domingo, 31 de mayo de 2020

POR MENSAJES COMO ÉSTE
BENDIGO MI VOCACIÓN
SON LLAMAS DE FUEGO SOBRE MI CABEZA


Querido padrecito, felíz Pentecostés!!
Que el Señor que le ha regalado con abundancia su Santo Espíritu, 
le renueve hoy el derramamiento de Su Amor.
Gracias por dedicar su vida 
a enseñarnos esa verdad casi olvidada ...
que somos 
«hijos» 
y que hay que vivir de esa manera
 y que para eso es necesario dejarse guiar 
por el Santo Espíritu. 
Gracias por tantas lecciones de amor, 
gracias por tanto Amor a Dios, 
por tanto «dejarse hacer por el Señor»

Cuanta Belleza y Sabiduría hay en el Señor, 
pero a la vez cuanta oscuridad en nuestros ojos!

 Creo que Dios lo eligió para ser esa linterna
 que alumbre esa Belleza escondida,
 no por Dios, sino por el Demonio y el Mundo
 para que de esta manera no vivamos como hijos de Dios.

Gracias padrecito queridisimo por tanto bien
Gracias
❤❤❤
Dios lo cuide muuucho!!!
Lo quiero hasta el Cielo!!
Su hija

viernes, 29 de mayo de 2020

AMAR NUESTROS LIMITES [9 de 11]
JESÚS MANSO Y HUMILDE DE CORAZÓN


El modelo de amor a a nuestra limitada  condición humana es Jesús. 
Él es el maestro que nos enseña a amarnos según verdad y por los motivos que nos hacen amables a Dios.  El camino de una humildad libre de masoquismos o insanias morbosas.  Libre de los lazos de la soberbia.

Jesús, como lo canta el himno de Pablo: 
"no se aferró a su condición divina...sino que se anonadó, se vació...se despojó de su gloria...tomando forma de siervo".  En griego se lee "sjema", forma, o también "vestido". Sjema era el vestido que caracterizaba a un personaje en la escena delteatro griego.  Es el vestido que singulariza, individualiza, distingue y aparta, para un rol y no otro, y que en el anfiteatro griego. Permitía distinguir desde lejos a los actores. Vestido de esclavo.

Jesús, verdadero hombre, asumió un destino humano, asumió límites. Dejó la gloria divina de la ilimitación y se revistió por amor (ilimitado) de nuestra condición limitada.  Sometió su libertad humana al límite de la voluntad divina, obedeciendo hasta la muerte y muerte de Cruz. Por eso, Dios lo exaltó.  

Porque Jesús se limitó, Dios lo dilató y le dio un nombre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla en los cielos y en la tierra y en los infiernos y toda lengua proclame que Cristo Jesús es Señor (Filipenses 2,9-11). Jesús recibe una gloria eterna y sin límites porque abrazó sus límites.  

Y todos los seres, sin limitaciones, proclamarán su nombre y "se declararán chiquitos" ante él. No otra cosa es doblar la rodilla que achicarse voluntariamente: confesarse pequeño y estar dispuesto a disminuirse más aún.  

En el decir de Juan Bautista; conviene que él crezca y que yo disminuya.  Por eso no hay otro mayor que el Bautista entre los nacidos de mujer.  El que se humilla será exaltado.  Quien ama sus límites será dilatado.

Yo andaba pordiosero en mis caminos
Tú me entraste en la sala del banquete
Tú lavaste mis pies de peregrino
¡Dios postrado a sus pies ¿quién lo merece?!
y te me diste en pan y en dulce vino.

miércoles, 27 de mayo de 2020

ROSALÍA [4 de 10] NO SE AMA LO QUE NO SE CONOCE


SER ESPOSA 

PARA EL SEÑOR, 
ESE ES EL YUGO MEJOR

NO SE AMA LO QUE NO SE CONOCE

Uno de los regalos que me permitió este diálogo con el Padre fue, sin duda, el haberme dado cuenta cuán errada estaba respecto a la imagen que tenía de Dios, y reconocer que como no se ama lo que no se conoce, no podía amarlo verdaderamente si no lo conocía. Y entonces el padre me puso a estudiar… sí, a estudiar, a leer, a formarme, para que mi conciencia se fues purificando.
Cómo llegué a esa nueva luz es lo que reflejo en esta entrada…

28 de marzo.2019
Hola querido padre!
He leído sus mails, más de una vez ya. Hoy los volví a leer frente al Santísimo y pude hacer oración la última parte no sin llorar mucho en ciertas partes.
Estos días he tenido la gracia de poder entender mejor mi culpa, de tratar de aceptarla, de asumirla... Me ha pasado por momentos estar triste y hoy en un momento me di cuenta que esa tristeza no puede venir de Dios y los miedos tampoco... Entonces trate de frenarlos y me dije a mi misma abrazando una imagen del Corazón de Jesús que no voy a dejar que eso me gane y le pedí al Padre eso mismo... que no deje que se me quita la alegría, que me proteja. Siempre fui alguien muy positivo, sonriente... no quiero convertirme en alguien triste.
Y entonces he estado tratando de ver:
   -- si estas lágrimas que me caen son de dolor y ahí las acepto...         -- cuando son de tristeza trato de frenarlas (no siempre se distinguir esto) ...

Otra cosa es esto de actuar como hija... Me ha pasado que siempre creo yo he dado por sentado el amor del Padre y no he buscado merecerlo (aunque sé que nunca lo lograre) ... 
En realidad, lo que quiero decir es que tengo una relación de hija con mis padres biológicos en la que siempre se me dio todo... y en la que siempre se me consideró la buenita, la que hace las cosas bien y me quedé en esa tibieza que se me hizo frio ya... 
Es verdad, no he crecido en la Fe... me he sobado la conciencia en varios aspectos de mi vida siempre pensando que se me iba a perdonar... y sé que Dios me ama aun pecadora, pero eso no me exime de tratar de ser mejor hija... y entonces creo que me he dado cuenta que no lo amo como debería... por esto de "sin horrorizarme de mi propia insensibilidad espiritual hasta hoy ", lo cual es cierto. Y hoy llorando he pedido mucho "Upa Papá"...
Quiero contarle algo en relación a Juan. Con él tenemos buena relación, no somos amigos de compartir por respeto supongo a su esposa... pero si tenemos un trato afable. y hoy luego de la oración me surgió pedirle perdón... siempre "lo culpe" a él del fracaso de nuestro noviazgo... pero me doy cuenta que tuve la gran culpa. 

