martes, 11 de diciembre de 2018

UNA AYUDA ADECUADA
LA MUJER Y EL VARÓN VISTOS DESDE DIOS [9 de 13]

LA CREACIÓN DE LA MUJER


9.1.- LA MUJER PROCEDE DEL VARÓN a semejanza de como la Rúaj procede del Padre y del Hijo, La Mujer no es amasada de la tierra, sino de una carne y hueso previamente animados por la aliento divino. ¿Cómo procede la mujer del Adam varón? No por generación, sino por partición o participación en una misma naturaleza de cuerpo animal y alma espiritual.

9.2.- INCOMPLETOS EL UNO SIN EL  OTRO Desde entonces varón y mujer estarán de alguna manera incompletos el uno sin  el otro. Pero se reclamarán el uno al otro de manera disimétrica. A él, sin ella, le falta una parte. A ella, sin él, le falta su todo.
9.3.- SIEMPRE PRESENTE, JUNTO AL VARÓN. kenegedó, delante de él, significa en realidad junto a él, presente siempre a su lado: ad-sistente, ad-vocata. “Amar – dice Joseph Pieper, es ponerse de cara al será amado y decirle: es bueno que existas”…

9.4.- ANTES QUE MERO 
AUXILIO PRAGMÁTICO, la ayuda que necesita el Adam varón, es la ayuda que es esa mujer misma puesta ante él. Su sola presencia lo revela a sí mismo en su existencia del varón. Ante ella termina de conocerse a sí mismo, como un bien deseado para sí mismo y hecho realidad frente a ella. Y esto no sólo ni tanto – aunque también por eso – por una mera necesidad psicológico afectiva, puramente sensible y natural, sino como algo que pertenece necesariamente a la condición de imagen y semejanza del Nosotros divino. Lo humano no es todavía humano si no es semejante a Dios Trino. Es una exigencia del designio divino sobre ambos a ser imagen y semejanza – sobre la tierra – del Nosotros divino
9.5.- DIOS CONSTRUYÓ LA COSTILLA EN MUJER, El verbo hebreo banáh, significa construir. De esa misma raíz procede la voz ben, hijo, banat o bat, hija, boné, arquitecto, y posiblemente bayt, casa. María guardaba todo en su Corazón. Antonio Machado escribió “Yo amé lo que ellas pueden tener de hospitalario”.

EL NOSOTROS HUMANO UNO, IMAGEN DEL DIOS NOSOTROS UNO Y TRINO
9.6.- CON LA APARICIÓN DE LA MUJER SE COMPLETA LA IMAGEN. Si lo último en la ejecución era lo primero en la intención, con esta creatura, se alcanza la imagen del Nosotros divino en un solo Nosotros humano.

9.7.- SE UNIRÁ A SU MUJER Y SERÁN UNA SOLA CARNE.- “por eso dejará el varón a su padre y a su madre y se adherirá con su mujer y serán una sola carne (Gen 2, 25)” San Juan Pablo II comenta: “¡Una sola carne! ¡Cómo no captar la fuerza de esta expresión! El término bíblico “carne” no evoca sólo el aspecto físico (sexuado) del ser humano, sino también su identidad global, de espíritu y cuerpo. […] Se trata de una unidad profunda que, de alguna manera, los convierte en un reflejo creado del “Nosotros uno” de las tres personas divinas”. (Carta a las Familias Nº 8. 2 feb 1994)
  Con esta unificación de ambos en un solo nosotros, sin disturbio de pasiones sexuales desordenadas, se bajará el telón del primer acto sobre la obra divina lograda y culminada


Fuente: De mi conferencia en la rama femenina de a Fraternidad Apostólica Santo Tomás de Aquino FASTA –MENDOZA (RA)  En el Foro de la Mujer edición 2018: Mujer custodia de la cultura-- 18 agosto 2018

viernes, 7 de diciembre de 2018

Fwd: Foto de Horacio Bojorge



En la mañana del día de la Purísima




Tota pulchra est anima mea.

