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viernes, 21 de julio de 2017

EL DEMONIO ENTROMETIDO [3 de 3]

"pienso en lo que debe sufrir, en su intimidad esponsal una buena esposa que haya sufrido la infidelidad de su esposo. 
Porque el demonio le debe susurrar al oído todo tipo de excusas para entregársele en el encuentro esponsal" -------->


Padre: 
Continuando un poco con el tema final de mi segunda entrega y en relación a la confianza de esposas que deberíamos tener todas las bautizadas, le cuento una anécdota: Cuando salgo siempre confío que Jesús me va a guardar un lugar para estacionar y los niños lo saben, porque lo expreso en voz alta: "Jesús, esposo de mi alma guárdame un lugar para estacionar". Y ellos no dejan de quedar admirados, sorprendidos porque siempre, siempre, encuentro lugar. Y a mí me sale desde lo más profundo del corazón: "¡Gracias Jesús!".  Lo cómico es que un día uno de los cinco, la nena del medio, llena de alegría y admiración me dijo: ¡Mami, Jesús solo a vos te guarda lugar!, ja ja
               Y bueno, es una forma también de que mis chiquitos vayan mamando esta relación esponsal con Jesús. Las nenas, para ponerlo en práctica y los varoncitos, para que conozcan este misterio y lo enseñen a sus futuras esposas. Escribiendo esto, me doy cuenta que a los varoncitos, no les he enseñado aún que ellos son el amigo del Esposo.

Padre, en relación a todo esto que le he escrito, para terminar en esta tercera entrega, le quiero relatar algo que me contó una amiga de la niñez que se casó con un don Juan. Ella me decía que hay veces que no quiere tener relaciones con su esposo, porque se acuerda de todas las mujeres con las que él anduvo y, además de sus celos, tiene miedo de contagiarse alguna enfermedad venérea. Ella también reconoce que es una tentación para separarla de su esposo. Porque a esta altura no se va a contagiar de nada porque ya hace años que está casada y su esposo le guarda fidelidad.

               Al contarle esto, pienso en lo que debe sufrir, en la intimidad del matrimonio,  una buena esposa que haya sufrido la infidelidad de su esposo. Porque el demonio le debe susurrar al oído todo tipo de excusas para separarla del encuentro esponsal.
O también la  esposa de un hombre alcohólico... que tenga que soportar su aliento. 
Bueno, tiene algún ejemplo de esto en su libro "El Buen Amor en el Matrimonio".

               Y por fin les cuento que mientras describía estas vivencias, el mal pensamiento me atacó, me atacó muchas veces, diciéndome cosas como éstas: ¿cómo vas a escribir estas cosas?  ¡Son demasiado íntimas! ¡Vas a ofender a los lectores! ¡No son propias para este Blog! ¿Y de estas cosas tuyas tan íntimas vas a hablar en público? Etc. 
               Pero bueno, Usted mismo nos ha enseñado a reconocer y a discernir las mociones que vienen del buen espíritu y las que vienen del Intruso en el alma. Le agradezco al Padre, todo lo que durante este tiempo nos ha derramado a tantas a través de sus enseñanzas.

               Su hija, Pía.

viernes, 26 de mayo de 2017

UNA ESPOSA QUE SUFRIA LA LUJURIA DE SU ESPOSO

 "Mi esposo, reclama una intimidad de pareja donde él pueda expresar todos sus gustos y deseos sexuales, sin represión".
....
 Desde ya te agradezco, Padre, que compartas con otros matrimonios nuestro correo y deseosa de tu opinión quedo a la espera de la respuesta...

1.- La consulta:
Querido Padre:
Te escribo también a pedido de mi esposo un tema que venimos desde hace tiempo confrontando en nuestro matrimonio y que en mi caso particular me tiene "agotada" pues no puedo lograr colmar las expectativas de mi esposo al respecto.

El anoche me sugirió que te escriba ya que tus palabras siempre han sido verdad certera para poner en práctica y aclarar las artimañas del enemigo en todas sus formas y acciones.

Mi esposo, reclama una intimidad de pareja donde él pueda expresar todos sus gustos y deseos sexuales, sin represión. Como bien él me dice yo no te propongo nada fuera de nuestro matrimonio, es solo que a él le gusta mucho todo lo que implica " caricias" y " besos" en todo el cuerpo y las partes íntimas tanto mías como las de él.

A mí personalmente esas cosas me " dan cosquillas" y no me agradan y además mi esposo es una persona que necesita mucho de su intimidad sexual cosa que a mí no me sucede. El, se siente despreciado como hombre ante esta realidad, además de reprimido pues él siempre dice ser una persona " libre" y que le gusta ser el mismo, auténtico en todo y tal es así que se permite siempre hacer cosas que le gustan (como en este caso se compró una moto de colección que tanto amaba) para poder disfrutar de sus placeres y gustos, además de que le gusta la buena ropa, el buen perfume, el buen comer y bueno....todo lo bueno......

Anoche casualmente, veníamos de lo que supuestamente iba a ser una salida juntos para compartir un café volviendo a casa luego de dar unas vueltas pues el debate nuevamente salió por mi esposo y sinceramente anoche sentí con toda mi alma decir...hasta acá llegué....Él me dice que mi actitud es totalmente egoísta retener a alguien sin darle la posibilidad de brindarme como él quiere. Que yo misma lo estoy empujando a buscar otra opción.

Desde nuestro acompañamiento con el cual nació nuestro tercer hijo, el varón, yo aprendí muchas cosas contigo y he dejado de concentrarme en el afuera para estar en mi hogar como tú me enseñaste, que fuese mi santuario y eso ha sido muy sanador, pero mi sexualidad, nunca fue un tema simple en mi vida ( mi acompañamiento empezó por el tema de vejación sexual si lo recuerdas) y aunque esto se ha resuelto casi por completo en mí ya que ha llevado un largo proceso, yo hoy busco sedienta crecer en santidad y guiada por tus santas enseñanzas he aprendido o mejor dicho siento en mi interior un profundo discernimiento en estos tiempos de que cosas " si" o que cosas "no" edifican mi vida para vivir, ser, y hacer la voluntad del Padre y vivir de cara a Él.

