viernes, 31 de agosto de 2018

OTRO RELATO ESPONSAL

"ESA RELACIÓN ESPONSAL CON JESUCRISTO..."



Querido Padre: 

¡Qué alegría  saber de usted! 
Padre,  lo tengo siempre presente en mis oraciones y en mi corazón.  Cómo no tenerlo, cuando fue a usted que Jesús lo puso en mi camino para que mi vida cambiara rotundamente al darme a conocer esa relación esponsal con Jesús. 

Esa relación tan especial que me da tanta Paz. Nunca había experimentado algo así.  Ahora, ante cualquier dificultad, sé que nada malo va a pasar porque estoy con Jesús. Todo se vuelve más liviano. Y si no entiendo por qué ocurren determinadas cosas en mi vida, se lo entrego a mi Amado Esposo y sé que todo va a estar bien. 

Gracias Padre, gracias por ser un instrumento tan fiel de Nuestro Señor. No salgo de mi asombro cómo Dios siempre está, de Su Paciencia, de Su Amor. 

Ya no lo jorobo más pero no me quiero despedir sin saber ¿cómo le fue con la presentación del libro? Supongo que excelente! 

Prometo Padre ir a verlo la semana que viene cuando usted pueda y entregarle el libro que me prestó. (Una joyita)

Yo tuve que dejar de ir de mañana a su Misa por trabajo. 

Pero estoy yendo todos los días a la capilla de adoración a eso de las 18 y algo. Allí hago Adoración, rezo El Rosario y 19.30 la Misa. 

Esas dos horas al día , para mí ,son Sagradas. 

Ese tiempo que estoy a solas con Mi Esposo de la mano de María, es lo que me da fuerzas para seguir adelante con Fe, Esperanza, alegría, amor, paciencia y muchas cosas más. 

 Le juro que no me dan ganas de levantarme del asiento . Seguiría   y seguiría contemplándolo dejando que el Señor siga entrando en mí, pero hay que seguir . 

Obviamente que este testimonio lo puede subir a su blog. Cómo no permitirlo. Querría que todos puedan sentir el Amor inmenso de Dios, su infinita Misericordia y lo que Jesús puede hacer en nosotros cuando le abrimos nuestro corazón, cuando lo miramos a través de los ojos del alma.

En cuanto tenga el seudónimo y la foto se lo mando.

Gracias Padre, como siempre por tenernos , a nosotras, sus hijas espirituales siempre presente y Gracias obviamente por el material. Un abrazo en Cristo y unidos en Oración. 



martes, 21 de agosto de 2018

EL SANTO EVANGELIO PARA LA MUJER
TERESITA COMIENZA SU CAMINO ESPONSAL
CON EL SEÑOR


No sé si fue mi imaginación, pero vi a Jesús acercarse a mí, lo vi inclinarse y extendiendo su mano 
me preguntó si quería ser su novia. 
En ese momento, su mirada me enterneció inmensamente.

Querido Padre:
Quiero contarle algo que me pasó hoy leyendo el primer tomo de su libro ‘Me quiero casar’.

Primero que nada, todo se dio para que hoy pudiera retomar la lectura. Siempre tenía algo que hacer.  Yo quería leerlo atentamente porque tenía una certeza interior que me prometía que allí había algo grande de Dios reservado para mí.

Que Él tenía mucho para darme, y sabía también que me iba a abrir el corazón. 
Casualmente, justo cuando me disponía a bañarme antes de acostarme, me vino de golpe un fuerte dolor de garganta y muchísima tos. Fui a pedirle ayuda a mi mamá, que es médica. Finalmente, se me pasó, pero me agarró frio y decidí dejar el baño para la mañana siguiente. Así que, me puse el pijama y, como tenía tiempo disponible, me dediqué a abrir su libro.
¡Padre! en la página 41, 3.4 Adriana –“¿Quieres ser mi esposa?”, iba leyendo atentamente todo lo que ella decía. Cuando llegó el momento en que Adriana cuenta:  ”pero si bien era cierto lo que Él me reclamaba, nunca me dio la espalda, nunca me abandonó, sino que me hizo esa bella y a la vez ardua invitación: ¿Quieres ser mi novia? Y en seguida ¿Quieres ser mi esposa?”, me sobrevino algo que me conmovió hasta las lágrimas.

¡Padre, de pronto entendí! No sé si fue mi imaginación, pero vi o entendí que Jesús venía a mí, como que lo vi inclinarse y extenderme su mano y que me preguntaba si yo querría ser su novia. En ese momento, vi su mirada que me enterneció inmensamente.

