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viernes, 20 de mayo de 2016

Esposa del Cordero (II)


Querido padre:
             le decía que cuando usted me dijo que El Señor quería ser mi esposo, me asusté al principio pero luego mí corazón experimentó paz y alegría. Y hoy en Misa decidí darle mí Sí!! al Señor, decidí que no debía de actuar como en mi adolescencia, cuando sentí su llamado a ser monja y por sentirme indigna, no lo escuché. Acaso, cuándo somos dignos realmente de ÉL? y escuchando el Evangelio cuando El Señor le pregunta a Pedro: "¿me amas, me amas, me amas?", sentí que me lo preguntaba a mí, y decidí darle mí Sí!
Sí! deseo ser tu esposa, te amo, pero ayúdame a amarte aún más.                                                 
Había leído en su libro Me quiero Casar I, que alguien no recuerdo su nombre, colocó en su mano izquierda un anillo como símbolo de su esponsalidad con Cristo; es así que le pedí al padre al finalizar la Misa, que me bendijera un anillo rosario, y al llegar a casa, le conté a mí esposo cómo pude que El Señor me quería como esposa, para poder ser una mejor esposa para él,  y que deseaba que fuese él quien me colocara el anillo rosario en mi dedo anular de la mano izquierda, como símbolo de mi esponsalidad con Cristo. 
Mi esposo Carlos tomó el anillo y, sorprendido sin mediar muchas palabras, me lo colocó. Me siento con una paz que nunca había experimentado así,y mi hogar, en el cual las peleas eran constantes, también lo está. Puedo decir que se respira otro aire, el aire de la quizás, Dios lo quiera así, verdadera esponsalidad.
Deberíamos creo todas las mujeres desposarnos con Cristo, o tener de alguna forma la convicción cuando nos casamos que lo hacemos con EL también, quizás deberíamos como símbolo portar los dos anillos para recordárnoslo, o un anillo doble, jaja. 
Gracias amigo del Esposo por esta ayuda tan invalorable que es usted en mi vida matrimonial y familiar. Dios lo colme de bendiciones. 
María Virginia










viernes, 13 de mayo de 2016

Esposa del Cordero (I)



Querido padre Horacio:
                               continúo con la lectura del libro "Me quiero Casar", tomo I, y he encontrado en los testimonios que he leído grandes riquezas y similitudes con lo que estoy viviendo desde que tengo su dirección espiritual y el alcance de sus libros en mis manos.
Como le contaba no soy para nada afecta a la lectura, pero estos libros llenan plenamente mi corazón y me van conduciendo por el camino que siempre quise recorrer, pero no encontraba cómo. 
Usted, Amigo del Esposo, y por tanto mi amigo, me ha introducido en la Vida Esponsal con El Cordero, y eso al principio le confieso me asustó; pero ahora puedo ver cada vez con más claridad hacia dónde esta Vida Nueva Esponsal me conduce. 
La venda de mis ojos, mi ceguera está sanando de a poco y, aquello que creía me llevaba a la santidad, como actividades pastorales en forma desmedida, eran solo distracciones del maligno, para apartarme de mi verdadera misión de esposa y madre acá en la tierra. Sí! en la tierra, donde no estaba ni tampoco me santificaba por falsos misticismos. 
Amar al Cordero y dejarme amar por El, ha dado un nuevo sentido a mi matrimonio y maternidad, y a mi rol de ama de casa, el de abuela y todos los roles en la cual la enriquecedora vida cotidiana nos sumerge. SI! ya mi vida cotidiana no es más tediosa si no enriquecedora y la ha enriquecido el saberme Esposa del Cordero, el mantener presente que todas mis actividades no le son indiferentes y que las hago por El y, a la vez, por los míos acá en la tierra también, como dice Fabiana Corraro en este libro,"llega un momento que la oración se transforma en nuestro alimento". No dejo de repetir nunca y a lo largo del día: Jesús en Vos Confío y de rezar la Copla de la Esposa_Iglesia.
Nuevamente le agradezco, padre, Amigo del Esposo y mi amigo, por tanta entrega y tanto amor. Cuando veía que mi matrimonio y mi hogar estaban al borde del derrumbe por las peleas, el Señor me lo regaló a usted y este montón de lindos testimonios de vida, y todo va cambiando de a poco. 
Siempre quise hacer la Voluntad del Padre y creo que recién después de casi 30 años de casada y con 7 hijos y una nieta estoy poniéndome en marcha. 
Bendiciones
María Virginia








viernes, 23 de enero de 2015

LA VIRGEN Y LA IGLESIA ESTÁN EN CADA ALMA


"MARÍA Y LA IGLESIA ESTÁN EN CADA ALMA" 
Beato Isaac, (+ 1178)
Abad del Monasterio de Stella Maris:

"Se puede decir que cada alma fiel es esposa del Verbo de Dios, madre de Cristo, hija y hermana, virgen y madre fecunda [...]
Por eso dice: Habitaré en la heredad del Señor. La heredad del Señor en su significado universal es la Iglesia, en su significado especial es la Virgen María y en su significado individual es también cada alma fiel".

