viernes, 4 de mayo de 2018

PARA TI QUE ERES TAN TÍMIDA Y APOCADA
Y TAN LLENA DE MIEDO POR TODO
Tres consejos de Santa Teresita

LA ESPIRITUALIDAD DE 
UNA DOCTORA DE LA IGLESIA

Tres consejos de Teresita de Lisieux a una hermana que se sentía débil e impotente
            La espiritualidad de la santa de Lisieux sigue hoy más presente que nunca en pleno siglo XXI, haciendo de muro de contención ante las herejías de siempre, especialmente el jansenismo y el pelagianismo. El jansenismo es la infición de la vida de fe católica por  el puritanismo y el moralismo luterano y calvinista. El pelagianismo regresión hacia la justificación por las propias obras.
            La espiritualidad de Teresita de Lisieux es, posiblemente, lo más alejano a la herejía pelagiana que sigue hoy muy presente en la Iglesia. Su «pequeño camino de infancia espiritual» es una hoja de ruta actual para alejarse de ese pelagianismo que reclama poner la atención y energía en uno mismo para llegar a la virtud, contra-poniéndola con el abandono y confianza en Dios, Quien, como Padre nos engendra con su Espíritu Santo por la boca de Jesucristo su Hijo muy amado.

1)     Más energía y más virtud
Una de las confidentes y amigas que tenía Teresita de Lisieux en el convento era Sor María de la Trinidad, que solía manifestar a la santa su deseo de tener «más fuerza y energía para practicar la virtud». Santa Teresita le respondió corrigiendo su perspectiva espiritual:«Si el buen Dios quiere que seas débil e impotente como un niño -le respondía Teresita de Lisieux-, ¿crees por ello que tienes menos mérito por ello? Acepta, pues, vacilar a cada paso, incluso caer, llevar la cruz débilmente, ama tu impotencia: tu alma sacará de ello su provecho que si, transportada por la gracia, cumples acciones heroicas, que llenarían tu alma de satisfacción personal y de orgullo».

2)    Salirse del pequeño camino
En otra ocasión que Sor María de la Trinidad estaba triste por sus debilidades, le dijo la santa: «¡Te has vuelto a salir del pequeño camino! Una pena como la tuya, porque te abate y desalienta demuestra que procede del amor propio, Cuando la pena es sobrenatural, por el contrario, devuelve el valor, da un nuevo empuje hacia el bien; uno es feliz de sentirse débil y mísero, porque cuanto más se reconoce humildemente, esperándolo todo gratuitamente del buen Dios sin ningún mérito por nuestra parte, más baja el buen Dios hacia nosotros, para colmarnos con sus dones generosamente».

3)    Un modelo de humildad
«Los privilegios de Jesús son para los pequeños», me solía repetir Teresita, cuenta Sor María de la Trinidad. «Era inagotable sobre la confianza, el abandono, la sencillez, la rectitud, la humildad del niño pequeño, y me lo proponía siempre como modelo».
Sí Jesucristo llama pequeños, hermanitos míos más pequeños a los que han creído en Él y por eso se han puesto en el camino de su seguimiento en la divina regeneración como hijos del Padre que siguen el ejemplo del Hermano Mayor, primogénito de muchos hermanitos.




viernes, 27 de abril de 2018

SUSANA TESTIMONIA CÓMO VIVE SU ESPONSALIDAD
CON JESUCRISTO ESPOSO DEL ALMA

Otra mujer que oye la llamada esponsal de Jesucristo Hijo de Dios e inicia un dichoso proceso de transformación interior

Padre Horacio:
         En Agosto del año pasado (2017) usted predicó en una parroquia de Montevideo un retiro al que asistí , sobre el tema: "MIRA QUE ESTOY A LA  PUERTA Y LLAMO". 
         Usted también habló sobre los dos tomos de su libro: "Me quiero casar". 



