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miércoles, 31 de agosto de 2016

Los hijos y la obediencia



La obediencia construye y la voluntad propia destruye. Un hijo tiene que aprender a obedecer a sus padres y a Dios. Recordará las palabras de sus padres toda su vida y siempre respetará a los ancianos, y no sólo a estos, sino también a las personas que son más jóvenes. Será educado y cuidadoso con todo el mundo. Desafortunadamente, hay muy pocas familias que eduquen a sus hijos de esta forma.


Los espíritus del mal proveen una distracción en las mentes de nuestros hijos y tratan de molestarlos. Los hijos tienen que aprender la obediencia, especialmente antes de los cinco años, porque a esa edad es cuando se forman sus caracteres. Así pues, los indicios de la forma en que se hayan moldeado sus caracteres, permanecerá con ellos el resto de sus vidas. Los padres deben educar a sus hijos en total obediencia en este momento de sus vidas. Cuando uno de los padres diga algo, la respuesta debe ser: “Lo que tú digas”. Desafortunadamente, hoy en día, los padres no saben esto y enseñan a sus hijos exactamente lo opuesto. Y entonces los educan…

Si los padres dicen: “Quédate aquí”, entonces el niño debe permanecer allí donde se le ha dicho. Pero el niño es un niño; no puede estar quieto en ningún lugar. Lo que normalmente sucede es que los padres abofetean al niño por su desobediencia. Esta es una forma incorrecta de enseñar a un niño a obedecer. Puede que, algunas veces, tal reacción sea necesaria, pero no debería hacerse así sino con amor y el niño debería sentir este amor. Los padres nunca deberían expresar su ira abofeteando a sus hijos. Porque si se empieza a castigar a alguien cuando se está enojado, no se llegará a ninguna parte. Dañarás a la persona que tienes frente a ti y también a ti mismo. Si deseas conducir a alguien por el buen camino, debes enseñarle y aconsejarle. En primer lugar debes humillarte y hablar con ellos con mucho amor. Ellos aceptarán tu consejo si se da con amor. Pero si quieres que tu propia voluntad se imponga a toda costa, no conseguirás nada en absoluto. Esto es lo que hace que los niños reaccionen mal. Cuando un niño es desobediente, la respuesta no es abofetearlo.

Los padres reprenden a sus hijos por las cosas más insignificantes. Es como si no supieran cómo hablarles calmada y cuidadosamente. Cuando un padre tiene que establecer límites para un hijo, debe sentir que, tras la rigurosidad, hay amor. Es un gran error castigar a los hijos en el momento en que están haciendo algo malo, porque esto no les hará ningún bien. Debéis esperar a que se calmen y entonces, con mucho amor, decirle al niño que lo que ha hecho está mal y que tiene que aceptar alguna forma de castigo. Si otra vez sucede lo mismo, entonces se le da al niño un castigo más severo y, de esta forma, aprende.

La santa voluntad de Dios obra en nosotros por nuestros padres, o mediante nuestros maestros o nuestros jefes. Si necesitamos corregir el comportamiento de un niño, tenemos que hacerlo con gran amor y cuidado. Si lo único que tenemos en mente es cambiar la vida de un niño, ya le hemos dado una bofetada con nuestro pensamiento. He notado esto durante mi tiempo de higumeno: a menudo he visto a alguno de los hermanos no actuando correctamente, pero en el momento en que iba a decirle algo, sentí que ya le había abofeteado.

Nuestros pensamientos pueden ser muy instructivos y tener un gran poder. Esto es particularmente cierto en el caso de los pensamientos de los padres. Un padre tiene que soportar mucho y perdonarlo todo. Podemos perdonar a otros sólo si tenemos pensamientos buenos y bondadosos. Si nuestros pensamientos se dirigen a corregir los errores de los demás, es como si los estuviéramos abofeteando. Independientemente de cuán cerca esté alguien de nosotros, estos se alejarán, porque les habremos abofeteado con nuestros pensamientos. ¡Y somos de la opinión de que los pensamientos no son nada!.

Castigamos a nuestros hijos pero, de hecho, no tenemos derecho a hacer eso, porque hemos fallado en enseñarles la forma correcta. Una doctora me dijo hace tiempo en una carta: “Tengo un hijo con mi marido, que también es doctor. Nuestro hijo se ha estrellado con tres coches, pero gracias a Dios aún está vivo. Ahora quiere que le compremos otro coche, pero no podemos permitírnoslo. Cuando volvemos a casa del trabajo, intenta pedirnos dinero, incluso a la fuerza. ¿Qué podemos hacer para resolver este problema?”. Le dije que los únicos culpables eran ellos. Tenían un hijo y le habían permitido hacer todo lo que quería, incluso cuando era pequeño. Cuando era niño, sus peticiones eran proporcionalmente menores, pero ahora que es mayor, sus peticiones se han vuelto mayores. Lo único que podían hacer ahora sería darle a su hijo mucho amor y cuidado para que pudiera entrar en razón y darse cuenta de que lo único por lo que se preocupaban sus padres era por su propio bien. No hay otra forma excepto el camino del amor. ¿Veis por este ejemplo cómo podemos mejorar nuestras propias vidas y las de nuestro prójimo con nuestros pensamientos? Esperamos que vuestro esfuerzo en esta dirección dé fruto.


Extracto de “Our thoughts determine our lives” por el starets Tadej

Traducido por psaltir Nektario B.

Fuente: https://cristoesortodoxo.com/2015/01/08/los-hijos-y-la-obediencia-por-el-staretz-tadej-de-vitovnica/ 

domingo, 31 de julio de 2016

Fwd: Consulta

 Consulta

Padre, le hago una consulta y de paso le envío ​un texto del Padre Royo Marín sobre este tema,​ que tal vez le interes​e​
.
 Ya van varias veces que  se me acerca gente a ​consultarme ​por problemas matrimoniales (como soy abogado, vienen por temas judiciales). 
A veces me dejan porque ​tomo casos de divorcio, sino que siempre trato de arreglar los matrimonios. 
Pero el caso es que me encuentro con varios casos de varones buenos (aunque un poco flojos, o bien fuertes que tal vez no saben darle razones  a la esposa, y no quieren llegar a pegarle), que se ven expulsados de la casa por la mujer. 
Le cuento un caso reciente para que entienda lo que digo: la mujer empezó a trabajar (estaban medio ajustados de dinero y son gente muy humilde). 
Pero en cuanto ella logró cierta independencia económica, en vez de ayudar en la economía familiar, empezó a comprarse ropa, perfumes, etc, etc, etc. No atiende a los hijos (de 9 y 14 años). No cuida la casa, no lava los platos, cocina, etc (cosa que termina haciendo él). 
Él me dice que no le parece mal que ella se arregle, pero no sólo no ayuda en nada, sino que encima le exige que se encargue de todos los gastos él, porque él es el varón y por lo tanto le corresponde asumir los gastos. 
Si bien creo que en ese punto en particular ella tiene razón, también es cierto que ella no cumple con sus deberes. 
Al final, ella le dijo que no lo quería más, y que se fuera de la casa. Y él, (para mí se equivocó mucho), se fue a la casa de sus padres. (Incluso creo que se equivocó en asumir tareas que a ella le correspondían, como lavar o cocinar, porque no lo hacía como colaboración excepcional, sino que lo hacía regularmente).

No quiero demorarlo con el caso (le recomendé que volviera a su casa y se quedara en ella con firmeza aunque sin violencia, le hablé de la influencia del demonio en ella y le dije que rezara, le ofrecí que ella hablara con mi mujer).

Lo que quiero consultarle es: ¿​qué debe hacer un varón en estos casos? La cantidad de varones que se encuentran indefensos (legalmente hablando) para restaurar la familia es cada vez mayor. 
Y no sé muy ​bien ​qué recomendarle (más que lo que dije en el párrafo anterior). 
Porque lo peor, es que muchas mienten denunciando violencia para lograr el apartamiento de la casa del marido. El feminismo invirtió los roles de autoridad (no existe la mentada igualdad, o manda uno o manda el otro), y dejó a la familia sujeta a los vaivenes de las emociones femeninas. 