Mi esposo también reclama el hecho de que no "me visto" para él. Yo pensaba que era de ropas el tema, pero no él me dice de " ropa lencería" para él, que nunca podemos tener una luz encendida para que pueda verme y observarme en mi desnudez cosa que a mí me provoca pudor.

Si bien al principio de nuestra relación yo accedí a que mi esposo expresará un poco más su sexualidad como a él le gustaba, fui poniendo resistencia a esto a medida que yo traté de ser mas auténtica en este tema con la esperanza o la idea de que si podemos tener una sexualidad santa, si esto existe, ¿o es locura mía? Yo sinceramente nunca hablé de este tema con ninguna otra persona pues el tema de la sexualidad está tan mundanizada por sexólogos y demás "expertos" en el tema que bien disparan todo desde el placer, goce y excitación y demás, el juego de las fantasías y demás que tú conoces mejor que yo dando vuelta por todos los medios.

Yo conocí a mi esposo en un grupo de oración y recuerdo cuando el Padre Ibáñez me profetizó este regalo de Dios para mi vida, pero hoy tantas veces me pregunto ¿qué pasó? Yo sé que él también se lo pregunta. Vivíamos en oración y caminábamos unidos como en un mismo Espíritu.

Hoy lo veo a mi  esposo amargado, pensante, totalmente conectado en sus cosas, en casa siempre sentada en la computadora o el celular, con poca conexión con los chicos, sus hijos. 

Mi esposo reclama que yo no permito mucho que me toque con caricias y demás cuando estoy de pronto cocinando, etc....es que me sucede padre que él siempre o casi siempre viene y me toca para incitarme a lo sexual, yo esperaría un abrazo, un gesto de amor más acorde al momento pero el siempre " va a los bifes" como se dice en criollo y la verdad eso me desagrada.

La música que escucha siempre es de grupos que se expresan con la rebeldía de las cosas de la vida, buscando libertad, sacar todo lo reprimido, etc....desde música psicodélica hasta rock siempre con los mismos temas.

Ayer me dijo: somos dos perfectos desconocidos, ¿y como llegamos a tener tres hijos?

Él me dice que todo el día está procurando agradar a Dios, que saluda a todos con respecto, que cuando alguien necesita un favor trata de ayudar, que aporta su diezmo, que no tiene ningún problema con nadie, que todos lo aprecian, etc....pero me pregunto.... ¿es eso solo lo que agrada a Dios? ¿Son todas obras y lo demás????

Todo esta situación me produce grandes cuestionamientos....ayer a la noche estuve a punto de entregarle el anillo de matrimonio y decirle: Sos libre, perdoname todo el tiempo que te robe esa libertad y robarte tantos años de esa única vida que tenemos para que seas completamente feliz.

Estaba totalmente llena de dolor y lloraba mucho, cuando en un momento el bebé lloraba porque quería estar con su papá en la cama y dormir con él y cuando en un momento lo interrumpí de su cena tomando un caldo mientras miraba las novedades del Facebook por celular , para decirle que tenga al bebé mientras preparaba su mamadera y él me dijo: "Esta bien, voy a terminar mi caldo cuando traigas la mamadera..." me parecieron actitudes tan soberbias, tan egoístas, y de estas son tantas a veces que eso me produce tanto rechazo padre.

Hoy somos parte de un grupo que se llama NN que se forma por matrimonios y aunque no es mi carisma yo acepté para participar por el pues ya ha ayudado con viajes en camioneta y ahora unas viandas que harán en asados y demás para recaudar fondos.

Anoche sinceramente, tuve ganas de borrarme del grupo del whatsapp que tienen para comunicar sus novedades.

Esta madrugada antes de irse a trabajar me encantó el gesto que me dijo: abrazame...y ese gesto de amor cálido sin ningún agregado me llenó muchísimo,

Yo vengo orando y pidiendo al Señor por todo esto, Padre. Pido puntualmente un cambio en esto de nuestra sexualidad, siento que mi esposo es " tan carnal" o " tan mundano" en ciertos aspectos... lo que le ha chocado mucho pues lo hice sentir herido cuando lo dije que lo que él deseaba no era nada ajeno a cualquier hombre.

Yo ¡sí creo que hay una sexualidad diferente en un matrimonio cristiano!  O al menos es mi idea...

Hace un tiempo, una madrugada llegó y me sorprendió muchísimo lo que me dijo. 
Resulta que mi suegra había visto un testimonio de un cristiano que había sido enterrado vivo y cómo el señor lo arrebató al cielo y le mostró todo y cómo este cristiano lloraba todos sus pecados de todo tipo también los sexuales.....y él se acostó y me dijo: "¡a mí me dejó pensando eso! ...¡ Uno que anda todo el día pensando en lo sexual!..."

Bueno padre, espero que este mail sea lo más claro posible. 
Desde ya mi corazón abierto a tus palabras y mi esposo dispuesto a escuchar tus palabras también pues así me lo dijo.
Tu hija Corina

2.- Mi respuesta:
Querida hija:
Te voy a contestar en dos o más tiempos. Para no dejar pasar tiempo en responderte, primero te remitiré a cosas que tengo escritas:

A) En mi libro "El Buen amor en el matrimonio. Preguntas y respuestas" puse varios apéndices. Pueden servirles para darles luz: 1) el de san Agustín y 2) el del Papa Juan Pablo II.

B) También en mi libro "La Casa sobre Roca," entre los testimonios, hay:
1) una página tomada del psicólogo Víctor Frankl que enseña que el  placer buscado por sí mismo a) huye y b) es insaciable; cuanto más se quiere apagar su sed más se la agiganta. 