Y Juan me escribió esto:
Holaaaaa. Quedate tranquila y liberate.  Yo también te pido perdón por todo el dolor que puedo haberte causado!
Te cuento algo? A varios que les comenté que aún siendo exnovios seguimos teniendo una buena relación, se sorprenden! Así que somos testimonio de que si se puede todo desde Dios! Así que Ud. tranqui y sigamos siempre adelante, con los pies en la tierra,  pero mirando siempre al cielo.

Es un buen hombre... hoy me doy cuenta que arruiné esa posibilidad que me dio el Padre.
He tratado de rezar renunciando... 
a veces vuelvo a caer en pedirle al Padre que me regale a pesar de toda una nueva oportunidad de formar una familia... 
pero ahí nomas le digo que se haga Tu voluntad y no la mía... 
Sé que no he renunciado del todo y no quiero ser una farisea... 
no quiero serlo....

Voy a hacer lo que me sugiere (ya lo he empezado) de ejercitarme en memorizar, entender y aceptar mi responsabilidad.
Y de Roman, entiendo porque me dice que por ahora es innecesario tratarlo... 
Siempre pensé que el hecho que él apareciera en este momento de mi vida era como un nuevo regalo de Dios... y si lo fue, pero no para lo que yo pensaba... 
toda esta situación fue para que me acerque más a ÉL.

De Roman solo decirle que creo que me expreso mal a veces, es decir, no es tanto que yo veía en él a alguien que buscaba a Dios sino a alguien que lo tenía siempre presente en su vida, y le agradece y lo proclama y no le da vergüenza amarlo. Pero si entiendo que ahora lo de él no importa....

Tenía tanto para decirle... 
pero ahora solo me surge esto.  
Gracias padre por sostenerme y rezar por mí.
Gracias. porque he entendido también que Ud. es un regalo de Dios en mi vida.Rosalia

RESPUESTA DEL PADRE 
29 de marzo
Rosalia, querida hija en el Señor:
Imposible dialogar como pide nuestra comunicación. Sólo puedo, en la escasez de tiempo disponible, tomar un par de puntos de tu último que me parece importante señalarte.
Dices: 
"Me ha pasado que siempre, creo yo, he dado por sentado el amor del Padre y no he buscado merecerlo" 

Y tu frase pide urgentes y fundamentales aclaraciones.
         a) Afirmas que "has dado por sentado el amor del Padre" Temo que no conocieses ese amor tanto por los datos de la revelación cuanto por el vestido con que lo ha disfrazado tu imaginación a los ojos de tu fantasía. El amor del Padre debo medirlo por un hecho: "entregó a su hijo por mí y soy el mayor de los pecadores". 
Y su hijo agonizó en la obediencia filial, en el huerto y en la cruz, mientras yo me mezo en la ilusión de que me puedo permitir no obedecer al Padre, que me ofreció a su hijo como modelo de obediencia. Ante Dios Padre, nuestro amor de hijo consiste en obediencia de hijo hasta morir a la voluntad propia en mi huerto, o es farándula e hipocresía, "papito papito cuánto te quiero, hacé lo que te digo y no te enojes si hago lo que se me antoja... sé buenito.”
Imaginado así, el amor del Padre es un pozo de ignorancia del que no podemos salir si el Hijo no nos saca.
        b) Afirmas "No he intentado merecerlo". Segundo grave error e ignorancia. El amor del Padre no se lo merece, no se gana con méritos. Es gracia. "En esto conocemos el amor que Dios nos tiene en que él nos amó primero y cuando éramos pecadores".

Así que la actitud justa no es la de merecer el amor del Padre (supone que es algo que puede llegar a pertenecerme en justicia por mi conducta). 
La actitud justa y la palabra justa para designarla es "intentar corresponder" a ese amor. Y se le corresponde, no con sentimientos y con dar por sentado el amor del Padre, sino que se ama al Padre con amor de Hijo, es decir "obedeciendo filialmente". 
El Hijo corresponde al amor del Padre, obedeciendo al Padre hasta la muerte y la renuncia a su propia voluntad, como lo hizo con sudor de sangre en el Monte de los Olivos. 
Y redundando: Tampoco se trata aquí de cualquier obediencia. Porque el Padre no es correspondido con temor de esclavo o siervo que hace refunfuñando lo que se le manda. Lo que te faltó para corresponder, fue la alegría de permanecer virgen y casta para bien de tu novio necesitado de sanación de su lujuria.

Yo no te acuso. No te reprocho. 
Quizás tu ignorancia no haya sido del todo inculpable, por lo que tu pecado quizás no haya podido ser enteramente disculpable. 
No lo sé. 
Pero me aflijo viendo que los católicos ya han perdido la sabiduría elemental que es la que permite guiarse por los "mandamientos" como normas de sabiduría existencial y no como prohibiciones caprichosas de bienes que ¿por qué no me puedo dar el gusto de disfrutar? 
En las sagradas escrituras esa falta de sabiduría se llama necedad.

Y ahora, para terminar, paso a comentar tu llamada a Juan para disculparte por el mal que le hiciste. 
Temo que a un mal puedas haberle... ¿cómo diré? agregado otro. Porque Juan no necesitaba tus disculpas. 
Eras tú la que necesitó pedírselas. 
Y otra vez más "te diste el gusto" sin pensarlo dos veces. 
Si me hubieras preguntado te hubiera disuadido. T
e hubiera aconsejado postergar ese pedido de perdón, hasta que tu alma estuviese más purificada, tu conciencia más despierta, tu atención a las sugerencias del Espíritu más receptiva y más en guardia contra los pensamientos intrusos.

Hecho pues el examen clínico de algunos hechos sintomáticos veo que debe tonificarse tu conciencia y tu atención a los pensamientos intrusos que hasta ahora manejan tu vida como auto robado. 

Te mando unas gotitas. Unas pláticas de san Doroteo de Gaza sobre -- la acusación de sí mismo, 
-- la atención y obediencia a la buena conciencia, 
-- y no mentir con la vida.
Y un artículo, primero de otra serie, que alerta sobre los "pensamientos intrusos". 
Otro en Inglés. 
Puede ser que te venga el pensamiento de que esas lecturas puedan ser áridas o difíciles. 
Tu alma merece que te pongas a estudiar. 
Te voy a tomar exámenes jajaja
P. Horacio

lunes, 25 de mayo de 2020

PTE. TRUMP DECLARA ESENCIALES LOS LUGARES DE CULTO

ORDENA A TODOS LOS GOBERNADORES QUE PERMITAN LA APERTURA 
DE IGLESIAS, TEMPLOS Y MESQUITAS "YA" 
ANTES DEL FIN DE SEMANA. 
AMENAZA CON PASAR POR ENCIMA DE LOS GOBERNADORES 
QUE NO ACATEN LA DECLARACIÓN DE ESENCIALIDAD 
EL DEPTO. DE SALUD DA LOS PROTOCOLOS DE SEGURIDAD

viernes, 22 de mayo de 2020

AMAR NUESTROS LIMITES [8 de 11]
ÉL TODO ES MI PARTE


Él Todo es mi Parte. 
Todo Él es mi Parte.
Dios es mi Parte.