Fotos del Monasterio Stella
Maris, Monte Carmelo,
Haifa

He venido invitando a la Mujer bautizada, consagrada, casada o soltera, a ingresar por el camino de la mística esponsal con Cristo. Este sermón del Beato Isaac muestra que esta idea pertenece a la tradición de la doctrina católica.

"El Hijo de Dios es el primogénito entre muchos hermanos. 
Por naturaleza es Hijo único, por gracia asoció consigo a muchos para que sean uno con él. Pues a cuantos lo recibieron les dio poder
de llegar a ser hijos de Dios. 
Haciéndose él Hijo del hombre hizo hijos de Dios a muchos. 
El que es Hijo único asoció consigo, por su amor y su poder, a muchos. 
Éstos, siendo muchos por su generación según la carne, por la regeneración divina son uno con él. Cristo es uno, el Cristo total, cabeza y cuerpo. 
Uno nacido de un único Dios en el cielo y de una única madre en la tierra. 
Muchos hijos y un solo Hijo. 

Pues bien, así como la cabeza y los miembros son un Hijo y muchos hijos, así también María y la Iglesia son una madre y muchas, una virgen y muchas. 
Ambas son madres, ambas son vírgenes; ambas conciben virginal mente del Espíritu Santo. Ambas dan a luz, para Dios Padre, una descendencia sin pecado. 
María dio a luz a la cabeza sin pecado del cuerpo; la Iglesia da a luz por el perdón de los pecados al cuerpo de esa cabeza. 
Ambas son madres de Cristo, pero ninguna de las dos puede, sin la otra, dar a luz al Cristo total. 
Por eso, en las Escrituras divinamente inspiradas, lo que se entiende en general de la Iglesia, virgen y madre, se entiende en particular de la virgen María; y lo que se entiende de modo especial de María, virgen y madre, se entiende de modo general de la Iglesia, virgen y madre. 
Y, cuando los textos hablan de una u otra, dichos textos pueden aplicarse indiferentemente a las dos. 


También se puede decir que cada alma fiel es esposa del Verbo de Dios, madre de Cristo, hija y hermana, virgen y madre fecunda. 

Todo lo cual la misma Sabiduría de Dios, que es la Palabra del Padre, lo dice universalmente de la Iglesia, de modo especial de la Virgen María, e individualmente de cada alma fiel. 

Por eso dice: Habitaré en la heredad del Señor. La heredad del Señor en su significado universal es la Iglesia, en su significado especial es la Virgen María y en su significado individual es también cada alma fiel. 

Cristo permaneció nueve meses en el seno de María; permanecerá en el tabernáculo de la fe de la Iglesia hasta la consumación de los siglos; y en el conocimiento y en el amor del alma fiel por los siglos de los siglos".


De los Sermones del beato Isaac,
 abad del monasterio de Stella Maris - 
Mte. Carmelo - Jaifa 
(Sermón 51: PL 194, 1862-1863. 1865) 
Segunda lectura del Oficio Divino
Sábado de la segunda semana de Adviento

sábado, 22 de noviembre de 2014

viernes, 18 de abril de 2014

FALSA COMPASIÓN y OCULTA CRUELDAD [1 de 20]

LIBERAR A BARRABÁS - CRUCIFICAR A CRISTO
¿CARIDAD SIN JUSTICIA?
Una sociedad que amnistía al criminal 
y victimiza al justo

-- Este escrito de Monseñor Michel Schooyans fue presentado ante una reunión plenaria de la Pontificia Academia para la Vida. Es un análisis clarividente de un fenómeno cultural: "la falsa compasión", que se hace pasar por "buen amor" pero que es su falsificación. 
-- La falsa compasión es hemiplégica. Va apareada unas veces con la insensibilidad, otras con la animadversión, otras con una crueldad 'justiciera' . Acusa, condena, combate hostiga y castiga a los que obran el bien y la verdad y que sufren por ello. 
Por ejemplo: los que defienden los límites. 
--Tomar el bien por mal y el mal por bien es, como hemos observado tantas veces, el mal de la acedia que caracteriza esta sociedad. 
-- De esta perversión de la percepción moral nace, por ejemplo, el garantismo jurídico para el víctimario y la inclemencia con la víctima. 
-- El arquetipo de estos dramas, lo revivimos cada Viernes Santo, cuando se deja libre a Barrabas y se crucifica a Jesu Cristo.