De modo que no es cediendo a la sed sexual del varón como la esposa puede asegurar su fidelidad, sino que, debido a lo  insaciable de su sed, el varón terminará inevitablemente  en la infidelidad, por más que la esposa le haya concedido todo. (Verlo en La Casa sobre Roca, 2ª Serie de testimonios, testimonio nº 11, págs. 120-122)

Me pregunto si es que tu esposo no ha caído  en la tentación de mirar pornografía. Cuando el varón cae en esa tentación le suele suceder lo que tú me dices que le ha empezado a suceder últimamente.

2) Otra página tomada del psicólogo Rudolf Allers (La Casa sobre Roca 7ª ficha nº 22, pags. 96-97) que les puede iluminar, sostiene que el deseo instintivo es algo que hay que sacrificar para que crezca el amor.
El deseo sexual del varón está desordenado por el pecado original y oscurece la luz de la  razón hundiéndolo en la irracionalidad instintiva. El Instinto pide y reclama, ¡no da!, ni sabe renunciar por el bien del otro. Ahora bien, en todas las religiones, el sacerdote que sacrifica el animal en el culto religioso, es el varón. Y en nuestra fe cristiana, el varón es el que debe ofrecer el sacrificio de sus propios  apetitos sexuales por una voluntad superior, por bienes superiores que son  los amores que exigen morir a sí mismo: Amor a Dios, a la patria, a los padres, a la esposa, a los hijos.
            Como dice José María Pemán en el poema que te copio también: 
El que no sabe morir 
mientras vive, es vano o loco 
morir cada día un poco 
es el arte de vivir.

3) Otra observación de la psicología es que la lujuria manifiesta nace de la soberbia oculta. Esa soberbia oculta de tu esposo, desconocida para él mismo, es la que lo impulsa a lo mundano, a la moto de colección y los demás rasgos que enumeras. 
San Juan pone en guardia contra el amor a las cosas mundanas como opuestas al amor a Dios. Lean 1ª Juan 2, 15-17.
            Me viene al pensamiento el film Fireproof, "Prueba de fuego".
Allí, el protagonista es capaz de arriesgar su vida por salvar a una niña en el incendio, pero no es capaz de sacrificar su deseo de tener un yate de lujo o de renunciar a la pornografía por internet. 
Tu esposo puede sentirse muy bueno por mil motivos que alimentan su satisfacción consigo mismo y su sentido de propia excelencia (eso es la soberbia) pero para ser hijo agradable a Dios -- si quiere serlo -- y para vivir como tal, debe dominar su pasión y apetito sexual, entre muchos otros que él, sin embargo, tranquilamente consiente.

4) La insatisfacción de los apetitos sexuales insaciables, que van junto con la soberbia, trae aparejada la agresividad y la ira irracional, el acoso, el maltrato y la violación de la esposa, con acusaciones de que no lo ama. Es él quien no la ama, sino que la somete contra su voluntad y su psicología, a su propio apetito desordenado.  Se convierte en un depredador sexual y un violador de su esposa.

En el texto de Juan Pablo II que te adjunto -- tomado de las catequesis sobre el matrimonio --, en el número dos, se lee: 
El adulterio "en el corazón" se comete no sólo porque el hombre mira así a la mujer que no es su esposa, sino precisamente porque mira "así" a una mujer. Incluso si mirase de ese modo a su propia esposa, cometería el mismo adulterio "en el corazón".

Y en el texto de San Agustín que te copio encontrarás la misma doctrina, que hoy hasta muchos sacerdotes ¡y hasta profesores de moral! han enterrado. 
Mira especialmente los número VIII,9; XV,7; XVI, 18.
          Esta doctrina le entiende mejor la mujer santa que el varón lujurioso.

5) Es cierto que San Pablo dice que el cuerpo del cónyuge pertenece al otro cónyuge 
(1ª Corintios 7, 3 y 4) , pero pertenece al otro como un don de Dios y por lo tanto no le pertenece para imponerle algo malo, o pecaminoso. 

Y sobre todo, lo que dice San Pablo se lo dice a cada uno para motivarlo a darse libremente. No lo dice para justificar el reclamo del otro para apoderarse con violencia. 
Lo dice para estimular la generosidad propia, no para justificar la imposición y el apoderamiento por parte del otro. Pertenece al otro según Dios, para entregarse según Dios y con los fines de Dios. Pertenece al esposo para que ella no se niegue a engendrarle hijos santamente, pero no para que él profane su cuerpo santo, de hija de Dios, de esposa de Jesucristo.

6) Por último, la esposa no debe enojarse con la debilidad sexual de su varón. 
Piensa en lo que santa Mónica debió sufrir de parte de un marido pagano, lujurioso y violento. 
La mujer, iluminada por la sabiduría divina, y salvaguardando el respeto que se le debe, puede entregar, por misericordia, algo que el varón reclama debido a su falta de virtud y que hasta puede llegar a exigirle. Pero no debería hacerlo condescendiendo con la pasión que lo  destruye a éln ni con la violencia que la ofende a ella, sino procurando que se venza y se supere.
Como ella no se cansa de limpiar a su bebito, pero espera que un día aprenda a pedir para sentarse en la pelela. Así, Dios es misericordioso con la debilidad de sus hijos varones, pero espera que algún día adquieran la virtud del dominio de su apetito sexual que se llama castidad.
 Bueno, por ahora tengo que dejarte. Adjunto los archivos

 3.- Respuesta de Corina
Querido Padre:
Feliz realmente de abrir estos correos y encontrar tanta luz, tanta respuesta tanta verdad a esta situación que cuando te escribí me tenía tan angustiada. De hecho, comentarte que luego que le mandé mensaje a mi esposo esta mañana a su trabajo y mientras nuestro dialogo era "seco" le comenté que ya te había escrito y que en cuanto tuviese respuesta tuya le reenviaría todo a su correo (mi correo y tus respuestas) su actitud cambió completamente y comenzó a tratarme con cariño y más abierto......eso me llamó la atención.