El Salmo 15v (16h) nos muestra un caso de extralimitación por limitación, de exaltación por humillación. 

El salmista es allí un levita, guardián y servidor del Templo. Todas las tribus de Israel habían recibido en suerte un territorio, una parte de la Tierra Prometida.  
El territorio de cada tribu, su herencia, su porción en la Promesa a los Patriarcas, es objeto de un inventario geográfico amoroso.

En el Libro de Josué, la Geografía se exalta a nivel de una Liturgia, de una Liturgia celeste, donde la Tierra se hace por un momento imagen del Cielo.  
Cada monte, torrente, pueblo, campo, le cae en suerte - y en la suerte está la mano de Dios - a alguna de las tribus.
Los límites de las tribus son como el abrazo geográfico de la porción terrena del amor de Dios.

Sólo los levitas no tienen parte en este reparto de tierras.  Su parte, su heredad, es el Señor mismo, es el altar, el templo, el culto de Dios: 
"El Señor es mi heredad y mi copa; mi suerte (la piedrecita del sorteo y el territorio sorteado) está en tu mano; me ha tocado un lotecito delicioso (edénico), me encanta mi heredad (la parte de mi herencia)" (Salmo 15,5-6).  

Dios ha dilatado las fronteras del levita.  Le ha dado como parte, no una tierra, sino que, limitando su "derecho a una tierra", ha hecho de ese límite el privilegio de tener su parte en el Todo.  
En primer lugar porque su parte es un diezmo de todo lo que fructifica toda la Tierra Santa.  
Pero sobre todo porque su parte es el Señor, su parte es El Todo. "Todo" es la Parte del que no tiene nada.
Nada propio en este mundo.

En la vocación del levita se prefigura la del sacerdocio y de la vida religiosa.  Y nosotros podemos apropiarnos las palabras del levita.

Amar nuestra vocación sacedotal, religiosa, es amar nuestra herencia.  Los límites que nos imponemos con los votos, expresan nuestro anhelo de la ilimitación del amor.  O mejor dicho, nuestro deseo de que Dios dilate nuestro corazón y nuestro amor: Dilatasti cor meum (Salmo 118, 32) Ya no sólo para "correr por el camino de tus mandamientos" (Salmo 118,32) sino para "correr detrás de sus perfumes" (Cantar 1,3).

El Salmo 15 contiene una promesa de esperanza respecto de la resurrección de los muertos.  
Es el célebre: "no me entregarás a la muerte; no dejarás que tu fiel conozca la corrupción" (v.10).  

El que no tiene parte en esta tierra por amor del Cielo, no puede concluir su camino en una fosa de esta tierra.  
En su humildad lee con esperanza inscrita la promesa: "Me enseñarás el camino que va a la vida; me saciarás de gozo en tu presencia; de alegría perpetua a tu derecha" 

El que se humilla será exaltado.  Los levitas no tienen parte en esta tierra y por eso son establecidos por testigos del Cielo.  De nuevo aquí, la humildad es sostenida por la esperanza. La desposesión terrena alimenta la esperanza de una posesión eterna.

miércoles, 20 de mayo de 2020

ROSALÍA [3 de 10] JUSTIFICANDO E IDEALIZANDO

SER ESPOSA
 PARA EL SEÑOR
ESE ES EL YUGO MEJOR

JUSTIFICANDO E IDEALIZANDO

He querido transcribir aquí la segunda parte de mi segundo mail al Padre y su respuesta, en gran parte por la enseñanza que en ella recibí.
 Releyéndolo hoy para transcribirlo, veo vestigios de mi tendencia “a ver todo desde lo que yo siento” y no desde la realidad objetiva (lo pongo entre comillas porque son palabras de un amigo)…

27 de marzo. 2019 Mensaje al Padre
Respecto a Román
Lo primero quizás es contarle más de él, al menos un punto que me parece importante porque solo le puse lo que lo hace "descalificable" como Ud. lo dice. Nos conocimos en una actividad en la que acompañe a alumnos. Él como ex alumno fue invitado y, como le puse antes, en esa oportunidad no pasó más de tener alguna que otra charla casual. Luego si al volver cada uno a su hogar comenzamos a escribirnos y a hablar. Es verdad que él venía de una relación de 4 años en la que él pensó casarse... hasta donde tengo entendido (porque solo se lo que él me contó), él había amado mucho a Ana (con quien ahora está en proceso de reconciliarse) y quería casarse con ella, se habían comprometido, pero él era quien quería seguir adelante con la relación, aunque no se bien porque terminaron aquella vez separándose. En el momento que yo lo encontré estaba rezando mucho al Padre que me ayudara a reconocer mi vocación, su Voluntad respecto a mí, a clarificar algunos sentimientos que tenía por alguien en ese momento y a encontrar al hombre con quien formar una familia si era lo que Él quería. (Al escribirlo me doy cuenta que siempre pensado en mí, en para mí y no como ese don que debo ser) ... Y en ese contexto apareció Roman, y la verdad pensé que era la respuesta del Padre a mis oraciones.
A pesar de su historia, lo que me llegó a enamorar de él fue ver como amaba a Dios, como lo buscaba, como le pedía que lo acompañe, como en sus redes sociales no dejaba de proclamarlo... es verdad que carece de una vida sacramental que lo sostenga y que quizás eso pueda ser visto como una Fe vacía, pero yo veía en él alguien en constante búsqueda del Padre. Puede ser algo tonto, pero recuerdo que en un momento cuando dudaba de cómo era esto que se estaba dando entre nosotros, recuerdo que él me mandó justo en ese momento por mensaje una canción diciéndome que era su favorita y es la que yo solía enseñarles a los chicos en la catequesis de mi parroquia y no sé por qué vi eso como un signo también...  Y en las largas charlas que tuvimos me contó mucho de sus planes con Ana, de cómo había sido su noviazgo, de los dolores que tenía, y yo veía cosas que no había tenido en mi noviazgo anterior y que me hubiera gustado tener. Hablábamos de Dios y eso yo lo valoraba mucho. Incluso a pesar de mis miedos me anime a decirle que yo quería ser casta y él me escuchó....