LA COMPASIÓN HOY
Mons Michel Schooyans
Miembro de la Pontificia Academia para la Vida

Nosotros podemos discernir la verdadera y la falsa compasión en hechos o en tomas de posición observables en el mundo hoy. Así aparecerán los estragos que la falsa compasión está haciendo tanto a nivel de las personas como a nivel de las sociedades humanas. Pasemos a ver pues algunos ejemplos.

1) En 1962, la Corte Criminal de Liège (Bélgica) fue llevada a juzgar a una madre que, "por compasión", había matado a su hijo. Durante su embarazo, esta madre había tomado Softenon, conocido hoy en día bajo el nombre de Talidomida. El niño había nacido portador de malformaciones graves. La madre decidió poner fin a la vida de su niño; lo que efectivamente hizo. Al término de un proceso muy "mediatizado", la mujer fue absuelta. Ella salió libre del tribunal, bajo los aplausos nutridos del público.

martes, 31 de diciembre de 2013

HOY SENTÍ A JESÚS COMO MI ESPOSO:
TESTIMONIO 1


Padre Horacio:
Le escribo hoy que es último día del año 2013 para contarle una alegría secreta o más bien íntima, de mi mundo interior pues si voy por ahí contándola no sería recibida sino como una señal de que me volví loca.
Le cuento que anoche por fin, de manera más plena sentí a Jesús como mi Esposo, ¡de veras que lo era!... sólo sabía decir ¡Oh Esposo mío, Oh esposo mío!... nunca antes en mi vida me había pasado algo así. 
Entonces, Padre, ¡yo ya no soy una mujer soltera!... en mi DNI dirá tal cosa... ¡pero yo soy esposa de Jesús, una sola carne, un solo corazón y una sola voluntad!
¡No sabe cómo me siento de feliz!... Él es el esposo de mi alma, de mi cuerpo y por el resto de la Eternidad. Anoche estaba muy conmovida pues ¡cómo entendí a san Francisco cuando lloraba porque Jesús no era amado! lloraba de emoción, de desborde.
Yo ahora cada vez que leo el Evangelio quedo fascinada con la Personalidad de Jesús... ¡qué Personalidad!... su carácter, su forma de decir, las palabras que usaba... incluso en las revelaciones personales a los santos. A Faustina le dijo "Mi amor no desilusiona a nadie"...  ¡guau!, quedé lapidada con esas palabras.
Me siento una samaritana más que Jesús encontró en el camino.
Se lo cuento porque usted es el amigo íntimo de mi Amado Jesús y quiero que en las Misas que celebre me eche en el Cáliz con Él. Es una necesidad de fundición...
Y porque usted, Padre, es la voz de mi Amado.  Jesús habla mucho a través de sus sacerdotes, Jesús es en sus sacerdotes... y defiende tanto a sus confesores.
¡Me siento muy feliz!... Creo que este fue mi Regalo de Año Nuevo... no sé cómo habrá sido antes... pero sé que de ahora en adelante soy plenamente consciente que todo, todo lo que pase en mi vida será por Él, para Él, con Él.
Padre yo soy la hijita mayor de Papá...  la que nunca se fue de su lado pero sin embargo, también vivía lejos de Él y que hoy lo voy descubriendo.
Sonia

viernes, 14 de junio de 2013

JESÚS Y MI PANCHO: AMORES COMPATIBLES : Concepción Cabrera de Armida


AMORES COMPATIBLES
Concepción Cabrera de Armida

“Nunca me impidió el ser esposa y madre la vida espiritual, antes bien, parece que desde que contaba un año y medio de casada, comenzó el Señor con más fuerza a llamarme a la perfección [de su amor], a darme sed de humillaciones y en dónde ejercitarlas… a que amara más y más el sacrificarme por Él. En cerca de 17 años que duré casada, lo más del tiempo estuve con enfermos, enfermedades y sufrimientos: pero esto no me impidió nunca el llevar al Señor en lo muy íntimo de mi alma… el que [Él] se me comunicara de diversos modos… el que me absorbiera su presencia y me introdujera en muchas clases de oración.
Crecía, crecía el fuego, la vida, el amor divino en mi pobre corazón, a la vez que las luces de la  pureza, el ansia de pertenecerle, de ser toda suya” (Autobiografía 3, 1-3: Eco de mis amores p. 47)