Hoy tuvimos una tarde para nuestra intimidad y él se sintió mas acogido y comprendido ya que yo también tuve un poco esa actitud que tu bien describes de esto de esperar pacientemente que un día el niño dejará de usar el pañal.....
Aquí estoy frente a mi esposo y en minutos le reenvío todo.

Yo iré despacito leyendo y haciendo carne como siempre cada una de tus palabras y pidiendo la gracia de que a pesar de las caídas que pueda  tener a futuro sean estas siempre mi brújula para toda la vida, como lo han sido las anteriores y cuánto bien me han hecho.

Desde ya te agradezco que compartas con otros matrimonios nuestro correo y deseosa de su opinión quedo a la espera de la respuesta.

Gracias nuevamente por todo el tiempo y la dedicación que hoy te has tomado con nosotros. Vuelvo a sentirme como en las nubes de gloria con tanto, es como una mesa dulce de fiesta que no sabes por dónde empezar a degustar de todo lo rico que ves a tus ojos.

Sinceramente tus escritos me confirman todas mis sospechas de  que no estaba errada en mi forma de pensar y ver el tema. 

Algo más que me llamó la atención. Y es que al terminar de escribirte hoy el correo yo sentía muchísima paz y gozo. Y hoy por la tarde aquí hubo un atardecer tan maravilloso que pude contemplar y vino a mi corazón y mente el mismo gozo que sentí cuando salí de convivencia con Cristo, ese primer encanto, ese primer amor, ese fuego que traje en mi corazón de esta verdad vivida que cambió mi vida y que luego,en medio de las cosas mundanas, me sentía sapo de otro charco. 

Hoy me sucede esto, de que cada día más me siento más gustosa por los placeres del cielo y como reafirma Santa Teresa, qué importante es comprender que para seguir escalando las moradas del alma es necesario desprenderse de todo aquello que no hace a los negocios y obligaciones del deber de estado en que uno se encuentra.
¡Glorifico a Dios por este maná del cielo que hoy llega a mi matrimonio por medio de tu santa sabiduría!

Mi esposo hizo convivencia con Cristo y recuerdo aún como él había salido de allí. 
Yo recuerdo puntualmente que durante esa convivencia yo estaba de centralizadora y encargada de compras...y había un servidor muy amistoso al que mi esposo le tenía recelo y dudaba del trato conmigo (mi esposo siempre desconfía mucho y de hecho mis actitudes " frías" para él, son un indicio de que tengo otra persona en mi vida) y fue que durante sus confesiones en la convivencia él pudo tocar estos temas y había salido renovado en Cristo de allí. Pero luego volvieron estas cosas de su vieja forma de ser...

Te dejo por hoy con el gozo celestial que todo esto me provoca, reafirmando que todas mis dudas y temores que el demonio ha sabido infundir en mi alma ante estos temas hoy se disipan para gloria de Dios.
Tu hija.

4.- Una segunda respuesta a Corina completando la anterior con texto de Tobías
Querida hija:
Bendito sea el Señor que me ha puesto a servir su faro para iluminar la navegación de sus hijos, varones y mujeres, dentro y fuera del matrimonio.
En mi respuesta anterior olvidé un texto bíblico muuuyyy importante: Tobías capítulo VIII especialmente la oración de Tobías en los versículos 4 al 10.
[Lamento que en muchas biblias se han suprimido los pasajes que tiene el texto griego, y sólo presentan la traducción del texto hebreo, bastante mutilado. Espero que en tu Biblia tengas esas oraciones completas. Aquí la encontrarás bien:

LECTURA DEL LIBRO DE TOBÍAS 8,5-10
La noche de su boda, Tobías dijo a Sara: "Somos descendientes de un pueblo de santos, y no podemos unirnos como los paganos, que no conocen a Dios". Se levantaron los dos y, juntos, se pusieron a orar con fervor. Pidieron a Dios su protección. Tobías dijo: "Señor, Dios de nuestros padres, que te bendigan el cielo y la tierra, el mar, las fuentes, los ríos y todas las criaturas que en ellos se encuentran. Tú hiciste a Adán del barro de la tierra y le diste a Eva como compañera. Ahora, Señor, tú lo sabes: si yo me caso con esta hija de Israel, no es para satisfacer mis pasiones, sino solamente para fundar una familia en la que se bendiga tu nombre para siempre". Y Sara, por su parte, dijo: "Ten compasión de nosotros, Señor, ten compasión de nosotros. Que los dos juntos vivamos felices hasta la vejez".

Te aconsejo que tú misma te pongas a pensar en el próximo hijo y abras tu corazón para esa oportunidad futura ofreciéndote a Dios y poniéndote disponible ante Él. 
De esa manera podrás sugerirle a tu esposo, o él podrá leerlo de pensamiento a pensamiento, que él debe pensar en otro hijo (y no en una moto de colección o en otras cosas mundanas). 
El pensamiento, el proyecto de otro hijo, sana siempre la relación en el presente, porque la unión no se hace pensando en sí mismo y su satisfacción sino abierto al horizonte del hijo futuro.
tp

5.- Respuesta de Corina
Querido Padre;
Con gran gozo estoy levantada desde temprano releyendo y meditando tus santas palabras y toda la luz que traen a mi vida. Providencialmente tengo tu libro EL BUEN AMOR EN EL MATRIMONIO..que le había regalado en su momento a mi suegra y hoy está aquí en casa...Yo sólo había leído algunos testimonios al principio pero no reparé de la riqueza que seguía en sus páginas. ¡Días de mi vida para crecer en estas verdades y cultivarlas en mi hogar y poder difundirlas a medida que dé frutos abundantes para esto! 

