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miércoles, 24 de diciembre de 2014

LO RECOSTÓ EN UN PESEBRE
Homilía de Navidad




 
         
         En el pesebre se pone el forraje para los animales. ¿Qué hace Jesús allí? Nos dice: "Esta es mi carne para alimento del mundo"...  "Tomad y comed, porque mi carne es verdadera comida".
         María lo pone en el pesebre como quien da a su hijo en ofrenda para la vida del mundo. Con un gesto sacerdotal y nutricio, lo pone entre el heno, como quien nos lo da para alimento. También ella puede decirnos: "ésta es mi carne" y con su gesto dice "tomad y comed, porque mi carne es verdadera comida", el alimento puro, carne inmaculada y sin pecado.
         Isaías había hablado del pasto y de la carne: "Toda carne es como el heno, y todo su esplendor como flor del campo. La flor se marchita, se seca la hierba en cuanto le da el soplo de Dios" (Isaías 40,6-7). La imagen es proverbial en la Escritura: "No te exasperes por causa de los malvados, no envidies a los que hacen injusticias. Porque se marchitan pronto como el pasto, como la hierba tierna se secan" (Salmo 36(37),1-2). "Tú al polvo reduces a los hombres, diciendo: `¡Volved hijos de Adán!'. Porque mil años son a tus ojos como un día, un ayer que pasó, una vigilia de la noche. Tú los arrebatas, no son más que un sueño, como la hierba que a la mañana brota y florece, por la tarde se amustia y se seca" (Salmo 89(90),3-6).
         El pasto y toda hierba verde es el alimento que Dios había dado desde el principio al hombre y a los animales: "Mirad que yo os he dado toda hierba de semilla que existe sobre el haz de la tierra y todo árbol de fruto con semilla: eso os servirá de alimento. Y a todo animal terrestre, a toda ave de los cielos y a todo ser animado que se arrastra sobre la tierra, les doy por alimento toda hierba verde" (Génesis 1,29-30).
         "Dime lo que comes y te diré quién eres". El hombre y los animales, "toda carne" como dice la Escritura, se alimentan de hierba y son transitorios como ella. Y aunque la hierba sea fugaz, la carne, los vivientes, no pueden subsistir sin ese alimento perecedero. De lo que es más perecedero que nosotros, recibimos permanencia los que somos fugaces.
         Por eso, la profecía de Isaías introduce una promesa y una esperanza inauditas, cuando - anunciando la Encarnación de la Palabra eterna de Dios - injerta sobre el pie de aquél melancólico proverbio bíblico, el alegre anuncio del Evangelio: "La hierba se seca, la flor se marchita (¡es verdad!), pero la Palabra de Dios permanece para siempre" (Isaías 40,8).
         ¿Qué pasa cuando, por el misterio de la Encarnación, la Palabra eterna, permanente y duradera de Dios, toma carne humana y entra en esta carne transitoria? Pasa - para decirlo con palabras de Pablo - que "esto mortal, se reviste de inmortalidad" (1 Corintios 15,54). ¿Cómo podrían, si no, heredar el Reino de los Cielos la carne y la sangre mortales, ni heredar la incorrupción lo corruptible?
         Esta carne del hijo de María, será pues alimento de inmortalidad, bajo las especies del alimento perecedero de la fugacidad: bajo las especies eucarísticas, preparadas desde el tercer día de la Creación, cuando dijo Dios: "brote la tierra verdor: hierbas de semilla y árboles frutales que den sobre la tierra fruto con su semilla dentro" (Génesis 1,11).