“Jesús le dice un día: "Te casaste por mis altos fines; para hacer brillar más mi poder; para tu santificación y la de otras almas; haciéndote un vivo holocausto en favor de la santa pureza. Me dijo que también (me da vergüenza decirlo) para que se viera que no era incompatible el matrimonio con lo de Él [es decir el tener a Cristo por esposo del alma], y las obligaciones [del esposo y los hijos] con la piedad, y también por otras altísimas razones que se reservaba" (Autobiografía V, 3, 366; Eco de mis amores p. 47-48)

“A mí nunca me inquietó el noviazgo, en el sentido de que me impidiera ser menos de Dios. Se me hacía tan fácil juntar las dos cosas. Al acostarme, ya cuando estaba sola, pensaba en Pancho [su novio] y después en la Eucaristía, que era mi delicia. Todos los días iba a comulgar y después a verlo pasar [a Pancho]. El recuerdo de Pancho no me impedía mis oraciones (Autobiografía V 1, 71-74, Eco de mis amores p. 44)

“A mí no me estorbaba el cariño de Pancho para amar a Dios. Yo lo quería con una sencillez muy grande y como revuelto con el amor de mi Dios” (Aut, 1. 32-33; Eco p. 45)

lunes, 25 de marzo de 2013

MI CRISTO ECHADO - Horacio Bojorge

Quiero contarles algo.
El cuatro de diciembre del 2002 fui por el día a Carmelo, departamento de Colonia, Uruguay. Está a tres horas de ómnibus de Montevideo.

Resulta que el 11 de febrero de este año falleció allí María Rosa, un anciana que yo tengo por santa y muy llena de gracias místicas, por haber tenido, como sacerdote, el privilegio de asomarme al interior de su alma y ser testigo de la obra del Señor en ella.

Con María Rosa nos conocimos en algunas de mis idas apostólicas a Carmelo y luego seguimos en comunicación epistolar. Ella me consultaba las cosas de su alma, porque como tantas almas buenas, que temen ofender al Dios que tanto aman, sufría a veces tentaciones de escrúpulos. Fue una hija de Dios de grandes deseos de santidad y apostólicos. Soñó con un Instituto secular que se dedicara a enseñar la Doctrina católica en nuestro pueblo sumido en la ignorancia de su fe.

Después de dos años de cáncer falleció santamente, como me dice su sobrina María Teresa. Con gran paz y sin quejas ni ansiedades. Y hete aquí que en su testamento me dejó un legado que fui a recoger el otro día. Resultó ser un Crucifijo que tiene una historia que te quiero contar, porque creo que tiene que ver con la mía y de algún modo con la tuya y la de tantas almas como tú a las que el Señor me pone en el camino para servir.

El Crucifijo de mesa que me legó María Rosa es una cruz de madera ¡muy liviana!, de sesenta centímetros de alto, hermosamente adornada con volutas de madera tallada y un techito en dos aguas, parecido a los techitos de los relojes de Cu-cú, con adornos en madera de ese estilo. Aunque entiendo poco de artesanías de madera, me parece que es un estilo suizo, austríaco o nord-europeo. 


viernes, 14 de diciembre de 2012

JESUCRISTO, ESPOSO DE MI ALMA

Testimonio de una mujer creyente que habiendo padecido la destrucción de su matrimonio ha encontrado, por el camino de la fe, una nueva relación esponsal con Cristo. 
Esto le permite seguir procurando en paz y con el alma serena, el bien espiritual del quien sigue siendo su marido por el sacramento del matrimonio, indisoluble, a pesar de la separación y el divorcio civil. 


"Le pedí a Jesús, que hoy, en mi situación de separada, que como Esposo de mi alma me enseñe más sobre receptividad, obediencia y servicio. Escucharlo, confiar en Él, obedecerle y servirle en mi realidad". 

Padre:
le envío este comentario al testimonio de Ana que Usted publicó en su último libro
“El Buen Amor en el matrimonio. Preguntas y respuestas” y que leo en las páginas 37 al 39.
Usted lo había publicado en el Blog del Buen Amor en una Entrada de fecha viernes 13 de agosto del 2010.