Fijate que hoy pertenecemos a un grupo de MATRIMONIOS que como te comenté su espiritualidad no me llena ( y reconozco soberbia aquí en esto de mi parte) pero sé que Dios me permitirá dar testimonio allí de estas cosas que tú nos enseñaste, pues ellos tienen una vez al mes un encuentro de formación sobre matrimonio, familia, etc.
HOY CELEBRO ESTE DOMINGO CON UN GOZO DE SANTIDAD ENORME. 
LA PRIMAVERA HA LLEGADO A MI CORAZÓN CON TUS PALABRAS Y TODOS ESTOS REGALOS.
Santo día para ti.
Tu hija.

6.- Mi respuesta:
Entre otras, en una breve respuesta le aconsejé que rezara el exorcismo para apartar a los tentadores del alma de su esposo. Le pedí autorización para pasar su consulta a un matrimonio experimentado y ella lo aceptó gustosa.

7.- (Corina me contesta por whatsapp) Así ya lo hago padre. Gracias ♥ 
Confesarte que siento mi alma liberada es poco. 
Me extenderé por mail al respecto como profundo testimonio de lo que desde hoy se está viviendo aquí, en mi casa. 
Nos acabamos de encontrar limpiando el mismo ventanal que años no se tocaba. Y
o del lado de adentro quitándole las telarañas. Él del lado de afuera cortando la trepadora de muros que la estaba cubriendo impidiendo que entrara luz. 
¿No es increíble? Contemplo esto y me da luces del profundo significado que trae a nuestras almas. 
Padre, estoy totalmente extasiada en un gozo celestial que no puedo poner en palabras. Con dulzura le doy mate, lo atiendo y sólo comparto. 
Siento que no debo preguntarle de si leyó tu mail o no. Ya no hace falta preguntas que despierten sus demonios. Aquí ha llegado la salvación a nuestro matrimonio♥♥♥

8.- Cuatro Consejos para la vida conyugal

Consejo de un esposo a otro
La sexualidad no es lo genital, implica la totalidad de la persona. Es la mutua entrega del alma, psiquis y cuerpo, al cónyuge. No es algo malo, puede ser fuente de mérito, y es querido por Dios. La reducción a lo puramente genital es diabólico, y es ofrecido por los medios masivos de comunicación. Si consumimos estos medios, vamos a terminar repitiendo lo que vemos, y haciendo profundamente infeliz a nuestra esposa y a nosotros mismos.

Hay tres aspectos que recomiendo ejercitar para poder encauzar la pasión y la vida sexual en el hombre, de manera que la mujer sea feliz en su vida íntima con su esposo.           
1)         El hombre debe luchar contra la curiosidad. Esta es un vicio, por el cual uno no se ocupa de lo que debe, sino que se desvía y pervierte en cosas inútiles para su vida, que en mayor o menor medida lo alejan de su fin.

Para luchar contra este vicio, debemos atacar algunos de sus agentes, y cortarlos de nuestra vida para poder liberarnos de sus tentáculos, que a modo de parásito nos quita la energía.

Uno de ellos es el Facebook, en donde un torrente de imágenes invade nuestra intimidad, y nos invitan a deambular de un lado a otro, para ver cosas que no tenemos que saber, ni ver. Generalmente se puede terminar espiando la vida de otros, y de otras mujeres, mirando su cuerpo, y esto lleva al deseo ilícito. Otro es la televisión, la mayoría de las películas, propagandas están erotizadas, llevando a que uno quede degradado. Hay que tener mucho cuidado con Internet, y su uso.
Hay dos desviaciones en el sexo que son enemigos para la vida plena y feliz en la sexualidad matrimonial y que se difunden como normales, cuando en realidad son atrocidades, (el sexo oral y el sexo anal). Esto nunca debe estar en el lecho matrimonial, y debe verse como lo que son ofensa a Dios y a nuestra esposa.
En resumen, no hay que consumir el veneno que se nos presenta, en estos medios. Y rechazarlos definitivamente.

2)         Ejercitarse en la estudiosidad, y laboriosidad
Al estudiar combatimos la curiosidad. El hombre que crece en su intelectualidad, se eleva del plano más animal y pasional. Es muy bueno estudiar la Biblia, autores Santos, y también ciencias, música, arte. Todo ello fortalece nuestra alma y nuestra mente.
Capacitarse más y más en el aspecto laboral, para realizar cada vez mejor el trabajo con el que sustentamos nuestro hogar.
Ocuparse en que todo en la casa marche bien, arreglando lo que haya que arreglar, o derivarlo a terceros, pero encargarse de ello.
Aprender nuevos oficios o actividades, que sean útiles para la familia.

3)         Amistad
Elevar nuestra afectividad con el amor. Cultivar con buena música, poesía, cartas de amor, la afectividad. Dedicar mucho tiempo a escuchar a la esposa para aconsejarla. Ser delicado, decirle que la amamos, que la queremos. Besarla, decirle cosas dulces todos los días, abrazarla. Hacer cosas juntos.

4)         Oración y Sacramentos
Aconsejo a todos los hombres que vayan a la Misa diaria, que es el alimento del amor, para luego poder brindarle a su esposa de este Amor Divino.
Hacer algún momento de oración familiar, sea el Rosario, o la lectura de algún trozo de la Biblia.

Consejos para la vida conyugal
De esposa a esposa
 Estimada Corina,  con  respecto a lo que  cuentas de tu matrimonio,  se me ocurren algunas sugerencias o consejos que quizás podrían ayudarte, atendiendo a mi propia experiencia, y a lo que aprendí también del ministerio del P. Bojorge en mi vida conyugal.

 En  primer lugar me parece que en este caso de la lujuria del varón, o de su tendencia a lo carnal a raíz de la caída del pecado original, la mujer espiritual debe ayudar al varón ejerciendo una función de pedagoga, iluminando, aconsejando, advirtiendo, conduciendo, con  mucha dulzura y paciencia, para que él vaya creciendo en el dominio político de su parte instintiva por la razón y la voluntad.