La ternura de Jesús me inundó el alma por completo. Me quedé muda, como paralizada. Sólo podía mirarlo yo también con los ojos del alma y sonreírle, y  avergonzarme de todos mis pecados. Desde lo más profundo de mi corazón, pude darme cuenta que no soy digna, ¿por qué yo?

Jesús vino a romperme todas las barreras de posibles frialdades, toda mi vida lo hizo. Siempre nosotros como amigos, desde la infancia, en mi adolescencia cuando me criticaban por llevar un Rosario colgado en el cuello, siempre con una sonrisa y siempre con amor. Pero ahora Jesús quiere que haya un candado irrompible entre nosotros, que lo conozca desde otro lado, Jesús quiere que evolucione. Y esta vez, sentí que quería ese pacto de corazón a corazón. Desde el amor que puede generar un vínculo indisoluble.

No sé hacerlo. No sé qué tengo que hacer. Pero ya no me preocupa porque vamos a hacerlo juntos. No quiero otra cosa. Bienvenida sea mi mala experiencia con mi pareja anterior, si éste es el resultado.

Padre, Jesús hoy me quebró la parte humana del corazón. Me derritió todo sentimiento negativo, me deshielo la coraza que tenía para recibir amor.

No sé si alguna vez le conté y lo hago con confianza, pero desde que soy chica, sentí que yo tenía/tengo una misión importante en esta vida. Que yo vine acá con una finalidad, que Dios me preparó y me prepara para algo, que va más allá de lo humano. Me enseñó, especialmente, a amar.

Pero siempre Jesús, ahora mi esposo, me hizo sentir especial. Me enseñó a amar al que necesita ayuda, a tener siempre una sonrisa para dar porque uno nunca sabe a quién puede cambiarle el día. Me enseñó a ver siempre el lado bueno de las cosas. Me fortaleció, me enseñó a ser misericordiosa, a perdonar. A no tener rencores. Pero, para mí, Él me está preparando para algo, yo vivo en esa preparación.

En ese día a día. Padre, desde que soy chiquita yo decidí ser el consuelo de Jesús, de mi Esposo. Siempre le dije que mi corazón era su morada, que yo lo iba a cuidar y podía descansar en mí. Mi empatía con el dolor que Jesús sufrió en la Cruz y sufre por aquellos que lo rechazan, hizo que no tenga miedo de defender mi fe. Me propuse, a través de mis limitaciones, hacer de mi vida un pedazo de Cielo. No sé bien cómo explicarle, pero Dios me regaló una gran sensibilidad, que, de la mano de Jesús, hizo que pueda conectarme muy profundamente con Él. ‘Mi preferido’, le llamo yo.

No sé bien cuál será esa misión que Jesús me tiene encomendada, pero sé que existe. No me apuro a recibirla, sé que todo está en Su Voluntad. Quiero contarle, querido amigo, que esto sólo lo sabe mi mamá, y un poco mis hermanos.

Confío en Ud., Jesús quiso que nos comunicáramos y que hoy podamos tener esta relación de amistad a distancia. Sé que Dios a Ud. lo dotó de mucha sabiduría y empatía. Agradezco su amistad, y sepa que cuenta conmigo.

Jesús con su testimonio de vida, nos enseñó que las distancias no existen, si hay un sentimiento y un compromiso verdadero con su causa. Lo siento cercano y estoy dispuesta a aprender de Ud. como amigo y guía.

En fin, hoy, desde el sentimiento, duermo abrazada a Jesús desde el amor más puro que puedo darle, con una sonrisa y con el corazón abierto lleno de felicidad, porque hizo verme chiquitita entre tanto Amor inabarcable. Y sabiendo que a partir de mañana va a cambiar mi vida, repito con confianza:

Esposo mío, en Ti confío

A Ti te ruego, a Ti me entrego

Contigo hablo, no con mis diablos

Viva tu Amor que amo y contemplo

En mi interior, como en tu templo.

Saludos nuestros para Ud., nuestro amigo preferido

Teresita




viernes, 3 de agosto de 2018

LA SANTIDAD DEL AMOR MATRIMONIAL
EN PERSPECTIVA JUDÍA

EL VERDADERO AMOR:
¿EXISTE REALMENTE? 
¿CÓMO LOGRARLO? ¿PUEDE DURAR? 
  
