viernes, 7 de junio de 2019

AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS
ANTE ELGENOCIDIO ANTICATÓLICO EN CURSO

TERTULIAN IOAN LANGA – UNO DE LOS MILES
MÁRTIR DEL COMUNISMO EN RUMANIA

"PERO EL CIELO ES MAYOR SOBRE NOSOTROS"
 "Nada sucede por casualidad en la vida. Cada momento que el Señor nos concede está lleno de gracia, la impaciencia benevolente de Dios, y nuestra disposición a responderle o rechazarlo. Depende de cada uno de nosotros no reducir todo a una historia simple, dura, feroz e increíble, y comprender que la Gracia aceptada no detiene al hombre, sino que lo lleva más allá de sus expectativas y fuerza. Espero sinceramente que este testimonio abra una ventana del cielo. Porque el cielo es más grande sobre nosotros que la tierra bajo nuestros pies".

MILLONES DE CATÓLICOS FUERON ENCARCELADOS, TORTURADOS Y MURIERON VÍCTIMAS DEL GENOCIDIO SOVIÉTICO 1917-1991. LLEVADO A CABO CON HIPÓCRITA APARIENCIA LEGAL Y ACUSACIÓN DE SER ENEMIGOS DEL ESTADO SOLAMENTE POR SU CONDICIÓN DE CATÓLICOS.
LA MISMA FARSA GENOCIDA PADECEN HOY LOS CATÓLICOS EN  CHINA COMUNISTA. Y NADIE PROTESTA. POR ESO: SANTOS MÁRTIRES DEL PERENNE GENOCIDIO ANTICATÓLICO, ORAD POR NOSOTROS. NO PERMITAS QUE ME APARTE DE TI, NI AÚN A COSTA DE MI SANGRE.

Mi nombre es Tertulian Langa y tengo 82 años de mi vida que ya no tengo. De éstos, 16 fueron consumidos en las cárceles comunistas.
               A la edad de 24 años, en 1946, yo era un joven asistente de cátedra en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Bucarest. 
Las tropas rusas habían ocupado casi un tercio de Rumania y me ordenaron, como miembro del personal docente, que me registrara urgentemente para el sindicato, manipulado por el partido comunista, impuesto al poder por los vehículos blindados soviéticos.
               Incluso entonces me confirmaron plenamente la firme actitud magisterial que la Iglesia católica había adoptado frente el comunismo, declarado intrínsecamente malvado. Así que no había lugar en mi conciencia para un compromiso. Renuncié a mi carrera universitaria y me retiré al campo como trabajador agrícola; pero no fue suficiente, ya que era conocido, ya en la facultad, como militante católico y anticomunista.
Rápidamente se improvisó un expediente acusatorio en mi nombre; y dado que las acusaciones se basaban en hechos que el código penal de la época aún no incriminaba (relaciones con los obispos, con la nunciatura, apostolado secular), mi expediente se asimilaba al de los grandes industriales. Después de los interrogatorios acompañados de tratamientos atroces, el fiscal declaró con perfecta lógica comunista: " No se encuentra evidencia de su culpabilidad en el expediente del acusado; Pero también pedimos la sentencia máxima: 15 años de trabajo forzoso. Porque, si él no fuera culpable, no estaría aquí". Me opuse:" ¡Pero no es posible que me condenes sin tener ninguna prueba! "Y él:" ¿No es posible? Vea cómo es posible: 20 años de trabajo forzado por protestar contra la justicia del pueblo". Y esta fue la sentencia.
               Esto sucedió cuando la Iglesia greco-católica de Rumania aún no había sido prohibida. Se dio por sentado que mi arresto y mi tortura lograrían convertirme en un instrumento a favor de la futura acusación a los obispos y sacerdotes de la Iglesia católica griega y de la nunciatura.
               De los interrogatorios y de mi encarcelamiento en los campos de exterminio comunistas informo solo unos momentos.
               Fui arrestado en Blaj, en la oficina del obispo Ioan Suciu, entonces administrador apostólico de la metrópolis greco-católica en Rumania y futuro mártir. Me presenté a él, al frente de nuestra Iglesia, para pedirle orientación a la Santa Providencia, ya que mi padre espiritual, Monseñor Vladimir Ghika, otro futuro mártir, estaba oculto en ese momento. Alguien me ofreció la posibilidad de irme al extranjero. Siendo un paso importante, no quería hacerlo sin compararlo con la voluntad de Dios. Y llegó la respuesta: mi arresto. Comprendí que pasaría mi vida en las cárceles creadas por el régimen comunista, pero estaba serena: seguí el camino de la Santa Providencia.

La plancha de hierro
Recuerdo el Jueves Santo del año 1948. Durante dos semanas, todos los días, me golpeaban con una plancha en las plantas de los pies, a través de las botas: un rayo me golpeó la columna vertebral y explotó en mi cerebro, sin ninguna dirección de mi parte. Cuestión. Me prepararon con hierro para hacerme más suave al interrogatorio. Atados de pies y manos y colgando boca abajo, mis carceleros me metieron un calcetín en la boca, que ya había pasado mucho tiempo en las botas y en las bocas de otros beneficiarios del humanismo socialista. El calcetín se había convertido en el instrumento antirruido gracias al cual se evitó que el sonido fuera más allá del lugar del interrogatorio. Por otro lado, era prácticamente imposible emitir un solo gemido.
Además, me había encerrado psicológicamente: ya no podía gritar ni moverme. Mis torturadores interpretaron esta actitud como un fanatismo de mi parte. Y siguieron creciendo cada vez más, alternando torturándome. Noche tras noche, día tras día. No me preguntaron nada, porque no era la respuesta lo que les interesaba, sino la aniquilación de la persona, un hecho que tardó en hacerse realidad. Y a medida que se prolongaba el esfuerzo por aniquilar mi voluntad, para oscurecer mi pensamiento, la tortura se prolongaba indefinidamente.

En la noche del Jueves Santo, en una iglesia cercana, celebró el oficio litúrgico, acompañada como un clamor de las campanas. Trasalii. Jesús deben oíste mi grito ahogado cuando, no sé cómo demonios gritó: "¡Jesús! ¡Jesús!" Exiliar a través de la media, mi grito no fue entendida por los torturadores. Siendo el primer sonido que escucharon de mí, se declararon felices, seguros de haberme doblado. Ellos me arrastran con la manta a la celda, donde me desmayé. Me desperté delante de mí eestaba el Inquisidor, sosteniendo una pila de papel: "obstinado, prohibido, pero no salir de aquí hasta que has sacado todo lo que mantienes oculto dentro. Tiene 500 hojas. Escribir todo lo que ha vivido: todo sobre su madre, su padre, hermanas, hermanos, suegros, familiares, compañeros, conocidos, obispos, sacerdotes, hombres y mujeres religiosas, políticos, maestros, vecinos y bandidos como tu. No te detengas hasta que hayas terminado.
El lobo
Después de cuatro días, el mismo individuo: "¿Has terminado de escribir?" Al ver que no se habían tocado las páginas, dijo: "Si así es como están las cosas, despójate. Quiero verte como Adán en el paraíso". Así pasaron otros días, vivía con la piel desnuda en el suelo: comodidad típica del socialismo humano. Otro individuo apareció después de un rato frente a la puerta: "A ver, ¿qué hay en el papel entonces? ¿Nada? ¡Siempre obstinado! Vea que también tenemos otros métodos". Después de eso salió. Regresó acompañado de un enorme perro lobo, con colmillos amenazantes, a la vista. "¿La ves? Es Diana, la perra heroína, a la que les han disparado a tus bandidos en las montañas. Te enseñará qué hacer. ¡Empieza a correr!" Y yo: "¿Cómo correr? ¿En una habitación de solo tres metros?". En la habitación también había una bombilla de 300 vatios, demasiado para una habitación de solo tres metros por dos, fijada no en la parte superior sino en la pared, a nivel de la cara. "¡Corre!". El lobo, gruñendo, estaba listo para atacar. Corrí durante seis o siete horas, pero me di cuenta de esto solo al amanecer, al ver cómo la luz entraba en la celda y sentía el movimiento en el edificio. De vez en cuando, ese tipo sacaría a la loba por necesidad. No me fue concedido. Cuando comencé a perder el equilibrio y comencé a detenerme, el lobo vigilante, como una orden, puso sus colmillos en mi hombro, cuello y brazo.