Cada vez entiendo más ​las razones que aconsejan ​la sumisión de la que hablaba San Pablo. Incluso, aunque no se diga, me parece gravísimo tratar de subvertir el orden impuesto por Dios. Y pensando en ello, busqué en ​Antonio ​Royo Marín, a ver qu​é​
decía (y esto es lo que le envío por si le sirve, aunque supongo que ya lo conocerá):
 "835. Deberes especiales de la esposa. Debe, ante todo, obedecer y reverenciar a su marido, según el mandato del Apóstol (Col 3,18), como jefe y cabeza de la familia. Ha de llevar el cuidado de la casa en la forma que corresponde a la mujer y administrar los gastos diarios con prudencia y sabiduría, sin excederse en lujos superfluos ni quedarse por debajo de lo que corresponde a su estado y condición social. Ha de procurar contentar en todo a su marido (aunque sin atentar jamás a la ley de Dios) para que se encuentre a gusto en su hogar y no vaya a buscar en otra parte lo que le falta en su propia casa.
Accidentalmente estaría obligada la esposa a alimentar a su marido con sus bienes propios si por enfermedad u otro motivo razonable fuera incapaz de procurarse el sustento por sí mismo. Pero no debe la esposa tomar el mando y gobierno de la casa, a no ser en casos muy excepcionales, v.gr., para evitar la ruina de la familia por los vicios y despilfarros del marido.
Aplicaciones. Peca gravemente la mujer si con riñas o insultos excita a su marido a la ira o la blasfemia; si quiere gobernar la casa con desprecio de su marido; si le desobedece gravemente, a no ser que el marido se exceda en sus atribuciones o le pida alguna cosa inmoral; si es negligente en la administración y cuidado de la casa, de suerte que se sigan graves perturbaciones a la familia; si se entrega a diversiones y pasatiempos mundanos con grave descuido de sus obligaciones de esposa y madre; si exaspera a su marido con su afán de lujo o con sus gastos excesivos; si es frívola y mundana y le gusta llamar la atención a personas ajenas a la familia, con desdoro de su marido, etc."
(Teología Moral para Seglares Tomo I, P Royo Marín).
Cuando leímos esto con mi mujer, nos sorprendimos del desconocimiento que hay sobre la gravedad de este pecado. Si eso es pecado mortal, cuantas faltas menores serán veniales? Y cuántas se confiesan sobre esas cuestiones?
No hay muchos sacerdotes que adviertan sobre esto a las mujeres. Puede ser que no quieran formalizar el pecado de suyo material, pero, no debería insistirse más en estas cosas? Si el pecado es grave es porque causa un daño grave. En este caso, es evidente para cualquiera que quiera ver. Y sin embargo, ni se trata el tema.
No sé si no me equivoco, pero cada día me doy cuenta más y más de la gravedad familiar/social que acarrea la falta de santa sumisión de las mujeres. El diablo ha hecho un excelente trabajo.
No sé si le sirve el texto del P Royo Marín, pero se lo envío.
 No sé tampoco, si tiene algo más que recomendar sobre las situaciones que le mencioné.
 Le mando un abrazo en Cristo
 Gracias por todo Padre.

 Juan  

Respondo:
De acuerdo con el consejo que le diste a ese varón cuyo caso me presentas como ejemplo. ​
El  varón sólo puede ser echado de casa por la esposa en algunos casos, como por ejemplo:
1) que descubra que él vive en estado de adulterio y no quiere o no puede corregirse
2) que bebe y bebido la maltrata

No son motivo para echarlo 
1) la enfermedad
2) la pérdida del empleo

No puede echarlo, si él es el dueño de la casa desde antes del matrimonio.







sábado, 16 de julio de 2016

UNA MUJER QUE DEJA SU PROFESIÓN POR ESTAR JUNTO A SU ESPOSO

"dejé mi trabajo para dedicarme a mi esposo y a mi casa y Dios ha estado conmigo cada día"


Nací y fui criada dentro de una familia católica practicante, de clase media baja, tengo solo una hermana. Nuestros padres muy trabajadores los dos. Nos inculcaron siempre que debíamos estudiar, tener una profesión y trabajar de eso, nuestra madre,  siempre hizo énfasis en la importancia de la independencia económica de nuestros esposos. Su mayor orgullo y realización,  fue vernos a las dos graduadas con títulos universitarios.
Mis padres siempre estuvieron juntos, pero nunca se dedicaron a ellos como esposos, crecí sintiendo esa falta. No queriendo repetir ese modelo, soñé siempre con formar una familia, pero estando siempre al lado de mi esposo, y muy presente a diario en la casa y en la crianza de mis hijos.


Ya de adulta adoraba mi trabajo, mi profesión, pero muy en el fondo sabía que no me iba a dedicar a eso el resto de mi vida, que no era mi vocación. Nunca tuve grandes metas profesionales, sentía que mi realización personal no pasaba por ese lado.
Mi esposo, es un hombre de campo, cuando lo conocí y decidimos casarnos fue que surgió el gran desafío de romper con la estructura que venía en mí desde niña, esa que, sobre todo, imponen la sociedad y la cultura dominante:  trabajar, ser independiente y buscar la realización personal en la profesión, fuera de la casa. 


Desde el primer día de novios,  nos planteamos que al casarnos íbamos a estar juntos a diario, no cabía para nosotros la posibilidad de vivir yo en la ciudad y mi esposo en el campo y vernos solo los fines de semana. Decidimos instalarnos y hacer nuestra casa en el campo, por lo tanto, los primeros meses de casados viajaba a diario a la ciudad para trabajar, manejaba entre ida y vuelta 120Km,  y me dedicaba a la casa en la medida que podía, no quería que alguien más estuviera en mi casa haciendo lo que yo consideraba mi rol y mi deber.  Solo estaba posponiendo tomar la decisión que había tomado cuando me animé a soñar con que algún día tendría esposo e hijos y me dedicaría a ellos. 


No fue una decisión fácil de tomar, surgieron muchos miedos, de todo tipo, pero en ese tiempo alguien me dijo en una conversación ajena a este asunto, " Dios ayuda a la mujer que se dedica a su casa", y me terminé de convencer... Y lo hice, dejé mi trabajo para dedicarme a mi esposo y a mi casa y Dios ha estado conmigo cada día. No ha sido fácil, muchas veces se extraña la comodidad de la vida en la ciudad, tuve que renunciar a muchas cosas y no solo materiales y económicas, renunciar al reconocimiento profesional fue lo que más me costó. La gente reconoce a los que son trabajadores responsables, profesionales, pero no se reconoce o aplaude a las mujeres que se dedican a su esposo, a su casa. Escuché a muchos diciendo que era una locura, que lo pensara mejor, que no abandonara mi carrera, mi independencia. Hubo muchos que sí me apoyaron y hasta se emocionaron con mi decisión. Escuchar a mi esposo seguido agradecerme por haberlo elegido, por haber decidido acompañarlo y dejar todo, hace que valga la pena cualquier dificultad. 


Nunca me arrepentí, nunca fui más feliz, a pesar de que no es fácil. Nunca me sentí tan realizada y tan orgullosa de mí misma. Nuestro matrimonio creció muchísimo, nos unimos mucho más, somos muy compañeros y no me imagino viviendo de otra manera.


Ser esposa y ama de casa es el regalo más lindo que Dios me ha dado. Y así con el corazón agradecido, espero la llegada de nuestros hijos. 


Caro


viernes, 1 de julio de 2016

LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS
San Alfonso María de Ligorio

- San Alfonso fue el fundador de la Orden de los Redentoristas. El Obispo y Doctor de la Iglesia habla sobre los privilegios y las responsabilidades de los padres como una vocación especial de Dios. La sabiduría de este santo ha guiado y fortalecido a los católicos por más de 200 años. 

