lunes, 28 de octubre de 2019

SANTA TERESITA
DOCTORA EN ESPONSALIDAD

LO QUE ÉL HA SOÑADO PARA TI
"Me sentí inundada por un río de paz. Y en medio de esa paz que "supera todo sentimiento", emití lo santos votos…Mi unión con Jesús no se consumó entre rayos y relámpagos -es decir, entre gracias extraordinarias- sino al soplo de una ligera brisa parecida a la que oyó en la montaña nuestro Padre san Elías…"
Santa  Teresita del Niño Jesús 
(Manuscrito A, 76 vº)
Jesús quiere unirse a tí, a tu alma, quiere llegar a la unión total contigo. ¿De qué modo será?...Él sabe. Con cada alma recorre un camino nuevo, diferente…porque cada vida es una historia de amor con Jesús única e irrepetible, tu eres para Él único…no hay nadie que pueda compararse o sustituirte en Su Corazón.
Teresita hoy te invita a dejarte llevar por el Espíritu Santo, a escuchar lo que te va  susurrando al corazón y la Iglesia, tu Madre, te va confirmando... y confía…no mires otros caminos ni desees lo que han vivido otros…porque Él ha pensado y soñado para ti algo infinitamente mejor!
TODO ES GRACIA

viernes, 25 de octubre de 2019

FAMILIA Y DESACRALIZACION [4]
REFLEXIONES; 3ª REFLEXIÓN

TERCERA REFLEXIÓN

Desenmascaramiento:
Las palabras desacralización, secularización, resultan engañosas. Sugieren que la familia, el matrimonio y la sociedad dejan de ser religiosas, cuando en realidad, pasan a ser vividas en otra clave religiosa. Cripto-religiosa, es verdad, pero religiosa.
Es la cripto-religión del Hombre que se pone, en los hechos, en el lugar de Dios. Este proceder se conoce en la tradición bíblica como idolatría, cuya forma actual va acompañada de ideo-latrías.

Debería hablarse propiamente de re-sacralización o trans-sacralización, en vez de des-sacralización. Y debería hablarse de panteización de la naturaleza, o de autodivinización del hombre. En términos bíblicos es una recaída en la idolatría.
Al rechazar el vínculo religioso de amor a Dios, se rechaza en realidad la dependencia que ese vínculo supone. Se rechaza al Dios Padre, junto con la condición filial - y por lo tanto obediente -, del Hijo.

Esta irreligiosidad cripto-religiosa es vivida por el hombre pseudo-irreligioso con fervores religiosos, apostólicos; con un fervor y un celo de su propia gloria, propio de quien se hace Dios y devoto de sí mismo a la vez. La historia atestigua también que la idolatría desencadena la guerra entre los ídolos: la teomaquia.

Nosotros comprendemos, merced a la revelación bíblica, que ese hombre auto-divinizado, será como el que describe Pablo en Romanos 1, 21 ss. y al que llama “el hombre de la iniquidad” (2 Tesalonicenses 2, 3-12), que se coloca en lugar de Dios.

Ese hombre es celoso de su propia gloria y exige ser adorado exclusivamente, como sucedió en el Imperio romano, durante tiempo del culto al Emperador. Esto puso a los cristianos ante la disyuntiva heroica del martirio o la apostasía
.
El nuevo César, el nuevo estado divinizado, exige de los creyentes prescindir del Padre y del Hijo en la configuración concreta de su vida. Y es así como exige ser adorado y reconocido como absoluto y tiene a la fe cristiana como error o impostura. Es de temer que pronto se la tipifique, nuevamente, como delito.

Para comprender lo que sucede con la familia, el matrimonio en la cultura "desacralizada" este desenmascaramiento es un paso previo imprescindible.

viernes, 18 de octubre de 2019

FAMILIA Y DESACRALIZACION [3]
REFLEXIONES 2ª REFLEXIÓN

SEGUNDA REFLEXIÓN

Admiración:La desacralización, aparentemente, no debería afectar a la institución familiar en general, sino solamente a la familia católica porque solamente ella reposa sobre una realidad sagrada como es el sacramento del matrimonio. Podría tocar también a la familia, religiosamente fundada, de otras religiones pero no al matrimonio y a la familia laica y desacralizada.