(Cant. IV-7)



Está naciendo el día. Es el momento

de la sana alegría sin motivo
de la inocencia y la niñez…

Parece que, al asomarse el alba enrojecida,
por la cumbre, entre nieblas escondida,
la tierra se espereza, y se estremece
en sus entrañas húmedas, la Vida…

Y sus rumores
como un salmo de glorias y de amores,
se elevan por los cielos, juntamente
con el cándido aroma de las flores.


II.                ¡Oh Madre, cual ninguna Inmaculada,
limpia, blanca y hermosa cual ninguna,
revestida de luna
de estrellas coronada!

III.           A tus pies está el orbe que te adora
cual paje que a los pies de su Señora
la cantara esperando una sonrisa:
sus manos son los soplos de la brisa,
su cítara los rayos de la aurora…


VII.       Tus ojos, luz de aurora
sobre el desierto frío.
Tú mirada, rocío
sobre la dura arcilla pecadora.

VIII.    No es más hermosa el alba cuando asoma
por los montes floridos. Ni más pura
la tímida paloma
que anida en la espesura.

IX.            Toda tú como flores
en medio de los prados.
Y el Espíritu en ti, cual los colores
en el rayo de sol.

X.               Entrelazados,
en tus carnes de flores virginales,
Dios y la arcilla en ti. Como pardales
en un tronco anidados.

XI.            Inmaculada siempre, y siempre pura,
diste ser, de tus carnes al Bien mío.
Así en la blanca altura
la limpia nieve se convierte en río
sin perder su limpieza y su blancura.

XII.        La carne de Dios llena
que redimió la tierra pecadora
atravesó, Señora,
tu carne de azucena,
como el cristal el rayo de la aurora.


XIII.     En Ti el Alma se ampara.
A Ti endereza el Alma su carrera.
Así la corza tímida y ligera
hacia la fuente clara.

  
XIV.    Limpia, Madre, los cuerpos pecadores,
como limpian las aguas del riachuelo
los guijarros del suelo,
cuando van, entre jaras y entre flores
cantando paz y reflejando cielo.

XV.        ¿Qué alma a llegar se atreve
hasta Ti, si, cual Tú, no es blanca y pura?
Sólo el aire y la luz, sobre la altura,
pueden tocar los ampos de la nieve.

XVI.    ¡Ay, madre, si escucharas
las quejas que exhalamos!
¿En qué flores o jaras
escondiste la fuente que buscamos?

XVII.  ¡Cantad, cantad, amores,
hojas del olivar, fuentes del prado!
Que un ángel en las nubes ha cantado
con místicos fervores:
¡Alégrate, Israel, porque es llegado
el día de los hombres deseado,
y el rosal de David ha dado flores!

………………………………………………


Por los aires preñados de alegría
el son de las campanas se ha perdido.
Hasta el cielo ha subido
la clara melodía:
y el Arcángel allí, se la ha ofrecido,
cual cestillo de flores, a María.

jueves, 6 de diciembre de 2018

El mejor retrato del Espíritu Santo y de María Inmaculada, y el espejo donde debe mirarse cada mujer, es el himno de la caridad de la primera carta a los Corintios capítulo 13. 

Como ha dicho Mons. Fulton Sheen: "La Inmaculada Concepción de María es el más grande tributo que ha rendido la Cristiandad a la parte confiada a las mujeres en la redención.