Para esto es indispensable, principalmente, usar de todos los medios eficaces que Jesucristo nos dejó como dispensadores de  Su Gracia, principalmente la Confesión y la Eucaristía asidua. Esto es mucho más importante que cualquier actividad parroquial o apostolado que podamos hacer, la cual muchas veces, termina en una dispersión y evasión.

Otro medio fundamental es la  oración en la pareja: rezar juntos, meditar, compartir las propias vivencias. Todo esto favorece la comunión espiritual y  ayuda contra los vicios.

Otro medio es motivar el diálogo, aquí la función de la mujer es muy importante, generalmente el hombre es más reservado, y la mujer tiene más  necesidad de comunicar y acoger. Debemos ayudar a crear el hábito de la comunicación, sobretodo de los aspectos y momentos más íntimos de la pareja, entre ellos el aspecto sexual.

Por otro lado, me parece que una de las tentaciones que puede caer la mujer es escindir lo espiritual del sexo, viéndolo solo desde un aspecto animal e instintivo, cayendo en el prejuicio de que el sexo es  un acto solamente carnal y por lo tanto algo siempre malo. Dios bendijo el sexo en el matrimonio, y también el placer que está unido a él, el cual, por supuesto, no es un fin en sí mismo  sino una consecuencia que es querida en función del fin y en consiguiente algo bueno. 
   Querida Corina, espero que estos consejos  sean  de ayuda para ti y tu marido.
 Con cariño
Marina

9.- Respuesta de Corina comentando los consejos de los esposos
¡Hola Padre!
¡Gracias por enviarme a carta de esta mujer!! 
¡Me siento tan identificada!! 
Aquí hay vientos de cambios profundos.
El domingo, cuando fue el baldazo de agua para Mauro al leer tu mail; por la tarde salimos con mate y familia en auto a dar vueltas por zonas de paseo y en un momento me dice: 
 "Te iba a hacer un chiste ( con respecto a algo que comenté) pero cierto que ahora tengo que ser una persona seria, me dijo" (El chiste tenía una connotación sexual) ....fíjate cómo él tomó lo que vos le enviabas en el mail, la descripción perfecta que haces de cómo el varón va actuando tendiendo a la castidad.

Yo no le dije nada en ese momento.....( para que  ni sus demonios ni él me muerdan) ... pero fui notando cómo todas tus enseñanzas le fueron a dar directamente donde más le dolía y comenzó entonces un proceso del cual estoy admirada y que por efecto cascada me bendice terriblemente, porque ahora sí me siento esposa respetada en estos puntos que te escribí.

Tuvimos nuestra intimidad en estos días después de tu correo y yo no sabía lo que iba a suceder  esta vez, pues pensaba que él se iba a sentir totalmente inhibido y reprimido y alguna factura que me iba a pasar; pensaba yo....pero nada de eso sucedió... El me respetó evitando todo lo que sabe que no me agrada y pudimos tener un momento maravilloso. Nuestra amistad ha crecido mucho.

Algo que me llamó la atención fue que dijera el lunes, ....." el Padre [tú] me juzga.." A lo que yo respondí....el Padre no te juzga...el Padre transmite las santas verdades y vos ves en qué nivel estás o no parado en ella.......fíjate vos que no hay mejor remedio para todos nuestros males que esto......

Y así vamos desde entonces padre querido..... En consecuencia también se afirmaron mis roles, mi profundo deseo de crecer y permanecer en mi hogar, en mi santuario como tú me enseñaste; alejada de tantas distracciones que sólo me retenían en este profundo deseo  de crecer en santidad y de vivir de Cara al Padre que,  gracias a tu ayuda, va creciendo cada día más en mi alma, 

¡Gracias infinitas y eternas porque este hogar ha tenido la bendición de recibir este regalo de verdad absoluta para encaminar nuestras vidas en un mundo lleno de mentiras!!
Tu hija Corina

viernes, 8 de abril de 2016

CANCIÓN VULGAR
José María Pemán

A los afortunados a quien Dios dio buena mujer
A la afortunada esposa de los afortunados varones
Una canción vulgar que suena a sublime



Canción vulgar
 Para mi mujer

Voy a cantar hoy, mujer,
una tan honda poesía,
que sólo tú, que eres mía,
vas a saberla entender.
Voy a cantar de un querer
tan unido a mi vivir,
que en cuanto voy a decir,
mujer, no debe asombrarte
que hoy falte en primor y en arte
lo que me sobra en sentir.

Estos versos de hoy no son
vanos y dulces sonidos
que enamoran los oídos
sin llegar al corazón.
No son rosas de pasión
que florecieron ayer
y que, al punto de nacer,
faltas de vida, se helaron:
frutos son que maduraron
al abrigo de un querer.

Y así como un rumor blando
en las horas estivales
denuncia entre los jarales
al río que va cantando,
así quiero yo, rimando,
mujer, mi culto sentir,
saber de tal modo urdir
los versos de mi cantar,
que puedas tú adivinar
cuanto no acierte a decir…

No es mi querer una ardiente
pasión vana y alocada,
como burbuja irisada
que se lleva la corriente.
Es un querer mansamente
tan entramado y tan fino
y, por modo peregrino,
tan elevado y tan llano,
que tiene un mucho de humano
y un no sé qué de divino.

Por eso no voy, mujer,
a hacer un cantar de amores
que ahogara en falsos primores
la hondura de este querer.
Fuera intentar sin poder
el pretender expresar
mi sentir en un cantar
que brotara de mi pluma…
¿Qué nos descubre la espuma
en las honduras del mar?

Inútil y necio fuera
rimar en una canción
cosas tan del corazón
que nadie las entendiera.
Con honda pasión sincera
la canción de este querer
ya está rimada, mujer,
en el alma de los dos…
¡Sólo nosotros y Dios
la podemos entender!