Otra vez aquí al escribirlo me voy dando cuenta de cosas. Es verdad que el hecho que me contara sus cosas me hizo sentir especial, y que fue como un escenario propicio para esto que Ud. advierte en sus libros, que es mi tendencia a usurpar la Divina Providencia... Es verdad que lo idealice y si recuerdo que a pesar de que él como que "aceptó" mi postura de castidad, la posibilidad y las insinuaciones a tener relaciones cuando nos viéramos estuvieron siempre. Y en algún momento las cosas que cuando charlamos me hicieron ruido (como sus celos con Ana en ciertos casos que a mí me parecía que eran como extremos), dejaron de hacerlo y empecé quizás a verme solo como una "ángel guardián" para él... y sé que está mal. Incluso todavía me dan ganas de darle consejos, de regalarle La Casa sobre Roca, de ayudarlo. Fluctúo en mi sentir en días que pienso así y en días que me surge enojo (que creo que en mi caso es bueno padre, porque yo suelo no enojarme y así voy disimulando cosas y no atendiéndolas) ... Acá veo cierta similitud con el caso que me dijo que leyera en su blog, esto de querer seguir estando para ayudarle [...]
Padre querido... espero no haberlo mareado... Me han salido muchas cosas aunque no se si con la profundidad que me las pedía. Espero poder seguir avanzando y si Ud. ve algo de esto que escribí agradeceré su guía.
Gracias por rezar por mi. Saludos. Rosalia
  
2da PARTE DE LA RESPUESTA DEL PADRE BOJORGE A MI 2do MAIL
Rosalía, querida hija
Leyendo lo de Román me detengo a un par de consideraciones.
Primero te cito un párrafo en el que subrayo algo que quiero aclararte
“Lo que me llegó a enamorar de él fue ver como amaba a Dios, como lo buscaba, como le pedía que lo acompañe, como en sus redes sociales no dejaba de proclamarlo... es verdad que carece de una vida sacramental que lo sostenga y que quizás eso pueda ser visto como una Fe vacía, pero yo veía en él alguien en constante búsqueda del Padre.  
Hay muy extendida hoy una espiritualidad equivocada en la que se habla mucho de "búsqueda". Búsqueda de la voluntad de Dios, Búsqueda del Padre. Y es un engaño que distrae de lo que se es, se tiene, se sabe, se cree y se debe hacer por obediencia. No es sana espiritualidad católica buscar al Padre. Hay que vivir como hijo. Me viene a la memoria otro enlace que te copio para que veas, un hombre que no termina nunca de cumplir con el mandato-bendición de casarse y tener hijos, y rompe con su novia otra vez más para irse a un retiro a buscar la voluntad de Dios.
Creo que admiraste en Roman una religiosidad víctima de la tan extendida ignorancia que impera hoy en el mundo católico. Pienso que sea motivo para la misericordia divina para tratar con indulgencia a muchos. Pero ¡Ay de los responsables de tanta ignorancia! ¡Ay de los que viven acariciando los oídos y diciendo a las almas los que ellas quieren oír, en vez de llevarlos a quien puede salvarlos por la obediencia de su propio querer e intereses!
Por supuesto que esa "fe" no es la teologal. Es una fe "protestantizada" y por eso no se vive en forma sacramental. El mundo católico se está protestantizando aceleradamente. Me han publicado en Editorial de El Alcázar lo que escribo sobre ese tema "El proceso de protestantización en la Iglesia y la Cultura"
Tengo que terminar aquí.

domingo, 17 de mayo de 2020

LIBRES EN CRISTO. SIN EL VIRUS DE LA ESCLAVITUD

HOMILÍA

Padre Christian Viña
6º Domingo de Pascua
Sagrado Corazón de Jesús de Cambaceres 
17 de mayo de 2020
Hch 8, 5-8. 14-17
SalMO 65, 1ª Pe 3, 15-18
Jn 14, 15-21
Jesús, nuestro defensor ante el Padre, nos promete el envío del otro Paráclito (Jn 14, 16), el Espíritu Santo, para que esté siempre con nosotros. La certeza de su cuidado permanente nos debe colmar de felicidad. Podrán abandonarnos seres queridos, hermanos, amigos, y compañeros, a lo largo de la vida. Podremos experimentar las más terribles traiciones y estafas; incluso, de quienes menos lo pensamos… El Señor, lo sabemos, está con nosotros, todos los días, hasta el fin del mundo (Mt 28, 20).

         El Espíritu Santo es, en efecto, el Espíritu de la Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce (Jn 14, 17). Él asiste a la Iglesia; no nos deja huérfanos (Jn 14, 18). Él vive en su Iglesia.

         Sabernos en la intimidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, en la Comunión de Amor; en la Santa Madre Iglesia, congregada a imagen de la Trinidad, nos fortalece en nuestro buen combate (2 Tm 4, 7). Llegará la Victoria; jugamos en el equipo de Aquel que venció al mundo (Jn 16, 33).

         En dos ocasiones, hoy, Jesús nos exhorta a cumplir sus Mandamientos, para poder amarlo (Jn 14, 15 y 21). Y el que lo ama, nos dice, será amado por mi Padre, y yo lo amaré, y me manifestaré a él (Jn 14, 21). Amor con amor se paga; no debemos permitirnos ser ingratos y traidores. Los Mandamientos y las Bienaventuranzas son el único camino para amar a Dios, buscar su gloria, ser santos, y llegar al Cielo. Por eso, debemos implorar, de rodillas, su gracia; para poder cumplirlos.

         En la primera lectura, de los Hechos de los Apóstoles, vemos cómo Felipe, al predicar a Cristo, en Samaría, logra que Dios confirme en la fe a sus oyentes; a través de exorcismos y curaciones varias (Hch 8, 7). Y cómo luego, Pedro y Juan, llegados desde Jerusalén, les impusieron las manos para que recibieran el Espíritu Santo (Hch 8, 17). Por eso, en el salmo responsorial, como nuestra propia respuesta a la Palabra de Dios, exultamos de alegría, por lo admirables que son las obras del Señor (Sal 65, 3). Él gobierna eternamente con su fuerza (Sal 65, 6-7).