 ADVERTENCIA A LOS PADRES 
Y A QUIENES VAN A SERLO
 El Evangelio nos dice que un buen árbol no produce mal fruto, y que un árbol malo no puede producir fruto bueno. Lo que aprendemos de esto, es que un buen padre cría hijos buenos. Pero que si los padres son débiles, ¿cómo pueden ser sus hijos virtuosos? ¿Acaso, dice Nuestro Señor, en el mismo Evangelio, se recogen uvas de los espinos, e higos de los abrojos? (San Mateo 7:16). Así es imposible, o de hecho muy difícil, encontrar hijos virtuosos, quienes hayan sido criados por padres inmorales. Padres, estad atentos a este sermón, de gran importancia para la salvación eterna de vosotros y de vuestros hijos. Estad atentos, jóvenes, hombres y mujeres que no habéis elegido aún vuestro estado de vida. Si deseáis casaros, aprended las obligaciones que se adquieren en la observancia de la formación de vuestros hijos, y aprended también, que si vosotros no las llenáis, traeréis sobre vosotros y sobre vuestros hijos la condenación. Dividiremos esto en dos puntos. En el primero, mostraremos lo importante que es formar en los hijos hábitos de virtud; y en el segundo mostraremos con qué cuidado y diligencia un padre debe trabajar para que crezcan bien. 

EDUCAD EN LA VIRTUD
 Un padre tiene dos obligaciones para con sus hijos; está obligado a proveerlos de sus necesidades corporales y de educarles en la virtud. No es necesario extendernos sobre la primera obligación, más que existen algunos padres que son más crueles que las más feroces bestias salvajes; aquellos que malgastan toda su fortuna o bienes en comer, beber y placeres y permiten que sus hijos mueran de hambre. Pero, discutamos sobre la formación que es la materia de nuestro artículo. Ciertamente que la futura buena o mala conducta de un hijo depende si se ha criado bien o pobremente. 
La naturaleza por sí misma enseña a cada padre atender la educación de su descendencia. Dios le da hijos a los padres, no para que pueden asistir a la familia, sino para que crezcan en el temor de Dios, y sean conducidos en el camino de la salvación eterna. "Tenemos, dice San Juan Crisóstomo, un gran depósito en los niños, atendámosles con gran cuidado". 
Los hijos no han sido otorgados a los padres como un regalo, del que se pueda disponer a placer. Los hijos han sido confiados, por esta confianza, si se pierden por negligencia, los padres deberán rendir cuentas a Dios. Un gran Padre de la Iglesia dijo, que en el día del juicio, los padres tendrán que rendir cuentas por todos los pecados de sus hijos 
 (Nota de la Redacción: se entiende que de los derivados de una mala o incompleta formación, pues hay casos excepcionales de hijos muy bien educados que a pesar de ello viven como si no hubiesen tenido buena formación religiosa). 

Así que aquel que enseña a su hijo a vivir en el bien, tendrá una feliz y tranquila muerte. El que instruye a su hijo ... cuando llegue la muerte no sentirá pena, porque deja a los suyos un defensor frente a sus enemigos (Eclesiástico 30, 3, 5). 
Y podrá salvar su alma por medio de sus hijos, es decir, por la formación virtuosa que les dio. La mujer «Se salvará mediante su maternidad» (1Tim. 2:15) 
 Por otro lado, una difícil y triste muerte tendrán aquellos quienes solamente trabajaron para incrementar sus posesiones o multiplicar los honores familiares, o aquellos quienes vieron solo por dejar a sus hijos comodidad y placeres y no les procuraron valores morales. 
San Pablo dice que aquellos padres son peores que infieles. Quien no se preocupa de lo suyo, principalmente de los de su casa, ha renegado de la Fe, y es peor que un infiel. (1Tim.5: 8). 
Aunque los padres lleven una vida de piedad y continua oración, y comunión diaria, se condenan si por negligencia descuidan la educación de sus hijos 
 (Nota de la Redacción: San Alfonso hace hincapié en la educación moral de los hijos como un deber esencial. Un descuido en esto es de una gravedad extrema que puede comprometer nuestra salvación. Una omisión en este sentido deberá ser confesada y reparada en la mayor medida posible, buscando resarcir el daño causado por medio de los consejos, el ejemplo y la oración por los hijos, para que alcancemos el perdón de Dios por tan grave daño).

Si todos los padres cumplieran con su deber de vigilar la formación de sus hijos, tendríamos muy pocos crímenes. 

Por la mala educación que los padres dan a su descendencia, causan que sus hijos, dice San Juan Crisóstomo, caigan en graves vicios; y los entregan así al verdugo. Así sucedió en un pueblo: un padre quien fuera la causa de todas las irregularidades de su hijo, fue justamente castigado por sus crímenes con gran severidad, más aún que sus hijos. Gran infortunio es para los hijos tener padres viciosos, incapaces de inculcar en sus hijos el temor a Dios. Aquellos que ven a sus hijos con malas compañías y en riñas, y en lugar de corregirles y castigarles, les toman compasión y dicen: "¿Qué puedo hacer? Son jóvenes, esperemos que cuando maduren se alejen de ello". ¡Qué palabras tan débiles, qué educación tan cruel! ¿En verdad, esperan que cuando los hijos maduren lleguen a ser santos? 

Escuchad lo que Salomón dice: Mostrad al niño el camino que debe seguir, y se mantendrá en él aun en la vejez. (Prov. 22:6) Sus huesos, dice el santo Job, se llenarán con los vicios de su juventud, y dormirán con él en el polvo. (Job.20:11) Cuando una persona joven ha vivido con malos hábitos, los llevará a la tumba. Las impurezas, blasfemias y odios, a los que se acostumbró en su juventud, lo acompañarán hasta la tumba, y dormirán con él hasta que sus huesos sean reducidos a cenizas. Corrige a tu hijo mientras haya esperanza; sino, tu serás el responsable de su muerte (Prov. 19:18) Es muy sencillo, cuando son pequeños, entrenar a los hijos en la virtud, pero cuando llegan a la madurez, es igual de difícil corregirles, si han aprendido los hábitos del vicio. Vayamos al segundo punto, que es, sobre los medios para formar a los hijos en la práctica de la virtud. Os ruego, padres de familia, que recordéis lo que ahora os digo, de la formación depende la salvación eterna de vuestras propias almas y de las almas de vuestros hijos. 

CORRIGE A TU HIJO 
San Pablo nos enseña en pocas palabras, en lo que consiste la educación correcta de los hijos. Nos dice que ésta consiste en la disciplina y corrección. Y vosotros, padres, no exasperéis a vuestros hijos, sino educadles en la disciplina y corrección del Señor. (Efesios 5:4) Disciplina es igual a regulación religiosa de la moral en los niños, implica una obligación de educarles en hábitos de virtud, por medio de la palabra y el ejemplo. Primero, por las palabras un buen padre debe inculcar a su hijo el santo temor de Dios. 
Esta fue la manera en que Tobías educó a su pequeño hijo. El padre le enseñó desde su infancia a temer a Dios y a alejarse del pecado. (Tobías 1:10) El sabio dice, que un hijo bien educado es el soporte y consuelo de su padre. Instruye a tu hijo, y él será tu descanso, y dará alegría a tu alma. (Prov 29:17) Así como un hijo bien formado es la alegría para el alma de su padre, un hijo ignorante es fuente de tristeza para el corazón de su padre, la ignorancia de sus obligaciones como cristiano siempre acompañarán a una mala vida.
Se cuenta que en el año 1248, a un sacerdote ignorante le fue ordenado, durante cierto sínodo, hacer un discurso. El sacerdote estaba muy agitado por la orden y el diablo se le apareció y le dijo: "Los rectores de la oscuridad infernal saludan al rector de los parroquianos, y le agradecen su negligencia en la instrucción de la gente; ya que de la ignorancia proceden las faltas y la condenación de muchos". 

