martes, 15 de enero de 2019

UNA AYUDA ADECUADA
LA MUJER Y EL VARÓN VISTOS DESDE DIOS [12 de 13]

12 PENAS COMUNES AL VARÓN Y LA MUJER

12.1.- VERGÜENZA POR LA DESNUDEZ. Pena común que afectó la relación. No solamente quisieron esconderse de la mirada de Dios. Necesitaron defenderse de la mirada del otro. “Se dieron cuenta de que estaban desnudos”. En hebreo ‘arum con alef al principio significa desnudo, carum con cáyin al principio significa maldito. La desnudez es una pena semejante a la maldición que contra la serpiente. La primera pena consiste en este cambio en la visión del otro. De pronto lo corpóreo, pasa al primer plano de la atención y es capaz de eclipsar la consideración de la persona. Pero también, de pronto, habiendo desobedecido a la ley, sus propios cuerpos ya no son regidos por la razón ni las virtudes superiores, sino por las pasiones insubordinadas. Y surge  la vergüenza por la pérdida del señorío y del autodominio. La desnudez se hace motivo de mortificación recíproca.

¿ACASO LA PRIMERA DISCUSIÓN Y PELEA ENTRE AMBOS?

12.2.- PENAS COMUNES A VARÓN Y MUJER SN. AGUSTÍN: por decirlo en breves palabras, en la pena y castigo de aquel pecado, ¿con qué castigaron o pagaron la desobediencia sino con ser desobedecidos? ¿Pues qué cosa es la miseria del hombre sino padecer contra sí mismo la desobediencia de sí mismo, y que - ya que no quiso lo que pudo -, quiera ahora lo que no puede? […] Porque, a pesar suyo, muchas veces el ánimo se turba y la carne se duele, envejece y muere, y todo lo demás que padecemos no lo sufriéramos contra nuestra voluntad, si nuestra naturaleza obedeciese completamente a nuestra voluntad; pero, a la verdad, padece algunas cosas la carne que no la dejan servir a la voluntad.”  

12.3.- PENAS COMUNES AL  VARÓN Y LA  MUJER SANTO TOMÁS:
“a’) en cuanto la razón ha sido despojada de su orden a lo verdadero, está la herida de la ignorancia;  b’) en cuanto la voluntad ha sido destituida de su orden al bien, está la herida de la malicia; c’) en cuanto la pasión irascible ha sido despojada de su orden a lo arduo, está la herida de la debilidad; d’) en cuanto la pasión concupiscible está destituida de su orden a lo deleitable, moderado por la razón, está la herida de la concupiscencia”.

12.4.- DESOBEDIENCIA DE LOS APETITOS SENSITIVOS E INSTINTIVOS. La necesidad de comer o al apetito sexual; Son los apetitos de nuestro componente animal. Más graves en el varón.

12.5.- ANARQUÍA DE LOS APETITOS DEL ALMA. Son los apetitos relativos al componente espiritual: el deseo de ser amado, el deseo de ser apreciado, el apetito de la propia excelencia. Mayor desorden en la mujer. El apetito de propia excelencia se hace soberbia; el deseo de ser considerado se hace vanagloria; el deseo de disponer de las cosas se hace codicia, y así con todos.

12.6.- PÉRDIDA DE LA CONDICIÓN DE JUSTICIA ORIGINAL – oscurecimiento de la imagen divina – separación - expulsión del paraíso por desconfianza divina – rebeldía


Fuente: De mi conferencia en la rama femenina de a Fraternidad Apostólica Santo Tomás de Aquino FASTA –MENDOZA (RA)  En el Foro de la Mujer edición 2018: Mujer custodia de la cultura-- 18 agosto 2018

martes, 8 de enero de 2019

UNA AYUDA ADECUADA
LA MUJER Y EL VARÓN VISTOS DESDE DIOS [11 de 13]


11 PENAS ANUNCIADAS AL VARÓN


“Al varón le dijo: ‘Por haber escuchado a tu mujer [contra mí] y comido del árbol que Yo te había prohibido, maldito sea el suelo por tu causa. Con fatiga sacarás de él el alimento todos los días de tu vida. Espinas y abrojos te producirá, comerás la hierba del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas al polvo, pues de él fuiste tomado. Porque eres polvo y al polvo volverás. (Génesis 3, 17-19)

11.1.- UNA TAREA PENOSA PARA LA MUJER CAÍDA Las penas anunciadas al varón deben ser tenidas en cuenta por la mujer en cuanto que significan una misión medicinal para ella y una penalidad reparadora de sus culpas. Entender cómo ha sido herido el varón por el pecado original, le permitirá entender cuáles son los remedios que ella puede y debe aplicar para bien del varón herido. En primer lugar con su novio y su esposo, en segundo lugar con sus hijos varones. Lo que ve de irremediable en el esposo que es árbol que creció torcido, debe ella prevenir que no suceda con sus hijos varones.

11.2.- UN ABDICADOR DEL REINO  El varón fue creado para regir el mundo exterior, vegetal, animal, sometiéndolo a la ley de la razón. A ese mundo que debe dominar pertenece también su propia corporeidad, su instintividad, su carne.  Adam abdicó de su misión de ser custodio de la ley y del orden del mundo. Al abdicar se ha convertido de Rey en esclavo, de dueño en mendigo. Sólo la redención que lo hace hijo, puede devolverle “el reino” y re-entronizarlo.

11.3.- ABANDONO DEL ROL DE ESPOSO Y PADRE. Antes del pecado el varón le puso nombre a la mujer y a sí mismo “Se llamará ishá porque del ish fue tomada”. Después del pecado pone nuevo nombre a la mujer: Jawáh, la que da vida, le reconoce el rol materno de dar la vida, pero él no se pone nombre de padre a sí mismo. ¿Abdicación? ¿menosprecio de sí mismo? Engendrar hijos en la mujer, pero es ella la que les pone nombre, Caín, Abel. El varón aparece sólo para engendrar, no para asistir a la mujer en la crianza y la educación. ¿Tiene esto que ver con el fratricidio en su descendencia inmediata.  
11.4.- LA INSURRECCIÓN DE LA TIERRA CONTRA ÉL, oponiéndole a su gobierno barricadas de cardos y espinas no es solamente la de la tierra exterior sino también la tierra de la que está amasado su cuerpo. Su propia corporeidad, su propia instintividad se resistirá contra su autodominio. Tendrá que conquistarse a sí mismo como un territorio insurrecto. También la mujer pasará de estar junto o ante él como semejante. Se le enfrentará, al igual que la tierra, como rival, antagonista y rebelde..

11.5.- EL VARÓN YA NO SE GOBIERNA NI A SÍ MISMO. Si el hombre ya no se gobierna a sí mismo con su razón, queda a merced de su instintividad. Tenía que dominar a los animales, empezando por lo que él mismo tiene de animal. O con su razón gobierna sus pasiones, o sus pasiones anulan su razón..

11.6.- La tierra lo reclamará como cosa suya, tomado de ella y lo recuperará por la m



Fuente: De mi conferencia en la rama femenina de a Fraternidad Apostólica Santo Tomás de Aquino FASTA –MENDOZA (RA)  En el Foro de la Mujer edición 2018: Mujer custodia de la cultura-- 18 agosto 2018