         Esto debía suceder como sucedió, al tercer día de la Creación. En ese día y "al comienzo", la Palabra de Dios, por la que todo es creado y viene a la existencia, se reveló como la Semilla de todas las semillas, semilla primordial de la que proviene toda hierba verde y todo árbol de fruto, entre ellos el trigo y la vid eucarísticos. Pan y vino para el sacrificio según el orden de Jesús.
         El Verbo, la Palabra de Dios, Semilla primordial, es el origen de todo alimento, y propiamente lo que vivifica: "No sólo de pan vive el hombre sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios" (Deuteronomio 8,3; Mateo 4,4). Todo escriba instruido en el Reino de los Cielos puede saber que la semilla de donde vino el Pan cotidiano y el Pan de Vida, fue un "Dijo Dios", es decir, una Palabra suya. Y que es sin duda por esto que Jesús tuvo predilección por compararse con la Semilla en sus parábolas.
         María, en cuya carne la Palabra se hizo carne, donde lo  corruptible comenzó a revestirse de incorrupción, es la que, en el pesebre: "da esta carne para vida del mundo" (Ver Juan 6,51). Por eso, dicen los Santos Padres, al reclinar al Niño en un pesebre, ella ofrecía a su hijo como sobre un altar, como alimento, como pan del camino, puesto que tampoco nació en su hogar, sino en un albergue precario durante un viaje.
         San Beda el Venerable, comentando el pasaje "lo recostó en un pesebre", dice: "Aquél que es el Pan de los ángeles, está recostado en un pesebre, para poder fortificarnos como `animales' santos, con el trigo de su carne". Y San Cirilo explica: "Encontró al hombre embrutecido en su alma, y por esto fue colocado en un pesebre como alimento, para que mudando la vida bestial, podamos ser llevados a una vida conforme con la dignidad humana, tomando, no el heno, sino el pan celestial, que es el cuerpo de vida".
         El mismo San Cirilo interpreta simbólicamente el pesebre como: "el altar, en el que durante la Misa, Cristo, por la consagración es como si naciese y se inmolase".
         San Gregorio, comentando el significado de la palabra Belén, que en hebreo se dice Beit- léjem, dice: "Nace convenientemente en Belén, que se interpreta Casa del Pan. Ya que él mismo dice de sí mismo: Yo soy el Pan Vivo que bajó del Cielo. El lugar donde nace el Señor, se había llamado antes `de pan', en previsión de que iba a aparecer allí en materia de carne, el que restauraría las mentes de los elegidos con una saciedad interior".
         El sabio intérprete Cornelio A Lápide, ve el pesebre como un púlpito desde donde nos predica y enseña el Verbo de Dios, no con palabras sino con hechos: "¿Qué hace un Dios tan grande metido en este poquito de carne yacente en el pesebre? Oigámoslo predicar a él mismo en la cátedra del pesebre, no con palabras sino con hechos, enseñando y predicando:`...me hice pequeño, hombre de carne y hueso como tú, para hacerte Dios. Yazgo en el pesebre entre el asno y el buey, porque tú vivías como un jumento y un animal, complaciéndote en la carne y la sangre. Eras como `el hombre rico e inconsciente, que es como el animal que perece' (Salmo 48(49),21) de quien dice también la Escritura: `no seáis como caballos y mulos cuyo brío hay que domar con freno y brida' (Salmo 31(32),9).
         Asumí pues - prosigue Jesús - esta carne, para que comas mi carne, y la mía no es carne de jumento sino de Dios, para que uniendo mi carne a la tuya, boca con boca, mano con mano, pie con pie y cuerpo con cuerpo, como lo hizo el profeta Eliseo para resucitar a aquél niño muerto (2 Reyes 4,34), inspire en tí un hálito de vida celestial y divina