Me explico más: El Matrimonio entre hijos de Dios es Sacramento, es decir un acto que no es puramente humano. Por ser sacramento es Dios mismo quien actúa a través de los esposos, real y verdaderamente. [Aunque la eficacia del sacramento está fuertemente condicionada al estado de gracia de cada cónyuge]
Esto sucede aún cuando, y aunque no siempre, los esposos lo adviertan o lo vivan consciente y reflexivamente.
El matrimonio es pues, por ser sacramento, un signo eficaz, mediante el cual Dios mismo obra la gracia matrimonial. El matrimonio es sacramento porque es una acctividad de Cristo. Dios hace, de los esposos, ministros recíprocos y exclusivos de la acción de Cristo en el uno para el otro.
Es Cristo mismo quien, a través del ministerio conyugal se hace, en el uno para el otro: Maestro, Médico, Pastor y Sacerdote.
De ahí que la desacralización cause, principalmente, la abolición del matrimonio como sacramento. Esta abolición del sacramento consistee en la desnaturalización del vínculo ministerial entre los esposos, que se ven y actúan como protagonistas del amor de cada uno, en vez de ministros del amor de Dios en el uno para el otro y en el otro para uno.
El matrimonio deja de ser vivido como una misión divina, y pasa a ser vivido como mero proyecto humano. Se desvincula la vida esponsal de la acción divina, que es su fuente, y cuya corriente de gracia pasa a través de ella.

Esto sucede ante los hijos y termina descalificando al matrimonio sacramental. El desuso origina el abuso y termina progresivamente con el uso.

Pero la desacralización produce también, sorprendentemente, la disolución de toda institución familiar y esponsal humana.
No solamente lo disuelve en otras religiones como el Islam o el Judaísmo, sino también en la sociedad y en la familia laicizada y secularizada.
¿Por qué? Porque se desvincula la esponsalidad del resto de la red de relaciones familiares.

Así, la sociedad secularizada y desacralizada, que nace de las familias otrora 1) religiosas,
2) santas y 3) sagradas, termina exterminando a las familias de las que nace, lo cual significa la autoabolición progresiva del tejido social

viernes, 11 de octubre de 2019

FAMILIA Y DESACRALIZACION (2)
REFLEXIONES SUPLEMENTARIAS

PRIMERA REFLEXIÓN

¡Asombro!
¿Cómo es posible que el pueblo católico no se resista más decidida y enérgicamente, como pueblo, a la tragedia de la disolución familiar, a la pérdida de la gracia del sacramento del matrimonio que diviniza el amor de los esposos?
Parecería que generalizadamente los bautizados ignoran 1) la grandeza del amor divino 2) la naturaleza del amor esponsal 3) la profundidad de su desgracia; 4) el daño que se sigue para toda la humanidad de la extinción de esta luz y de la pérdida del sabor de sal de la alianza nupcial sacramental entre hijos de Dios.

FAMILIA Y DESACRALIZACIÓN [1]
LA MUERTE DEL BUEN AMOR

LA DESACRALIZACIÓN DEL AMOR = LA MUERTE DEL BUEN AMOR

El fenómeno de desacralización lleva consigo la abolición de la familia, porque arranca al matrimonio de su raíz divina, sagrada.
Pareciera que en nuestros días, el Buen Amor no solamente estuviera siendo rodeado y sitiado por malos amores sino abocado a su extinción por desarraigo, o por desconexión con la fuente divina del Buen Amor.
La desacralización arranca al Buen Amor de sus raíces divinas. ¡Sí, el amor humano tiene sus raíces en el cielo! Nos lo dice no solamente la fe y la teología, nos lo dice la ciencia de las religiones y la antropología.

Se están cumpliendo once años, el 18 Octubre 2008, en Mendoza,  hablé sobre este drama de la Familia y desacralización. Tuve la Conferencia con ese título en un Simposio con el tema “Familia y Sociedad” que tuvo lugar en el auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cuyo.

