viernes, 24 de mayo de 2019

Fwd: La partida de la Hna. Adriana, huérfana y sin hermanos; rodeada de Hermanas e hijos...

La partida de la Hna. Adriana, huérfana 
y sin hermanos; 
rodeada de Hermanas e hijos... El encuentro con su amado Esposo...

Quiero hablarles de otra monjita, que acaba de partir a la Casa del Padre, en la provincia de Entre Ríos: la Hna. Adriana de la Santísima Trinidad (en el siglo Dora Paulina Burgos), de las Hermanas Franciscanas Educacionistas; en cuya comunidad del Hospital de Gastroenterología "Bonorino Udaondo", de la Capital Federal, celebro generalmente la Misa de los lunes. Por cierto, no hubo para ella ni cámaras de televisión, ni titulares amarillistas...
Fue al encuentro de su amado Esposo, con el silencio y la humildad que la caracterizaron...
     Había nacido el 22 de junio de 1940, en Resistencia, Chaco. Poco se sabe sobre su historia familiar. No tuvo hermanos; y, al momento de ingresar a la Congregación, sus padres ya habían fallecido. Huérfana y sin familia, el Señor, la iría rodeando de Hermanas e hijos...
     Recibida de Maestra Normal Nacional, en el Instituto "Sagrada Familia", de Córdoba, en 1968; ingresó a la congregación un año después, en 1969, en los comienzos de la obra de la Casa Regional, en Villa Zorraquín. Allí hizo su Postulantado; su Noviciado, en 1970, y su Primera Profesión, en 1972.
     En 1973 fue trasladada al Hogar Escuela "Juan XXIII", en Colonia Yeruá (Entre Ríos), donde trabajó como Maestra de grado, de alumnos muy pobres, hasta 1977. Trasladada, nuevamente, a la Casa Regional, hizo su Profesión Perpetua en 1978. Y se desempeñó como Maestra de primer grado en la escuela "Sagrada Familia", hasta 1989. En 1990 su nuevo destino fue la comunidad de San Luis, donde se desempeñó en el colegio "San Francisco", hasta 1994; año en que se concluyó con esa misión.
     De regreso a la comunidad de Yeruá, continuó trabajando en el Hogar Escuela hasta el 2000; cuando se inició la escuela "Nuestra Señora del Silencio". En 1997 celebró sus Bodas de Plata, y pudo visitar la Casa Madre, en Viena, Austria.
     En 2001, fue enviada a la comunidad de Ezeiza. Allí prestó sus servicios en el Hogar Geriátrico de la Fuerza Aérea; acompañando a los ancianos, ayudándolos en su alimentación, y brindándoles apoyo espiritual. En esos años, su salud mental comenzó a debilitarse.
     Según relató la Hna. Gabriela, actual Superiora Regional, "en 2011, al cierre de la misión en Ezeiza, fue enviada a la comunidad de Federal, iniciada un año antes. Su salud mental decayó progresivamente, y se le diagnosticó Mal de Alzheimer. En Federal prestó pequeños servicios en la capilla, y en la comunidad; según lo permitía su estado de salud".
     Agregó que "en 2013 fue necesario su traslado a la Casa Regional, para que pudiera recibir mejores cuidados. Aun así, sus facultades mentales continuaron deteriorándose progresivamente. Y, en este último año, el avance de la enfermedad fue muy notable, también en su aspecto físico. Procurábamos, de cualquier modo, que compartiese con nosotras la Santa Misa, en la comunidad, y la oración de la Liturgia de las Horas. Falleció con 76 años de edad, y 44 de consagración".
     Subrayó que "pensamos que para ella fue una alegría que el Señor la llamara, en la misma Casa de la que fue una de sus fundadoras; y en la que comenzó su vida religiosa... La recordamos como una hermana sencilla y silenciosa en su trabajo; con actitud de generosidad, y siempre dispuesta al servicio. Era frecuente su pregunta, '¿puedo ayudarle?'; aun en el último tiempo de su vida, con su salud y sus fuerzas declinando constantemente. Seguimos unidas a ella por el amor fraterno, y le agradecemos al Señor haber compartido parte de nuestra vida".
     Quise escribir estas líneas para que, una vez más, tomemos conciencia en la Iglesia de todas las riquezas que tenemos. Y que, por supuesto, nada tienen que ver con "el oro del Vaticano"; según la venenosa muletilla de quienes nos odian...
     La Hna. Adriana de la Santísima Trinidad, al igual que miles de consagrados, en todo el mundo, vivió y murió para su Señor, muy lejos de los halagos del mundo... No habló de "los pobres"; vivió entre ellos, y los llevó a Cristo... No hizo discursos sobre las "periferias"; las conoció a fondo y las cristianizó todo lo que pudo... No quiso "cambiar la Iglesia"; se dejó cambiar por la Iglesia, se abrió a la gracia de Dios, e hizo maravillas en sus Hermanas de religión, y en todos los hijos espirituales que el Señor le regaló...
     ¡Gracias, muchísimas gracias, querida Hermana, por haberte "gastado y desgastado" 
(2 Cor 12, 15)!. ¡A disfrutar, ahora, de la "alta fiesta" del Cielo!. ¡Y a interceder para que el dueño de la mies nos mande muchas y santas vocaciones, como la tuya...!.
     Con mi bendición en Cristo Jesús; Rey y Señor de las almas consagradas...
+ Pater Christian Viña 

viernes, 17 de mayo de 2019

ELOGIO DEL CATOLICISMO HISPÁNICO
FEDERICO GARCÍA LORCA

CARTA DE FEDERICO GARCÍA LORCA A SU FAMILIA
Desde Nueva York, domingo 14 julio de 1929

El ceremonial católico hispánico: 
es una gran equivocación suprimir el ceremonial.
Las formas exquisitas, 
La Hidalguía con Dios

"Lo más interesante de esta inmensa ciudad es precisamente el cúmulo de razas y de costumbres diferentes. Yo espero poder estudiarlas todas y darme cuenta de todo este caos y esta complejidad.