         San Pedro nos exhorta, también, a defendernos delante de cualquiera que nos pida razón de la esperanza que tenemos (1 Pe 3, 15). Esta bella expresión de nuestro primer Papa está en la presentación del Catecismo de la Iglesia Católica; que debemos leer y releer y, sobre todo, llevar a la práctica. Allí, el amado San Juan Pablo II, pedía que la luz de la fe verdadera libre a los hombres de la ignorancia y de la esclavitud del pecado, para conducirlos a la única libertad digna de este nombre (cf. Jn 8, 32): la de la vida en Jesucristo, bajo la guía del Espíritu Santo (cf. Fidei depositum, 5). Hoy, estas palabras, son de enorme actualidad. Y, a horas de cumplirse (este lunes 18) Cien años del nacimiento del inolvidable papa polaco, más que nunca debemos darle gracias a Dios por el enorme regalo que nos hizo con su vida.

         Que la luz de la fe verdadera libre a los hombres de la ignorancia y de la esclavitud del pecado… ¡Qué profética expresión para estos tiempos que suelen autodenominarse como poscristianos…! ¡Cuánto debemos hacer para que Jesucristo sea conocido, seguido y amado, por tantos hombres que, a veces incluso con títulos universitarios, renuncian a pensar, y empeñarse en la búsqueda de la Verdad!

         Hoy se nos quiere convencer de que somos más libres que nunca; cuando, en realidad, desde el libertinaje y el descontrol que se promueven desde los gobiernos y, también, desde aún mayores centros de poder, vivimos el peor de todos los sometimientos. Hace unos siglos, los africanos que se traían como esclavos eran conscientes de su condición; y, por eso, luchaban hasta dar la propia vida por su libertad. Hoy no nos sujetan con grilletes o bolas de hierro; nos esclavizan con los medios, las redes, y la propaganda. Y con el endiosamiento de las más ruines depravaciones, se mutila a varones y mujeres, de la cintura hacia abajo. Todo vale para amputar la razón, y reducir a las personas a un puñado compulsivo de los más bajos instintos. Y, de ese modo, aquí y allá, se están sentando las bases de los nuevos, y más o menos descarados, totalitarismos.

         Las pestes funestas que nos invaden –entre ellas este controlavirus globalizado- nos muestran, con patética impudicia, a qué niveles de degradación podemos llegar cuando renunciamos a la verdadera libertad de los hijos de Dios, la de la vida en Jesucristo, bajo la guía del Espíritu Santo (cf. Fidei depositum, 5). ¡Cuánto nos cuesta reconocer que solo la Verdad nos hace libres! (Jn 8, 32). ¡Cuánto se habla de liberación, sin reconocer que el único que verdaderamente nos libera es Cristo (Jn 8, 36)! Es hora de entender, de una vez por todas, que una liberación sin Cristo o, más aun, contra Cristo, solo puede traernos más sometimiento, más esclavitud, más pestes, y más muerte…

         Magistralmente, Santo Tomás de Aquino, comentando las palabras del Señor, sostiene que liberar en este pasaje (Jn 8, 31-32) no se refiere a quitar cualquier angustia…, sino que propiamente significa hacer libre, y esto de tres modos: primero, la verdad de la doctrina nos hará libres del error de la falsedad…; segundo, la verdad de la gracia nos librará de la esclavitud del pecado; y, tercero, la verdad de la eternidad en Cristo Jesús nos librará de la corrupción (Comentario sobre San Juan). Con absoluta claridad, también San Juan Pablo II, nos advirtió que: Ser liberado de la injusticia, del miedo, del apremio, del sufrimiento, no serviría de nada, si se permanece esclavo allá en lo hondo de los corazones, esclavo del pecado… Es en el corazón del hombre donde se sitúan las raíces de toda sujeción, de toda violación de la libertad (cf. Mensaje para la Jornada de la Paz, 8 de Diciembre de 1980).

         Hoy, los poderosos del mundo, que se valen de esta peste para seguir imponiendo su agenda contraria a la libertad, la vida, y la familia, nos hablan de una nueva normalidad pospandemia. Van preparando el terreno, de ese modo, para que nada sea igual; se siga cortando la libertad, y se nos trasforme en marionetas virtuales del mundialismo sin Dios, de inspiración masónica. Por ejemplo, en China, desde donde salió este virus, los comunistas en el poder siguen derrumbando templos, y persiguiendo cruelmente a los católicos. Las viejas purgas rojas hoy gozan de excelente salud; y amenazan con propagarse con mucha más virulencia que este virus

         Que María Santísima, aurora del mundo nuevo, nos dé sabiduría y coraje para luchar por la verdadera libertad de los hijos de Dios (Rm 8, 21). Y que seamos, de ese modo, auténticos hombres nuevos en Cristo.

GUERRA A MUERTE: DE ODIO CONTRA AMOR
La pandemia como 'guerra de religión"
La religión del odio y el terror contra el amor divino y la paz

Con el amor sucede que  estamos siempre pidiéndolo y esperando recibirlo, como pichoncitos. 
Y a la vez estamos ante los demás que esperan nuestro amor. Lo hambrean también como pichoncitos.
Felices los que recibieron amor en el nido porque lo saben dar a los demás en el suyo. Y porque "es más feliz, dar que recibir amor" 
[Hechos 20,35]
Los que no recibieron amor, quedan encerrados en la jaula de su amor propio. Esa jaula sólo el amor puede abrirla desde afuera. A este mundo nuestro, solamente el amor de Dios, puro y verdadero, puede abrirle la jaula. Donde hay amor, el amor vence al miedo. 
No cabe el miedo en el amor. El amor perfecto exorciza el miedo [1ª Juan 4,18-19]

LA OMS Y EL COVID 19 Y EL FIN DE LA FAMILIA
Esto me escribe una hija:
Padre
sabe que hoy me vino este pensamiento sobre la pandemia.
Creo que es algo más perverso que el virus porque esta pasando despacio y nadie se da cuenta.
Seguro usted ordena mejor mis patitos.
Me refiero a que junto con la pandemia vino el "zoom" y todos hiper-conectados, entonces esa sería la solución para casi todo vínculo, no sé qué vinculo se puede ni construir ni conservar.
Todo a través de la pantalla electrónica y a su vez para las personas que viven solas como yo, qué necesidad vamos a tener de ir a ver a nuestros afectos, si están "ahí" ( en la pantalla) .
Esto es el fin de la familia, que a su vez es el pilar para todo ser viviente sea creyente o no.
Porque desde el punto de vista científico está comprobado que hay 2 etapas fundamentales:
1) desde el nacimiento hasta los 3 años y
2)la adolescencia.
Y estas generaciones que se les quiere imponer el aislamiento y la pantalla electrónica qué concepto de familia van a tener? Están destruyendo a la familia. Y lo hacen despacio. Peor que una guerra, peor que una catástrofe natural que todos sabemos que tienen fecha de caducidad.
El bunker sin Dios es el mismo infierno.
Hermann Hesse dice que el hombre es el lobo del hombre y para mí esa era una frase hecha para vender pero ahora le doy la razón.

