lugar capaz de albergar Su gloria. 

    En cuanto al relato de la parasháh antes aludida, que se refiere a las piedras sobre las cuales reclinó su cabeza Jacob para dormir aquella noche, el Rashí explica que las piedras se disputaban entre sí el privilegio de servir de apoyo a la cabeza del justo. Y El Nombre dirimió el litigio entre ellas fusionándolas en una sola piedra grande. 
    Este relato es, a mi parecer, la clave de todo el asunto que estoy tratando sobre el verdadero amor. La forma de identificarse, de estar unidas aquellas piedras en lo esencial, era compartir la misma pugna, el mismo anhelo de ser la almohada de la cabeza del justo.         Eufemísticamente, si nuestra principal aspiración en la vida es ser un lugar de descanso para la Shejinah [La nube que manifiesta y esconde a la vez la gloria de Dios]... si consiste en ser un Tabernáculo en miniatura...  entonces, encontraremos nuestra alma gemela y, seremos hechos uno en esencia con ella, al igual que las piedras. 
    Esto es el verdadero amor. Que dura para siempre".

Hasta aquí la enseñanza no firmada, que agradecemos a su autor por su profundidad y su hermosura. 
    Nuestra institución católica del sacramento del matrimonio - como todas las palabras y obras de Nuestro Señor Jesucristo - no vino a abolir estas hermosas consideraciones sobre el amor matrimonial sino a llevarlas a su perfección en el sacramento del matrimonio, con un amor perfecto en justicia y verdad: 
ahavah hamushalmat  =  אחוה הממושלמת

 Fuente: 
 http://www.greatjewishmusic.com/Moods/Torah-Vayetze.htm

lunes, 30 de julio de 2018

SAN IGNACIO DE LOYOLA - 31 DE JULIO

San Ignacio de Loyola
+ Roma, 31 de julio 1556


CONTEMPLACION PARA ALCANZAR AMOR
Primero conviene advertir en dos cosas.
La primera es,
que el amor se debe poner más en las obras que en las palabras.
La segunda:
el amor consiste en comunicación de las dos partes,
es a saber, en dar y comunicar
el amante al amado lo que tiene,
o de lo que tiene o puede,
y así, por el contrario, el amado al amante;
de manera que si el uno tiene ciencia,
dar al que no la tiene,
si honores, si riquezas, y así el otro al otro.

(Ejercicios Espirituales 231)

¡Y QUÉ LE DARÉ
AL QUE ME AMÓ Y SE ENTREGÓ POR MÍ?


"Tomad, Señor, y recibid
toda mi libertad, mi memoria,
mi entendimiento, y toda mi voluntad,
todo mi haber y mi poseer;
Vos me lo distes, a Vos, Señor, lo torno;
todo es vuestro,
disponed a toda vuestra voluntad;
dadme vuestro amor y gracia,
que ésta me basta".

(Ejercicios Espirituales Nº 234)

V

lunes, 23 de julio de 2018

EN LA NOVENA DE SAN IGNACIO DE LOYOLA




Tomad y recibid, Sumo Dador
toda mi libertad
mi memoria, intelecto y voluntad
todo mi haber y poseer mejor.

Todo es vuestro desde antes del albor
de un ser que amáis desde la eternidad...
Yo os lo entrego y devuelto de verdad:
dadme en cambio el amor.

Dadme tan sólo vuestro amor, la casta
efusión del Espíritu en la espina
espiritual de la estatua de lodo.

Dadme el morir de vuestro amor, y basta.
Y la interior resurrección divina
que el corazón en sueños adivina...

Eso es con creces devolverme todo.

viernes, 4 de mayo de 2018

PARA TI QUE ERES TAN TÍMIDA Y APOCADA
Y TAN LLENA DE MIEDO POR TODO
Tres consejos de Santa Teresita

LA ESPIRITUALIDAD DE 
UNA DOCTORA DE LA IGLESIA

Tres consejos de Teresita de Lisieux a una hermana que se sentía débil e impotente
            La espiritualidad de la santa de Lisieux sigue hoy más presente que nunca en pleno siglo XXI, haciendo de muro de contención ante las herejías de siempre, especialmente el jansenismo y el pelagianismo. El jansenismo es la infición de la vida de fe católica por  el puritanismo y el moralismo luterano y calvinista. El pelagianismo regresión hacia la justificación por las propias obras.
            La espiritualidad de Teresita de Lisieux es, posiblemente, lo más alejano a la herejía pelagiana que sigue hoy muy presente en la Iglesia. Su «pequeño camino de infancia espiritual» es una hoja de ruta actual para alejarse de ese pelagianismo que reclama poner la atención y energía en uno mismo para llegar a la virtud, contra-poniéndola con el abandono y confianza en Dios, Quien, como Padre nos engendra con su Espíritu Santo por la boca de Jesucristo su Hijo muy amado.