Me he referido a menudo en el pasado a la santidad del matrimonio en la perspectiva de la Alianza Mosaica. 
   Hace diez años encontré en una página web unas hermosas consideraciones sobre “El verdadero amor”, que se refieren a lo que yo llamo "el buen amor" esponsal. Un amor que debe estar fundado en una fuerte vinculación religiosa de ambos esposos con el Señor, como la condición para su autenticidad y perdurabilidad.       Esta página, que traduje y reproduzco aquí, enseña que el secreto del "verdadero amor" esponsal no está en el plano sexual sino en el plano religioso. 
   Consiste en que los esposos compartan y estén unidos en un mismo amor al Señor. Dice así: 
            "La respuesta a la última pregunta, si el amor puede durar, es afirmativa, y es la clave para responder a las dos anteriores. En la sociedad moderna, los conceptos de amor y sexo se han confundido terriblemente. Esto ha hecho mucho daño y ha tenido un gran costo humano. 
    El sexo es la culminación de un amor verdadero, pero no indica necesariamente su existencia. Por ejemplo: lamentablemente, esta falsa ecuación [sexo = amor] ha provocado, o ha engañado, a algunas personalidades modernas [parece aludir a los productores de Hollywood] para hacer una terrible tergiversación de las historias bíblicas que relatan la amistad del Rey David y Jonathan, por ejemplo (quiera guardarnos El Nombre de estas afirmaciones ofensivas). 

    Del concepto de amor verdadero se trata en la Mishná [repetición de la ley o Toráh explicándola], en un lugar donde se afirma que "Cualquier amor que depende de algo exterior no duradero (atracción física, el dinero, etc.) se desvanecerá cuando ese algo deje de existir". Esta Mishná nos enseña lo que es verdadero amor. No consiste en que dos personas se sientan atraídos el uno hacia el otro por algo exterior que los ayunta. 
    Hay verdadero amor cuando se sienten más bien atraídos por la esencia del otro. Ellos se identifican el uno con el otro y, en consecuencia, sus propias naturalezas hacen que su amor mutuo sea inevitablemente verdadero y perdurable. 

    Parece hermoso - puede decir alguno - pero eso: ¿qué tiene que ver comigo? ¿Cómo puedo alcanzar esta elevada forma de vinculación? 
    Creo que la respuesta a estas preguntas se puede encontrar en un pasaje del Talmud (Sanhedrín 7a) y en una parasháh [perícopa o trozo de texto bíblico o rabínico elegido para una lectura litúrgica] del Rashi [famoso rabino medieval]. El pasaje en el Talmud dice lo siguiente: "Alguien solía decir, ‘si nos amáramos intensamente, podríamos dormir juntos en una silla estrecha. Si el amor se desvaneciera, no nos bastaría la cama más grande’”. 
    Rabí Huna encontró el fundamento para esta afirmación en los versículos que describen cómo le habló El Nombre a Moisés desde el espacio de un palmo existente entre los querubines de oro encima del arca de la Alianza. Mientras que - como dijo el profeta Isaías - cuando Israel estaba alejado del Nombre, "ni el edificio más grande lograba albergar la Divina Presencia"
   ¿Por qué es tan atinada la observación del Rabí Huna? Creo que porque la relación con El Nombre debe ser una relación de amor verdadero: de estrecha identificación. Verdaderamente, su gloria llena el universo, sin embargo, podía caber en la palma de una mano cuando Moisés y los israelitas eran - en cierto sentido - uno solo con Él. Pero en el tiempo de Isaías, cuando hubo un distanciamiento, no había lugar capaz de albergar Su gloria. 

    En cuanto al relato de la parasháh antes aludida, que se refiere a las piedras sobre las cuales reclinó su cabeza Jacob para dormir aquella noche, el Rashí explica que las piedras se disputaban entre sí el privilegio de servir de apoyo a la cabeza del justo. Y El Nombre dirimió el litigio entre ellas fusionándolas en una sola piedra grande. 
    Este relato es, a mi parecer, la clave de todo el asunto que estoy tratando sobre el verdadero amor. La forma de identificarse, de estar unidas aquellas piedras en lo esencial, era compartir la misma pugna, el mismo anhelo de ser la almohada de la cabeza del justo.         Eufemísticamente, si nuestra principal aspiración en la vida es ser un lugar de descanso para la Shejinah [La nube que manifiesta y esconde a la vez la gloria de Dios]... si consiste en ser un Tabernáculo en miniatura...  entonces, encontraremos nuestra alma gemela y, seremos hechos uno en esencia con ella, al igual que las piedras. 
    Esto es el verdadero amor. Que dura para siempre".

Hasta aquí la enseñanza no firmada, que agradecemos a su autor por su profundidad y su hermosura. 
    Nuestra institución católica del sacramento del matrimonio - como todas las palabras y obras de Nuestro Señor Jesucristo - no vino a abolir estas hermosas consideraciones sobre el amor matrimonial sino a llevarlas a su perfección en el sacramento del matrimonio, con un amor perfecto en justicia y verdad: 
ahavah hamushalmat  =  אחוה המושלמת

 Fuente: 
 http://www.greatjewishmusic.com/Moods/Torah-Vayetze.htm