         Porque no había lugar para ellos en el albergue

         El pesebre es pues altar y púlpito, con lo que apunta a la Palabra hecha carne.
         Pero es también argumento que convence de pecado al pueblo que no le hizo lugar. María: "lo reclinó en el pesebre porque no había sitio para ellos en la posada" (Lucas 2,7). "Vino a su casa pero los suyos no lo recibieron" (Juan 1,11).
         María recuesta a su hijo en el pesebre donde pastan los animales, porque no ha habido lugar para él bajo los techos de los habitantes de Belén, ciudad de David. El Pan vino a la Casa del Pan, pero no fue recibido.
         Ya antes, en el desierto, el pueblo de dura cerviz - como Dios le llama - murmuraba, incrédula y sacrílegamente, contra el maná: "estamos hartos de este pan miserable" (Números 21,5). Nada extraño pues, que ahora el Pan de vida vaya a dar entre el forraje. También se leía esto entre líneas en los profetas: "Crié hijos hasta hacerlos hombres, pero ellos se rebelaron contra mí. El buey conoce a su dueño y el burro conoce el pesebre de su amo, pero Israel no conoce, mi pueblo no discierne" (Isaías 1,2-3).

         Por fin: lo sucedido es irreversible

         Por fin, lo sucedido aquella noche es algo que está en el tiempo para siempre y en forma irreversible: "El niño Dios ha nacido". Dios niño ha nacido y está para siempre, como hombre y Dios, en el tiempo y en la eternidad, a la derecha del Padre. Por eso el que vino, viene, está viniendo siempre, está ahí, fiel a sí mismo, fiel a nosotros, fiel al Padre. Está siempre, viene siempre, está como el que viene siempre y viene como el que siempre está.
         Por eso su nombre es Emmanuel = Immanu-El = Dios está con nosotros, de nuestra parte, a favor nuestro. Dios de nuestra parte.
        
Y es ella, la Madre, la que nos lo entrega siempre. Tanto cuando lo recuesta en el pesebre, como cuando le está al lado a los pies de la Cruz, recibiendo a Juan como hijo, es decir a nosotros. La que nos entregó a su Hijo, es la que nos recibe de su Hijo como hijos.
        

Y Jesús, El Hijo que salió del Padre para volver al Padre, salió del Padre a través del seno lleno de gracia de María. Y habiendo salido del Padre y del seno de María, que es sacramento del seno del Padre, no vuelve al Padre solo. Vuelve con Juan, el primogénito de todos nosotros.
        
Al ponerlo en el pesebre, María lo muestra y lo expone, lo expone y lo arriesga, y arriesgándolo, lo ofrece y lo entrega, a la vez que lo contempla y lo adora. Ella que es el testigo único y privilegiado del misterio de la concepción virginal, guarda estas cosas en su corazón.

Madre, danos la gracia de tener parte en esa mirada tuya sobre este niño nacido de tus entrañas. De conocerlo como tú lo conoces y de participarnos algo de ese tesoro que guarda tu corazón. Reclina tu misterio en el pesebre de nuestros corazones llenos de pasto seco, de forraje, de cosas transitorias destinadas a ser devoradas por las bestias útiles y de la utilidad. Que nuestras comuniones eucarísticas pongan ante ti el pesebre de nuestros corazones, para que tú los consagres con la carne de tu Hijo.

Ahora te contemplamos mientras tú lo contemplas y queremos tomarte como Madre y Maestra de contemplación. En el silencio de la noche, en el silencio del Padre, también tu corazón contempla en silencio y en paz a ese hijo del prodigio y del milagro: Mira a tu hijo. Ahora él recibe tu mirada y la busca.

Un día, desde la Cruz, hecho Señor y Maestro de tu Corazón y de tu mirada, te invitará a mirarlo a Él en sus discípulos y te enseñará a vernos en él.





martes, 28 de agosto de 2012

P.Horacio Bojorge - El demonio de la acedia 13/13
La Civilización del Amor




  Eco:
Estimado Padre:
 Gracias por esa serie sobre el demonio de la acedia. Reconozco en ella un sentimiento que me ha atacado durante toda mi vida-ahora tengo 72 años. He seguido proclamando la palabra como profesora de Biblia pero lo que ensenaba no tacaba mi alma. A veces preguntaba, ¿qué es la alegría o el gozo en el Señor? Era algo que no se había hecho para mí. Quiero orar para que este demonio de la acedia se aparte de mí.  ¿Recomienda alguna oración además de la de s. Miguel Arcángel? Alina

 Muy estimada Alina:
¡Muchas gracias por su eco a estos videos!
En cuanto a su pregunta, la remito al capítulo séptimo de mi libro “En mi sed me dieron vinagre”. Puede verlo en Catholic.net:  http://es.catholic.net/biblioteca/libro.phtml?consecutivo=143&capitulo=1304

 Y también trato acerca de los remedios en los video 11 y 12 de la serie "El Demonio de la Acedia":

 El 11: http://www.youtube.com/watch?v=hcFG79xf2Sg
 El 12: http://www.youtube.com/watch?v=zhyYHe42fow

 Lo adecuado no es enfrentar al demonio, sino contemplar los bienes divinos con el corazón. 
La letra de la Escritura también puede matar si no se la lee con el Espíritu y el corazón.