Le respondí
Querida hija:
El Maestro interior te lo ha mostrado y enseñado. Voy a ver si subo este texto a mi blog del Buen Amor, que está también dedicado a sus falsificaciones y envenenamientos.
Tu Esposo te quiere faro, sin sombras ni vidrios rotos, ni guiños falsos para perdición de navegantes perdidos en las noches. Y veo que te va enseñando. Él es Maestro, Médico, Pastor y Sacerdote, y para la Iglesia y cada alma de mujer: Esposo insuperablemente amable, fuerte y tierno.
Con el amor sucede que  estamos siempre pidiendolo y esperando recibirlo como pichoncitos. Y ante los demás que esperan amor de nosotros y nos lo piden como pichones hambrientos. Los que lo recibieron en el nido, lo saben dar a los demás en el suyo. 

Nuevas reflexiones de la misma:
El miedo y la inhibición del instinto
Sobre lo que escribí le sumo a lo que yo veo, un cambio en el comportamiento de las personas, pero en lo personal lo que llama la atención es la NO resistencia, se comportan como ovejas. E
l ser humano  se caracterizó por resistir a los cambios, desconociendo si eran buenos o malos. Siempre hubo una situación de contracción, ahora es todo light y dale que va! Bauman escribió sobre la zona de confort, me parece que es miedo mas que confort. Hemos perdidos el coraje, el materialismo nos ganó. Por otra parte yo creo que el ser humano no tiene instinto actúa en consecuencia de manera racional, los resultados son otra cosa. Y si yo llegara a tener razón sobre la no existencia del instinto en el ser humano. Es mucho peor, la falta de fe, los poderosos que nos lleven de las narices con espejitos de colores, y la falta de coraje y la ganancia del miedo.
Ya somos un planeta de zombies ( esto creo también lo dice Bauman )
Y una vez mas los cristianos en silencio, haremos resistencia más que nunca
(Creo que siempre es eso lo que hicimos ).

Breve respuesta y comentario mío
Tenemos instinto, pero gobernable, inhibible por la razón.
Lo que sucede con la astucia de la serpiente, es que la mujer fué tentada por la sensibilidad, inhibiendo su razón para examinar la propuesta.
El fruto era agradable a los ojos, sabroso para comer y de yapa te daba conocimiento, discernimiento del bien y el mal. Bueno para darle un toque a la ensalada de fruta y mejoraba el IQ el cociente intelectual.
Los hijos de Eva son hijos de una madre aturdida y están aturdidos.
Y como se apartaron de Dios, se pusieron confiados en manos de los malvados. 
Ellos mismos se los votan de gobernantes. 
Ciegos que eligen guías ciegos que dicen ver mejor.


viernes, 15 de mayo de 2020

AMAR NUESTROS LIMITES [7 de 11]
lLOS LÍMITES DEL PARAÍSO

¿Hasta el Paraíso tenía límites?  
Sí Señor.  
El Señor plantó un jardín 
cercado  
En hebreo, un: Gan-Edén
Jardín de Edén.
Un parque deleitoso.
Era, como lo sugiere la raíz hebrea ganán, 
de la que deriva Gan: un jardín cercado. 
Cercado como el los jardines de Salomón o como el Huerto de los Olivos. 
El jardín cercado del Paraíso, estaba destinado a ser lugar de encuentro y convivencia del Hombre con Dios. Un templo a cielo abierto.

Por eso los templos humanos, para imitar un paraíso, querrán tener sus precintos y sus muros.

Quieren, necesitan, ser lugares separados. 
Por eso habrá lugares sagrados delimitados.
Para que se pueda hablar de "adentros" y de "afueras" referentes al hombre en relación a Dios.
El adentro y afuera del amor, debe expresarse también en tiempos "antes y después de que nació el amor" 
Y la celebración festiva del aniversario del encuentro,
la iniciación.
En espacios, dentro y fuera del ámbito de la relación.
Dentro y fuera de la relación amistosa. 
Hay puertas en el templo del amor por las que se entra y se puede salir.
Porque la libertad se realiza permaneciendo libremente dentro del amor.
Besando el vínculo.

Si amar es "elegir", elegir es separar.  
Y entonces amar es delimitar.  
Se dice "mi dilecto amigo", "mi predilecto", "mi distinguido".
En latín: elijo = éligo. Elegido = electus. Díligo = amo. Dilectus = amado.

Dios dice de su Hijo, "Este es mi Hijo muy amado, mi predilecto en quien se complace mi alma".  


Y Jesús a los suyos: "no me elegisteis vosotros a mí, yo os elegí a vosotros".  

Amar es elegir, separar y poner límites, entre el afuera y el adentro del amor. 
Amar es envolver los límites del otro en un Amén, en un abrazo de la voluntad que afirma su ser y lo envuelve protegiéndolo.

Por eso en el Cantar de los Cantares, la amada es "Fuente cerrada y Jardín cercado".  Encanto limitado separado. 
Encanto de los límites amados: Yo soy para mi amado y mi amado para mí.
La exclusividad amorosa, implica límites.  

Es la voluntad cautivada, la que en estos vínculos, conoce los límites del amor.  

Una voluntad que se limita a sí misma.  
Libertad que se ata en la fidelidad.  
El amor es cerco para sí mismo 
¿con qué podría acotarse la libertad, que no fuera violencia, sino con un cerco de libertad?  

Si alguien quisiera comprar el amor se haría despreciable (Cantar 8,6)

Y si alguien quisiera encerrarlo en un coto que no fuera de amor, también.

Por eso, el Paraíso, es un cerco de amor que confina consigo mismo.  
Donde el límite amado es la fidelidad al propio amor.  
También esto es humildad, y también esta humildad vive de esperanza.  
El que se entrega todo por los tres votos, sólo se queda con la esperanza del don de permanecer fiel a esa entrega.

miércoles, 13 de mayo de 2020

ROSALÍA [2 de 10] MI PRIMERA REACCIÓN: RECHAZO


SER ESPOSA 

PARA EL SEÑOR 
ESE ES EL YUGO MEJOR

 MI PRIMERA REACCIÓN:  RECHAZO
No siempre es fácil, quizás nunca lo es, aceptar que te digan ciertas verdades. Al menos en mi caso mi primera reacción ante la respuesta recibida fue la de cuestionar: ¿Por qué me dicen esto? ¿Por qué no podría….? Solo el tiempo me demostró luego la sabiduría atrás del consejo y mi necedad para recibirlo en el momento.
Transcribo en esta entrada la primera parte de mi segundo mail con el padre Bojorge y sus respuestas al mismo. En aquella oportunidad agregué cosas de Román, pero el camino que se me marcaba, lo que debía atender, no requería ser tratado en el momento y por ello lo omito aquí.