Escucha, pues, la escondida
canción de mi corazón;
escúchame esta canción,
que es la canción de mi vida…
¡Es tan hondo y tan sentida,
que al decírtela hoy a ti,
yo no sé que siento en mí,
que quiere hacerme entender
que Dios se alegra, mujer,
de ver que te quiero así!

A ti te debo, mujer,
la más íntima dulzura
y la más rara ventura
que a nadie pude deber;
porque te debo el saber
íntimamente gozar
la poesía de un hogar
lleno de amor y alegría…,
¡que es la más honda poesía
la fuerza de ser vulgar!

A tu vida pura y sana,
con mi pobre vida unida,
debo el amar hoy la vida
sencilla, buena y cristiana…
Poesía cotidiana
que ilumina cada hora,
y conforta, y enamora,
y es eterna, y nunca hastía…,
¡que por nacer cada día
no es menos bella la aurora!

Por ti aprendí la verdad,
y, de verdades henchida,
el alma le dió a la vida
cimientos de eternidad.
Por ti amo la austeridad
del recio y hondo sentir;
por ti, en mi claro vivir,
de ritmo grave y pausado,
ni me avergüenza el pasado,
ni mi inquieta el porvenir.

Por ti tan sólo, mujer,
hoy siento mi pobre vida
preciada y ennoblecida
de un nuevo y alto valer;
que es tan noble este querer,
y es tan puro y verdadero
el fervor hondo y sincero
en que abrasándome estoy,
que hoy sé lo mucho que soy
por lo mucho que te quiero.

Tras la falsa idealidad
vagaba yo, solo y triste,
mientras que tú no me diste
el pan de la realidad.
En ti encontré la verdad
y puse la vida en ti
porque, al hallarte, entendí,
de mí mismo escarmentado,
que el corazón te ha enseñado
más que los libros a mí.

Desde entonces, mi poesía,
mujer, debe ser tu orgullo,
porque su sentir es tuyo
y sólo la forma es mía.
Mi pobre forma vacía
con tus sentires henchí,
y hoy pienso, mujer, que así,
a pesar de los pesares,
algo valdrán mis cantares
por lo que tienen de ti.

Y así, si llegara el día
en que este mi nombre oscuro
alcanzara el inseguro
favor de la nombradía;
si esta mi pobre poesía
lograra el tiempo vencer,
es porque lleva en su ser
y en su intimidad secreta
más que el arte de un poeta,
el alma de una mujer.

¡Un alma pura y henchida
de poesía noble y sana!
¡Un alma buena y cristiana,
y, por cristiana, sufrida!
¡Un alma, en fin, que a la vida
de un poeta supo dar
un objeto en que emplear
el ardor de su sentir,
y un modelo que seguir,
y una pasión que cantar!

Un alma, en fin, sin doblez,
y de tan puro sentir,
que logró, mujer, unir
la hondura y la sencillez;
y, honda y sencilla a la vez,
es cual remanso que llena
el agua limpia y serena,
que al ser claro, aun con ser hondo,
permite ver en el fondo
hasta los granos de arena.

Ésta es, mujer, la canción
de mis sentidos amores,
tan escasa de primores
como henchida de emoción.
Tú que con el corazón
sabes, mujer, vislumbrar
cuanto no pude expresar
en mis pobres versos…, ¡dime
si no es mi canción sublime
a fuerza de ser vulgar!

viernes, 20 de noviembre de 2015

LOS DEMONIOS DEL DESENCUENTRO
QUE SIEMBRAN LA SOLTERÍA

¿POR QUÉ NO SE ENCUENTRAN 
TANTOS BUENOS VARONES SOLTEROS 
CON TANTAS BUENAS MUJERES SOLTERAS?

“Cuando te vi por primera vez, no quería fijarme en vos. En realidad, en nadie. Llegué a buscarte por una remota posibilidad de que fueras vos la mujer que el Señor quería darme. 
Encerrado en mis ideales, en mi burbuja, era incapaz de ver la Voluntad de Dios. 
Mi orgullo se volvía contra mí mismo. Y ninguna mujer pasaba el filtro de la perfección que yo esperaba encontrar”

Anónimo dijo...
Padre Horacio
Me ha gustado el blog del Buen Amor. Es muy cierto que debemos poner a Dios primero que todo, buscar su Reino que lo demás por añadidura llegará. En mi caso, soy hombre, soltero y católico. Me encantaría encontrar a la mujer de mi vida y formar una familia como Dios manda pero en lo que llega sirvo felizmente al Señor. No se desesperen, los tiempos de Dios no son los nuestros.

Muy estimado varón anónimo:
No suelo responder mensajes anónimos pero voy a hacer una excepción con el suyo.
Aunque Usted no me pide ningún consejo me permito darle uno. 
Usted ha visto la cantidad de comentarios de mujeres solteras a esta entrada que Usted, raro comentarista varón, ha decidido comentar. Y termina su comentario, al parecer compadecido de ellas exhortándolas a no desesperar.
Es verdad. Esa es la entrada más comentada de las más de 700 del blog 
Nota: la entrada es la oración de Santa Ana pidiendo un buen esposo http://elblogdelbuenamor.blogspot.com/2012/03/para-pedir-un-buen-esposo-oracion-de.html 

El 99% de los comentarios al pie, es de mujeres que están esperando que un varón las haga esposas y madres. 
Mi pregunta es ¿qué está pasando con los varones?
El Señor me ha dado una respuesta que intenté exponer resumidamente en esta entrada: http://elblogdelbuenamor.blogspot.com/2015/01/la-cuerda-de-tres-hilos-dificilmente-se.html

Mi consejo para Usted y los varones en general, viene ahora y es el siguiente: déjese ya de buscar 'la mujer de mi vida' y empiece a buscar a 'la madre de mis hijos'. De esa manera encontrará, por añadidura, a su mujer.