LO QUE DEBE ENSEÑARSE A LOS HIJOS
La misma verdad es para los padres negligentes. Un padre tiene la obligación de instruir a sus hijos en las verdades de la Fe, y particularmente en los cuatro misterios principales. 
 · Primero, que hay Un Dios, el Creador y Señor de todas las cosas;
 · Segundo, que este Dios es Juez, Quien, en la otra vida, recompensará a los buenos con la gloria eterna del Paraíso, y que castigará a los débiles por siempre en los tormentos del Infierno; 
 · Tercero, el Misterio de la Santísima Trinidad, esto es, que en Dios hay Tres Personas, Uno en Esencia y Trino en Personas; 
 · Cuarto, el Misterio de la Encarnación del Divino Verbo, el Hijo de Dios, Dios Verdadero, que se hizo hombre en el vientre purísimo de la Virgen María, y que sufrió y murió para nuestra salvación. 
¿Podría ser admitida la excusa de un padre o una madre, que diga: "Yo mismo no sé estos misterios? ¿Puede un pecado justificar otro? Si sois ignorantes, entonces tenéis la obligación de aprenderlos, y enseguida enseñárselos a vuestros hijos. Al menos enviad a vuestros hijos con un catequista digno. 
¡Que cosa tan miserable es ver a los padres y a las madres, incapaces de instruir a sus hijos e hijas en la doctrina Cristiana, empleándose en ocupaciones de poca monta, y cuando ellos crecen, no saben el significado de pecado mortal, de Infierno o de eternidad! No saben siquiera el Credo, el Padre Nuestro, o el Ave María, los cuales todo cristiano está obligado a aprender bajo pena de pecado mortal. 
Enseñadles a orar desde pequeños. Los padres religiosos no solamente pueden instruir a sus hijos en estas cosas, que son las más importantes, sino también pueden enseñarles lo que se debe hacer cada mañana al amanecer. 
Enseñarles primeramente agradecer a Dios por haber preservado su vida durante la noche, en segundo lugar ofrecerle a Dios todas las buenas acciones que harán y todos los sufrimientos que pasarán diariamente, también implorar a Jesucristo y a Nuestra Santa Madre María que los preserve de todo pecado durante el día. 
Enseñarles, al anochecer, hacer un examen de conciencia y un acto de contrición. 
También les deben enseñar actos de Fe, Esperanza y Caridad, a rezar el Rosario, y visitar al Santísimo Sacramento. 
Algunos buenos padres de familia tienen cuidado en obtener un libro de meditaciones para leerlo y tener oración mental comunitariamente media hora al día. Esto es a lo que el Espíritu Santo nos exhorta a practicar. "¿Tienes hijos? Adoctrínalos y dómalos desde su niñez." (Ecl. 7:25) 
Entrenadles estos hábitos religiosos desde la infancia y cuando crezcan ellos perseverarán en ellos. Acostumbradlos a la confesión y comunión semanal.

 LA EJEMPLAR ENSEÑANZA DE LA MADRE DE SAN LUIS 
Muy útil también es infundir en los infantes buenas máximas en sus mentes. ¡Cuan ruin es que un niño sea educado por las peores máximas de sus padres! "Debes, dicen algunos padres a sus hijos, buscar el aplauso y la estima de todo mundo. Dios es misericordioso, Él tendrá compasión de ciertos pecados" ¡Qué miserable es el joven que peca por obedecer tales máximas! Los buenos padres les enseñan máximas muy distintas a sus hijos. 
La Reina Blanche, madre de San Luis Rey de Francia, acostumbraba a decirle a su hijo: "Hijo mío, preferiría verte morir en mis brazos, antes que en pecado". Por lo tanto, que sea vuestra práctica, la que también infunda en vuestros hijos ciertas máximas de salvación, porque, ¿de que serviría ganar el mundo entero si perdemos nuestras propias almas? Todo en este mundo tiene un final, mas la eternidad nunca termina. Una de estas máximas bien impresas en la mente de una persona joven, la preservará siempre en Gracia de Dios. 

EL EJEMPLO ARRASTRA 
Sin embargo, los padres están obligados a instruir a sus hijos en la práctica de la virtud, no solamente por medio de palabras, sino, también con el ejemplo. Si dais a vuestros hijos mal ejemplo, ¿cómo esperáis que sigan una vida correcta? Cuando un joven disoluto es corregido por una falta, su respuesta será: "¿Por qué me censuras, si mi padre hace cosas peores?" «Los hijos reprocharán a su padre impío porque por su culpa quedaron en deshonra.» (Eccl. 41:10) 
¿Es posible para un hijo ser religioso y moral cuando ha tenido por ejemplo el de su padre de blasfemias y obscenidades, cuando pasa el día entero en los bares, casas de juego, cuando frecuenta casas de mala fama, y defrauda a su vecino ¿Esperáis que vuestro hijo frecuente seguido la confesión, cuando vosotros mismos apenas te aproximáis al confesionario una vez al año? 
Una fábula nos relata, que había un cangrejo que reprendía a sus hijos por caminar torcidamente (hacia atrás), estos replicaron, "padre, veamos como caminas." El padre caminó delante de ellos, aún más torcidamente (hacia atrás) que sus vástagos. 

Esto sucede cuando un padre da mal ejemplo. Por esto no tendrá el valor de corregir los pecados de los suyos cuando él mismo los comete. 
De acuerdo con Santo Tomás, los padres escandalosos obligan, de cierta manera a sus hijos a llevar una mala vida. Dice San Bernardo: "No son padres, sino asesinos, no de cuerpos, sino de las almas de sus hijos". 
Es muy común oírlos decir: "Mis hijos tienen por nacimiento mala disposición." Esto no es verdad, Séneca decía: "Te equivocas si piensas que los vicios nacen con nosotros; éstos se injertan." Los vicios no nacen con vuestros hijos, sino que son comunicados por medio del mal ejemplo de los padres. 
Si hubierais dado buen ejemplo a vuestros hijos, no serían lo viciosos que son. Así pues, padres, frecuentad los Sacramentos, aprended de los sermones, rezad el Rosario todos los días, abstenerse del lenguaje obsceno, de la detracción, de los pleitos y verás que vuestros hijos siguen vuestro ejemplo. 
Es de particular necesidad que forméis a los niños en la virtud desde la infancia, instruidles la mente desde la niñez, para cuando ellos crezcan, y contraigan malos hábitos, será muy difícil para vosotros enmendar sus vidas por medio de palabras. 

EVITAR LAS OCASIONES DE PECADO PARA NUESTROS HIJOS 
 Para formar a los hijos en la disciplina del Señor, es también necesario alejarles de la ocasión de hacer (o cometer) el mal. Un padre debe prohibir a sus hijos salir por las noches, que vayan a una casa en la que su virtud está en peligro, o tener malas compañías

 (Nota de la R: ¿Qué diría este santo -hoy en día- de las películas procaces, de la pornografía en internet y de mucha de la programación televisiva que los hijos ven por el descuido total de sus padres? ¿qué diría de las revistas y libros impropios que los propios padres llevan al hogar y dejan a la mano de todos?).  

Despide, dijo Sara a Abraham, a esa esclava y a su hijo. (Gen. 21:10). Sara deseaba que Ismael, el hijo de Agar la concubina, fuera apartado de su casa, para que su hijo Isaac no aprendiera los vicios de aquél 
 (N. de la R: Y ahora, tantas madres que dejan a sus hijos al cuidado de servidumbre de la que desconocen sus costumbres cuando ellas no están).

 Las malas compañías son la ruina de los jóvenes. Un padre debe no solamente alejar de sus hijos el mal del cual es testigo, sino que debe prevenir la conducta de sus hijos e informarse sobre las familias y los lugares que frecuentan, vigilar sus ocupaciones y compañías. Un padre debe prohibir a sus hijos que lleven a casa objetos robados. 
Cuando Tobías escuchó balar a una cabra en su casa, dijo: Tengan cuidado, quizá es robada, anden y devuélvanla a sus dueños. (Tob. 2:21) 
Cuidar lo que ven los hijos Los padres deben prohibir a sus hijos toda clase de juegos que traigan destrucción a las familias y a sus almas, también los bailes, los entretenimientos sugestivos, las conversaciones peligrosas y fiestas de placer. 
Los padres deben quitar de sus casas las novelas de romance que pervierten a los jóvenes y todos los malos libros que contengan máximas perniciosas, cuentos obscenos, o de amor profano. 
El padre no debe permitir que sus hijas estén a solas con hombres, ya sean jóvenes o viejos. Alguno dirá: "Este hombre quien cuida de mi hija, es un santo". 
Los santos están en el Cielo, porque los santos que están en la tierra son carne y si están próximos a las ocasiones, pueden convertirse en demonios 

(N. de la R: Consejo muy realista que es conveniente considerar incluso con los sacerdotes, más ahora que algunos se han relajado en la moral y la doctrina que deberían ser los primeros en practicar y que han aumentado en número tras la crisis que atraviesa la Iglesia, aunque sigan siendo una minoría, pero muy dañina y escandalosa). 