Voy a ir presentándoles nuevamente la visión -- que hoy considero profética, en el sentido simple de "intuitiva" -- que tuve preparando esa conferencia, sobre lo dramático de este proceso que padecemos y que desde entonces adquiere la violencia de un tsunami. Comienzo con esta primera entrega.
Benedicto XVI se ha ocupado del fenómeno y, como en tantos otros aspectos, va adelante y nos conduce.

Mi propósito es, de cara a la desacralización: a) seguir profundizando en la verdad del matrimonio y la familia; b) en vistas a que los creyentes puedan vivir más sabia y religiosamente el sacramento que los une; y c) en vistas al diálogo con los no creyentes dispuestos a dialogar.
Intuyo que las preocupaciones – y por qué no decirlo – las angustias que movieron a los organizadores de este simposio; y que son ciertamente también las mías, son fundamentalmente las tres siguientes:

1) Por un lado la angustia ante la globalización y la aceleración vertiginosa del proceso de ruptura entre las visiones de la cultura dominante postmoderna por un lado, y la visión católica por el otro. Ruptura caracterizada por una hostilidad cada vez más explícita y un antagonismo cada vez más tiránico, radical e intransigente, que procura doblegar toda resistencia a su avance.

2) Por otro lado la preocupación por la defensa y la preservación de la identidad y de la mística de la familia católica, sin la cual no puede subsistir, ya que sin el gozo del Señor no hay fortaleza. Vemos cómo el pueblo católico, sitiado por un medio inicuo, se entibia en sus virtudes teologales, es víctima de un estado de confusión, deambula vacilante y confundido, pierde autoconciencia e identidad, se cohíbe, se avergüenza, vive de espaldas a la grandeza de su vocación y misión, privado de los consuelos del fervor que brinda la fe firme, la caridad ardiente, la alegre esperanza.

3) Y por fin, quizás lo más angustiante, la apostasía. Primero anónima y que tarde o temprano se hace manifiesta. Una apostasía cuyos signos son: la dramática infiltración de los criterios de la cultura dominante en la inteligencia de los bautizados. La existencia de un partido del mundo dentro de la Iglesia, que conglomera a los bautizados rebeldes al magisterio; de comportamiento ambiguo e hipócrita, y que de buena o mala fe, traicionan a la fe y a los que creen. Partido que recluta a un número creciente de bautizados, sin exclusión de eclesiásticos, quienes con medios y desde instituciones culturales católicas que fueron fundadas para defensa y propagación de la fe, se ocupan en demolerla convencidos de que, haciéndolo, sirven a Dios.

[Nota: El Simposio sobre Familia y Sociedad fue Auspiciado por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cuyo, por “Más Vida Familiar”, por el Instituto Familia Argentina, la Fundación Cimientos, la Fundación Crescere, la Fundación Saber y El Pilar]

viernes, 4 de octubre de 2019

A UNA MUJER ANGUSTIADA SIN MOTIVO
Carta a una hija ansiosa y angustiada

"Le morderás el talón pero ella te aplastará la cabeza"
Génesis 3,15

Querido Padre mío;
Le cuento que todo esto lo escribo desde una gran angustia, porque el demonio me tira con la angustia.
No tengo motivos para estar angustiada, pero lo estoy.
Malú.

Queridísima hija Malú
Te mando la conferencia que explica para qué fue creada la mujer, para ser a imagen a mayor semejanza de la Rúaj (Espíritu Santo) que en el original hebreo es palabra de género femenino. Por eso es mejor nombre del Espíritu santo llamarle Caridad del Padre que Amor...

Te recomiendo leer el Himno de la Caridad en 1ª Corintios 13, 1 y  siguientes. Repara en que ni pensamiento ni palabra ni obra son nada si no están animados por la Caridad. Si no son fruto del amor divino. Creo que ese pasaje es un "retrato hablado de la Rúaj santa" reflejada en la Mujer santa.

En primer lugar en María y luego en todas las que están llamadas a ser a mayor semejanza de la Caridad Persona divina, amor del Padre. Y junto con el conocimiento (el Verbo) unidos en uno inseparablemente con la Rúaj son la Sabiduría del Padre. Por ser mujer tienes en ti esa fuerza de la Caridad divina que da sentido a todo, verdadero sentido a todo.