He asistido también a oficios religiosos de diferentes religiones. Y he salido dando vivas al portentoso, bellísimo, sin igual catolicismo español.

No digamos nada de los cultos protestantes. No me cabe en la cabeza (en mi cabeza latina) cómo hay gentes que puedan ser protestantes. Es lo más ridículo y lo más odioso del mundo.

Figuraos vosotros una iglesia que en lugar de altar mayor haya un órgano y delante de él a un señor de levita (el pastor) que habla. Luego todos cantan, y a la calle. 
Está suprimido todo lo que es humano y consolador y bello, en una palabra. 

Aun el catolicismo de aquí es distinto. Está minado por el protestantismo y tiene esa misma frialdad. 
Esta mañana fui a ver una misa católica dicha por un inglés. Y ahora veo lo prodigioso que es cualquier cura andaluz diciéndola. 

Hay un instinto innato de la belleza en el pueblo español y una alta idea de la presencia de Dios en el templo. Ahora comprendo el espectáculo fervoroso, único en el mundo, que es una misa en España. 

La lentitud, la grandeza, el adorno del altar, la cordialidad en la adoración del Sacramento, el culto a la virgen, son en España de una absoluta personalidad y de una enorme poesía y belleza.

Ahora comprendo también, aquí frente a las iglesias protestantes, el porqué racial de la gran lucha de España contra el protestantismo y de la españolísima actitud del gran rey injustamente tratado en la historia, Felipe II.

Lo que el catolicismo de los Estados Unidos no tiene es solemnidad, es decir, calor humano. La solemnidad en lo religioso es cordialidad, porque es una prueba viva, prueba para los sentidos, de la inmediata presencia de Dios. Es como decir: Dios está con nosotros, démosle culto y adoración. Pero es una gran equivocación suprimir el ceremonial. Es la gran cosa de España. Son las formas exquisitas, la hidalguía con Dios."

Tomado de Federico García Lorca, Epistolario completo; Ed. Cátedra, 1997; pgs. 626-627

viernes, 3 de mayo de 2019

Yo: ¡SI quiero un noviazgo santo!

El mensaje 
de un varón joven:

"Esto que le  escribo no es: 
un testimonio"... 
"me entristece muchísimo ver gente desilusionada"

Padre: 
No sé si éste mail llegará a sus manos o no.
La verdad, es que nunca creí que iba a poder escribirle algo algún día. No entraba en las posibilidades.
Leí hace ya tiempo su libro "La Casa sobre Roca", y en mi biblioteca está "En mi Sed me dieron vinagre". 
Cuando leí el primero que le mencioné, pensé por adentro: 'el que lo escribió debe estar bien muerto, esos libros los escribía gente de antes, eran otro tiempos. Hoy en día no quedan muchos así..'.

Dos años después, acaba de llegar a mis manos el libro "El buen amor en el matrimonio", y leyéndolo ahora, antes de irme a dormir, se me ocurrió chusmear un poco el blog, ya que ponían el enlace en el libro. 

Pero lo primero que veo es un comentario de una chica diciendo que no encontraba a nadie que la ayude a amar a Dios y cree que no existen varones así.
Esto que le estoy escribiendo NO ES UN TESTIMONIO. Pero para ella, y cualquiera más que piense así, le digo: tengo 19 años, una vida muy normal, terminé el secundario y estoy ya estudiando en segundo año de la facultad. 
Trabajo y vivo el día a día como cualquier otro. 
La única diferencia es interior...

Y es que yo ¡Sí! quiero un noviazgo santo.
¡Sí! intento (con la gracia de Dios) amarlo cada día más! Y esa es exactamente la misma razón por la que estoy de novio hace más de un año. 

Desde que nos fuimos conociendo, TODO fue providencial, y  así sigue siendo cada día. 
Doy fe de ello. Así que me entristece muchísimo ver gente así desilusionada, creyendo que tiene que ser monja porque no va a aparecer nadie porque, sin saber cómo, ¡aparece!

"Busquen el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás de os dará por añadidura". 
Hay que intentar hacer la Voluntad de Dios cada día, y absolutamente todo viene por añadidura. 

El matrimonio, justamente, es esa añadidura que Dios pone a nuestro lado, es ayuda que nos falta que se nos añade al costado para guiarnos. 
Pero no se la busca de frente, desesperadamente. Se va a añadir sola. Siempre y cuando "busquemos el reino de Dios y su justicia".

¡Ánimo! que, aunque no lo parezca, hay muchos que todavía quieren correr la carrera al cielo. 
Yo me considero uno de ellos.
Federico