martes, 19 de noviembre de 2019

LA LUJURIA ES DEMONÍACA (2)
FORMAS DE LA ACCIÓN DEMONÍACA


CIRCUMDATIO o INFLUENCIA,
TENTACIÓN POR PENSAMIENTOS INTRUSOS
VEJACIÓN, HOSTIGAMIENTO, ACOSO,

ESCRÚPULOS, INTRUSIONES
Sinónimos, descripciones y ejemplos


Muchas son las formas de la acción demoníaca en el ser humano. 
Me ocupo a continuación de enumerarlas apuntando a aplicar lo que sigue a la lujuria o desorden de las pasiones afectivo-sexuales

San Pedro dice en su primera carta: “Sed sobrios (népsate)[1], vigilad (gregoréusate)[2]; vuestro adversario el diablo, como león rugiente, ronda alrededor, os circunda (peripatéi)[3], buscando (zetón)[4] a quién devorar” (1ª Pedro 5,8)

Circumdatio e influencia
Circumdatio, significa circundar, rodear, dar vueltas alrededor… 
Y es exterior, es decir al cuerpo , o interior, es decir al alma: en la inteligencia, la imaginación, memoria o en la voluntad
Influencia es algo interior, un rodeo, acoso, al cuerpo y/o al alma

.Puede decirse, hablando en general, que la circumdatio es toda forma de:
Tentación,  Hostigamiento, Vejación o acoso espiritual
por parte del Mal Espíritu:

+ Con pensamientos,  (los padres del desierto nos enseñaron que los demonios son pensamientos y hablaban de los vicios capitales y la acción demoníaca como pensamientos) Se les llama pensamientos intrusos. Los psicólogos los llaman "contenidos autónomos de conciencia" (Jung) o ideaciones, o fantasías, ya que no saben reconocerlos en su naturaleza demoníaca: "fantasías eróticas"
+ Con Iras, Miedos o Tristezas, que pueden producir síntomas físicos intensos (somatizaciones) como en los llamados ataques de pánico. 
Los pensamientos pueden producir miedo, tristeza o ira.
            Podríamos considerar que Jesucristo en el desierto y en el Huerto de los Olivos es “circundado” “merodeado”, “sitiado” o “rondado” por el demonio; es decir vejado, presionado, con miedo, tristeza, angustia ante la realización de la voluntad del Padre, y provocado, hasta en la Cruz, para que se baje de ella.

            La finalidad del enemigo es que la persona animada por la gracia “en el bien obrar no pase adelante”[5] y/o no desee ni elija ni obre “lo que más conduce para el fin para el que fue creado”[6]. O bien para que el que intenta salir de su estado de pecado no logre salir del estado de sitio.

La influencia, 
hostigamiento, vejación o acoso, puede tender a desanimar (mediante la intrusión tenaz e  incoercible de ideas blasfemas),
amedrentar (temores de futuro),
inculpando (escrúpulos)
desalentando (no vas a poder, siempre fuiste asi, vas a caer de nuevo)
agrediendo físicamente (vejaciones físicas) como al Cura de Ars, P. Pío, 
violando con sensaciones genitales involuntarias
Estigmatizando: Teresa Neumann, ¿Martha Robin?

La idea de “influencia” hostigamiento, vejación o acoso como sitiando una ciudad o cerco militar puesto a un castillo o ciudad se encuentra en la enseñanza de San Ignacio:
”Asimismo se comporta [el enemigo, el demonio] como un caudillo, para vencer y robar lo que desea; porque así como un capitán y caudillo del campo, asentando su real y mirando las fuerzas o disposición de un castillo, lo combate por la parte más débil, de la misma manera el enemigo de la naturaleza humana, rodeando, mira en torno todas nuestras virtudes teologales, cardinales y morales, y por donde nos halla más flacos y más necesitados para nuestra salud eterna, por allí nos bate y procura tomarnos[7].