Otra obligación de los padres es corregir las faltas de la familia. "Formadles en la disciplina y corrección del Señor". Existen padres que cuando son testigos de las faltas que se cometen en la familia, permanecen en silencio. Por temor de desagradar a sus hijos, algunos padres rehúsan a corregirles, pero, si veis a un hijo en una piscina y en peligro de ahogarse, ¿no sería cruel tomarle de los cabellos y salvarle la vida? El que no usa la vara odia a su hijo, el que lo ama, no demora en corregirlo. (Prov. 13:24) Si amáis a vuestros hijos, corregidles, mientras crecen castigadles, hasta con la vara, tan seguido como sea necesario. 

CORREGIRLOS COMO PADRES, NO COMO CARCELEROS 
 He dicho con la vara y no con un palo, debéis corregirles como un padre y no como un carcelero. Debéis tener cuidado de no golpearles con pasión, porque entonces vosotros estaréis en peligro y la corrección quedará sin fruto si se les golpea con mucha severidad y ellos creerán que el castigo es el efecto de la ira y no el deseo de vuestra parte por enmendar sus vidas. Tenemos algo más que agregar, que vosotros debéis corregirles mientras están creciendo, para que cuando ellos alcancen la madurez, vuestra corrección será poca. Debéis de absteneros de corregirles con la mano, de otro modo, se harán perversos y perderán el respeto hacia vosotros. ¿De qué sirve usar injurias e imprecaciones al corregir a los hijos? Privadles de algún alimento, de algunos artículos del vestido, o enviadles a su cuarto. 

Hemos dicho suficiente. La conclusión de este discurso, es que aquel que haya formado mal a sus hijos, deberá de ser severamente castigado y aquel que los haya formado en la virtud, recibirá una gran recompensa.

 http://www.catolicidad.com/2012/01/la-educacion-de-los-hijos-por-san.html

viernes, 24 de junio de 2016

LA PROSTITUTA QUE ELIGIÓ LAS LÁGRIMASY NO EL SACRILEGIO

Entre 2004 y 2007, en mis primeros años de Seminario, estuve destinado en la parroquia Santa Lucía, de Gascón y Honduras, en el porteño barrio de Palermo. 

Allí, cada Domingo, en la Misa de las 11, veía a una prostituta de origen dominicano; que, fuesen cuales fuesen las condiciones climáticas, y de cualquier otra índole, jamás faltaba al Santo Sacrificio.

Se quedaba en uno de los últimos bancos, casi como el publicano del Evangelio (Lc 18, 9 – 14); y participaba, con no fingida piedad, en la celebración. 
Conservaba, invariablemente, la cabeza gacha; y se ubicaba, de tal modo, que solo la discreción y la reserva pudieran rodearla. 
 Permanecía hasta el fin de la Misa. 
Pero, a la hora de despedirse, en la puerta del templo, evitaba conversar con los Sacerdotes, y los otros ministros. 
Levantaba, en torno a sí, un muro impenetrable de silencio. Para evitar, seguramente, que ella fuese la protagonista del encuentro, en lugar de Dios; y, al mismo tiempo, para que la jauría del chismoseo no cometiese reiteradas carnicerías... 
Su vestimenta estaba acorde con lo que manda la sacralidad del sitio. 
Jamás se la vio ligera de ropa, ni en actitudes irrespetuosas e irreverentes. 
Era dueña, en esos momentos, de un pudor y un recato que tanto se echa de menos en otras mujeres; que no tienen, oficialmente, el "oficio del vicio"… 
Solo recuerdo haber cruzado con ella apenas el saludo; y alguna que otra palabra exclusivísima de circunstancia. 
Nos enteramos, por terceros, que la llamaban Vanesa; aunque se dudaba, con fundamento, que ese fuera su nombre de pila. 
Sobre cómo había llegado a nuestras pampas se tejían, inevitablemente, las más variadas conjeturas: desde que la habían traído engañada, prometiéndole un trabajo digno, hasta que había venido con su esposo, que luego la abandonó. Y, entonces, fue arrojada sin más a las calles y al pecado. 
Obviamente, no se hablaba de ella en las conversaciones con los sacerdotes de la parroquia. 
La discreción y el sigilo sacramental (secreto de Confesión), impedían cualquier charla sobre el particular. 
En aquella Misa de las 11, yo ayudaba en el altar; si llegaba a tiempo desde el Seminario. O me quedaba en el último banco, entre el pueblo, si ya estaba comenzada. 
Lo cierto es que, a la hora de la Comunión, ella permanecía de pie, con la cabeza gacha, derramando abundantes lágrimas. 
Un día llegué a ver, incluso, un verdadero charco de ellas, en el reclinatorio del banco. 
No estaba en condiciones de recibir sacramentalmente a Jesús; en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. Y aquellas lágrimas abundantes y penitentes servían de marco a su camino de conversión. 
Jamás escuché de ella alguna expresión desafiante a las enseñanzas de Cristo, y a la disciplina de la Iglesia sobre la Eucaristía; como hoy lo hacen tantos, ideológicamente, que ni siquiera tienen fe, o al menos, no van a Misa, pero reclaman su presunto "derecho a comulgar". 
Evidentemente, había sido bien formada en religión. 
No era capaz, entonces, de clavar un puñal en el Corazón de Cristo. 
Ella también eligió. 
Y, en su estado, eligió bien: eligió las lágrimas, antes que un sacrilegio. 

Hoy se dice, y con acierto, que "la Iglesia es un gran hospital de campaña; en donde se curan las heridas de guerra". Imagen bien clara, y bien verdadera. 
Debe decirse, igualmente, que en todo hospital solo tienen cura los que son conscientes de sus males; y que no combaten contra los médicos y las medicinas. 
Si, lejos de tener una actitud humilde y francamente receptiva a la curación, solo se esgrimen desobediencia y caprichos, la gangrena será inevitable. Y las consecuencias, funestas. 
El Señor nos dijo que las prostitutas (Mt 21, 28 – 32) nos precederán en el Reino de los Cielos. Y que la dureza del corazón solo lleva a persistir en el pecado. La letra y el espíritu de la ley, inseparablemente unidos, nos hacen libres. Y nos preparan, como elegidos de Dios, para ser "santos e irreprochables en su presencia, por el amor" (Ef 1, 4).
Pretender apelar solo al supuesto espíritu de la ley es matar la letra; lo que Dios manda. 
Y, con ello, es inevitable la muerte del pecador. 
Aquella prostituta, a la que con el tiempo y las distancias andadas, nunca más vi, me volvió a enseñar que la sal de Cristo quema… pero cura. 
Y que la mejor pastoral está en ser esclavos, de tiempo completo, del único Pastor, y sus leyes. 
Único, esplendoroso y vivificante camino de salvación… ​
Padre Christian Viña​ Pbro. LA PLATA
14 de abril de 2016. Jueves de la tercera semana de Pascua.-

viernes, 17 de junio de 2016

LOS SAGRADOS CORAZONES Y LA ZARZA ARDIENDO
Éxodo 3, 1-6

El Señor se muestra a Moisés  como un fuego que arde en el corazón de la zarza 
 pero que no devora las espinas