Corrí bajo sus ojos y sus colmillos durante 39 horas sin interrupción. Al final me derrumbé y la loba saltó sobre mí. Me mordió en el cuello, pero no me ahogó. En mi frente y en mis ojos sentí algo caliente y ardiente, entendí que la bestia estaba orinando en mi cara. Y fue por las palabras de mis verdugos que supe que había corrido durante 39 horas. "¡Podemos enviar esto al maratón de Río! ¡Qué resistencia, la bestia fascista!" Pero al ver que ni siquiera el maratón había logrado convencerme de que hiciera una declaración sobre los obispos y la nunciatura, o sobre algún camarada buscado, pensaron que era útil pasar a otro método para convencer: la bolsa de arena.

La bolsa de arena
Al día siguiente, en una oficina, me ataron las manos y los pies a una silla, frente a una mesa con una bolsa en ella. Detrás de mí había un torturador empalado y silencioso. En un escritorio, en la esquina, un hombre calvo con barba de cabra, que quería parecerse a Lenin. También mudo, hizo una señal moviendo la cabeza. Mi verdugo entendió el comando. Tomó la bolsa y la golpeó en la cabeza con ritmo, acompañando cada golpe con la palabra: "¡Habla!" Docenas de veces, cientos de veces, no sé, tal vez miles: "¡Habla!" Pero nadie me preguntó nada. Sólo una voz cavernosa y monótona atrapó en mi mente la idea imperativa de decir, de responder a todas las preguntas enviadas a mi conciencia por el órgano inquisidor. No me fue difícil descifrar la idea satánica de querer someter mi voluntad. Después de unos veinte disparos, comencé a aplicar el principio moral "hacer contra", hace lo contrario y me dice a cada golpe: "¡No hablo!" Docenas de veces, cientos de veces. Con la auto-sugerencia, yo había implantado en mí el estereotipo "¡No hablo!", Con el riesgo de convertirme en un esclavo de esa manera de expresarme. De hecho, fue así: de ahí en adelante, automáticamente, con cada pregunta que me hicieron, sin importar el tema, respondí: "¡No hablo!" Me tomó un año completo de esfuerzo mental liberarme de este siniestro reflejo automático.
VEINTE CENTIMETROS
Como sujeto sin valor e interés en el interrogatorio, fui trasladado a la prisión subterránea del humedal Jilava, ocho metros bajo tierra, que una vez se había construido para defender la capital, pero que luego era completamente inutilizable debido a la fuerte infiltración de agua. Nada ni nadie lo resistió, excepto el hombre, el mayor tesoro del materialismo histórico. En las células de Jilava, los pobres tenían la experiencia de las sardinas: pero no en aceite, sino en su propio jugo, compuesto de sudores, orina y aguas de infiltración, que fluían implacablemente en las paredes. El espacio fue explotado de la manera más científica: dos metros de largo y veintiocho centímetros de ancho para cada persona que yace en el suelo, a un lado.
               Algunos, los mayores, yacían en tablas de madera, sin sábanas ni mantas. En contacto con la madera estaban el hueso humeral y la parte externa de la rodilla y el tobillo. Nos detuvimos en la punta de nuestros huesos para ocupar un espacio mínimo. Su mano solo podía descansar sobre la cadera o el hombro de su vecino. No podríamos durar más de media hora; luego todos, al mando, ya que no era posible por separado y uno tras otro, giramos al otro lado. La pila de cuerpos abarrotados, así dispuestos, tenía dos niveles, como en una litera. Pero debajo de estos había un tercer nivel, donde los reclusos yacían directamente sobre el concreto. En el cemento, los vapores de condensación de la respiración de los setenta hombres, junto con las aguas de infiltración y la orina que goteaba de las letrinas, formaban una mezcla viscosa en la que nadaban los desafortunados. En el centro de la celda de la tumba de Jilava había un recipiente de metal, de unos setenta y ochenta litros, para la orina y las heces de setenta hombres. No tenía tapa y el olor y el líquido rebosaba abundantemente. Para alcanzarlo, tenía que pasar por el "filtro", es decir, para un control estricto aplicado a la piel descubierta, un control en el que se sometía a examen todo el organismo y cada uno de sus orificios.

El "filtro"
Con un palo de madera nos rascaron en la boca, debajo de la lengua y las encías, en caso de que los bandidos hubieran escondido algo allí. La misma varita perforó nuestras fosas nasales, orejas, ano, debajo de los testículos, permaneciendo siempre igual, estrictamente igual para todos, como un signo de igualitarismo. Las ventanas de Jilava no estaban hechas para dar luz, sino para impedirlo, ya que todas estaban cuidadosamente cerradas con tablas de madera clavadas. La falta de aire era tal que, para respirar, tres a la vez, nos turnábamos, boca abajo, con la boca al lado de la grieta de la puerta, una posición en la que contábamos sesenta respiraciones, para que otros compañeros pudieran recuperarse de los desmayos. De la falta de oxigeno.
               Así contribuimos, a nuestra manera, a construir el sistema más humano del mundo. ¿Churchill y Roosevelt sabían estas cosas cuando, con un golpe del bolígrafo, sobre la mesa de la vergüenza de Teherán, establecieron que nosotros, los rumanos, deberíamos acabar molidos por las fauces del rojo oriental Moloch y actuar como un cordón de seguridad para su comodidad? ¿Y podría la Santa Sede imaginar algo?

DESNUDO EN EL FROST
Desde Jilava, después de largos años de profanación humana, fuimos trasladados, encadenados a los pies, a la prisión de máximo aislamiento, llamada Zarka, el pabellón del terror de la prisión de Aiud. La recepción se realizó de acuerdo con el mismo siniestro y diabólico ritual de profanación del hombre creado por el amor de Dios: el mismo pulido, las mismas botas tremendas que estaban atrapadas en las costillas, el vientre y los riñones. A pesar de esto, notamos una diferencia: ya no estábamos sometidos al régimen de conservas en orina, sudores, condensación y falta de oxígeno, sino que fuimos sometidos a un intenso tratamiento de oxigenación de la piel desnuda y las heladas, prohibido después de prohibido (para entenderse como ministros , generales, profesores universitarios, científicos, poetas) incluyéndome a mí, que no era más que un "¡No hables!" gigante,
               Todos debíamos desaparecer, como enemigos de la gente. De lo contrario, ¿cómo podría presentarse el tan proclamado "Nuevo hombre soviético"? La celda en la que me habían presentado no contenía nada: ni cama ni manta, ni sábana, ni almohada, ni mesa, ni silla, ni esterilla, ni ventanas. Solo barras de acero y yo, como todos los demás, solos en la celda: me maravillé de mí misma, vestida solo con piel y cubierta de frío.
               Fue a finales de noviembre. El frío se hizo cada vez más penetrante, como un compañero de celda incómodo. Después de unos tres días, los pantalones desgastados mee tiraron de la puerta violentamente cerrada, una camisa con mangas cortas, calzoncillos, un uniforme a rayas y un par de botas gastadas, sin cordones, sin calcetines. Nada que poner en tu cabeza. Y además una especie de letrina, un mal contenedor de unos cuatro litros. Me vestí como un cohete. Congelados al cuarto día nos contaron. En lugar del nombre, me dieron un número: K-1700, el año en que la Iglesia de Transilvania se reunió con Roma. En la oficina de registro, ya fui asesinado. Sobreviví solo como un número estadístico. Luego llegó el caldo, servido con un cucharón de 125 gramos: un fluido alargado producido por la harina de maíz en ebullición. Una sopa de frijoles fue distribuida para el almuerzo, en el cual pude contar aproximadamente ocho, nueve granos, con varias pieles vacías, sin contenido. Para la cena, nos trajeron té con una corteza de pan quemada. Después de una semana, los frijoles fueron reemplazados por un pasado de salvado, en el que conté catorce frijoles. Ocasionalmente, los frijoles se alternaban con pastas de salvado. Vivimos con menos de lo que le damos a un pollo.

