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viernes, 25 de noviembre de 2011

¿Qué le paso a nuestro amor? Respuestas divinas a preguntas humanas (1 de 2)

Lectura comentada del libro del Génesis Caps. 1-3



Conferencia del P. Horacio Bojorge en las Primeras Jornadas Marplatenses por la vida y la Familia,
Mar del Plata mayo 2011

miércoles, 9 de junio de 2010

RENATA: MOTIVOS DE LA INFIDELIDAD FEMENINA (1ª de 2)

“Ella, que tenía desde niña un hambre insaciable de afecto y de ser amada, padece la rudeza y la lujuria del marido, que le parece crónica e incurable después de tantos años. Es cierto que cayó tres veces bajo el peso de su cruz cuando encontró algún buen amigo que la comprendía. Pero las tres veces se levantó y volvió a cargar su cruz”

“Mi vida entonces consiste en llorar amargamente
por lo que no puede ser
y llorar por lo que debería ser y no es”

Estimado Padre Horacio:
Mi amiga Fidelina me recomendó muchas veces que lo consulte y hoy me decidí. Ella siempre me alienta, Me da fuerzas. Me consuela. Pero yo soy una rebelde y una eterna desconforme.

Qué más quiero de la vida? Me casé y tengo cuatro hijos maravillosos,
Tengo un trabajo, Tengo mi casa, Mis amigos y tengo a Dios
Pero...algo me falta... falta algo que me llene...y creo que es el amor de mi esposo. O tal vez no es su amor sino la forma, la manera, el modo en que me lo da.

jueves, 25 de marzo de 2010

NO VIENE EL HIJO DESEADO (9 de 9)

Ha sido muy iluminador para mí saber cómo diferenciar a mi esposa del demonio que la puede estar tentando entre otras cosas con la ansiedad desmedida por el hijo...
Ya antes me daba cuenta de que cuando mi esposa
reaccionaba así, no podía ser ella, no podía ser ella misma...
La oración de exorcismo en silencio ha sido una gran ayuda

Pasados los meses sin noticias, le escribí a Gerardo:
preguntándole ¿Cómo van las cosas? Y para mi alegría me contestó lo siguiente:

Hola Padre!!
Las cosas han ido mejorado a lo largo de este año que está por terminar, gracias a Dios. Lo que hemos pasado creo que me ha permitido reconocer un poco mejor lo que el Señor me pide como esposo. Creo que he comenzado a aprender a tener paciencia y rezar al hablar un tema espinoso o duro con mi esposa y también a tener más libertad de espíritu para plantear las cosas. También ha sido muy iluminador para mí

lunes, 8 de marzo de 2010

NO VIENE EL HIJO DESEADO (6 de 9)

Hay que distinguir entre la esposa tentada y el tentador. La Serpiente es enemiga de la mujer y la tienta tratando de ponerla contra su esposo para privarla de su protección. El esposo debe ser bondadoso con la esposa cuando la ve tentada, y hacerla caer en la cuenta de que lo está.

Gerardo:
Vuelvo sobre la escena de la cena en que ella te pidió perdón y "¡tú también le pediste perdón!"
¡Es que tú, objetivamente, no la habías ofendido! Era ella la que, gobernada por su mal espíritu, se ofendió con una ligera elevación de voz. Es ella la que, influida por el mal espíritu enemigo suyo, está tentada para escrutar y estar al acecho de tus gestos para ofenderse. Su mal espíritu te acusa permanentemente ante ella. Es un mal espíritu de acusación y condenación del esposo, de suspicacia y de inclinación a interpretar y darse por ofendida. Es un prejuicio de Satanás.

lunes, 1 de marzo de 2010

NO VIENE EL HIJO DESEADO (4 de 9)