 Le recomiendo que escuche, explicaciones de las Sagradas Escrituras animadas por el Espíritu de Amor que inspiró a los que las escribieron. Habría muchas para indicarle.
 Me limitaré a aconsejarle las abundantes y profundas del P. Jesús Villarroel O.P. que contagian amor. Le adjunto los enlaces a los comentarios al Cantar de los Cantares. http://gratuidad.com/09_Ejercicios/071201_Oseira/071201_Oseira.htm

 Todas sus predicaciones en la página http://www.frayescoba.info/

 Y también le ofrezco mis meditaciones sobre la vida filial a la luz del Sermón de la Montaña y las Bienaventuranzas ¡Cómo desearía que ellas incendiaran el mundo entero en el amor divino! http://es.catholic.net/escritoresactuales/403/2083/articulo.php?id=1968

sábado, 25 de agosto de 2012

P.H. Bojorge - El demonio de la acedia 12/13:
Lucha y Victoria sobre la Acedia




Padre Horacio
Para mí es un gran placer escribirle desde Guadalajara en Jalisco, México, cuna de gran cantidad de Mártires y Beatos Cristeros que dieron su vida por Jesucristo Nuestro Señor. 

Conocí EWTN por mi Mamá. Ya anciana de 92 años de edad y que padece una enfermedad crónica que ha deteriorado mucho su movilidad.
 Ya tiene unos cinco años que no acude a participar de la Santa Misa, pero lo hace a través de EWTN. Igual participa del Santo Rosario a diario y Viacrucis los viernes, y todo el día está conectada a esta gran Obra.

De esta forma es que conocí de su obra, Padre Horacio Bojorge: EL DEMONIO DE LA ACEDIA.
 Fué el octavo capítulo de El demonio de la Acedia el que vi por primera vez, ya iniciado y cerca del final . Me interesó tanto que investigué y encontré sus episodios en Youtube. Los he visto todos y los he repetido más de una vez porque me fortalecen.

 He de confesarle que he logrado combatir al demonio en mi vida en aspectos en que lo tenía bien arraigado. Tal como un virus se adhiere a los tejidos de un organismo y vive crónicamente en el. Ha desenmascarado en mi conciencia la existencia íntima que tenemos con ese ser maligno enemigo de la obra de Dios Nuestro Señor.

Me ha hecho ver que el príncipe de las tinieblas habita entre nosotros porque no descansa y quiere que no exista la obra de Dios Nuestro Señor en la tierra. Ahora cada que siento necesidad acudo a escuchar al Padre Bojorge para iluminarme.

 Tengo cinco hijos. Al más pequeño, Tomás (de 7 años) hace 2 días lo invité a la Santa Misa de 8 de la noche. No me dijo sí a la primera. Tuve que insistir en 3 ocasiones... tenía pereza de asistir. Le expliqué que el demonio se vale de la pereza para alejarnos de las cosas de Dios.

Le dije que esa era la Acedia... Y para que me entendiera reproduje el episodio EL DEMONIO DE LA ACEDIA 5. A la mitad de la presentación lo detuvo. 
- Tomás, por qué lo detienes?
- Papi -me dijo-: es que las palabras del Padre son como las armas de San Miguel Arcángel... Esto me dejó sorprendido, maravillado!!!.

 Sentí que Dios Nuestro Señor estaba utilizando a Tomás para indicarme lo valioso de estas enseñanzas. Bueno yo ya lo sabía, ahora Él me lo estaba ratificando con las palabras de Tomás.

 Tomás es un Ángel. Y no lo digo porque es mi hijo. El es un ser muy especial. Conoce a San Miguel Arcángel por la oración que rezamos al final de la Santa Misa.