Porque el conocimiento, sin la Caridad, es demoníaco. Hoy se habla de "inteligencia artificial" Es para temblar lo que el demonio hace ya y hará con la inteligencia sin amor.

Vengo a esos mordiscos de tristeza de los que me hablas. Bien has dicho que esa angustia "te tira", te tira al suelo, a la tierra.
Son mordiscos del demonio en el talón de tu alma. Porque el talón de la mujer es donde ella se apoya en tierra y tiene su punto firme, para mantenerse de pie, erguida, en toda su estatura espiritual, yo diría con la elegancia de una hija de Dios, Reina, Princesa del Reino. El talón de la mujer es precisamente la Caridad en ella. La Caridad, el amor divino, es su talón porque sobre la Caridad se apoya toda la estatura erguida física y espiritualmente de la mujer. Y lo que quiere la serpiente es humillarla a caer, derrumbarse, y empezar a arrastrarse y comer polvo como ella, ángel caído, por elevarse a la altura del conocimiento sin amor, se arrastrará por el polvo comiendo tierra.

Por eso a Eva no la serpiente no le habla de Caridad sino de "Conocimiento del bien y del mal" Tampoco le habla de SAbiduría, que es Conocimiento y Caridad en uno solo, el matrimonio divino entre el Verbo y la Rúaj que la Caridad hace inseparable.

Cuando te vengan pues esos ataques písale la cabeza ¿cómo? Apoyándote fuerte en el amor, en la Caridad, erigiéndote en Caridad, en actos de amor al Padre, a Jesús Esposo de tu alma, a tu Esposo en la tierra a tus hijos, a tus padres, cuñada, sobrinos, suegros, vecinos, alumnos. El Espíritu SAnto quiere usarte como la boca de una fuente para que de tí beban la Caridad refrescante y aplaque la sed de amor de quienes te rodean o encuentren.
Si no te apoyas ahí caes y te arrastras y ya no puedes aplastar la cabeza de la serpiente con tu talón.

Te quiero ver bien erguida. Como te vi en tu boda, hace ya tantos años, especialmente en el momento en que según el ritual toledano que celebramos en tu boda, te cubrimos con  el velo cabeza y hombros dejando sin cubrir la cabeza de tu esposo. Esa es tu cabeza y su pensamiento está en ti y gobernado por ti, porque tu cuerpo es el cuerpo suyo lleno de la Caridad que inspira sus pensamientos y su cabeza la tuya para tu guía. Por tu caridad él se mantiene erguido porque tú por el amor andas erguida.

Mira pues lo que  el Señor hace contigo y con ambos juntos y entra en el misterio del que hablan esos signos del rito esponsal.

La angustia sin motivo -- aparte de que puede tener un origen puramente orgánico -- tiene relación con lo que has aprendido en mis libros y escritos sobre la "acedia", es decir el pecado demoníaco que es incapaz de alegrarse en el bien divino y trata de inocular su tristeza en la mujer, porque ella, por ser imagen y mayor semejanza de la Rúaj o Espíritu Santo, es su antagonista y la odia particularmente. Al morder su talón pretende verla postrada en tierra y mordiendo el polvo, como ella está a causa de su rebeldía y de haber dado su espalda a Dios.

Múdate por lo tanto contra esa angustia buscando el gozo de la gratitud y la alabanza, de la adoración. La fe nos muestra bienes divinos, nos enciende en el deseo de ellos y nos hace alegrarnos en su posesión, porque ya los tenemos en arras.
Tu padre en Dios

PS: La conferencia que le envié a Malú es la que puede verse publicada en este blog el 13 de setiembre de 2019.
O también puede verse otra de agosto de 2018 que se desarrolla en varias entradas de este mismo blog, comenzando por este enlace;
https://elblogdelbuenamor.blogspot.com/2018/10/una-ayuda-adecuada-la-mujer-y-el-varon.html

Del tema de la angustia y la acedia he tratado en una conferencia sobre la relación entre lo que Soren Kierkegord llama angustia, con lo que, en la tradición católica, se llama acedia. Y de ésta tentación ya he enseñado cómo defenderse