Caminar o morir
Para sobrevivir al frío, nos obligaron a movernos continuamente, a hacer gimnasia. Cuando caímos agotados por la fatiga y el hambre, nos quedamos dormidos; Un sueño muy corto, ya que el frío era agudo. De un sueño así, una voz me despertó un día viniendo del otro lado de la pared: "Aquí, profesor Tomescu. ¿Quién es usted?". Era un ex ministro de salud que, después de escuchar mi nombre, continuó: "He oído hablar de usted. Escúcheme con atención: hemos sido traídos aquí para ser exterminados. Nunca cooperaremos con ellos. Pero quien no camina, muere, y por lo tanto se convierte en un Colaborador. Envíalo a los demás: los que se detienen, mueren. ¡Camina sin parar! ". El pabellón, inmerso en el lúgubre silencio de la muerte, resonó bajo nuestras botas sin cordones. Nos animó la voluntad misteriosa de un pueblo de permanecer en la historia y la vocación de la Iglesia de permanecer con vida. Paramos de caminar alrededor de las 12.30, durante media hora, cuando el sol se detuvo en la esquina de la habitación. Allí, acurrucada bajo el sol en mi cara, robé un arco de sueño y un rayo de esperanza. Sin embargo, cuando el sol también me abandonó, sentí que Grace no me había abandonado. Sabía que tenía que sobrevivir. Caminé, diciéndome a mí mismo como en un estribillo, deletreando: "¡No quiero morir! ¡No quiero morir!" ¡Y no estoy muerto! En cada paso una oración cayó en mi mente, compuse letanías, recité versos de salmos. Cuando el sol paró mezquino para nosotros en la esquina de la habitación. Allí, acurrucada bajo el sol en mi cara, robé un arco de sueño y un rayo de esperanza. Sin embargo, cuando el sol también me abandonó, sentí que Grace no me había abandonado.
Seguimos caminando así, para no tropezar con la muerte, diecisiete semanas. Los que ya no tenían la fuerza o la voluntad de moverse murieron. De los 80 hombres que entraron a la Zarka, solo 30 sobrevivieron. Las barras de hierro, poco a poco, estaban cubiertas de escarcha, formadas por el aliento de vida de nuestra respiración, una túnica brillante que pasaba por el cielo.

PERO TODO ES GRACIA
Creía firmemente, varias veces, que llegaría al borde de la noche. Pero todavía tenía un largo camino por recorrer. Luego, años más tarde, en lo que imaginé que debería ser la libertad, noté que en realidad era solo una nueva forma de ser de la noche, que el escalofrío entre la Iglesia greco-católica y la jerarquía de la Iglesia hermana ortodoxa no podía disolverse. sin embargo; que nuestras iglesias siguieron siendo confiscadas, y el rebaño disminuyó cada vez más, muerto por promesas. Pero incluso Cristo el Señor ganó solo cuando fue capaz de pronunciar con el último aliento: "Consumatum est", todo se lleva a cabo.
               No he escrito mucho sobre estas experiencias dramáticas mías. ¿Quién puede creer lo que parece increíble? ¿Quién puede creer que las leyes físicas pueden ser vencidas por la voluntad? ¿Y si tuviera que contar los milagros que experimenté? ¿No serían consideradas fantasmagorías? Soportaría esta incredulidad más fácilmente que otros años en prisión. Pero ni siquiera Jesús fue creído por todos los que lo vieron: "Desde entonces, muchos de sus discípulos se volvieron y ya no fueron con él" (Jn 6:66).
               Nada sucede por casualidad en la vida. Cada momento que el Señor nos concede está lleno de gracia, la impaciencia benevolente de Dios, y nuestra disposición a responderle o rechazarlo. Depende de cada uno de nosotros no reducir todo a una historia simple, dura, feroz e increíble, y comprender que la Gracia aceptada no detiene al hombre, sino que lo lleva más allá de sus expectativas y fuerza. Espero sinceramente que este testimonio abra una ventana del cielo. Porque el cielo es más grande sobre nosotros que la tierra bajo nuestros pies.






viernes, 24 de mayo de 2019

Fwd: La partida de la Hna. Adriana, huérfana y sin hermanos; rodeada de Hermanas e hijos...

La partida de la Hna. Adriana, huérfana 
y sin hermanos; 
rodeada de Hermanas e hijos... El encuentro con su amado Esposo...

Quiero hablarles de otra monjita, que acaba de partir a la Casa del Padre, en la provincia de Entre Ríos: la Hna. Adriana de la Santísima Trinidad (en el siglo Dora Paulina Burgos), de las Hermanas Franciscanas Educacionistas; en cuya comunidad del Hospital de Gastroenterología "Bonorino Udaondo", de la Capital Federal, celebro generalmente la Misa de los lunes. Por cierto, no hubo para ella ni cámaras de televisión, ni titulares amarillistas...
Fue al encuentro de su amado Esposo, con el silencio y la humildad que la caracterizaron...
     Había nacido el 22 de junio de 1940, en Resistencia, Chaco. Poco se sabe sobre su historia familiar. No tuvo hermanos; y, al momento de ingresar a la Congregación, sus padres ya habían fallecido. Huérfana y sin familia, el Señor, la iría rodeando de Hermanas e hijos...
     Recibida de Maestra Normal Nacional, en el Instituto "Sagrada Familia", de Córdoba, en 1968; ingresó a la congregación un año después, en 1969, en los comienzos de la obra de la Casa Regional, en Villa Zorraquín. Allí hizo su Postulantado; su Noviciado, en 1970, y su Primera Profesión, en 1972.
     En 1973 fue trasladada al Hogar Escuela "Juan XXIII", en Colonia Yeruá (Entre Ríos), donde trabajó como Maestra de grado, de alumnos muy pobres, hasta 1977. Trasladada, nuevamente, a la Casa Regional, hizo su Profesión Perpetua en 1978. Y se desempeñó como Maestra de primer grado en la escuela "Sagrada Familia", hasta 1989. En 1990 su nuevo destino fue la comunidad de San Luis, donde se desempeñó en el colegio "San Francisco", hasta 1994; año en que se concluyó con esa misión.
     De regreso a la comunidad de Yeruá, continuó trabajando en el Hogar Escuela hasta el 2000; cuando se inició la escuela "Nuestra Señora del Silencio". En 1997 celebró sus Bodas de Plata, y pudo visitar la Casa Madre, en Viena, Austria.
     En 2001, fue enviada a la comunidad de Ezeiza. Allí prestó sus servicios en el Hogar Geriátrico de la Fuerza Aérea; acompañando a los ancianos, ayudándolos en su alimentación, y brindándoles apoyo espiritual. En esos años, su salud mental comenzó a debilitarse.
     Según relató la Hna. Gabriela, actual Superiora Regional, "en 2011, al cierre de la misión en Ezeiza, fue enviada a la comunidad de Federal, iniciada un año antes. Su salud mental decayó progresivamente, y se le diagnosticó Mal de Alzheimer. En Federal prestó pequeños servicios en la capilla, y en la comunidad; según lo permitía su estado de salud".
     Agregó que "en 2013 fue necesario su traslado a la Casa Regional, para que pudiera recibir mejores cuidados. Aun así, sus facultades mentales continuaron deteriorándose progresivamente. Y, en este último año, el avance de la enfermedad fue muy notable, también en su aspecto físico. Procurábamos, de cualquier modo, que compartiese con nosotras la Santa Misa, en la comunidad, y la oración de la Liturgia de las Horas. Falleció con 76 años de edad, y 44 de consagración".
     Subrayó que "pensamos que para ella fue una alegría que el Señor la llamara, en la misma Casa de la que fue una de sus fundadoras; y en la que comenzó su vida religiosa... La recordamos como una hermana sencilla y silenciosa en su trabajo; con actitud de generosidad, y siempre dispuesta al servicio. Era frecuente su pregunta, '¿puedo ayudarle?'; aun en el último tiempo de su vida, con su salud y sus fuerzas declinando constantemente. Seguimos unidas a ella por el amor fraterno, y le agradecemos al Señor haber compartido parte de nuestra vida".
     Quise escribir estas líneas para que, una vez más, tomemos conciencia en la Iglesia de todas las riquezas que tenemos. Y que, por supuesto, nada tienen que ver con "el oro del Vaticano"; según la venenosa muletilla de quienes nos odian...
     La Hna. Adriana de la Santísima Trinidad, al igual que miles de consagrados, en todo el mundo, vivió y murió para su Señor, muy lejos de los halagos del mundo... No habló de "los pobres"; vivió entre ellos, y los llevó a Cristo... No hizo discursos sobre las "periferias"; las conoció a fondo y las cristianizó todo lo que pudo... No quiso "cambiar la Iglesia"; se dejó cambiar por la Iglesia, se abrió a la gracia de Dios, e hizo maravillas en sus Hermanas de religión, y en todos los hijos espirituales que el Señor le regaló...
     ¡Gracias, muchísimas gracias, querida Hermana, por haberte "gastado y desgastado" 
(2 Cor 12, 15)!. ¡A disfrutar, ahora, de la "alta fiesta" del Cielo!. ¡Y a interceder para que el dueño de la mies nos mande muchas y santas vocaciones, como la tuya...!.
     Con mi bendición en Cristo Jesús; Rey y Señor de las almas consagradas...
+ Pater Christian Viña 

viernes, 17 de mayo de 2019

ELOGIO DEL CATOLICISMO HISPÁNICO
FEDERICO GARCÍA LORCA

CARTA DE FEDERICO GARCÍA LORCA A SU FAMILIA
Desde Nueva York, domingo 14 julio de 1929