27 de marzo. 2019 Estimado padre,
 Antes que nada, gracias por la respuesta orada, por no enviarme como dice Ud. algo simplista. La verdad ha sido de mucha profundidad y me ha dejado pensando....
Quiero tratar de responderle por partes... no sé si llegare tampoco a hacerlo completo en este mail. Voy a tratar de hacer "mi tarea"

Respecto a Juan
Voy a responder alguna de sus consultas padre. Cuando nosotros comenzamos a tener relaciones no dejamos de tenerlas hasta que cortamos la relación. Era algo que ya estaba presente y no la evitábamos... o haciéndome cargo como me pide, yo no las evitaba. Es verdad que él no era virgen cuando nos pusimos de novios, fue toda una cuestión que él aceptara mi postura de esperar a casarnos para recién tener relaciones. Pero si, cedí. Recuerdo que al día siguiente de nuestra primera relación él me pidió disculpas porque me decía que por su debilidad había empujado a que pasara y que sabía que me había hecho mal... y me quedé con esa idea quizás... No he asumido mucho que tengo la responsabilidad en esto.  Y después ya no dejamos de tener relaciones. Y sí, debo recordar algunas en las que me sentí como usada... pero yo lo permití.  Hoy veo para atrás y si reconozco no haber podido ser esa ayuda adecuada para él porque por miedo a perderlo concedía mucho o todo....
No sé si entiendo bien esto de mirar todo no de forma tan natural sino con las evidencias de la Fe.
Me ha costado mucho aceptar lo que pone respecto a " Quizás la penitencia consista en aceptar que ya no tienes derecho a pedirlo. Y a aceptar como "pena" por aquella culpa, que el sueño de la familia que ahora te empieza a atormentar el alma como una sed para la que no aparece el agua, sea algo a lo que debas renunciar como inmerecido. Y ofrecer esa renuncia en humildad a Dios. Él sabe si lo vuelve a dar o no a quien una vez uno lo recibió y lo profanó. Ya es mucho que se nos perdonen las culpas."

Lo que me pasa con esto padre, creo, no es lo de no aceptar mi culpa y la pena que queda... y si entiendo que no merecemos lo que Dios no da... es decir, no tengo mérito alguno ni lo tendré nunca... lo que me cuesta es la idea de un Dios castigador que por haber pecado en mi primer noviazgo ya sea algo como que me marcó y no pueda más poder alcanzar el anhelo de la familia por su Divina Misericordia. Perdón padre que quizás esto parezca como que lo cuestiono, pero quiero ser totalmente sincera con lo que me paso al pensarlo así... quizás no supe interpretar lo que me decía. Porque si no me queda la sensación que debo entonces por haber pecado aquella vez como conformarme con mi situación y no buscar más... y eso me hace ruido...
Si reconozco mis equivocaciones en esa relación y que Dios me cuidó, nos cuidó tanto a Juan y a mí, porque no llegamos a casarnos, porque nos separamos de novios y eso nos permite quizás seguir esperando en mi caso ser encontrada y reconocida por quien el Padre tiene pensado para mí, si lo tiene pensado […]

1era RESPUESTA DEL PADRE BOJORGE A MI 2DO MAIL
 Querida Rosalia:
Lo que Dios hace con la primera pareja no es castigarlos sino manifestarles las penas que se han infligido a sí mismos.
Lo que yo te digo debes leerlo en esta perspectiva. Si se te regala un fino objeto de porcelana y tú lo rompes consciente de lo que estás haciendo para ofrecérselo a alguien con una intención que te parece buena. Has preferido un bien a otro bien. Y has renunciado a un bien por otro.
Pero cuando la renuncia es a algo ínsito a tu naturaleza, a tu psiquis, a tu vínculo con alguien, y a la psiquis, la naturaleza y el vínculo con otra persona, entonces, eres Tú la que te has hecho incapaz de reformarte y de re-inventar lo que era un don único. Y Dios no tiene ninguna obligación de re-crearte. No es él el malo y el castigador. Eres tú la que, de nuevo, no entiende y no acata la enseñanza sabia expresada por el mandamiento. Y es esa dificultad en ti, la que perdura y la que te impide recibir otra gracia por más que Dios lo quisiera. En la Escritura Dios nos dice que el que peca se vende al pecado como esclavo.
Y una vez que uno se ha entregado como esclavo, ya no tiene la libertad necesaria para liberarse a sí mismo. Sólo puede ser rescatado. Pero llevará siempre las cicatrices de los grillos y cadenas en sus tobillos.
Si leíste lo de Rina, ahí hablo de que, así como el himen de la mujer no se rehace después de una primera relación, así hay un himen espiritual en el varón.
Es claro a la luz del hecho de que siguieron teniendo relaciones todo el tiempo, que la ruptura fue causada precisamente por las relaciones contra la voluntad divina y la afirmación de la tuya propia contra la de Dios, con menosprecio de ella.
Y no es que ahora Dios se tome una venganza contra ti por la ofensa inferida y te castigue. Sino que tú te has hecho incapaz de recobrar la libertad para entregarla en la obediencia por amor. Tú te has hecho ciega para entender la gravedad del daño que te inferiste a ti misma desobedeciendo. Y eso es lo que ahora deberías aprender mirando lo hecho con fe. A renunciar a tu voluntad y a obedecer. Pero el mal espíritu te impide verlo y te presenta a Dios como castigador, de modo que te ata nuevamente con una cadena más. Te ha hecho incapaz de medir tu propia malicia, lo cual te barricadea la verdadera penitencia y arrepentimiento.
Dios sería cruel si te entregara para siempre a la tiniebla espiritual en que estás. Y de hecho está empeñado en iluminarte y te inspira deseos de ponerte a buenas con Dios. Y me pone en tu camino, para que te haga llegar por su ministro, lo que quiere decirte.
Pero le estás exigiendo, que sea él quien haga tu voluntad, no tu la suya que siempre es amorosa.
Eres tú la que se está negando a sí misma la oportunidad de convertirte al amor a Dios. Tu voluntad le exige que vuelva a juntar los pedazos de tu propia vida que hizo pedazos tu propia desobediencia. Le exiges que te dé una familia, cuando tú arruinaste con tu desobediencia, al varón que te había dado con ese fin. Y aún persistes en no medir lo grave de tu desobediencia y tu pecado. Eras tú la encargada de levantarlo del cieno de la lujuria a la castidad y fuiste infiel a la misión que el amor divino te confiaba. Escuchabas la voz del miedo de perderlo, porque ya no eras capaz de agradecer el bien que le debías a Dios al darte ese varón y ponerlo en tus manos para salvarlo de su propia lujuria.
Él mismo sintió que había hecho mal en inducirte a tener aquella primera relación. Una luz de gracia iluminó su conciencia para mostrarle (y mostrarte) que estaba mal lo que habías hecho. Pero aún te cuesta ver que fuiste tú la que hizo posible el pecado. Y tú persististe en lo comenzado en vez de reparar, como estaba todavía en tu mano hacerlo. El sexo sin la entrega total en el matrimonio sólo produjo en ese varón (es ley general) el aburrimiento del sexo sin amor. Te hubiera necesitado virgen, pura y tu pureza lo habría redimido. El demonio te venció con el miedo a perder lo que era imperdible por ser un don de Dios. Te desvió del camino, y te arrebató el bien a ti y a Dios tu gratitud y la alabanza.
No. No es castigador Dios. Eres tú la que aún no encuentra o rechaza el camino de la penitencia que te señalo, porque tu inteligencia maleada no es capaz de entenderlo, y tú sólo actúas por lo que quieres y lo que tú entiendes y no por fe. Pero es la fe la que libera.
Yo sé que estoy adelantando a la historia y al tiempo de tu vida, lo que podrías estar oyendo el día de tu juicio irreversible de la boca del Juez (que no es castigador, sino justo), que te quiere salvar cuando aún tienes tiempo y cuando te ha mandado a alguien que te adelante sus razones misericordiosamente mientras es tiempo de misericordia y no de justicia definitiva por la propia dureza de corazón a la esclavitud a la que te vendiste.
¿Qué puede decirle el juez justo al que no ha vivido como hijo, cuando pretende sentarse a la mesa de los hijos alrededor del Padre? No es castigador, es justo. El injusto es el que pretende merecer lo que no es real ni objetivo. El que persiste en no cambiar, sino que quiere cambiar el juicio divino.