Paso a tratar de expresar lo que produjo un gran impacto en mi alma hoy, cuando leí el testimonio de Ana.
No sólo por la toma de conciencia que me ha producido, sino porque reconozco una gran verdad en sus palabras, porque así ocurría en un tiempo en mi matrimonio.

“Y cuando uno empieza a escuchar al esposo – escribe Ana-, empiezan a suceder cosas sorprendentes. Quizás la primera es que el marido empieza a sentirse escuchado. Y eso le trae un nuevo sentido de su responsabilidad espiritual hacia la esposa y la familia. Y de allí nace una fuerza nueva en el corazón del varón bueno, para sacrificarse en el trabajo, el estudio.”

Leyendo esto, primero sentí como una pena, porque en las buenas épocas de mi matrimonio, mi marido fue un luchador, en su trabajo, en el estudio, en tratar de salir para delante, hasta que se fueron desvirtuando las cosas, yo lo dejé de escuchar, quedé atada en mi rosca, centrada en mí misma, buscándome más que nada a mí. Los chicos, la casa el trabajo, el deporte, las amigas, estaban primero…

Y por supuesto que las conductas fueron cambiando, y la relación enfermando. Por supuesto que dejé de escucharlo a mi esposo y de hacerle caso a sus sugerencias, que hoy en el tiempo las veo que eran con sentido común…

 Pero hoy, leyendo el testimonio de Ana y pensando en mis errores pasados, me dije: “esto ya pasó, ya fue, no hay cambio, porque pertenece al pasado. Hoy no puedo reconstruir lo destruido ni modificar nada de lo que ya fue”.

Pero doy gracias a Dios porque en vez de quedarme sumergida en la tristeza de lo ocurrido, le pedí a Jesús que me ayudara en mi nueva situación de separada. Le di gracias porque me hizo tomar consciencia de mi error, de mi cuota parte en la separación. Y le pedí, que hoy, en las conversaciones que tengo cuando me encuentro con mi esposo, pueda ser más receptiva, pueda escuchar con más atención lo que me dice. Porque aunque estemos divorciados por lo civil y él vaya por la enésima pareja, seguimos teniendo que hablar con motivo de los hijos, la casa, la pensión alimenticia, el pago del colegio...

Le doy gracias a Dios porque me ha hecho comprender que sigue siendo mi esposo ante Dios y yo su esposa. Le doy gracias porque no me ha dejado engañar, como se engañan tantas, queriendo "reconstruir mi vida" con otro hombre.

Le pedí a la Virgen Madre, esposa de San José, que me enseñe a ser una buena esposa en esta situación de separación y de divorcio civil. La fui imaginado y contemplando en algunas situaciones difíciles: como ser en camino a Belén (con todo preparado para la venida de Jesús y el cambio de planes), camino a Egipto (país nuevo, con lengua extraña, sin conocidos), camino a Nazaret nuevamente (¡Vuelta a empezar!). La imaginé receptiva, atenta y obediente a su San José. Y pedí que me diera la gracia de poder imitarla.

También le pedí a San José la gracia para mi esposo de recuperar lo perdido…

En tercera instancia, le pedí a Jesús, que hoy, en mi situación de separada, que como Esposo de mi alma me enseñe más sobre receptividad, obediencia y servicio. Escucharlo, confiar en Él, obedecerle y servirle en mi realidad.

Creo que fue Él mismo Quien por providencia puso esta lectura en mis manos, y el deseo sincero en mi corazón de amarlo, confiar en Él en todos mis miedos, tristezas y broncas, escucharlo, obedecerle y servirle ¡como esposa!

Sé por experiencia personal, que cuando uno entrega su miseria, cuando uno en oración y con el corazón, y la voluntad le ruega a Jesús que transforme lo que tenemos, lo que somos. Él, en su momento (que no es el nuestro) hace la multiplicación de los panes que nosotros le brindamos.

Por eso en fe, ya doy gracias por todo lo que me espera. Después de la lectura del testimonio de Ana, del rosario y de la alabanza en agradecimiento por todo lo recibido, espero con serenidad el cambio en mi vida que ya experimento en mi corazón.

Le pido que publique Usted este testimonio porque veo que las mujeres de hoy vivimos engañadas y como perdidas. Pro no ponga mi nombre.