El ceremonial católico hispánico: 
es una gran equivocación suprimir el ceremonial.
Las formas exquisitas, 
La Hidalguía con Dios

"Lo más interesante de esta inmensa ciudad es precisamente el cúmulo de razas y de costumbres diferentes. Yo espero poder estudiarlas todas y darme cuenta de todo este caos y esta complejidad.

He asistido también a oficios religiosos de diferentes religiones. Y he salido dando vivas al portentoso, bellísimo, sin igual catolicismo español.

No digamos nada de los cultos protestantes. No me cabe en la cabeza (en mi cabeza latina) cómo hay gentes que puedan ser protestantes. Es lo más ridículo y lo más odioso del mundo.

Figuraos vosotros una iglesia que en lugar de altar mayor haya un órgano y delante de él a un señor de levita (el pastor) que habla. Luego todos cantan, y a la calle. 
Está suprimido todo lo que es humano y consolador y bello, en una palabra. 

Aun el catolicismo de aquí es distinto. Está minado por el protestantismo y tiene esa misma frialdad. 
Esta mañana fui a ver una misa católica dicha por un inglés. Y ahora veo lo prodigioso que es cualquier cura andaluz diciéndola. 

Hay un instinto innato de la belleza en el pueblo español y una alta idea de la presencia de Dios en el templo. Ahora comprendo el espectáculo fervoroso, único en el mundo, que es una misa en España. 

La lentitud, la grandeza, el adorno del altar, la cordialidad en la adoración del Sacramento, el culto a la virgen, son en España de una absoluta personalidad y de una enorme poesía y belleza.

Ahora comprendo también, aquí frente a las iglesias protestantes, el porqué racial de la gran lucha de España contra el protestantismo y de la españolísima actitud del gran rey injustamente tratado en la historia, Felipe II.

Lo que el catolicismo de los Estados Unidos no tiene es solemnidad, es decir, calor humano. La solemnidad en lo religioso es cordialidad, porque es una prueba viva, prueba para los sentidos, de la inmediata presencia de Dios. Es como decir: Dios está con nosotros, démosle culto y adoración. Pero es una gran equivocación suprimir el ceremonial. Es la gran cosa de España. Son las formas exquisitas, la hidalguía con Dios."

Tomado de Federico García Lorca, Epistolario completo; Ed. Cátedra, 1997; pgs. 626-627

viernes, 3 de mayo de 2019

Yo: ¡SI quiero un noviazgo santo!

El mensaje 
de un varón joven:

"Esto que le  escribo no es: 
un testimonio"... 
"me entristece muchísimo ver gente desilusionada"

Padre: 
No sé si éste mail llegará a sus manos o no.
La verdad, es que nunca creí que iba a poder escribirle algo algún día. No entraba en las posibilidades.
Leí hace ya tiempo su libro "La Casa sobre Roca", y en mi biblioteca está "En mi Sed me dieron vinagre". 
Cuando leí el primero que le mencioné, pensé por adentro: 'el que lo escribió debe estar bien muerto, esos libros los escribía gente de antes, eran otro tiempos. Hoy en día no quedan muchos así..'.

Dos años después, acaba de llegar a mis manos el libro "El buen amor en el matrimonio", y leyéndolo ahora, antes de irme a dormir, se me ocurrió chusmear un poco el blog, ya que ponían el enlace en el libro. 

Pero lo primero que veo es un comentario de una chica diciendo que no encontraba a nadie que la ayude a amar a Dios y cree que no existen varones así.
Esto que le estoy escribiendo NO ES UN TESTIMONIO. Pero para ella, y cualquiera más que piense así, le digo: tengo 19 años, una vida muy normal, terminé el secundario y estoy ya estudiando en segundo año de la facultad. 
Trabajo y vivo el día a día como cualquier otro. 
La única diferencia es interior...

Y es que yo ¡Sí! quiero un noviazgo santo.
¡Sí! intento (con la gracia de Dios) amarlo cada día más! Y esa es exactamente la misma razón por la que estoy de novio hace más de un año. 

Desde que nos fuimos conociendo, TODO fue providencial, y  así sigue siendo cada día. 
Doy fe de ello. Así que me entristece muchísimo ver gente así desilusionada, creyendo que tiene que ser monja porque no va a aparecer nadie porque, sin saber cómo, ¡aparece!

"Busquen el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás de os dará por añadidura". 
Hay que intentar hacer la Voluntad de Dios cada día, y absolutamente todo viene por añadidura. 

El matrimonio, justamente, es esa añadidura que Dios pone a nuestro lado, es ayuda que nos falta que se nos añade al costado para guiarnos. 
Pero no se la busca de frente, desesperadamente. Se va a añadir sola. Siempre y cuando "busquemos el reino de Dios y su justicia".

¡Ánimo! que, aunque no lo parezca, hay muchos que todavía quieren correr la carrera al cielo. 
Yo me considero uno de ellos.
Federico 

viernes, 26 de abril de 2019

CAMAS SEPARADAS O...
AL CUARTO DE LOS NENES

Querido Padre
Hace tiempito que quería comentarle algunas cosas… pero no sé bien ni cómo decirlas, o expresarme bien. 
Veremos qué sale....
Es que ni mi esposo ni yo queremos más hijos.  Entonces a mí me parece que tener intimidad ya no es honesto.
Por otro lado tenemos intimidad a veces una vez en el ciclo ( Una vez al mes… o sea). A veces no. Pasa de largo. 
Porque como con la última nena me quedé embarazada en un momento «imposible» aprendí que Dios se puede servir de lo que quiere para que yo tenga los hijos que no quiero tener je…

Por lo tanto tengo miedo. Mucho miedo. Porque además mi esposo me pregunta "¿estás segura no?"....Y a seguro lo llevaron preso... 
Y eso me tira la moral al piso.
Eso no es lo más complejo. Sino que él quiere (cuando está en casa, que no son muchos días) ciertas muestras de cariño e intimidad que a mí no me parecen bien (aunque me gusten eh),  porque le digo que "no vale calentar el agua y después no tomar mate".
Porque además, después, siento que tengo que confesarme. Y no es fácil explicar ese pecado (lujuria? Impureza,? ... No sé.) 
¡Menos con sacerdotes jóvenes!
Así que me la paso durmiendo en la pieza con los nenes. Huyendo de él, sin que él se de mucha cuenta.  Tampoco puedo ser cariñosa con él...Porque mal interpreta o se ilusiona... Y no da.
Por suerte está poco. Y, cuando viene, anda cansado y duerme. Pero no es fácil estar escapando siempre...