1)     Más energía y más virtud
Una de las confidentes y amigas que tenía Teresita de Lisieux en el convento era Sor María de la Trinidad, que solía manifestar a la santa su deseo de tener «más fuerza y energía para practicar la virtud». Santa Teresita le respondió corrigiendo su perspectiva espiritual:«Si el buen Dios quiere que seas débil e impotente como un niño -le respondía Teresita de Lisieux-, ¿crees por ello que tienes menos mérito por ello? Acepta, pues, vacilar a cada paso, incluso caer, llevar la cruz débilmente, ama tu impotencia: tu alma sacará de ello su provecho que si, transportada por la gracia, cumples acciones heroicas, que llenarían tu alma de satisfacción personal y de orgullo».

2)    Salirse del pequeño camino
En otra ocasión que Sor María de la Trinidad estaba triste por sus debilidades, le dijo la santa: «¡Te has vuelto a salir del pequeño camino! Una pena como la tuya, porque te abate y desalienta demuestra que procede del amor propio, Cuando la pena es sobrenatural, por el contrario, devuelve el valor, da un nuevo empuje hacia el bien; uno es feliz de sentirse débil y mísero, porque cuanto más se reconoce humildemente, esperándolo todo gratuitamente del buen Dios sin ningún mérito por nuestra parte, más baja el buen Dios hacia nosotros, para colmarnos con sus dones generosamente».

3)    Un modelo de humildad
«Los privilegios de Jesús son para los pequeños», me solía repetir Teresita, cuenta Sor María de la Trinidad. «Era inagotable sobre la confianza, el abandono, la sencillez, la rectitud, la humildad del niño pequeño, y me lo proponía siempre como modelo».
Sí Jesucristo llama pequeños, hermanitos míos más pequeños a los que han creído en Él y por eso se han puesto en el camino de su seguimiento en la divina regeneración como hijos del Padre que siguen el ejemplo del Hermano Mayor, primogénito de muchos hermanitos.




viernes, 27 de abril de 2018

SUSANA TESTIMONIA CÓMO VIVE SU ESPONSALIDAD
CON JESUCRISTO ESPOSO DEL ALMA

Otra mujer que oye la llamada esponsal de Jesucristo Hijo de Dios e inicia un dichoso proceso de transformación interior

Padre Horacio:
         En Agosto del año pasado (2017) usted predicó en una parroquia de Montevideo un retiro al que asistí , sobre el tema: "MIRA QUE ESTOY A LA  PUERTA Y LLAMO". 
         Usted también habló sobre los dos tomos de su libro: "Me quiero casar". 