3.1 "Moisés era pastor del rebaño de Jetró, su suegro, sacerdote de Madián.  
   3,1 Umoshéh hayáy ro’éh ‘et-tson yitró jotnó cohén midyán 
Y llevó las ovejas más allá del desierto; y llegó hasta Horeb, la montaña de Dios.  
   wayyinhág ‘et-hatsón ‘ajár hamidbár; yayyavó’ ‘el-har ha’elohym joreváh 

2 Y se le apareció el Ángel del Señor en una llama de fuego, en medio de una zarza. 
   2 wayyerá’ mal’ák Adonáy ‘eláo belabát ‘ésh mittôk hassenéh 
Y he ahí que la zarza estaba ardiendo en fuego, pero la zarza por él no era devorada 
   wehinnéh hassenéh bo’ér ba’ésh wehassenéh ‘enénnu ‘ukál 

3 Dijo, pues, Moisés: 'quiero volverme para observar este fenómeno grande 
   3 wayyó’mer moshéh ‘asuráh-ná’ we’er’éh ‘et-hammaréh haggadól hazzéh 
por qué no se consume la zarza". 
   maddúa’ lo-yiv’ar hassenéh 

4 Vió el Señor que se acercaba para mirar,
   4 wayyár’ ‘Adonáy ki sár lir’ôt ló 
llamó de Elohim desde el centro de la zarza, diciendo: '¡Moisés! ¡Moisés!'. 
   wayyiqrá’ ‘eláô ‘elohím mittôk hassenéh wayyó’mer: moshéh moshéh 
Y él respondió: 'Heme aquí'. 
    wayyó’mer hinnéni 

5 Le dijo: 'No te acerques aquí; quítate las sandalias de tus pies, 
   5 wayyó’mer: ‘ál tikrab halóm shal ne’alékha me’al raglêkha 
porque el lugar en que estás parado encima es tierra sagrada'. 
   Ki hammaqôm ‘asher ‘attáh ‘oméd ‘aláo ‘admát qôdesh hu’ 

6 Y dijo: 'Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham,  
   6 wayyó’mer: ‘anôkhí ‘elohé avíkha ‘elohé ‘avrahám 
el Dios de Isaac y el Dios de Jacob'. 
   ‘elohé yitsjáq w‘elohé ya’aqôv 
Y se cubrió Moisés el rostro, porque tuvo temor de ver a Dios" (Exodo 3,1-6). 
   wayystár moshéh panaô ki yaré’ mehabbít ‘el-‘elohím 

Razón tenía Moisés en asombrarse y considerar extraño el hecho de que este fuego no devorara la zarza, manjar apetecido por el fuego y los incendios, elemento proverbialmente combustible. 

El estudio del texto hebreo nos permite también a nosotros compartir su asombro y extrañeza; pero también entender mejor lo excepcional que hay en los sentimientos del amor divino. 

Dios se le muestra a sí mismo a Moisés en forma de fuego que no devora. 
E interpreto que el fuego que vio Moisés prefiguraba el Sagrado Corazón de Jesucristo. 

Yo tengo para mí, en efecto, que lo que vio Moisés en el SinaÍ, fue el Misterio del corazón de fuego ardiendo en las espinas: el Misterio de la Pasión salvadora, el corazón de Cristo y también el corazón de María. 

La escena de la zarza ardiendo en el libro del Éxodo, está a media distancia entre las espinas y las espadas de fuego  de los querubines del relato del Génesis 3, 24, y el fuego del amor de Cristo coronado de espinas en su Pasión.

Si leemos el texto bíblico en su lengua original, que es el hebreo, son impresionantes las diversas interpretaciones a las que se presta según las diversas vocalizaciones posibles del texto consonántico.

El texto se abre a posibilidades de significación que no siempre es fácil reflejar en las traducciones. 

Los comentaristas del texto tienen mayores posibilidades que los traductores, de explicar los múltiples sentidos posibles que el autor humano y el Autor divino pueden haber querido darle a un determinado texto. Según un dicho rabínico: La sagrada Escritura tiene setenta caras. Vale decir: una plenitud de sentidos.

A veces, el autor sagrado intenta positivamente usar expresiones ambivalentes o polivalentes. Y esa polivalencia ínsita en el texto original inspirado es imposible expresarla en una traducción, a no ser explicándolo en notas al pie del texto. 

Es bien posible leer esos varios sentidos de un mismo texto sólo consonántico, como son el texto bíblico y el arameo targúmico. 

Los traductores se ven forzados a simplificar y elegir uno de los sentidos posibles, porque no pueden acumular múltiples traducciones. Por eso suelen seguir la lectura tradicional fijada por el texto masorético.

Pero en hebreo se pueden ir variando las vocales y con ello van cambiando las palabras y sus sentidos que están abiertos, como una adivinanza divina, a la perspicacia de un "escriba bien instruido en el reino de los cielos" (Mateo 13, 52).

Los rabinos judíos, que comentaron directamente el texto hebreo con gran conocimiento de esa lengua y con métodos exegéticos propios, ofrecieron luces para entender matices de significación propios que abren al lector diversas interpretaciones de un mismo texto. Y ellos afirmaron la validez de las varias lecturas aún la intercambiabilidad de vocablos homófonos aunque se escribiesen con una consonante diversa (Por ejemplo sin y samek)

Naturalmente, por las interpretaciones de los rabinos no podemos guiarnos en cosas de fe cristiana. Pero sí son atendibles en asuntos filológicos tocantes a la lengua hebrea. Y san Pablo aplica a la interpretación de las sagradas Escrituras los recursos interpretativos aprendidos de muchacho en la escuela rabínica.

San Jerónimo y otros grandes escrituristas y teólogos católicos no han dudado en consultarlos y aprender de ellos en estos campos. Podemos pues acudir a ellos con provecho para nuestra fe. 

Pero, además, podemos leer por nuestra propia cuenta, a la luz de nuestra fe en Jesucristo, lo que los cambios vocálicos nos permiten escuchar, según diferentes lecturas. 

En esta tarea nos anima el dicho de Santa Teresita del Niño Jesús: "Si yo hubiera sido sacerdote, habría estudiado a fondo el hebreo y el griego, a fin de conocer el pensamiento divino, tal como Dios se dignó expresarlo en nuestro lenguaje humano". 

Expongo a continuación algunas conjeturas interpretativas de Éxodo 3, 1-6.

En una colección de antiguos comentarios rabínicos sobre el libro del Éxodo, llamado Midrásh Éxodo Rabbáh, encontramos un comentario a las palabras de nuestro texto: 
"y vio al Ángel de Dios, o al Enviado de Dios, en una llama de fuego en medio de las espinas".
  "wayyera’ mal’ak Adonay ‘eláo belabat ‘esh mittôk hassenéh 

El vocablo labat se puede leer y entender, y así lo reconocen los rabinos, tanto como laváh (= llama o lengua de fuego) Laváh en su forma simple se escribe con las consontantes lámed, bet y he. Pero en estado constructo o estado genitivo, se escribe lavát).
Por eso el vocablo lavat puede leerse como genitivo de laváh, o como lavat = corazón. En efecto lavat es una forma excepcional de lev, corazón, que se usa en Ezequiel 16,30. Y aún puede leerse como libot, que significaría corazones, en plural.

Esta no es una lectura antojadiza. Está fundada en los usos rabínicos de interpretación usados también en el Nuevo Testamento. Y en interpretaciones que han dado rabinos del texto de la zarza ardiente que damos a continuación.

El comentario rabínico antes citado dice así: "Otra opinión acerca de la expresión "a manera de llama de fuego', dice que estaba (la llama o el corazón de fuego) entre ambos lados de la zarza y en la parte superior de ella, de la misma manera que el corazón (lev) está puesto entre ambas partes del cuerpo y en la parte de arriba". 

El autorizado comentarista medieval judío Rabbí Salomón Isaac, más conocido como el Rashí, comenta así nuestro pasaje: 
"belavat 'esh : Es el corazón (lev) del fuego. Expresión al estilo de: 'En el corazón del cielo' (Deuteronomio 4,11), 'el corazón de la encina' (2 Samuel 18,14) que significa: 'en medio de'. Y no te extrañes de que diga lavat por leb, (con tau final), porque hay otro ejemplo de eso en Ezequiel 16,30: '¡Oh! ¡Qué frágil es tu corazón' (=libatkha)".