Resumiendo: ¡está bien que duerma  en la pieza con los nenes ya que no estamos abiertos a la vida? Porque dormir en la misma cama no es posible… al menos que me ponga en «mala» que es lo que hago si no, y lo rezongo cuando me toca... porque no veo otra opción. Ya que hablar con él es imposible...porque «no sabe / no contesta»
Bueno...quería ser sintética y salió largo… No hay caso ¡je!
Gracias padre por anticipado.
Lo quiero mucho.
Su hija

Querida hija:
Estoy volviendo de un viaje ayer de noche. Te contesto telegráficamente.
Ustedes ya tienen nueve hijos, tu hija mayor, casada hace poco, ya está por darles el primer nieto
Es evidente que la  cercanía física de la esposa en el mismo lecho es una tentación muy fuerte para ambos. 
En muchos casos, otros matrimonios en tu situación, separaban las camas, o ella  iba a dormir a otra habitación, como tú ahora. 
Bien aconsejada por tu Ángel y el Espíritu Santo y por la santa razón, te vas a dormir con los nenes chicos en la habitación de ellos. Duerme tranquila en la habitación de los niños.
Y mantén distancia física y evita mimitos para no encender la pasión de tu esposo. Los días en que él está en casa, entre una ausencia laboral y otra, dile que "no estoy segura" o "que hay peligro". 
El amor que te tiene y el miedo de perderte prevalecerá sobre su pasión de lujuria y lo hará casto. Es decir lo ayudará a dominar su deseo sexual hacia ti. 
Todo lo cual es virtud y conviene que él la ejercite y cultive precisamente mientras la esposa todavía es fecunda pero ya no le conviene a ella que tenga más hijos.

Querido padrecito, 
gracias por la anterior contestación. Estamos haciendo exactamente lo indicado jaja.
Me saco un peso de encima,  porque no sabía exactamente qué era lo más correcto.
También quería contarle que para octubre nace nuestro nieto si Dios quiere.  La fecha es unos días antes del primer aniversario de casamiento. Así que la familia sigue agrandándose con niños… jeje

Querida hija:
Alabo al Señor que le está dando a él la virtud de la castidad dentro del matrimonio.
Y a ti la sensatez de renunciar también a sus ternuras guiándote y guiándolo por la sana razón.
Una generación va y otra generación viene.
Sea por siempre bendito y alabado el "Señor y dador de vida" y así mismo las hijas de Dios generosas en darla, como tú lo has sido con tus nueve hijos.


lunes, 22 de abril de 2019

INCENDIO EN LA CATEDRAL
Juan Manuel de Prada

"La abominación de la desolación"
  DURANTE toda la Semana Santa hemos leído o escuchado muchas pamemas en torno al incendio de la catedral de Nuestra Señora de París: 
  + El catolicismo pompier ha sacado musculito ñoño (repitiendo que la fe es más fuerte que las llamas), 
  + Los conspiranoicos han aprovechado para lanzar insinuaciones o proclamas islamófobas (ignorando que una civilización no es conquistada desde fuera hasta que no se ha destruido a sí misma desde dentro) 
   + Y hasta el progrerío que instiga la cristianofobia ha soltado sus lagrimillas de cocodrilo (viendo en el incendio una oportunidad para erigir otro templo vacío de Dios que sea un reclamo aún mayor para las manadas de turistas).

Como nuestra época ha perdido por completo el sentido de lo sacro (como lo sacro enfurece y saca de sus casillas a nuestra época), nadie ha probado a hacer la lectura del incendio que hubiese hecho el más sencillo de los hombres, allá en los siglos dorados de la Cristiandad. 
   ¿Y si el incendio de la catedral de París fuese grato a Dios? 

Pocas veces he comprobado más nítidamente la transformación de la «casa de oración» en «cueva de ladrones» - según la brutal expresión evangélica - que cuando visité la catedral de
París, convertida en un parque temático para solaz de manadas de turistas, que eran paseadas por todos los lugares del templo, para que hozasen a gusto - pinreles en chanclas, camisetas reventonas de michelines, escotes disuasorios como albardas lacias -, mientras Dios se escondía (o lo escondían quienes más obligados están a mostrarlo) en alguna capilla lateral, para que no contemplase aquella apoteosis del horror.
    La catedral de París no simbolizaba ninguna de
las paparruchas que en estos días se han escrito; simbolizaba lo que el profeta Daniel denomina «la abominación de la desolación», la profanación extrema del lugar santo, la fe «pisoteada por los gentiles» del nuevo paganismo, dispuestos a enseñorearse de sus escombros, convenientemente vaciados de Dios.

Porque no debemos olvidar - nos recuerda Castellani - que «la Cristiandad será aprovechada: los escombros del derecho público europeo, los materiales de la tradición cultural, los mecanismos e instrumentos políticos y jurídicos serán aprovechados en la continuación de la nueva Babel: la gran confederación mundial impía». 

De ahí que el gerontófilo Macron, y con él toda la confederación mundial impía, se apresurasen a anunciar la reconstrucción de la catedral.

Hasta un impío genial como Víctor Hugo se indignaba hace casi doscientos años (en la novela que tantos han mencionado en estos días, sin haberla leído) «a la vista de las degradaciones, de las mutilaciones sin cuento que se han infligido al venerable templo, sin respeto para Carlomagno, que hizo poner la primera piedra, ni para Felipe Augusto, que colocó la última». 
    Víctor Hugo escribe sobre mutilaciones artísticas (o eso cree él); pero su pluma está guiada por el Espíritu, que sopla donde quiere: «¿Qué diría un sochantre del siglo XVI - escribe, furioso - viendo los estupendos destrozos que nuestros vandálicos arzobispos han infligido a su catedral? (…) Creería que aquel lugar santo se había vuelto infame, y saldría huyendo».
Dios, en cambio, no salió huyendo, aunque el lugar santo se hubiese vuelto infame. 
    En una fotografía sobrecogedora divulgada en estos días, se ve la mesa vaticano-segundista aplastada por los escombros, mientras al fondo se alza incólume el viejo altar del que Dios fue desterrado, para democratizar la misa (o sea, para vaciarla de fieles y llenarla de turistas). 
    Y es que, como Víctor Hugo escribe en su celebérrima novela, «toda civilización empieza por la teocracia y termina por la democracia».
   Por Juan Manuel de Prada

LAS SANTAS MUJERES LLEGAN AL SEPULCRO

Homilía de San Gregorio Papa.
Homilía 21 sobre los Evangelios

Habéis oído, carísimos hermanos, que las santas mujeres que fueron en busca del Señor con aromas al sepulcro, querían tributar con humanidad los últimos honores al difunto, que tanto habían amado en vida.

Más este suceso nos indica qué es lo que debe hacerse en la santa Iglesia.
Es preciso que de tal modo oigamos las cosas que han sucedido, que pensemos en lo que nosotros debemos hacer para su imitación.

Pues creyendo nosotros en aquel que murió, si empapados en el aroma de las virtudes buscamos al Señor con la opinión de las buenas obras, vamos también con aromas al sepulcro.

Aquellas mujeres que vinieron con los aromas, vieron a los ángeles; porque las almas que caminan en busca del señor por los santos deseos con el aroma de las virtudes, ven a los habitantes de la patria celestial.

Es de notar lo que se significa cuando se dice que el ángel estaba sentado a la derecha.
¿Qué significa por el lado izquierdo sino la vida presente, y por el lado derecho la vida eterna?.

De aquí que se diga en el Cantar de los Cantares: "Su izquierda debajo de mi cabeza y su derecha me abrazará" (Cant 2,6).

Por consiguiente, como nuestro Redentor había ya dejado la vida presente, con mucha razón estaba sentado a la derecha del ángel que había venido a anunciar su vida perpetua.

Apareció vestido de blanco, porque anunció los gozos de nuestra festividad. La blancura del vestido significa el esplendor de nuestra solemnidad. ¿De la nuestra o de la suya?. Hablando con verdad, podemos decir de la suya y de la nuestra.
La resurrección de nuestro Redentor fue y es nuestra fiesta, porque nos concedió la gracia de volver a la inmortalidad; y es la fiesta de los ángeles, porque con nosotros se completa su número.
El ángel se apareció vestido de blanco en la fiesta nuestra y suya; porque siendo nosotros llevados a la patria celestial por la resurrección del Señor, se reparan los daños de la patria celestial.

Pero oigamos qué es lo que dice a las mujeres cuando se acerca al sepulcro: "No temáis", como si dijera: teman todos aquellos que no aman, ni desean la venida de los habitantes de la patria celestial; teman todos aquellos que, siendo víctimas de los deseos carnales, desesperan de poder llegar a ser compañeros suyos.