       Usted nos predicó allí a las mujeres, la llamada universal de Cristo -- a toda mujer -- a la esponsalidad con Él. 
        Cuando, después de su charla, una asistente al retiro dio testimonio sobre los efectos que tuvieron en ella cuando  empezó a recitar la copla de la esposa de Cristo en su vida diaria: ¡quedé impactada! 
        Después ella misma me regaló su libro. No puedo  explicarle lo que experimenté al  leerlo. Esa declaración de amor era para mí. No tenía dudas.
        Padre,  le cuento que yo conocí a Jesús en la Renovación Carismática hace 26 años  y que  desde entonces estoy integrada a la Iglesia Católica, siempre comprometida  en algún pequeño ministerio.
        No me era desconocida esa efusión de gozo celestial en la que me veía sumergida por medio del Espíritu Santo. Pero sentía que el Señor me llamaba a una mayor entrega, una nueva manera de relacionarme con El, un regalo inmerecido de un Dios tan misericordioso que se ponía a mis pies 
como un mendigo de amor, pidiendo ser amado.
        Padre, soy una mujer casada, con un buen esposo aquí en la tierra, que me cuida, quiere y protege. Soy además madre  y abuela.
        Pero esto de ser Esposa de Jesús...que la Iglesia  esté  en mi de manera análoga como lo está Jesús en cada partícula de la Hostia consagrada, etc. etc... era para mi una ignorancia total. O quizás era una gracia especial para almas  muy exquisitas....Pero no... la condición era ser mujer  bautizada, y yo lo era... y punto. 
         Además, -- hablando  en términos médicos -- tenía otros  buenos "síntomas": comencé a tener una confianza como nunca antes; una gran alegría; una certeza muy grande de su amor tan tierno, delicado, prudente, paciente; podía discernir los pensamientos del mal espíritu, con su tridente de miedo, tristeza e ira que tanto me habían atormentado.
         Vuelvo  a repetir que nunca dudé que el Señor me estaba pidiendo como todo un caballero: quieres ser mi Esposa?
          A pesar de todo esto miles de argumentos  pasaron por mi cabeza para no dar el "SI"; tentaciones  de todo tipo querían hacerme abandonar el camino.
          Los sentimientos que enseguida aparecieron, por momentos me eran esquivos (nada mas erróneo  que confiar solamente  en ellos).
          Finalmente el 21 de Febrero  de este año (2018) apenas me dispuse a orar por la noche, broto de lo mas profundo de mi alma un grito silencioso casi inconsciente: "Quiero ser tu esposa". Mi alegría fue inmensa.
          Desde entonces me esfuerzo  por vivir como una buena Esposa. Le pido a la Virgen  todos los días que  me ayude a ser fiel, que me enseñe a confiar, a abandonarme en brazos  de tan distinguido Esposo, y que pueda mantener y cultivar  el diálogo  íntimo y continuo con EL.
          Me doy cuenta que soy mejor Esposa, aquí en la tierra, más atenta y cariñosa. Era una persona hiperactiva, que ha aprendido a andar  más lento y a dejar cosas sin hacer. Eso de andar tan de prisa cierra los oídos y los ojos
del alma.  Le ofrezco  todo  lo que hago a mi Esposo celestial y lo que  no me gusta hacer lo hago por amor a El. 
           No faltan  los susurros  al oído del alma que trae el tentador enemigo, pero me refugio en Él y todo pasa; a veces con mayor dificultad. Durante  mucho tiempo viví engañada ignorando la acción del enemigo, pues sólo  lo percibía en las grandes tentaciones.
           Ahora usted  forma parte del secreto más íntimo de mi alma  y que pocas personas  conocen.
          Gracias Padre Horacio por presentarme  a Jesús como mi Esposo  celestial y por todo su trabajo. Dios lo bendiga. Susana
Por supuesto que puede publicar mi testimonio bajo seudónimo. 
Llámeme "Susana"

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viernes, 20 de abril de 2018

MECHI: "ÉL NO ENTENDÍA NADA
DE AUTODOMINIO NI SACRIFICIOS
PARA MÍ TAMBIÉN FUE DIFIÍCIL"

"Él no comprendía las precauciones que había que tomar y los sacrificios que había que hacer .... Confieso que para mí también fue difícil"

http://www.edlumen.net/index.php?route=information/contact

 Querido Padre:
El año pasado la lectura de varios capítulos de "La casa sobre roca" me ayudó a superar una difícil situación que estaba viviendo. Por aquel entonces estaba de novia y veía que algo no andaba bien en la relación. El tema de la pureza por ejemplo siempre salía en las conversaciones pero francamente me sentía sola, como que él no comprendía las precauciones que había que tomar y los sacrificios que había que hacer. Confieso que para mí también fue difícil pues como dice el Evangelio "El espíritu está dispuesto pero la carne es débil".

Ahora puedo entender que si una misma, como mujer, no se siente acompañada y comprendida por el varón en este tema de la pureza, es muy difícil sortear los obstáculos que se presenten.


Es decir, son los dos los que tienen que remar y sacrificarse. En esto hay que ser muy realista y tener los ojos bien abiertos, conocer y comprender nuestras debilidades. Saber que los sacrificios que se hacen durante la etapa de noviazgo dan sus frutos en el matrimonio, ayudan a fortalecer la pareja  y propician el diálogo tan importante en la "amistad matrimonial". 

También me di cuenta que el que en ese momento era mi novio quien no estaba dispuesto a cambiar ciertas cosas que afectaban mucho su rol de varón. Si bien lo conversamos mucho, al no ver progresos me sentí defraudada y desilusionada. Más bien, vi cosas en él que antes no había visto y di gracias haberlas visto a tiempo, antes de iniciar un matrimonio destinado al fracaso.

Luego de la ruptura recé por él y eso me trajo mucha paz, ya que por momentos una está tentada a intentarlo todo de nuevo.

Por otra parte pude darme cuenta luego de mucho tiempo, y luego de haber llorado bastante, que no porque queramos mucho a una persona y demos todo de nosotras, significa que las cosas deban ir bien.

Me sentí muy identificada con lo que usted dice de las 'mujeres que desean demasiado ser amadas', que comenten el error de quedarse con el primero que les ofrece un poco de amor.

Cuando leí ese pasaje en el libro era como ver un retrato de mí misma; cómo la mujer por así decirlo elije una presa: el varón, por el único motivo de recibir amor; para disfrutar esa 'caza', es decir tener compañía, etc.

He vivido de pequeña situaciones que me han dañado en la afectividad y si bien siempre fui consciente de ello no me había dado cuenta hasta qué punto podían influir en mis relaciones.

Así que después de esta ruptura me propuse sanar esas heridas pasadas para no caer en los mismos errores. Heridas que debían ser sanadas desde todos los aspectos que involucran al hombre, con absoluto realismo y una gran confianza en la gracia de Dios.  

Sé que debo renunciar primero a querer tener un novio para así estar abierta a la gracia, al plan de Dios, a lo que Él quiera, y así podré comenzar un camino juntos de manera sana y teniendo a Dios como guía.

Padre, qué cierto es lo que dice acerca de la mujer y cómo estamos heridas por el pecado original en lo más espiritual. Le pido a Dios me dé paciencia para aspirar al verdadero amor, inspirar el verdadero amor y esperar el verdadero amor. 

Mechi

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