De manera que, en nuestro texto, podemos leer también nosotros, en coincidencia con la autoridad rabínica, que Moisés vio a Dios "en el corazón del fuego" (belivat 'esh). 

Según estos comentarios, Dios se le aparece a Moisés "en el corazón de un fuego" o bien "en un  corazón de fuego" o bien "en corazones de fuego") que estaba en medio (mittók) de la zarza. Y ese fuego estaba ardiendo en medio de la zarza en la posición equivalente a la del corazón en un pecho humano. Un corazón. Era como el corazón ígneo de la zarza. 

También podemos leer, cambiando sólo las vocales, en vez ‘esh (fuego), ‘ish (varón, hombre). Corazón de fuego y corazón de hombre, corazón humano. O en plural: "corazones humanos" belibbot ‘ish. Abarcando en uno los corazones de Jesús y María. Y esta es una posibilidad bíblica también: Porque si María guardaba todas estas cosas en su Corazón (Lucas 2, 19) entonces dentro del corazón de María se encuentra también el Corazón de su Hijo, como en uno solo que arde al unísono entre las espinas sin devorarlas.

Creo que siguiendo el consejo de Jesús, que recomendaba a todo escriba instruido en el Reino de los cielos sacar de su tesoro lo nuevo y lo viejo, me está no sólo permitido sino de alguna manera indicado, transitar este camino de la exégesis rabínica, adoptando su hermenéutica, aunque yendo más lejos que ellos, en la dirección de mi fe. 

Por este camino, leo en el texto: "Y se dejó ver el Ángel de Dios a él: "En forma de corazón de fuego, de corazón ardiente", y también, ambivalentemente, "en forma de corazón de hombre". Y aún en plural: "en forma de corazones de fuego y de hombre" (belibbot ‘ésh y 'ish).

Moisés habría entrevisto los corazones de Jesús y de María 

 Algo parecido sucede con la lectura de "en medio de la zarza" (=mitok hassenéh). 

Si las consontantes sámek nun, he vocalizadas como mitok hasin’áh o hasan’áh (de la raíz homófona pero escrita con consonante sin y no sámek: `saná’) significaría “de en medio del odio” (soné’ = enemigo, adversario, contrario, rival). 

Si bien son dos raíces distintas, (una que comienza con sámek y otra con sin), sin embargo, por ser homófonas, en la lectura una evoca a la otra, la zarza evoca a los enemigos, al odio contra el justo. Y de hecho, esta homofonía es sugerente si se tiene en cuenta que, en universo simbólico de las sagradas Escrituras, las zarzas simbolizan a los malvados, enemigos de Dios, enemigos del justo perseguido, enemigos entre sí y de los hombres. Es decir, en otras palabras, "corazones de humanos de fuego, que arden en medio del odio sin consumir a los que los odian".

Esto es aplicable a todos los justos del antiguo y del nuevo Testamento, desde Abraham, pasando por su descendencia en Egipto y entre las naciones, hasta Jesucristo y su descendencia en adelante hasta el fin de los tiempos.

Dra. Anca María Cernea [2 de 2]
Intervención en Life Forum - Roma

LA IGLESIA CATÓLICA 
DEBE DEJAR DE COQUETEAR 
CON LAS IDEOLOGÍAS ANTI-FAMILIA 
Y OPONERSE A ELLAS.  
Dra. Anca Maria Cernea
Presidente de la Asociación de Médicos Católicos de Bucarest, Rumania
(Resumen en español)
Mayo de 2016 Roma, 16 Mayo 2016. 

En vez de liderar a los Católicos devotos en la batalla en contra de las fuerzas del Enemigo que busca socavar y eliminar las huellas de la Cristiandad en la civilización, la Iglesia Católica, bajo el liderazgo del Papa Francisco, está doblegándose ante los sistemas ideológicos que se oponen a la VIDA, la FAMILIA y al BIENESTAR de la sociedad, y por último al Evangelio de Jesucristo, dice la Dra. Anca Cernea, de Rumania, en su conferencia dictada en el Foro Internacional de Vida y Familia, la semana pasada.
 Ella animó a los participantes de la Conferencia a rezar seriamente por el retorno de los pastores de la Iglesia a su deber elemental y primordial de salvar almas a través de la evangelización y conversión. 
Lea resumen del texto de la charla de la Dra. Cernea en "Voice of the Family": http://voiceofthefamily.com/dr-anca-maria-cernea-cultural-marxism-a-threat-to-the-family/ 
https://youtu.be/GCLiHDK-x38  

"Estamos preocupados de ver a la Iglesia descender hacia el activismo mundano ideológicamente contaminado, que anima a algunos grupos progresistas, que tienen un plan perfecto de cómo construir un Mundo Mejor (después de terminar con el nuestro)- como los "movimientos populares", ambientalistas, pacifistas, indigenistas, activistas de la "anti- discriminación", y "expertos en población", dice ella durante su conferencia del 6 de Mayo en el Rome Life Forum que tuvo lugar en el Hotel Colombus, a unos pasos de la Basílica de San Pedro. 

Cernea, quien sufrió y vivió bajo el régimen comunista, dice que el lenguaje usado por el Papa Francisco en sus encíclicas Evangelii Gaudium y Laudato Si, es especialmente preocupante ya que parece más bien proveniente de textos de libros inspirados por la ideología del comunismo, más que del Evangelio de Jesús. 

Términos como "inclusión", "exclusión", "marginación", "inequidad" y "desarrollo sustentable" son frecuentes, señaló. 
Expresó preocupación dado que la Iglesia, bajo la dirección del Papa Francisco, se está alineando con agendas conducidas ideológicamente y no solamente está fallando en ser Fuente de Luz para todas Naciones del Mundo, sino que la Iglesia está siendo usada por organizaciones poderosas para introducir a presión, una Agenda totalmente contraria al Evangelio y al Reino de Dios en la Tierra. 
En vez de predicar el Verdadero Dios a los paganos y convertirlos, los líderes católicos son usados por los paganos en contra del Dios Verdadero, dice.

Uno necesita sólo recordar el show de luces sobre el "cambio climático", proyectado en la Basílica de San Pedro, en la Fiesta de la Inmaculada Concepción, para marcar la apertura del año de la Misericordia el pasado Diciembre, para ver un claro ejemplo de lo que puntualiza Cernea. 

Cernea recibió el año pasado, el elogio y la admiración de líderes de todo el mundo que luchan a favor de la Vida y la Familia, luego de suplicarle fuertemente al Papa Francisco y a otros Líderes católicos durante el Sínodo de la Familia, defender a la familia de los poderes internacionales que buscan imponer el "control de población", "la mal llamada salud reproductiva", "los derechos de los homosexuales" y "la ideología del género" en todas las Naciones del Mundo. 

La Cultura Marxista y el verdadero Enemigo Cernea advirtió a los participantes de la conferencia que hay verdaderos "Espíritus del Mal" que buscan "rediseñar la Sociedad Humana y la Naturaleza Humana", que deben ser, antes que nada, identificados y reconocidos como los responsables del ataque a la Creación de Dios, para poder oponerse efectivamente a ellos y a sus planes. 
Ella dijo que una etiqueta que se puede aplicar a los ataques sistemáticos contra la Vida, el Matrimonio, la Familia y la Sexualidad, es el Marxismo Cultural uno de los "errores de Rusia" [soviética] advertido ya por Nuestra Madre de Fátima en 1917. 

La doctora rumana relata cómo el comunismo fue el primero en introducir en las leyes la variedad de perversiones morales que actualmente están vigentes en Occidente. 
Ella dijo lo siguiente: "Históricamente, el aborto fue despenalizado por primera vez por Lenin, en 1920. En América, fue hecho solamente 53 años más tarde, en el 1973, a través del famoso engaño con el caso de Roe v. Wade.
El divorcio no punible fue promulgado por primera vez en la Unión Soviética, en 1918, poco después de que los Bolcheviques tomaran el poder. En América hicieron falta 51 años más, en 1969 el divorcio no punible fue aceptado en el Estado de California. 