       Usted nos predicó allí a las mujeres, la llamada universal de Cristo -- a toda mujer -- a la esponsalidad con Él. 
        Cuando, después de su charla, una asistente al retiro dio testimonio sobre los efectos que tuvieron en ella cuando  empezó a recitar la copla de la esposa de Cristo en su vida diaria: ¡quedé impactada! 
        Después ella misma me regaló su libro. No puedo  explicarle lo que experimenté al  leerlo. Esa declaración de amor era para mí. No tenía dudas.
        Padre,  le cuento que yo conocí a Jesús en la Renovación Carismática hace 26 años  y que  desde entonces estoy integrada a la Iglesia Católica, siempre comprometida  en algún pequeño ministerio.
        No me era desconocida esa efusión de gozo celestial en la que me veía sumergida por medio del Espíritu Santo. Pero sentía que el Señor me llamaba a una mayor entrega, una nueva manera de relacionarme con El, un regalo inmerecido de un Dios tan misericordioso que se ponía a mis pies 
como un mendigo de amor, pidiendo ser amado.
        Padre, soy una mujer casada, con un buen esposo aquí en la tierra, que me cuida, quiere y protege. Soy además madre  y abuela.
        Pero esto de ser Esposa de Jesús...que la Iglesia  esté  en mi de manera análoga como lo está Jesús en cada partícula de la Hostia consagrada, etc. etc... era para mi una ignorancia total. O quizás era una gracia especial para almas  muy exquisitas....Pero no... la condición era ser mujer  bautizada, y yo lo era... y punto. 
         Además, -- hablando  en términos médicos -- tenía otros  buenos "síntomas": comencé a tener una confianza como nunca antes; una gran alegría; una certeza muy grande de su amor tan tierno, delicado, prudente, paciente; podía discernir los pensamientos del mal espíritu, con su tridente de miedo, tristeza e ira que tanto me habían atormentado.
         Vuelvo  a repetir que nunca dudé que el Señor me estaba pidiendo como todo un caballero: quieres ser mi Esposa?
          A pesar de todo esto miles de argumentos  pasaron por mi cabeza para no dar el "SI"; tentaciones  de todo tipo querían hacerme abandonar el camino.
          Los sentimientos que enseguida aparecieron, por momentos me eran esquivos (nada mas erróneo  que confiar solamente  en ellos).
          Finalmente el 21 de Febrero  de este año (2018) apenas me dispuse a orar por la noche, broto de lo mas profundo de mi alma un grito silencioso casi inconsciente: "Quiero ser tu esposa". Mi alegría fue inmensa.
          Desde entonces me esfuerzo  por vivir como una buena Esposa. Le pido a la Virgen  todos los días que  me ayude a ser fiel, que me enseñe a confiar, a abandonarme en brazos  de tan distinguido Esposo, y que pueda mantener y cultivar  el diálogo  íntimo y continuo con EL.
          Me doy cuenta que soy mejor Esposa, aquí en la tierra, más atenta y cariñosa. Era una persona hiperactiva, que ha aprendido a andar  más lento y a dejar cosas sin hacer. Eso de andar tan de prisa cierra los oídos y los ojos
del alma.  Le ofrezco  todo  lo que hago a mi Esposo celestial y lo que  no me gusta hacer lo hago por amor a El. 
           No faltan  los susurros  al oído del alma que trae el tentador enemigo, pero me refugio en Él y todo pasa; a veces con mayor dificultad. Durante  mucho tiempo viví engañada ignorando la acción del enemigo, pues sólo  lo percibía en las grandes tentaciones.
           Ahora usted  forma parte del secreto más íntimo de mi alma  y que pocas personas  conocen.
          Gracias Padre Horacio por presentarme  a Jesús como mi Esposo  celestial y por todo su trabajo. Dios lo bendiga. Susana
Por supuesto que puede publicar mi testimonio bajo seudónimo. 
Llámeme "Susana"

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viernes, 20 de abril de 2018

MECHI: "ÉL NO ENTENDÍA NADA
DE AUTODOMINIO NI SACRIFICIOS
PARA MÍ TAMBIÉN FUE DIFIÍCIL"

"Él no comprendía las precauciones que había que tomar y los sacrificios que había que hacer .... Confieso que para mí también fue difícil"

http://www.edlumen.net/index.php?route=information/contact

 Querido Padre:
El año pasado la lectura de varios capítulos de "La casa sobre roca" me ayudó a superar una difícil situación que estaba viviendo. Por aquel entonces estaba de novia y veía que algo no andaba bien en la relación. El tema de la pureza por ejemplo siempre salía en las conversaciones pero francamente me sentía sola, como que él no comprendía las precauciones que había que tomar y los sacrificios que había que hacer. Confieso que para mí también fue difícil pues como dice el Evangelio "El espíritu está dispuesto pero la carne es débil".

Ahora puedo entender que si una misma, como mujer, no se siente acompañada y comprendida por el varón en este tema de la pureza, es muy difícil sortear los obstáculos que se presenten.


Es decir, son los dos los que tienen que remar y sacrificarse. En esto hay que ser muy realista y tener los ojos bien abiertos, conocer y comprender nuestras debilidades. Saber que los sacrificios que se hacen durante la etapa de noviazgo dan sus frutos en el matrimonio, ayudan a fortalecer la pareja  y propician el diálogo tan importante en la "amistad matrimonial". 

También me di cuenta que el que en ese momento era mi novio quien no estaba dispuesto a cambiar ciertas cosas que afectaban mucho su rol de varón. Si bien lo conversamos mucho, al no ver progresos me sentí defraudada y desilusionada. Más bien, vi cosas en él que antes no había visto y di gracias haberlas visto a tiempo, antes de iniciar un matrimonio destinado al fracaso.