Vosotros, ¿por qué teméis al ver a vuestros conciudadanos? De aquí que san Mateo, al describir la aparición del ángel, dice: "Era su rostro como el relámpago y sus vestidos como nieve".
En el relámpago está representado el terror del temor, y en la nieve la suavidad del candor.

martes, 16 de abril de 2019

ESTE MARTES ME FUSILAN
CANTO CRISTERIO

Este canto inmortaliza tantos episodios en  conmemoración de la resistencia heroica de una parte de la nación hispana en el curso del silenciado proceso de genocidio que ya dura siglos, por parte de las fuerzas ocultas del Príncipe de este mundo que fue: ¡la Insurrección Cristera!    https://youtu.be/4Un6GDaqFwc

¡Honor, gloria y memoria a los humildes y esforzados mártires de la fe, cuya fe vence al mundo! Rueguen por nosotros. Viva Cristo Rey. ¡Presentes! 
En Vísperas de la Pasión de la Cabeza, rememoramos la de sus miembros, que somos nosotros. El odio del mundo condecora al cristiano verdadero.

Este martes me fusilan // A las 6 de la mañana.
Por creer en Dios eterno // Y en la gran Guadalupana.
Me encontraron una estampa
De Jesús en el sombrero. // Por eso me sentenciaron // Porque yo soy un cristero.// Es por eso me fusilan
El martes por la mañana. // Matarán mi cuerpo inútil Pero nunca, nunca mi alma.
Yo les digo a mis verdugos // Que quiero me crucifiquen
Y una vez crucificado // Entonces usen sus rifles.

¡Adiós sierras de Jalisco, // Michoacán y Guanajuato!
Donde combatí al Gobierno,Que siempre salió corriendo.
Me agarraron, de rodillas,// Adorando a Jesucristo.
Sabían que no había defensa // En ese santo recinto.
Soy labriego por herencia, // Jalisciense de nacencia.
No tengo más Dios que a Cristo
Por que me dio la existencia.
Con matarme no se acaba // La creencia en Dios eterno.
Muchos quedan en la lucha
Y otros que vienen naciendo.
Es por eso me fusilan // El martes por la mañana.

Pelotón, prepaareen, apunteen/¡ Viva Cristo Rey! y ¡Fueego!!

viernes, 12 de abril de 2019

LO QUE HABLARON CAÍN Y ABEL
¿POR QUÉ NO FUE GRATA LA OFRENDA DE CAÍN[? 2]

... PORQUE CAÍN NO BUSCABA CON SU OFRENDA SIMPLEMENTE AGRADECER Y GRATIFICAR A DIOS 
COMO ERA LA INTENCIÓN DE ABEL

Este relato pone de relieve las consecuencias de considerar el mundo como obra del amor, o de negar que tenga que ver con el amor como motivo y razón de ser.

Lo traigo a colación porque, como se verá, tiene relación directa con el misterio del cainismo y del abelismo en la historia humana.
La humanidad - nos enseña el pasaje bíblico - se divide en cainitas y abelitas.

"Amor sólo con amor se paga".
Si Caín niega que el mundo sea obra de amor de Dios, no puede amar a Dios. Pero tampoco puede agradar a Dios con ninguna ofrenda ya que no puede ofecer nada grato a Dios que no vaya salado con la sal de la Alianza (Levitico 2,13) La Alianza es un pacto de amor y lo que le da el sabor que agrada es el amor con el que se sella.
Para Caín, Dios es el Supremo Arquitecto. No convive con el hombre en la creación ni, menos, puede ser el Padre.

En el texto del Génesis que relata el diálogo de Caín y Abel que se lee actualmente, este relato ha desaparecido. Sólo se conserva en la traducción aramea de los tiempos de Jesucristo.

También en Génesis 1, 2 según el actual texto masorético, ha desaparecido el carácter amoroso que tiene el Espíritu de Dios que inspira la obra creadora y sobrevuela las aguas.
En la traducción aramea, por el contrario, se lee que "un Espíritu de amor de delante de YYY soplaba sobre la faz de las aguas" (Génesis 1, 2).
Panim significa superficie pero también rostro.

La expresión es próxima al soplo de Dios sobre la faz o el rostro del ser humano recién amasado de la tierra (Génesis 2,7).

¿Por qué razón omitir mencionar el amor divino? ¿Acaso existía en los textos hebreos antiguos y fué censurado después? Ciertamente ya en el Levítico (masorético) encontramos la tradición de la necesidad del amor en la ofrenda (Lev, 2, 13).
Ya sea que se omitiera  intencionalmente o por mero descuido, el descuido con lo importante ¿no es algo hiriente en las relaciones de amor?

Pero agreguemos otra consideración:
Si Caín hubiese ofrecido su ofrenda con la intención (amorosa) de agradar a Dios, Caín hubiese sido capaz de alegrarse con el agrado de Dios por la ofrenda amorosa de su hermano.
La acedia de Caín denota que su ofrenda no iba dirigida a complacer a Dios.
Fue incapaz de alegrarse con la satisfacción divina por la ofrenda de su hermano Abel.
¿Qué otros móviles pudo tener Caín que no agradaron al Señor? ¿Iba acaso su ofrenca dirigida a "forzar" a Dios, o a "coaccionarlo"? Es decir, ¿dirigida a conseguir algo de Dios, en vez de reconocer lo ya recibido como un don del amor divino?
Ese corazón sin amor a Dios se traiciona en el discurso cainita.

Por el contrario, Dios declara explícitamente:
"Amor quiero y no  sacrificios" dice el Señor (ki jésed jafátsti welô_závaj: Oseas 6, 6  retomado por Mateo 9, 13).
Y es lo que reprocha Jesucristo, el Hijo, a los sacrificios en el Templo de Jerusalén, Casa de su Padre.

viernes, 5 de abril de 2019

¿DE QUÉ HABLARON CAÍN Y ABEL? [1]
EL MUNDO: ¿FUE CREADO POR AMOR O NO?

DE SI EL MUNDO FUE CREADO 
POR AMOR O NO...

En Génesis 4, 7-8, Caín ha sacado a Abel al campo para hablarle a solas y le  dice:

 CAÍN - Veo yo, que el mundo no  fue creado por amor ni es gobernado según el fruto de las obras buenas y que hay acepción de personas en el juicio (del Creador). ¿Por qué tu ofrenda ha sido aceptada con beneplácito y mi ofrenda no? 

- ABEL respondió diciendo a Caín: Yo veo que el mundo ha sido creado por amor y que es dirigido según el fruto de las obras buenas y por cuanto mis obras fueron mejores que las tuyas, mi ofrenda fue aceptada con beneplácito”

- RESPONDIO CAÍN a Abel diciendo: – “No  existe juicio y no existe juez y no hay otro mundo y no hay recompensa para los justos y no hay castigos de los malvados”.

- ABEL replicó a Caín diciendo: "Hay juicio y hay juez y hay otro mundo y hay concesión de recompensa para los justos y hay castigo de los malvados en el mundo venidero.
Sobre tal tema estaban disputando en campo abierto, cuando se levantó Caín contra su hermano Abel y lo mató”
[Tomado de: Targum Neofiti I: Genesis 4,8]

LA ANTIGUA FUENTE DE ESTE DIÁLOGO 
El targum Neofiti, es una traducción del texto  hebreo De Génesis 4, 8. 
Es la traducción que se brindaba en las Sinagogas de Galilea tras la lectura del texto hebreo , en atención al pueblo sencillo que ya no entendía hebreo. 
La pudieron oir la Sagrada familia en Nazaret o los Apóstoles en Betsaida y Cafarnaúm.  

Ya no existe el texto hebreo del que se hizo esta traducción. El traductor no se permitiría así no más ser infiel a lo que traducía. 
El texto hebreo del que disponemos hoy ya no presenta este diálogo que estoy ofreciendo ahora.

REFLEXIONES:
1) El Génesis no pretende tanto enseñarnos cómo fué sacado el mundo de la nada, por qué: por amor. Y para qué, como expresión de Amor. El Creador no es, como dicen los cainitas, El supremo Arquitecto. Es, como dicen los abelitas, El Padre que hospeda a sus hijos por amor.