[La autora se refiere al libro: “El Buen Amor en el matrimonio. Preguntas y respuestas” Editorial Lumen, Buenos Aires 2012, 172 págs.]

jueves, 30 de agosto de 2012

AMORES COMPATIBLES 2

Querido Padre Horacio:
Aquel día que le escribí, para preguntarle por la posibilidad de hacer un retiro, estuve muy lejos de imaginar lo que El Señor me estaba preparando… yo sólo tenía la decisión de alejarme del trajín cotidiano, para ordenar un poco mi vida y darle un sentido más trascendente…

Imagínese, Padre, cuál fue mi sorpresa cuando conocí con certeza, no desde mi cabeza, sino en mi corazón y con claridad inexplicable, que no era yo la que iba al encuentro del Señor, sino  que era Él quien me había salido al encuentro, quien me atraía a Sí con una fuerza irresistible… Esa convicción y luz, no sólo se fueron incrementando a lo largo del retiro, sino que fueron el inicio de una seguidilla de revelaciones, que Nuestro Señor, quería hacerme en la intimidad de esos días de cielo.

martes, 28 de agosto de 2012

AMORES COMPATIBLES 1

Como Cristo Rey y la Iglesia Reina 
los esposos católicos 
son reyes en el Reino del amor santo
Casada y esposa de Cristo
"Escucha hija, mira, el rey se prendó de tu belleza"
Salmo 45

Querido Padre
Gracias a Dios, que es tan pero tan bueno y misericordioso con nosotros y mi familia, cada vez estoy más enamorada de Cristo. No soy buena escritora, a veces siento que no logro comunicar o no sé comunicar bien los sentimientos, pero quería agradecerle muy profundamente ya que usted ha marcado mucho mi camino hacia el Señor.

Le cuento que hoy se cumplen ya varios años de mi consagración personal y privada a Jesús por María , recuerda que Usted me recomendó el libro de Luis María Grignion de Montfort y justo unos días antes yo lo había encontrado entre unos libros de mi suegra, había sido todo providencial. Bueno yo elegí este día porque fue el día en que me casé por civil, (que para mí el civil no significaba mucho ), y mañana (29 de agosto) es mi aniversario de boda por Iglesia.
Elegí este día porque pensé que primero debía decirle un Sí a Jesús y qué más bello que hacerlo a través de los brazos más puros y bellos de María. Yo siempre en mi corazón en mi interior pensé que era como casarme primero con Jesucristo y de esta manera podía llevar mejor mi matrimonio con mi esposo.
Este pensamiento lo llevaba muy guardadito en mi corazón. Y ahora leyendo su blog me he interesado mucho por los escritos de Sonia [se refiere a los publicados en agosto de 2012 en cuatro entradas] y lo que usted le contesta. Y ella le dio un Sí como novia al Señor en lo más sufriente de la Semana Santa. Y yo me sonreía porque no sé en qué terminará la historia.
Pero Usted por lo que mis limitaciones me dejan pensar creo que no está reñido para nada darle un Sí profundo a Jesús con mi matrimonio. ¡Es más! Estoy super feliz. Y amo a mi marido lo amo como me ama. Es precioso eso cómo me ama, cómo me besa. No le niego que discutamos, eso es muy común pero nuestro amor es sincero. Y eso: amo como me ama.
Esto mismo me pasa con Jesús en la Eucaristía. A veces, cuando he discutido con mi esposo o le he gritado a los niños voy y caigo muy dolida en confesión. Luego de confesarme, en el momento de la consagración, he sentido cómo Dios me ha llamado a su infinita misericordia. Y mirando a la Eucaristía se ha iluminado y es como si me hubiese sumergido en su amor. Luego he ido a comulgar con tanta fe y amor que al terminar la misa me sentía tan feliz que  he invitado a mi esposo a tomar un café y lo he llenado de sonrisas, alegrías y le contaba cosas que él me miraba sonriente y me decía ¿qué te pasa, estás  loca?
Pero me gusta me encanta hasta me ha dedicado una canción como si fuéramos novios.
Como madre feliz de hijos
Salmo 112
Bueno, querido Padre quería compartir esto tan bonito con Usted que me ha ayudado mucho en mi camino y amistad con Dios.
Tengo unos hijos preciosos cada vez más bonitos. Aquí la gente me lo dice muy seguido. ¡Qué hijos tan bonitos tienes! Y yo por dentro pienso ¡y cómo no! si quien mira hacia Él resplandecerá y ellos miran hacia El, hacia Dios.
Un abrazo enorme y desde ya tan agradecida.
Carina