Luego de la ruptura recé por él y eso me trajo mucha paz, ya que por momentos una está tentada a intentarlo todo de nuevo.

Por otra parte pude darme cuenta luego de mucho tiempo, y luego de haber llorado bastante, que no porque queramos mucho a una persona y demos todo de nosotras, significa que las cosas deban ir bien.

Me sentí muy identificada con lo que usted dice de las 'mujeres que desean demasiado ser amadas', que comenten el error de quedarse con el primero que les ofrece un poco de amor.

Cuando leí ese pasaje en el libro era como ver un retrato de mí misma; cómo la mujer por así decirlo elije una presa: el varón, por el único motivo de recibir amor; para disfrutar esa 'caza', es decir tener compañía, etc.

He vivido de pequeña situaciones que me han dañado en la afectividad y si bien siempre fui consciente de ello no me había dado cuenta hasta qué punto podían influir en mis relaciones.

Así que después de esta ruptura me propuse sanar esas heridas pasadas para no caer en los mismos errores. Heridas que debían ser sanadas desde todos los aspectos que involucran al hombre, con absoluto realismo y una gran confianza en la gracia de Dios.  

Sé que debo renunciar primero a querer tener un novio para así estar abierta a la gracia, al plan de Dios, a lo que Él quiera, y así podré comenzar un camino juntos de manera sana y teniendo a Dios como guía.

Padre, qué cierto es lo que dice acerca de la mujer y cómo estamos heridas por el pecado original en lo más espiritual. Le pido a Dios me dé paciencia para aspirar al verdadero amor, inspirar el verdadero amor y esperar el verdadero amor. 

Mechi

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domingo, 1 de abril de 2018

Victimae Paschali (Gregoriano) - Cappella Sistina






Victimae paschali laudes
inmolent Christiani.
Agnus redemit oves:
Christus innocens Patri
reconciliavit pecatores.
Mors et vita duello
conflixere mirando:
dux vitae mortuus,
regnat vivus.
Dic nobis Maria, quid vidisti in via? Sepulcrum Christi viventis,
et gloriam vidi resurgentis,
angelicos testes, sudarium et vestes
Surrexit Christus spes mea;
precedet suos in Galileam.
Scimus Christum surrexisse
a mortuis vere.
Tu nobis victor Rex, miserere.
Amen. Alleluia.


A la Víctima pascual
ofrezcan alabanzas los cristianos.
El Cordero redimió a las ovejas:
Cristo inocente
reconcilió a los pecadores con el Padre.
La muerte y la Vida se enfrentaron
en lucha singular.
El dueño de la Vida, que había muerto,
reina vivo.
Dinos, María, qué has visto en el camino? Vi el sepulcro de Cristo viviente
y la gloria del que resucitó,
a unos ángeles, el sudario y los vestidos.
Resucitó Cristo, mi esperanza;
precederá en Galilea a los suyos
Sabemos que Cristo verdaderamente resucitó de entre los muertos.
Tú, Rey victorioso, ten piedad
Amen, Aleluya.




Victimae Paschali (Gregoriano) - Cappilla Sistina




Canto gregoriano: "Victimae Paschali Laudes", sequenza della Domenica di Pasqua. Registrazione dal vivo della Cappella Musicale Pontificia "Sistina", diretta da Mons. Giuseppe Liberto, nel novembre 2005.

viernes, 23 de marzo de 2018

EL Amor que arde entre las espinas sin consumirlas
La zarza ardiente

LOS SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y DE MARÍA
Coronados de espinas, ardientes y traspasados
Prefigurados por la Zarza Ardiente
Contemplación bíblica


1. Las espinas aparecen por primera vez en la Sagrada Escritura en el relato de la caída de nuestros primeros padres. Entre otras calamidades, Dios les anuncia: "Por tu causa quedará maldita la tierra...espinas y abrojos te producirá" (Génesis 3,18).

2. En el lenguaje de la Escritura las espinas son, por lo tanto consecuencia del pecado original. Son manifestación del estado de irreconciliación en que quedaron la tierra y el hombre. Esa irreconciliación, que no le permite al hombre vivir fácilmente sobre la tierra, es especialmente evidente en los desiertos, donde éste no puede vivir a causa de la infertilidad del suelo, sobre el cual sólo logran sobrevivir las plantas espinosas, los abrojos, zarzas y espinillos.