Lo de Román se me ha vuelto por ahora innecesario tomarlo en consideración. Hasta que no se resuelva este primer nudo, todo lo demás es en vano. Dios nos ama hasta entregar a su hijo por nosotros. Pero si no vivimos como hijos obedientes de acuerdo a nuestro ser filial recibido en el bautismo, no podemos pretender gozar de los derechos de los hijos. Dios sería injusto con sus hijos, si tratara por igual al crucificado y los verdugos que lo clavaron. Hay juicio. Hay juez. Hay justicia y retribución según las obras. Hay vida futura. Y en eso se muestra que todo, todo, es obra de un amor divino. Y el amor perfecto exorciza el miedo. Va resultando claro que lo que te indujo a aquél primer pecado fue miedo. Miedo de perderlo. Y el miedo produce lo que teme. Así que te dejó.
Sé que todo lo que te digo te resulta duro. Pero es lo único que puede vencer la rigidez que te encorva como a aquella mujer del evangelio.
Te hablo así porque Jesús te quiere y te lo quiere decir a través de mí. Nadie más te lo diría.

2da RESPUESTA DEL PADRE BOJORGE A MI 2do MAIL

Me hago un breve momento para volver sobre esta frase tuya: "No he asumido mucho que tengo la responsabilidad en esto" es decir en el haber consentido (lo cual es lo mismo que haber inducido) a tener relaciones con Juan. Él luego se echó la culpa, pero tú debiste ser la maestra de la amistad.
Pero tomo tu expresión "No he asumido mucho".
Y es que en la espiritualidad católica corriente, parece que uno es pecador si y cuando peca pero que el resto del tiempo "es bueno". Uno se hamaca en una errónea buena conciencia. Y eso nos hace difícil acusarnos, porque no nos consideramos pecadores. En eso tenemos algo de fariseos. Por algo el Señor nos advierte a nosotros sus discípulos en la vida filial, a no ser hipócritas como los fariseos.
Pero mi querida Rosalía, a quien ya quiero como hija mía, y como esposa de mi Señor: "No somos pecadores porque y cuando pecamos, si no que pecamos porque somos pecadores" Y lo seguimos siendo aun cuando la gracia nos haya rescatado de los hábitos de pecar mortalmente.
Así que te sugiero que te ejercites en memorizar, entender y aceptar tu responsabilidad, en haber tenido relaciones de fornicación durante años con un varón, evitando los hijos y sin formalizar una unión sacramental, es decir la única mistérica y grata a Dios. Medítalo. Pide luz al Padre y a Jesús para que te lo hagan ver y entender. Ha asomado la conciencia en este diálogo iluminador de tu alma tu memoria e inteligencia, cuánto jugaron tus miedos de perder a Juan. No advertiste la naturaleza demoníaca de esos miedos. Ejercítate en reconocerla. Y ejercítate también en la sinceridad contigo misma que se logra aceptando la propia pecaminosidad y maldad, pidiendo al Señor luz para entender cuáles otros motivos positivos y por defecto jugaban con ese miedo que te llevó a desobedecer una vez y después anestesiar tu conciencia durante años (¿sin horrorizarte de tu propia insensibilidad espiritual hasta hoy?). Pide al Señor que te libre de ser cómplice de ti misma para ser fiscal y acusadora de ti misma ante Dios. Pide que te haga desear conocer tu culpa a sus ojos y tu propia propensión a guiarte por tu sensibilidad contra la fe iluminada por la razón. Porque eso te perdió durante años, arruinó tu vocación y misión matrimonial, convirtió tu noviazgo en un fangal en cuya ciénaga fue engullido el misterio divino de tu ministerio esponsal, y tú misma hasta hoy con él. Porque también tu propio misterio de mujer fue profanado, desacralizado y arrastrado por el lodo de las pasiones desordenadas.
Creo que tu redención viene por el camino de "asumir, y mucho, que tengo la mayor responsabilidad en esto y en todo lo que queda frustrado en mi misma y en mi vida, si el Señor no me remedia y me salva. Porque soy yo misma la que debe ser salvada y remediada en el estado en que estoy. Y los demás sueños de familia feliz, conviene que los trate como tentaciones, anestesia, para no sentir los dolores que me sanarían y transformarían en verdadera hija de Dios Padre y esposa de Dios Hijo, ante cuyos ojos... ¿Señor, cómo estás viéndome? Dígnate mostrármelo y sálvame de mí misma porque sabes que soy hija de mi Madre Eva.
Padre Horacio