Podría compararse el hostigamiento, además de con:
el sitio militar o el cerco policial
una barricada (en tu camino),
escaramuzas, golpes terroristas, francotiradores, golpes sorpresivos (del enemigo y sus tropas)
encerramiento, copamiento,
desviación, descarrilamiento,
distracción
intrusión violenta,
Mobbing, bullying, maltrato, acoso, mediante pesadillas, pensamientos, sugerencias, afirmaciones, burlas, insultos, inculpaciones falsas, escrúpulos, denigraciones, no queridos por la persona víctima,
Esto puede venir de dentro de uno mismo o desde afuera, desde otras personas.
Avasallamiento de la libertad, mediante condicionamientos y obsesiones
Hipnosis,

Desde uno mismo, por ejemplo, pueden venirme pesadillas nocturnas, percepción de presencias malignas, blasfemias involuntarias en la hora de ir a comulgar o de nombrar a Jesús o a María, o de invocarlos, o de tomar agua bendita, o de querer ponerme en la presencia de Dios para hablar con él.
Instalación de un demonio “comentarista” que acecha todo el actuar virtuoso y lo hostiga con burlas, con comentarios, injuriosos, denigrando, con Inculpaciones falsas como son los escrúpulos, atribuyendo intenciones o pensamientos que la persona no acepta, con amenazas hacia la persona o hacia aquellos con los que se comunica, (ver testimonio de Cecoca), también inspirando ideas de auto-denigración, o falsa culpabilidad. Con miedo de consultar a nadie lo que le sucede.

Pueden suceder vejaciones físicas de todo tipo, entre las cuales sensaciones sexuales no queridas y sufridas sin o con consentimiento. A veces impuestas con engaños interiores o mentiras, con impostura, haciéndose pasar por el Espíritu Santo (con apariencia de bien) o por el Esposo Jesucristo (testimonio de Tecla)

Estos ataques, como queda dicho apuntan, a impedir el bien obrar, o simplemente a distraer, mantener entretenido o desorientado, hostigar, molestar y si fuera posible desanimar al alma cuando el alma se propone un más, cuando procura dejar sus vicios y pecados, cuando trata de afirmarse en su conversión[8], cuando se propone, leer vidas de santos, intimar afectuosamente con el Señor, progresar en cualquier frente de su vida de fe, caridad, esperanza,
Dios no solamente permite estos ataques del Malo sino que los quiere positivamente para que nos volvamos hacia Él con confianza cada vez que somos sometidos a esos acosos interiores o exteriores.

La circumdatio también puede ser externa, es decir puede consistir en sucesos externos: arrancamiento de la medalla o el rosario mientras duerme, desaparición de objetos de piedad, empujones violentos, hechos comprobables por otras personas además de la persona acosada. 
Y el acoso exterior puede agregarse al interior para reforzarlo.

También puede venir de parte de personas como son los perversos narcisistas o los psicópatas que describe el Dr. Hugo Marietan. 
Son personas que están sometidas al gobierno del Malo y que éste usa para acosar desde el exterior a las almas.





[1] Nêpsate: imperativo de nêfô: ser sobrio, especialmente con el vino, templado. Nêpsis es la virtud de la templanza en el uso de todos los bienes, moderación, prudente, dominio de sí mismo.
[2] Grêgorêusate: velad vigilando: grêgorêuien: velar, vigilar,
[3] Peripatéi: camina alrededor, ronda, merodea, circunda, anda en la vuelta…
[4] Zêtôn: buscando, procurando. Zetéô.
[5] Ejercicios Espirituales de San Ignacio (= EE) EE 315, Segunda regla de la serie de Reglas de discernimiento de Primera Semana
[6] EE 23 Principio y fundamento al final
[7] EE 327, Décima cuarta regla de la serie de Reglas de discernimiento de la primera semana.
[8] Por ejemplo los pensamientos que le susurraban a San Agustín: “entonces nos dejas para siempre” “¿Entonces nunca más?