3. La corona de espinas, ya sea la de Cristo en la Pasión, ya sea la que ciñe el Corazón de su Madre, nos habla por lo tanto, del pecado original. Ese drama terrible, al que Jesús vino a poner remedio. Así como Jesús carga sobre sí los pecados del mundo, porta sobre su cabeza, en forma de corona, la maldición de la tierra, el signo de la irreconciliación entre el hombre pecador, hijo de Adán y Eva, y la tierra de la que fueron tomados. "El era herido por nuestras rebeldías..." (Isaías 53,4). Las espinas, en efecto, están trenzadas en forma de corona: por su pasión, Jesús ha transformado la maldición y el castigo, en un triunfo y en una victoria.

4. La espada de fuego: En el relato del castigo del pecado en el libro del Génesis, nos encontramos también con una espada de fuego. O, si traducimos a la letra, con "un fuego como espada". Qué relación hay entre esa espada y la que traspasa el alma de la Madre de Jesús?

5. Tras la expulsión del Paraíso quedan apostados a la entrada ángeles encargados de impedir el acceso al árbol de la vida: "Y le expulsó el Señor Dios del jardín de Edén... Y habiendo expulsado al hombre, puso delante del jardín de Edén a los querubines y la llama refulgente de la espada [= el rayo] para impedir el acceso al árbol de la vida" (Génesis 3,23-24).

6. Los querubines son los ángeles de la presencia o la cercanía de Dios. Su ministerio, su misión es señalar y visibilizar la Presencia, comunicarla a los hombres. Se los representaba sobre el Arca de la Alianza con las alas desplegadas. Sobre ellos, como sobre un trono, se sentaba el Dios invisible para hacerse presente a su pueblo. Es a estos seres angélicos a los que el Señor les encarga que impidan el acceso al árbol de la vida al arbitrio y la insolencia de los hombres desacatados..

7. Las espinas, la espada y el fuego, aparecen pues, en este relato del castigo por el pecado original, asociados en un mismo contexto y expresando distintos aspectos del castigo, o de los efectos desastrosos del pecado. El hombre se convierte ahora en un siervo de la tierra, en un esclavo que ha de servirla, ha de labrarla fatigosamente y entre espinas, para cobrar de ella un salario de pan. Pero el árbol de la vida, queda en el Paraíso perdido, inaccesible ahora. Los ángeles de la Presencia, armados del rayo, le vedan al hombre el acceso a la perdida intimidad y convivencia paradisíaca.

8. En la tradición católica, se celebra a la Cruz como Árbol de la Vida: En la liturgia se canta a la cruz como: "Árbol lleno de luz, árbol hermoso, árbol ornado con la regia púrpura" Y "¡Oh Cruz fiel, árbol único en nobleza! jamás el bosque dio mejor tributo en hoja, en flor, en fruto. Dulce árbol, donde la vida empieza con un peso tan dulce en su corteza. Tú solo entre los árboles, crecido para tender a Cristo en tu regazo; Tú el Arca que nos salva, tú el abrazo de Dios con los verdugos del Ungido"

9. El fuego, la espada y las espinas, nos remiten por un lado al castigo del pecado original, pero por otro, al remedio que puso Dios a aquellos males en la Pasión de su Hijo. Al hacerse hombre, Dios tomó sobre sí las espinas y fue herido por la espada y el fuego. Y es de ese remedio que nos hablan esos símbolos de los Corazones de Jesús y María, donde ellos se han convertido, en efecto, de castigo en remedio y de maldición en bendición.

10. Ya no hay Querubines a las puertas del Paraíso para impedirnos el acceso al Árbol de la Vida, sino que, en la Cruz, Árbol de Vida, se ofrece a nosotros Jesús mismo, como fruto de la ciencia del bien y del mal que da la sabiduría a sus discípulos, y que lejos de celarse se nos da en alimento para hacernos iguales a Dios.

11. Junto al Árbol de la Cruz, para tomarnos como hijos y darnos la vida, está María, la nueva Eva que nos da a comer el fruto eucarístico, en vez del fruto de Muerte que la primera Eva le sirvió a Adán.

12. Los mismos símbolos nos hablan en el Génesis de una cosa y en el Evangelio de la contraria. Allá nos pintan las consecuencias del pecado. Aquí nos hablan de la sobreabundancia de la gracia y de la salvación.

13. Al mismo tiempo, podemos ir advirtiendo cómo en la Sagrada Escritura, los símbolos están regidos por leyes propias de combinación y de asociación entre sí. Esas leyes pertenecen al modo y al lenguaje en el que el Espíritu Santo quiere hablarnos en las Escrituras.