La homosexualidad fue por primera vez despenalizada en la Unión Soviética en el 1922. El primer Estado Americano en despenalizar la homosexualidad fue Illinois en 1961. 
La educación sexual radical para los niños en el colegio fue por primera vez introducida en 1919 en Hungría, por la revolución Bolchevique de Béla Kun con el claro propósito de eliminar la familia tradicional y la moralidad destruyendo la inocencia de los niños. En América recién en los años 60, cuando la perversa educación sexual bajo la influencia de la "investigación" fraudulenta de Alfred Kinsey, ampliamente publicada gracias al financiamiento de la Fundación Rockefeller, tomó rumbo hacia los colegios." 

"El Comunismo fue esparcido en 2 formas: una fue a través de una invasión militar brutal, campos de concentración, prisiones, policía política y terror de estado, cien millones de personas fueron asesinadas por sus mismos gobiernos en tiempos de "paz".... 
La otra forma fue a través de la traidora subversión cultural, que pretendía destruir la resistencia moral de un Mundo Libre, y hacerlo incapaz de defenderse del Comunismo. 
Esto es lo que se hizo en Occidente, principalmente a través de "el Marxismo Cultural" señaló. "El Marxismo Cultural fue concebido desde el comienzo del Comunismo, como herramienta para destruir moral y culturalmente a Occidente y hacerlo así una presa fácil a cargo de los comunistas. 
Lo vemos hoy en día como hasta más peligroso que el clásico Marxismo- pretende reinventar la familia, la identidad sexual y la naturaleza humana", agregó.
Cernea llamó Marxismo Cultural " a una forma de revelarse contra Dios, en contra de Su ley moral y del orden de Su Creación". 
Ella dijo que los Marxistas Culturales ven a la Iglesia Católica como la institución más importante para "infiltrase y controlar" para lograr su Plan Maestro para el Mundo y su gente. 
Ella planteó que tal infiltración se ve que está sucediendo agresivamente bajo el reinado del actual Pontífice. 
Ella se lamentó de cómo la Iglesia bajo el Papa Francisco ahora considera aceptable dialogar con líderes del movimiento Cultural Marxista y participar con sus poderosas organizaciones. 
Por ejemplo, líderes de Pro- Vida y Pro-Familia se han expresado furiosos numerosas veces (acá o allá) al ver que el control poblacional y los derechos al aborto se promueven en los recientes trabajos y eventos del Vaticano, en plataformas y posiciones de relevancia. 
La Dra. Cernea dijo que ahora más que nunca, es imperioso para la Iglesia Católica volver a Su misión de salvar a las almas de la Garra expansiva del Enemigo de todos los tiempos.

"Por consiguiente, para la eterna salvación de millones de almas, la Iglesia debería estar animando y ordenando luchar contra las ideologías, y especialmente ordenar la lucha contra el Marxismo Cultural, tanto en (su) enseñanza pública como en (su) confesión", declaró. 
Ella dijo que todos los Cristianos alrededor del mundo deben oponerse a los movimientos dentro o fuera de la Iglesia que busquen concentrar el poder en las manos de unos pocos con el objetivo de dar a luz un "Mundo Maravilloso".

"Los revolucionarios van a usar siempre el poder en contra de la Cristiandad", apuntó. "Entonces no podemos sorprendernos si la sociedad es secularizada, si la caridad es reemplazada por beneficios sociales, si la educación es sustituida por adoctrinamiento ideológico y descarada perversión moral, si el cuidado del enfermo es reemplazado por la eutanasia, la libertad de conciencia y de expresión sustituida por correcciones políticas impuestas por los gobiernos, y la vida del ciudadano es regulada en detalle por ingenieros sociales, la cultura de la vida y la familia está constantemente perdiendo cada vez más terreno". 

"Si queremos defender la familia, necesitamos recuperar el mundo de los revolucionarios" agregó. Pero la única forma de ganar cualquier victoria duradera para la Vida y la Familia es "ganar la guerra más grande para nuestra Civilización" porque "la Familia y la Vida humana sólo están a salvo bajo las normas de la Civilización Judeo-Cristiana" indicó. 
"Nuestras metas Pro-Vida y Pro-Familia son de vital importancia. Sin embargo, si solamente nos enfocamos en ellas y no nos ocupamos del resto, no seremos capaces de mantenerlas a ellas tampoco. 
Si dejamos que el otro bando controle todo, lenguaje, cultura, medios de comunicación, legislación, economía, vida pública, gobierno, salud, todo... entonces no deberíamos sorprendernos que cualquier victoria que podamos ganar para la familia, en el mejor de los casos, tenga una vida corta." 

"El Lenguaje claro sacado del Evangelio, no de corrientes ideológicas, es una "condición importante para la victoria", enfatizó Cernea.
"El vocabulario Cristiano tiene todo lo que se necesita para describir la realidad. 
"No necesitamos sacar herramientas lingüísticas de las ideologías que estamos confrontando; esto les permite a ellos ocupar un terreno moral alto y relegarnos a una posición defensiva, antes de haber ni siquiera emprendido cualquier debate" 

Deber de los Pastores, Cernea dijo, es el "deber" de los pastores Católicos, especialmente el del Papa, el de salvaguardar el lenguaje y usarlo sabia y apropiadamente. 
"Ellos deben predicar el Reino de Dios y Su justicia, no la justica socialista, entendida como control del gobierno sobre la economía o sobre la redistribución del ingreso. Ellos deben predicar la paz como la ofreció Cristo, no como la ofrece las Naciones Unidas..... 
Los pastores de la Iglesia deben predicar la verdadera libertad, que es la liberación del pecado, de la esclavitud de Satanás" expresó Cernea. 
Cernea señaló que los líderes de la Iglesia que usan "lenguajes confusos, políticamente correctos, contaminados de ideologías... en vez de la Palabra de Dios, llevan a muchas sociedades Católicas hacia confusiones morales y políticas, y a derrotas en la batalla cultural".

"Los fieles se vuelven incapaces para identificar la fuente de los ataques a la Vida y a la Familia y también incapaces para combatirlos exitosamente. Tal lenguaje usado por los líderes de la Iglesia es una señal para que los laicos comprometidos con la política, hagan un "giro a la izquierda obligatoriamente".
Se hace prácticamente imposible para los políticos Católicos avalar el libre mercado, oponerse al estado sobreprotector, oponerse a la inmigración Musulmana, ser escépticos con los cambios climáticos, y con los roles de las Naciones Unidas, porque si lo hacen, van a tener que decir cosas que son diferentes u opuestas a lo que el Mundo escucha de la Iglesia. 
Entonces, o son desacreditados como políticos católicos o son forzados a avalar causas izquierdistas. 
Ella instó a los católicos piadosos a rezar por sus pastores para que tengan ojos para ver la batalla real que está por llegar y el coraje necesario para guiar a los fieles al frente de batalla. 

"Debemos rezar más por nuestros pastores. Debemos rezar más por la Iglesia. Cuando los Pastores conducen a su gente en la batalla espiritual, entonces las batallas culturales también son ganadas, y así las batallas políticas son vencidas también" 
Cernea concluyó su Conferencia preguntando lo siguiente "¿Cómo arreglamos el mundo?" y respondiendo: "Buscad primero el Reino de Dios y su Justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura" 
"Las normas terrenales de la Civilización Cristiana con todos sus beneficios son solamente un resultado secundario de la Evangelización; pertenece a "aquellas cosas que serán añadidas" a nosotros si nosotros "buscamos primero el Reino de Dios y Su justicia", señaló Cernea. 
"La prioridad actual para la Iglesia debe ser: conducirnos en la batalla espiritual, salvar almas, decirle a todo el mundo: "Arrepiéntanse de sus pecados y regresen a Dios, porque el Reino de Dios está cerca".
La Dra. Cerna recibió una gran ovación de pie por su presentación. 

Traducción del Inglés por María Lucía Botta Olaciregui