2) Abel fue ingenuo y cometió varios errores:
a) Creyó que se podía ser sincero y hablar con un perverso y sostener la verdad
b) Y que eso se podía hacer a solas, sin testigos
c) Desde entonces la humanidad se divide entre Cainitas y Abelitas. Serpientes y palomas. 
d) El Señor aconseja ser mansos como las palomas (Mateo 10, 16) 
pero a la vez sagaces como Él lo es con la serpiente astuta (Salmo 17, 26-27)
e) No puede dar frutos buenos el árbol malo (Mateo 7, 18-20)
f) Misericordia con el malvado es insensatez

BIBLIOGRAFÍA:
El "Targum Neophyti I", que contiene todo el Pentateuco fue publicado en cinco tomos por el P. Alejandro Díez Macho en colección del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid-Barcelona 1968-1978. Tomo I.

Véase también, del mismo autor: "El Targum. Introducción a las traducciones arameas de la Biblia" en la misma editorial 1972.


viernes, 1 de marzo de 2019

ME ENVIÓ A EVANGELIZAR
CON PODERES [6/10]
UN BALANCE

TOMO 1º
LA EXPERIENCIA DEL ENCUENTRO 
Texto de contratapa:
Este libro contiene testimonios e historias de solteras, casadas, viudas, que tratan a Jesucristo como esposo. 
Es perfectamente posible ser esposa de Cristo y deseosa de casarse o casada, d
ar el sí a la vez a Jesús y a un pretendiente humano. 
Son amores compatibles. 
Cuanto mejor esposa de Cristo, menos sufrientes con la soltería, más libre para ennoviarse y casarse, más fuertes para sobrellevar las cruces del matrimonio.
El desposorio con Cristo es la mejor preparación para un matrimonio feliz.
No estoy sugiriendo que renuncies a la idea del matrimonio. No.
¡Tú también estás llamada por el Señor a seguirlo como esposa! Apréndelo aquí.


TOMO 2 - LO QUE LA ESPOSA DEBE SABER
Texto de contratapa:
El autor te confiesa que su gozo ha consistido, consiste y consistirá en ser testigo de tantísimos despertares de princesas dormidas, con el beso de Jesús, con Quien ellas se encontraron al sumergirse en las páginas del tomo primero de Me quiero casar, y que, por eso, se llamó: La experiencia del encuentro.
Al entregar a cada una como esposa al Novio – como lo hace el padre de la novia llegados al pie del altar – resuenan cada vez de nuevo en su corazón sentimientos difícilmente atrapables en palabras, vertidas en el poema que cierra este segundo tomo.
Estas páginas te acompañarán, ya seas soltera, casada, viuda o consagrada, en ese camino iniciado de la esponsalidad con Jesucristo.

¡Que después de haber sido atraída y cautivada sepas, como dice el Cantar de los Cantares, correr detrás de sus perfumes!

Cinthia Mi querido Padre, no puedo dejar de leer su libro Me quiero casar. Es tan hermoso!!!! No veo la hora que salga a la luz para recomendarlo. Tanto bien hará a tantas mujeres y jóvenes !!!!!
Dora Estoy muy contenta con su nueva publicación que es un tesoro y ayudará a todas las mujeres, casadas o no Selva Quiero compartirle que el libro que está escribiendo "Me quiero casar" es parte de mi proceso de sanación.
  Beatriz no quiero parar de leer lo que me ha enviado, esto que he leído ha llenado tantos vacíos que habían en mi corazón y estoy inundada en una felicidad grandísima, creo que me faltaba tomarme muy en serio el ser la esposa, a pesar de que ya le dije sí en mi corazón, Me encanta poder pasarle el libro a muchas amigas que rezan y sufren por esperar el hombre de su vida!!!! Se van a quedar atónitas cuando vean que el hombre más maravilloso está a su lado, el hombre que las espera para desposarlas y no lo ven, no se dan cuenta!!!! El HOMBRE- DIOS.
  Nora: Querido amigo de mi Esposo, Con mucho cariño he recibido el libro, me emociona tanto que, aunque aún no termino de leerlo, ya lo he compartido. Le he dado una mirada rápida a todo y me encanta, especialmente me gusta mucho cómo ha ido intercalando entre los testimonios, la descripción de "Cómo es Jesús" junto con las oraciones. Le agradezco que también nos ponga en guardia sobre cómo nos ataca el demonio y la ayuda que nos da con los escritos de San Juan de la Cruz sobre la lujuria espiritual. Vuelvo a leer la primera parte y veo cómo es cierto aquello de que en fe le damos nuestro "sí" a nuestro Divino Esposo (aunque sea un sí muy frágil) y Él se encarga de enamorarnos.
  Cecilia ayer pude avanzar las primeras 70 páginas del tomo I. Una vez más me asombra el poder maravilloso de la Palabra, que se cumple en mí. ¡Alabado sea el Señor!, en su Misterio de Amor que siempre nos atrae más hacia El. Tantas veces he rezado el Salmo 44-45!! pero ayer oí y vi con novedad y respondí, "rendida" de amor, con novedad también. Las otras dos viudas consagradas con las que comparto mi camino de viudez, también lo están leyendo...
Octavio Un varón de edad madura, casado con hijos e hijas He terminado de leer también el segundo tomo de su libro Me quiero casar y en verdad es un documento que tiene que llegar a toda mujer bautizada antes que las bodas las celebre con el logos falso, misterio grande es este el de la dignidad de la mujer y de la mujer misma. Octavio Mx
  María Teresa Estimado Padre Bojorge: Aún no terminamos con mi hermana el primer tomo de su nuevo libro, Nos cuesta suspender la lectura. Pero antes de continuar, le decimos: ¡Qué bien le hace a nuestra alma! Es un regalo. Rezamos. ¡Nos ilumina en nuestra identidad bautismal. Doy gracias a Dios, porque a través de sus libros, como hijo amado, nos enseña a vivir de cara al Padre, como hijos en el Hijo. Como amigo del Esposo, nos enseña a vivir agradecidas como esposas, de la mano de María. Mil gracias! MTeresa
  María Inés Damos gracias a Dios por este libro, que anima a vivir la esponsalidad a través de situaciones de vida, interpretadas a la luz de la fe.
   Cecilia S. Le agradezco me haya enviado el libro. Realizó en mí algo largamente esperado. En las primeras hojas del libro, el que me había dispuesto a leer sin más, me llega la invitación del Señor, para mi sorpresa. Una invitación largamente imaginada, deseada, y esperada, que llega casi sutilmente a golpear la puerta de mi corazón. Con la inmediata convicción, porque acababa de leerlo, que esa invitación era para toda bautizada, y que no requería otro requisito que creerla. La noticia también que la respuesta era en la fe, barrió todos los obstáculos que se agolpaban por entrar también. Simplemente creer que esa Palabra de Dios hoy me era dicha a mí. Y que yo podía creer y responder. Y se cumpliría en mí. Y mientras la pregunta se terminaba de formular yo ya la había respondido, como en un movimiento que sin detenerse viene de Él a mí y de mí a Él, con una respuesta también largamente ensayada, deseada, esperada: “Sí quiero, Esposo mío”.
Mónica Su libro es una joya porque no hay nada sobre el tema enfocado al modo suyo. Le aseguro que había hablado con religiosas pero no supieron orientarme a un libro que me pudiera servir en estos temas. Una me mandó a los textos de los papas para las jornadas de la vida consagrada y otras a otros textos. Pero no entendieron lo que les pedía. Es esto que estamos conversando. Providencial. Muchas gracias por considerar favorablemente los correos que me envía. ¡Me emociona ver crecer una obra escrita y es tan hermoso ir apreciando como se va armando! Realmente es una obra de arte... con algo de divino en el modo como se van inspirando y cómo usted lo va trabajando. Una preciosidad. Mónica
  Faustina Sigo leyendo el Tomo I del libro que me envió. Primero le digo que doy gracias a Dios porque me lo ha hecho llegar. Estos testimonios están moviendo mi corazón muy fuertemente. Me conmueven. Me viene a la cabeza cómo las personas, especialmente las mujeres, nos sensibilizamos tan fácilmente con historias ficticias de romances de película que nada tienen que ver con el verdadero amor, pero igual nos dejan como atontadas y deseosas de encontrar un amor así. ¡Si supiéramos que la verdadera historia de Amor no está en lo que nos muestran las películas, sino en lo que nos relatan los Evangelios! ¡Y que esa historia de Amor está esperando nuestro SI para hacerse realidad en nuestras vidas! No perderíamos el tiempo en soñar con amores del mundo sino que le entregaríamos nuestro corazón inmediatamente a aquel que es la fuente del Amor.
  María Virginia Padre: Hoy, leyendo el primer tomo de su libro Me quiero Casar y llevando tan solo leídas 60 páginas, me ha causado mucha alegría poder comprender que Cristo me ama como a una esposa y que puedo yo también amarlo a Él de esa misma forma. Saberme esposa de Cristo hace que ame a mí esposo terrenal y a mis hijos de una forma más concreta y coherente con mi condición de Cristiana.
  Mónica 2ª  Esta doctrina suya, al vivirla, trae paz y plenitud en el fondo del alma.
  María Inés 2ª ¡Qué hermoso libro! A medida que uno lee, va comprendiendo más la misión que Dios nos da, el sentido de nuestro ser. ¡Qué claridad , sabiduría, ternura y qué amor de Padre, en la presentación y los contenidos . Es un regalo de Dios.
  Verónica no soy para nada afecta a la lectura, pero éstos libros llenan plenamente mí corazón y me van conduciendo por el camino que siempre quise recorrer pero no encontraba cómo. Ahora puedo ver cada vez con más claridad hacia donde ésta Vida Nueva Esponsal me conduce. La venda de mis ojos, mí ceguera está sanando de a poco y aquello que creía me llevaba a la santidad, cómo actividades pastorales en forma desmedida, eran solo distracciones del maligno, para apartarme de mi verdadera misión de esposa y madre acá en la tierra. Mi vida cotidiana ha dejado de resultarme tediosa sino enriquecedora y la ha enriquecido el saberme Esposa del Cordero, el mantener presente que todas mis actividades no le son indiferentes y que las hago por Él y a la vez por los míos acá en la tierra también como dice Fabiana Corraro en éste libro, “llega un momento que la oración se transforma en nuestro alimento”. No dejo de repetir nunca y a lo largo del día: Jesús en Vos Confío y de rezar la Copla de la Esposa_Iglesia.
  Dolores ¿Quién sabe si este libro no despierta las doncellas dormidas del alma, para ver y reconocer al esposo? Dolores
  Mercedes 3ª Le comento padre que la copla me ha resultado maravillosa, como una varita mágica, según decía una lectora. La rezo todo el tiempo y a veces más de tres veces, cuando percibo que el enemigo ataca ferozmente
  Lucía 1º Estimado Padre, Siempre vi a Jesús como el ladrón que me quería robar mi vida, no como alguien que me amara. Desde los 15 años, dejé de hablar con Él (salvo cuando precisaba algún favor) por miedo a que me pidiera que me hiciera numeraria. Así viví lo que me enseñaron en el colegio. Leyendo ahora su libro veo que no es así. Y muchas mujeres tenemos las ideas alteradas. Sobre todo las que vivimos la transformación de una Iglesia rígida a una Iglesia más misericordiosa y que da amor. Lucía
  Ester 2º ¡Lo felicito por el libro! ¡Está espectacular y muy aclaratorio! ¡Porque todas tenemos la misma duda y todas pensábamos que Ser esposa era consagrarse a Dios! ¡Y cuántas le erramos en la vida por pensar eso!!!! Se lo voy a mandar a mis amigas, casadas, solteras, y separadas. porque esa visión de esposo nadie nos la dio. ¡Y está muy muy buena! Lucía
  Azucena Querido Padre: Jesucristo esposo me sigue transformando; increíblemente. Hasta he recuperado agilidad física, fuerza y prontitud en la decisiones. Estaba maniatada, mejor dicho, el enemigo me fue maniatando. Pero mi esposo me liberó,. Gracias por ese libro que me puso en las manos.