14. En hebreo hay una relación verbal entre la llama y la espada. En muchas culturas se ha notado la semejanza de las llamas de fuego con la hoja de una espada, o también con la lengua del hombre. Es que el fuego destruye y mata, o también devora como decimos en castellano, donde son frases hechas decir "lenguas de fuego" o "lengua afilada".

15. En hebreo se habla de la lengua de la espada; y se dice que devora, para aludir metafóricamente a su acción de matar. Igual que en castellano, se habla en hebreo de lenguas de fuego y de que el fuego devora. Se dice en hebreo que el fuego devora con su lengua o con su espada. Se dice también que la espada devora con su lengua, como hace el fuego.

16. Leemos por ejemplo en Isaías: "Sobre el solar de mi pueblo zarza y espino crecerá" (32,13). "Concebiréis heno, pariréis paja y mi soplo como fuego os devorará" (33,9.11; ver Lucas 28,31). "Los pueblos serán calcinados como espinos cortados que devorará el fuego" (33,12).

17. El Salmista ve a sus enemigos que lo rodean como un incendio de zarzas: "Me rodeaban como avispas, llameaban como fuego de zarzas, pero yo los corté en el Nombre del Señor" (Salmo 118,12).

18. David dice que los malvados son como "espinas del desierto" que no son recogidas con la manos sino que se los maneja con el hierro "para quemarlos" (2 Samuel 23,6).

19. Ezequiel sueña con la paz de los últimos tiempos en estos términos: "Ya no habrá más, para la Casa de Israel, espina que punce ni zarza que lastime, entre los pueblos vecinos que la desprecian" (28,24).

20. Estos textos muestran cómo y por qué van asociados el fuego y las espinas en las Sagradas Escrituras. Los príncipes y los reyes vecinos de Israel, son como fuegos peligrosos por su vecindad. De los pueblos, leemos a menudo en las Escrituras que sale fuego que calcina a otros pueblos vecinos: "De Jeshbón saldrá fuego y una llama de la ciudad de Sijón" (Números 21,28).

21. Ezequiel entona un canto fúnebre, una elegía por los príncipes de Israel, en estos términos que ya les irán resultando conocidos: "Tu madre era una vid plantada a orillas de las aguas [...] Pero ha sido arrancada con furor... su ramo robusto se ha secado, lo ha devorado el fuego. Y ahora está plantada en el desierto, en tierra de sequía y de sed. Ha salido fuego de su ramo, ha devorado sus sarmientos y su fruto" (Ezequiel 19,10-14).

22. Como se ve: las espinas, el fuego que devora, el hierro que corta los espinos para arrojarlas al fuego, son en el lenguaje bíblico del Espíritu Santo, los emblemas del castigo. ¿Qué hacen pues en los Corazones de María y de Jesús?

23. Jesús, Siervo sufriente, tomó sobre sí el castigo que nosotros merecíamos: "eran nuestras dolencias las que él llevaba sobre sí y nuestros dolores los que soportaba!... El soportó el castigo que nos trae la paz, y con sus cardenales fuimos curados... Por sus desdichas justificará mi Siervo a muchos y las culpas de ellos soportará él.(Isaías 53).

24. Los mismos símbolos nos hablan en el Génesis de una cosa y en el Evangelio de la contraria. Allá de castigo por el pecado, y aquí de salvación del pecado. Jesús, Siervo Sufriente, tomó sobre sí las espinas, el fuego y la espada. Y María se guardó todo esto en el Corazón.

25. Cierta vez Jesús dijo: "fuego he venido a traer a la tierra y qué quiero sino que arda" (Lucas 12,49). Pero a sus discípulos que querían pedir fuego del cielo para que destruyera una ciudad inamistosa, Jesús los reprendió: "No sabéis de qué espíritu sois" (Lucas 9,54s). No era el fuego destructor el que Jesús quería y venía a traer. No era con ese fuego con el que deseaba incendiar la tierra, sino con ese otro fuego que vemos consumir a los sagrados Corazones.

26. Del cetro de este Mesías no sale fuego destructor de los enemigos, sino un fuego de amor divino, más fuerte que la muerte y que ni un océano puede extinguir (Cantar 8,6-7).

27. Los corazones nuevos. Los corazones de Jesús y de María son la primicia de los Corazones nuevos, deseados por los justos y prometidos por Dios, por boca de sus profetas, para el tiempo de la Nueva Alianza.