La Virgen es como toda mujer quisiera ser cuando se mira en el espejo de la vida. 
Ella es la mujer con la que todo hombre quisiera desposarse;
 es el ideal latente en el sentido de rebelión que toda mujer experimenta, cuando el hombre se hace demasiado agresivamente sensual; 
es el secreto deseo que toda mujer de que la honren y la protejan.
María es el ideal y el amor, imagen de lo que es posible, la Virgen es el ideal de amor que Dios amaba aún antes de crear el mundo; es la Virgen Inmaculada, Madre de Dios". (Mons. Fulton Sheen)
HIMNO DE LA CARIDAD (1ª Corintios 13)
"Os señalo un camino mejor. Si yo hablara en todas las lenguas de los hombres y de los ángeles pero no tuviese caridad, no sería nada más que un instrumento de bronce estruendoso o o un címbalo que resuena. Y si tuviera el don de profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia y si tuviera toda la fe capaz de trasladar montañas, pero no tuviera caridad, nada soy. Y si repartiera todos mis bienes, y si entregase mi cuerpo a las llamas, pero no tuviera caridad, no me serviría de nada.
LA CARIDAD ES SUFRIDA, es benigna; no es celosa ni envidiosa, no es jactanciosa ni vanidosa, no se engríe, no se excede de lo conveniente, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa mal, no se alegra con la injusticia, se regocija con la verdad. Todo lo aguanta, todo lo cree, todo lo espera, todo lo sobrelleva. La caridad nunca se acaba. Las profecías terminarán, las lenguas cesarán, la ciencia tendrá su fin. Porque por ahora conocemos parcialmente y parcialmente profetizamos, pero cuando llegue lo perfecto, entonces lo parcial se acabará.
Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño, mas cuando llegué  ser adulto, abandoné lo infantil. Porque ahora miramos en un enigma, como por medio de un espejo. Pero entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte, entonces conoceré plenamente, de la manera como ahora soy conocido. En el presente permanecen la fe y la esperanza y la caridad, estas tres, pero la mayor de las tres es la caridad, porque la caridad no pasará jamás".  

martes, 4 de diciembre de 2018

UNA AYUDA ADECUADA
LA MUJER Y EL VARÓN VISTOS DESDE DIOS [8 de 13]

8.1.- EL ‘SUEÑO’ DE DIOS PARA LA CREATURA MUJER:
UN VIVO RETRATO DE LA CARIDAD: 

“Paciente, servicial; no envidiosa, no rencorosa, no jactanciosa, ni engreída y que fuese pudorosa, decorosa; desinteresada, lenta para la ira, pronta para el perdón, amiga de la justicia y la verdad...". 

A ella se le aplica el "retrato hablado" del Espíritu Santo que es el himno a la Caridad de San Pablo, en la primera carta a los Corintios, capítulo 13. Allí se traza la viva imagen de su cuño divino y de lo que puede llegar a ser, divinizada, su imagen terrena: La mujer.

Ese ámbito es de incumbencia mayor del Espíritu Santo, y a semejanza suya la mujer afirmando el ser del otro. “Sólo por la confirmación en el ser que da el amor que viene de otro, consigue el  ser humano existir del  todo, consigue sentirse arropado dentro de su verdad. Y sobre todo la capacidad misma de amar – en la cual recibe la humana existencia su más alta sublimación, supone experimentar en sí la vivencia de ser amado por otro”[1] (Josef Pieper)

8.2.- ELLA EDUCE LA RELACIONALIDAD EN EL LACTANTE. A semejanza del Espíritu Santo que es el amor que enseña a amar, la mujer, como madre, despierta el yo en el recién nacido evocándolo al tratarlo como un tú[2]. Es la experiencia de educción del yo infantil por la acción del amor de la madre.

8.3.- EL PODER DE LA RÚAJ PARA ENGENDRAR HIJOS DE DIOS. Lo que es en la madre la potencia natural de inducir un yo en el alma del lactante, explica, por analogía, lo que es la potencia del Espíritu divino para inducir, en el alma de los hijos de Dios, la conciencia creyente de que Dios sea un “Tú Padre mío”. La Rúaj nos enseña a orar invocándolo “Abbá Padre” (Romanos 8, 15).

Jesús alegria de los hombres  Kyrkjebø https://youtu.be/8i3GqyPgxgI

(BACH) Sissel 



[1] Josef Pieper, Las Virtudes fundamentales, Ed. Rialp – Quinto Centenario, Madrid – Bogotá, 1988; Amor, págs. 448
[2] Hace años di una charla a los docentes del Colegio San Francisco Javier sobre educar en sabiduría y allí me extendí en contar la experiencia que dejó relatada en su diario Susana Seeber de Mihura.


Fuente: De mi conferencia en la rama femenina de a Fraternidad Apostólica Santo Tomás de Aquino FASTA –MENDOZA (RA)  En el Foro de la Mujer edición 2018: Mujer custodia de la cultura-- 18 agosto 2018