 Tomás tiene un síndrome que hace que sus músculos no tengan fuerza para tener una movilidad normal. Tiene el síndrome de Charcot Maríé Tooth.

 Siempre pido a la Sma. Virgen por él, y ahora veo que estoy siendo escuchado.
Le envío un cordial saludo en Cristo.

lunes, 9 de julio de 2012

P.Horacio Bojorge - El demonio de la acedia [6 de 13]
Acedia eclesial


Eco:
Un amigo sacerdote me envía este texto de Newmann que ilustra lo que es la acedia:

"Quien tiene alma religiosa se encuentra siempre asombrado mientras que los que no tienen alma religiosa se ríen de él porque se asombra. Un alma religiosa está siempre abismada fuera de sí, está siempre considerando las palabras de Dios, está siempre "mirando dentro" de esas palabras en compañía de los ángeles, está siempre cayendo en la cuenta de que depende enteramente de Él, el que constituye el centro de toda verdad y de todo bien. Las almas carnales y soberbias se contentan consigo mismas; les gusta permanecer en su casa; cuando les llega noticia de algún misterio, carecen de una mínima devota curiosidad como para moverlos a salir y ver de qué se trata por poco que los desvíe de su camino; y cuando la maravilla atraviesa su camino, tropiezan." [Comenta el Cap. III:34-36 de San Juan y es de Newman] Pero, claro, esto de los textos que vienen a cuento, son innumerables. Como este de la Gran Simona: "El apego es fabricante de ilusiones; quien quiera ver lo real debe estar desapegado."

viernes, 2 de julio de 2010

DESHOJANDO LA MARGARITA (5ª de 5)

Deshojando la Margarita
El discernimiento del verdadero amor


Padre:
Ahora que ese noviazgo se terminó, ya estoy muy bien, muy tranquila. Siento un alivio muy grande. Yo pensaba que cortar esa relación sería como escaparse de un problema sin intentar resolverlo y por eso no me animaba a dar este paso.
¿Sabe? Mi mejor amigo, al que le confié todo esto con el mismo detalle que a Ud., me iba diciendo cosas muy parecidas a los consejos que Ud. me dio. Se fue preocupando cada vez más por mí, así como yo lo hice cuando él tuvo sus dificultades a nivel personal y espiritual. Su consejo como varón fue lo que me hizo empezar a considerar que ese novio con el que acabo de cortar no me estaba tratando como a una novia en serio. Creo que él también fue un instrumento de Dios en mi vida. Ese amigo, sin darse cuenta, fue quien me hizo buscar ayuda y consejo en Ud.
Gracias Padre por sus palabras.
Marcela


Querida Hija en el Señor:

La paz que has recibido es un signo de que era lo que el Padre quería que hicieras. Dios nos confirma con la paz.
Te aconsejo que te olvides del que dejaste colgado y te dediques a cultivar la amistad y la relación con tus buenos amigos. Quizás en especial con ése que te ayudó con sus buenos consejos y sus puntos de vista de varón.

viernes, 25 de junio de 2010

DESHOJANDO LA MARGARITA (4ª de 5)

Deshojando la Margarita:
¡No me quiere!
Marcela corta finalmente con su novio


Hola Padre
Hoy corté con (el que era) mi novio. Fue muy cobarde conmigo. Debido a que yo esperaba un mensaje de texto en el que me confirmaba o no si hoy nos veíamos, y al no tener respuesta después de varias horas de espera, lo llamé. Porque cabía alguna posibilidad de que su mensaje no llegara a mi teléfono. Cuando hablamos le planteé que esperaba su contestación y él me dice que últimamente no nos estábamos entendiendo. Y así como si nada me dice que está muy confundido y que le dé tiempo. Le pedí que habláramos en persona, y su respuesta fue que así sería más duro (no sé a quién se refería, si sería más duro para mí o para él).