28. Jesús y María tienen en sus corazones el fuego, las espinas, la herida de la lanza o las espadas. En ambos corazones brilla el perdón de Dios. Porque ni en el Corazón del Hijo ni en el de la Madre hay lugar a la más mínima sombra de rencor. En ellos arde, puro y sin escoria, el fuego del perdón divino; que quiere consumir al pecado pero no al pecador.

29. A la luz de este fuego que inflama estos corazones y de esta lanza y espada que los traspasa, a la luz de esta corona de espinas, nos es posible comprender mejor cómo en los castigos por el pecado original que anunciaba el Génesis no había una explosión de la ira divina, sino una profunda pena misericordiosa y la preparación del remedio y de la salvación por Jesús y María.

30. Las zarzas y el fuego: Hay dos pasajes de la Sagrada Escritura en las cuales aparecen las espinas, el fuego y la espada y son significativos para seguir profundizando en el sentido de los corazones traspasados, ardientes y coronados de espinas.1) La fábula de los árboles que eligieron por rey a la zarza (Jueces 9). 2) El encuentro de Moisés con Dios en la zarza ardiente (Éxodo 3).

31. La zarza que contagia su incendio y devora con su fuego a los árboles de su alrededor significa la ira de un rey perverso que se entre destruye con un pueblo perverso.

32. El fuego que Moisés ve arder en el corazón de la zarza sin consumirla le revela a Moisés a Dios como fuego de amor misericordioso no destructor ni devorador de los espinos, (los malvados). Dios le manifiesta allí a Moisés su Nombre: Yo soy el que soy, o quizás mejor: Yo soy el que estaré (con vosotros = el Emmanuel), es decir, el Dios de la Presencia y cercanía recuperadas.

32. Considero que la zarza ardiente que vio Moisés, prefiguraba el misterio de los Corazones de Jesús y de María.

33. En una colección de antiguos comentarios rabínicos sobre el libro del Éxodo, llamado Midrásh Éxodo Rabbáh, encontramos un comentario a las palabras de nuestro texto: "Como una llama de fuego en medio de las espinas". El comentario dice así: "Otra opinión acerca de 'a manera de llama de fuego', dice que estaba (el fuego) a ambos lados de la zarza y encima de ella, igual que el corazón (en hebreo = leb) está puesto entre ambas partes del cuerpo y en la parte de arriba". Según este comentario, el fuego estaba dentro de la zarza como un corazón; era como el corazón ígneo de la zarza. O también, el fuego ardía en el corazón de la zarza. En todo caso, los rabinos son sensibles a relacionar en este texto los diversos símbolos del texto, los mismos de nuestro emblema.

34. El famoso comentarista medieval judío Rabbí Salomón Isaac, más conocido como el Rashí, comenta así nuestro pasaje: 'En una llama de fuego' (belabbat 'esh): "Es el corazón (leb) del fuego. Expresión al estilo de: 'En el corazón del cielo' (Deuteronomio 4,11), 'el corazón de la encina' (2 Samuel 18,14) que significa: en medio de. Y no te extrañes de que diga labbat por leb, (con tau final), porque hay otro ejemplo de eso en Ezequiel 16,30:  'Oh! ?Qué frágil es tu corazón' (=libbatekha)" Según lo cual, este autorizadísimo rabino, nos autoriza a entender que Moisés vio a Dios "en el corazón de la llama o del fuego" (belibbat 'esh).

35. Por este camino, leo en el texto: "Y se dejó ver el Ángel de Dios a él en forma de corazones de fuego" (=belibbót 'esh). Y también, ambivalentemente:  "En forma de lengua de fuego", "En forma de espada de fuego", "En forma de corazones de hombre" (belibbot 'ish)."De en medio de la zarza" (=mitok hasenéh) Y también, ambivalentemente: "De en medio del odio" (=mitok hasin'áh).Es decir, en otras palabras, "corazones de fuego, que arden en medio del odio sin consumir a los que los odian".

36. El fuego que Jesús ha venido a la tierra ha de entenderse pues, como un fuego que no viene del cielo a destruir al pecador, sino a llamarlo al amor, a inflamarlo en un amor divino, que no destruye sino que vivifica..

lunes, 8 de enero de 2018

VALENTINA CON NUEVOS ÁNIMOS y LUCES
EN SU CAMINO ESPONSAL

 ¡Gracias padre! Sus libros me llenaron de paz y de alegría, me llenaron de Jesús. 
Voy a releerlos y a buscar en Google su artículo "Las Bodas del Mesías". [...]
Siempre viví esto de estar casada con Jesús como algo doloroso, algo que tenía que ocultar para no ser tomada por loca. [...] he leído decenas de libros sobre Jesús pero ninguno había logrado que mi espíritu lo contemplara.