Porqué mi esposa no me escucha ni obedece

De Gerardo

Padre,
Pienso que mi esposa no me obedece en primer lugar porque muchas veces soy muy cortante en decir las cosas, encima de eso soy irascible cuando intento decir mi postura. Lo soy con las palabras y el tono de voz y seguramente mi rostro. Estoy convencido de que lo que me ha faltado fue dulzura para ser firme. Y esto ha hecho, en parte, que mi esposa no me escuche, no me obedezca.
También pienso que puede no obedecerme por mi falta de firmeza ante mis convicciones, por complacer su capricho. Muchas veces, cuando hemos hablado, yo me digo interiormente si no será que sigo mi capricho, mi orgullo que quiere imponer las cosas, mi dureza, etc.… y estos pensamientos me han debilitado. Ahora veo claramente que vienen del mal espíritu y de mi débil carne, como lo temía.

jueves, 4 de febrero de 2010

¿QUÉ LE PASÓ A NUESTRO AMOR? 6ª

Del flechazo de Cupido a la centella bajada del Cielo
El amor en la verdad o la caridad en la verdad. Así se llama la encíclica que el Papa Benedicto XVI acaba de publicar mientras escribo estas líneas. El amor es inseparable de la verdad, y en primer lugar, de la verdad acerca del mismo amor, que es: la verdad acerca de los que se aman.
Saber es una cuestión de la inteligencia. Debemos ser enseñados a amar, por Dios-Amor. Hay que darle a la inteligencia y a la sabiduría venida de Dios el lugar que les corresponde en los asuntos del amor.
Porque, de lo contrario, caemos en el amor ciego al que el mito griego representa como un niño con los ojos vendados y que tira flechas a ciegas. Cupido, quiere decir, en latín, deseo. Pero es un deseo infantil, un capricho de niño, irracional y ciego.
¡Qué visión tan distinta de la visión bíblica del amor!
Para el Cantar de los Cantares el amor esponsal no es flechazo de un dios ciego. ¡Es un contagio del Amor Divino, una participación en el Amor que es Dios! ¡El amor es un fuego bajado del Cielo!

lunes, 23 de marzo de 2009

EL DIOS PARIENTE:
EL ORIGEN DIVINO DEL AMOR HUMANO
Y DE LA SOCIEDAD

EL DIOS PARIENTE: Go'el
Claude Lévi-Strauss se ha preguntado sobre la estructura elemental del parentesco tal como de hecho se encuentra en las diversas culturas. Le ha dado la espalda a lo que en todas esas culturas vincula a Dios en la estructura de parentesco, desde el origen del parentesco.
No se ha detenido a tomar en consideración, en serio, lo que en esas culturas, de manera particular en las bíblicas, forma parte de la vivencia del parentesco con Dios.
Claude Lévi-Strauss ha omitido tomar en consideración una pregunta que el autor bíblico inspirado y su público sí se han planteado como ineludible y lo es para cualquier hombre sencillo pero no tonto.

Dios pariente en el principio
El autor sagrado, en vez de plantearse la pregunta acerca de las estructuras elementales del parentesco, se ha preguntado sobre su origen. Esto es: en un principio, cuando no había un cuñado ni un suegro humano para recibir de él una esposa, el primer hombre tuvo que recibir su mujer de Dios, y por lo tanto, Dios actuó, en un principio, en el lugar de un suegro o de un cuñado. Dios es pues un protopariente del hombre.
Para el hombre bíblico, ya en el acto de la creación, el Dios Creador establece la primera relación, a la vez religiosa y social con Adán, dándole a Eva como mujer.
Para el hombre bíblico, la primera sociedad no es, pues, una sociedad entre hombres, ni siquiera entre esposos, sino una sociedad religiosa, es decir humano-divina: de Adán con Dios. De esa relación religiosa toma origen la sociedad esponsal primero y la sociedad humana después.
La relación religiosa Dios-Adán, es anterior a toda otra superviniente relación interhumana. Y por eso, Dios podrá regular mediante la ley la relación del hombre con su mujer, y el hombre no tendrá sobre ella una potestad incondicionada, sino regulada por la ley divina.