viernes, 22 de febrero de 2019

ME ENVIÓ A EVANGELIZAR
CON PODERES [5/10]
UN BALANCE

ME ENVIÓ A EVANGELIZAR:
ENFOCANDO MI ENSEÑANZA EN 
"LA DIVINA REGENERACIÓN"
Jesucristo es el Hijo de Dios que vino a enseñarnos el camino de la divina regeneración, a vivir como Él vivió, vivir como el Hijo, vivir como hijos.
Esta enseñanza se fue gestando y volcando en las siguientes obras:
1.- EL FIEL LAICO en el HORIZONTE 
de su PERTENENCIA
Es una ponencia que presenté en 1988 en la VIIIª Jornada Nacional
de Teología organizada por la Sociedad Argentina de Teología bajo la presidencia del Pbro. Pablo Sudar.
Se me pidió que hablara sobre los aspectos bíblicos de la Teología del Laicado en preparación del Sínodo sobre los Laicos. Preparando esta ponencia se me mostró claramente que el nombre principal del fiel cristiano es ser Hijo de Dios. Es decir su identidad bautismal.
La ponencia se publicó en el volumen colectivo titulado "Laicado Comunión y Misión" Editorial San Pablo Buenos Aires 1989
De ahí en adelante la divina regeneración fue el tema nuclear de mi presentación del mensaje evangélico. 
La figura de Dios Padre se impuso en el primer plano. La obediencia del Hijo. Esta predicación fue madurando y se plasmó en  siguientes obras
2.- VIVIR COMO EL HIJO, VIVIR COMO HIJOS 2002-4
Sermón de la Montaña - Bienaventuranzas
3.- ORAR COMO EL  HIJO, ORAR COMO HIJOS
UPA PAPÁ - ELEVACIONES AL PADRE NUESTRO - 2004
4.- VIVIR DE CARA AL PADRE - 2009
NACIDOS DE NUEVO Y DE LO ALTO
5.- SALIÓ EL SEMBRADOR A SEMBRAR-SE - 2015
EL SECRETO ESCONDIDO EN PARÁBOLAS 
Y REVELADO A LOS HIJOS
La centralidad de la espiritualidad filial y la divina regeneración dio lugar a esta jaculatoria: 
"¡Padre! Engéndrame hoy!"
Y a otras oraciones como la que sigue:
En el Sermón de la Montaña estamos viéndote vivir como Hijo y enseñándonos a vivir como hijos. Sí, Jesús, queremos vivir como hijos del Padre Celestial, tener un corazón de hijos, una conciencia de hijos, una vida de hijos, poder orar con el Padrenuestro desde el deseo de nuestro corazón como Tú lo oraste. 
Padre, santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino, el Reino de los hijos. Que reine en nosotros el amor de hijos al Padre y el Amor Tuyo, Padre. 
Hágase Tu Voluntad porque ése fue el deseo de Tu Hijo Jesús: cumplir Tu Voluntad, porque Él consideró hermanos, hermanas y madre a los que hacían la Voluntad del Padre. Que se haga Tu Voluntad; que la podamos hacer, Padre, para ser hermanos de Jesús, hijos Tuyos. Cumplir Tu Voluntad gozosamente, dándote Gloria. 
Que venga a nosotros el Reino, el Reino de los hijos. Danos hoy el pan de cada día. ¡Oh Padre! Ponemos en Ti nuestra seguridad en estos momentos inseguros, en que además los hombres quieren hacernos más inseguros con un discurso amenazador, en que tantos de Tus hijos están asustados. 
Ponemos nuevamente nuestra seguridad en Ti, ¡oh Padre! porque Tú sabes que necesitamos todas esas cosas y Tú que cuidas de las aves y de los lirios del campo cuidas más de Tus hijos. Danos un corazón seguro en Ti. 
Perdona nuestras ofensas y enséñanos a perdonar, a no guardar rencor con nuestros hermanos, a amarlos porque son hijos Tuyos y Tú los amas y quieres ser glorificado en ellos. No nos dejes caer en la tentación, Señor. 
Estamos en medio de tentaciones en un mundo en que Tú no reinas, que no reconoce el Reinado de Tu Hijo y que hace de todos los pecados un espectáculo disfrutable. 
No nos dejes entrar en la tentación y líbranos del malo, del príncipe de este mundo porque él está detrás de todo ese pecado organizado, que quiere apartar a los hombres de Ti; a los que Tú creaste para hijos quiere convertirlos en enemigos Tuyos, ¡oh Padre! Confiamos en Ti como confió Jesús. Amén.