Querido padre:
Muchas gracias por su homilía para Navidad y su escrito sobre "las noches" en que Dios obra.
Estoy leyendo sus libros sobre la vida esponsal con Jesús, "Me quiero casar"Empecé por el primer volumen pero debo admitir que lo abandoné a las pocas páginas por "celos" que Jesús se encargaría de ir disipando.
     El segundo me encantó desde el principio, cuando lo terminé retomé el primero y acabo de disfrutar las últimas páginas. Es como si hubiera tenido que leer primero el "Nuevo Testamento" para entender con propiedad el "Antiguo".

Dejé de sentirme "rara"
      Ambos libros me proporcionaron un gran alivio. La única esposa mística que yo conocía era Sta. Rosa de Lima y me parecía tan lejana en el tiempo y en la virtud…
Sin embargo los testimonios que volcó en el libro son tan cercanos que ¡me sacaron la cruz de encima! 
Siempre viví esto de estar casada con Jesús como algo doloroso, algo que tenía que ocultar para no ser tomada por loca. Ahora saber que es posible y que otras también lo experimentan termina de completar la paz que me dio cuando lo hablé con usted.

Comentarios de Valentina
Ahora le comento en forma de apuntes rápidos pero que espero profundizar releyendo los libros:
       1) Comparto con Fabiana Corraro la mezcla del camino de discípula con el de esposa. El cruce se percibe en los diálogos cuando de pronto ella sale con que le gustaría vestirse mejor pero tiene que pagar cuentas, etc. 
A mí me pasa lo mismo. Jesús me explica cuestiones de los Evangelios y después pasamos a asuntos cotidianos como si diera lo mismo. 
Seguramente para Él esos detalles insignificantes son tan importantes como lo guardado en la Biblia.
2) También me pasó al leer el diario de Fabiana que era como ver una foto de "mi Jesús" 
(Aunque conmigo el trato es incluso más "íntimo". Jesús jamás me trató de "hija". Al comienzo me decía "Amada". Pero como a mí eso no me provocaba nada pasó a decirme "Vida" y desde entonces lo mantiene).
      3) *Me da vueltas en la cabeza algo que escuché o leí no sé dónde de que en el tiempo de la Virgen María todas las niñas soñaban con ser la madre del Mesías esperado por el pueblo. Hoy, por lo visto, a nosotras el Señor nos está introduciendo en el camino de "esposas con el Mesías".
        4) Mientras mi "yo" de carne y hueso leía en sus libros, mi "yo" espiritual contemplaba a Jesús. Es la primera vez que me pasa algo así, he leído decenas de libros sobre Jesús pero ninguno había logrado que mi espíritu le contemplara.Mientras leía se me hacía tan presente que me parecía estarlo viendo.
         5) *El testimonio de Estela en el primer volumen (Pág. 153) comentando sus visiones del infierno… Yo no lo he visto pero si escuché la risa burlona del "Bicho" como le llamo yo.
         6) *Tengo la impresión de que para mí con la lectura de estos libros se acabó "el tiempo de la fe a oscuras". Con tantas experiencias ajenas similares a la mía es imposible no creer, así que sólo me quedará el amor.
            ¡Gracias padre! Sus libros me llenaron de paz y de alegría, me llenaron de Jesús. Voy a releerlos y a buscar en Google su artículo "Las Bodas del Mesías". Espero que haya completado su mudanza exitosamente, nos veremos si Dios quiere. Valentina.

Le pedí permiso a Valentina para subir su mensaje al Blog y me contestó generosamente

Padre:
Desde ya que mi mail le pertenece, por lo tanto puede hacer con él lo que considere más provechoso. Además estoy de acuerdo con que utilice el nombre "Valentina" como seudónimo. Adjunto una foto que me encanta.
¡Qué maravilla que se satisfaga con algo tan simple y tosco como lo es este mail mío! Jesús pasó la Navidad triste por la indiferencia de tanta gente, el regalo sería para mí si con la alegría de alguien tan querido por Jesús, como lo es usted, Él se contentara un poco.
Dios lo bendiga. Valentina