Corté la comunicación, pero luego recordé las muchas vueltas que él había dado para decirme que se había fijado en mí.

miércoles, 23 de junio de 2010

DESHOJANDO LA MARGARITA (3ª de 5)

Marcela se pregunta si su actual novio la quiere de veras

Estimado Padre, Hola!
Ningún problema en que me llame Hija.
Yo creo que mi novio está actuando así de manera inconsciente. Espero no estar equivocada. Tuvimos un breve período en el que estuvimos separados, y luego de arreglarnos me dijo que durante ese tiempo estaba muy preocupado por mí porque sabe que me pongo muy mal en ciertas ocasiones. Soy una persona muy sensible.

Me dijo también que me había extrañado y que se dio cuenta de que tenía temores que creía superados. No sé exactamente en que consistirán sus temores, pero intuyo que tiene que ver con el miedo a ser traicionado, ya que varias de sus novias anteriores le fueron infieles, al menos tres, y eso parece mucho, ¿no?.

viernes, 18 de junio de 2010

DESHOJANDO LA MARGARITA (2ª de 5)

Marcela se pregunta si su actual novio la quiere de veras

Hola estimado Padre Horacio!
Gracias por responder pronto.
Efectivamente, el modo de relacionarme con mis novios anteriores es muy distinto de éste, y me confunde.

Con ellos tuve oportunidad de orar: con uno para pedir a Dios que nos tuviera unidos y que pudiéramos casarnos. Él falleció en un accidente mientras iba de viaje a visitar a sus padres que viven en el interior y nuestro sueño no se pudo concretar. Estábamos muy, pero muy bien, y no podía entender por qué Dios había permitido esto, ¡realmente no podía! Me preguntaba si él tenía en mente otra cosa para mí, otra cosa que no fuera el matrimonio. Este hecho me hizo cuestionar un montón. Hablando esto con mi confesor me dijo que orara para tener la certeza de lo que Él había pensado para mi. Lo que pasa es que el matrimonio es algo que hace tiempo que quiero, pero estos sucesos me hacían pensar que mis deseos no fueran los de Dios.

Al año siguiente conozco a Eliseo,

miércoles, 16 de junio de 2010

DESHOJANDO LA MARGARITA (1ª de 5)

Marcela se pregunta si su actual novio la quiere de veras
Emprendemos con ella un camino de discernimiento

Hola Padre.
Al ver las historias que publica en el Blog del Buen Amor y sus consejos pensé en Ud. para que pueda orientarme en medio de la situación que estoy pasando.
En este último tiempo noté que espero de las personas cosas que ellas no siempre me dan y que eso es causa de mis decepciones. Así planteado parece un problema fácil de solucionar: tendría que limitarme a no esperar nada de los demás y así no sufriría más desilusiones. Pero: ¿qué es lo que yo espero? Espero que los demás sean conmigo como yo soy con ellos, espero recibir el mismo trato que doy a los demás. Y yo no trato a los demás de tal o cual forma para conseguir un cierto "resultado" a mi favor, sino que busco ser atenta y cariñosa con todos, sobre todo con las personas que quiero. Y es aquí donde se podría decir que empieza mi problema.

miércoles, 9 de junio de 2010

RENATA: MOTIVOS DE LA INFIDELIDAD FEMENINA (1ª de 2)

“Ella, que tenía desde niña un hambre insaciable de afecto y de ser amada, padece la rudeza y la lujuria del marido, que le parece crónica e incurable después de tantos años. Es cierto que cayó tres veces bajo el peso de su cruz cuando encontró algún buen amigo que la comprendía. Pero las tres veces se levantó y volvió a cargar su cruz”

“Mi vida entonces consiste en llorar amargamente
por lo que no puede ser
y llorar por lo que debería ser y no es”

Estimado Padre Horacio:
Mi amiga Fidelina me recomendó muchas veces que lo consulte y hoy me decidí. Ella siempre me alienta, Me da fuerzas. Me consuela. Pero yo soy una rebelde y una eterna desconforme.

Qué más quiero de la vida? Me casé y tengo cuatro hijos maravillosos,
Tengo un trabajo, Tengo mi casa, Mis amigos y tengo a Dios
Pero...algo me falta... falta algo que me llene...y creo que es el amor de mi esposo. O tal vez no es su amor sino la forma, la manera, el modo en que me lo da.