Pero para encontrar a esa buena mujer, tiene que convertirse Usted primero en un buen varón. ¡No se me ofenda! Entiendo por buen varón a un varón según el corazón de Dios. 
Un varón justo. Y el varón es bueno y justo ante Dios, cuando se sabe llamado por Dios a ser padre y, tomándose en serio esa vocación, se empeña en cumplirla. Cuando vive así, ese varón deja de mirarse a sí mismo, para mirarse en su descendencia. 

De ese designio de Dios sobre ellos es lo que se han olvidado hoy los varones. Por eso a ellos se los engulle la ciénaga de la lujuria y la pornografía. Por eso ellas, a veces, sin darse cuenta, buscando ternura, los empujan a la ciénaga. 
Y así ni ellos ni ellas se encuentran mutuamente. Porque no viven a la luz del primer mandamiento-bendición y de la primera bendición-mandamiento: "Crezcan, multiplíquense y llenen la tierra". Por eso se quedan solos, porque se buscan uno al otro, pero cada uno para sí mismo. En una palabra porque no obedecen a Dios. 

Y ese olvido de la voluntad de Dios, del mandamiento-bendición que es bendición-mandato y consejo, es un fenómeno pura y netamente demoníaco. Un triunfo del príncipe de este mundo sobre la fe católica de bautizados y bautizadas.

Para que vea si tengo razón, mire el ejemplo contenido en estas otras dos entradas en este blog: 

Le aseguro que si empieza a mirarse, en fe, y a vivir en fe, como llamado por Dios a ser padre, se le iluminarán sus ojos para reconocer a la madre de sus hijos. Porque, quizás, la imagen ideal que se hace de 'la mujer de mi vida' le está impidiendo reconocer a la que el Señor puso, pone o pondrá antes sus ojos. 


Sacuda pues esa necedad de su cabeza que lo hace ciego, e instale en ella la sabiduría de Dios que le permitirá reconocer a la madre de sus hijos. Ella resultará ser, así: ¡la mujer de su vida!

En las próximas entradas me ocuparé de mostrar por qué hoy los varones no se miran como llamados a ser ante todo ¡padres! 
Y, cuando piensan en el matrimonio, a "pensar en la cuna tanto como en la cama, o aún más la cuna que en la cama". 
Entonces, también el lecho matrimonial se transfigura, porque la cuna lo ilumina. 

Creo que, en parte, se debe a que los padres (y en su defecto o quizás sobre todo las madres) de los varones no saben inspirarles desde niños, con el ejemplo y la palabra, el ideal de ser padres algún día... 
Y esto sucede ¡oh malvado círculo vicioso! porque en la generación anterior no reinaba el ideal de la bendición mandamiento consejo y consejo mandamiento y bendición. O porque el padre no vivía santamente su ser varón y padre. La desaparición de los modelos, ha cegado la fuente de la sabiduría, la cultura  de la fe vivida.

viernes, 3 de julio de 2015

TENTADA CONTRA EL ESPOSO

Padre:
Mi esposo y yo nos llevamos bien, sin embargo me enojo con él por lo desorganizado y despistado en todo. 
Necesito su consejo, porque esto muchas veces no me deja ni siquiera mirarlo. 
Agradeceré su atención.
Joselina


Estimada Joselina:
Si usted no se da cuenta de que esos pensamientos (y consiguientes sentimientos) contra su esposo son tentaciones, es decir pensamientos malignos y demoníacos, -- y si continúa considerándolos suyos, lo cual significa que usted hace suya la tentación porque la acepta -- su matrimonio puede estar teniendo los días contados. Esos pensamientos, si usted los sigue aceptando, crecerán y le invadirán la mente como un cáncer. Dicho de otra manera, las razones del demonio la dominarán y determinarán sus actos.

Confiésese con un sacerdote, acusándose de aceptarlos cada vez que se entretiene con ellos. Y también confíeselos a su esposo como pensamientos ajenos que la torturan y que Usted no quiere aceptar, sino apartar de su mente. Y para vencer en esa lucha pida ayuda y luz al Señor. Usted debe defender a su marido contra esos pensamientos. De lo contrario, el enemigo la utilizará para destruirlo y destruir el amor entre ustedes.
Padre Horacio

viernes, 5 de junio de 2015

LOS VARONES ABANDONADORES

A MI AMIGA JULIA LA DEJÓ SU MARIDO
Hoy llamé a mis amigas de mi ciudad natal. Y, para mi sorpresa, a Julia, una de ellas, su esposo también la abandonó.

Le dije lo mismo que usted me ha aconsejado, orar y seguir orando por él.  Le pedí que orara por su esposo. Me siento muy triste por ella porque vive sola. He estado orando por ella. Quiero Padre que también esté en sus oraciones.
¡Cómo quisiera que no hubiese pasado por lo mismo que yo pasé! Por lo menos ella sabe que no puede volverse a casar. No piensa pagar ningún divorcio.

Pero me siento mal porque está muy herida. ¡No sé qué anda pasando por la mente de este hombre! Llevaban 15 años de casados. Padre ¿cómo hacemos para que tantos matrimonios se mantengan unidos? Sí, orar.
Wilma

Querida hija:
El demonio, el mundo y la carne herida por el pecado, hacen la guerra al varón y por eso, a medida que estas sociedades se apartan de Dios, hay cada vez menos seres humanos masculinos que puedan llamarse "varones". Los seres humanos han perdido de vista los designios del Creador sobre el varón y la mujer. Son como ciegos, guías de ciegos.

En latín, varón se dice "vir" y de la misma palabra procede "virtus": es decir, robustez, vida, vigor, fuerza, poder, potencia, capacidad para obrar el bien, para dar la vida engendrando, para defender con las armas en la mano y exponiendo su vida sus amores: patria, padres, hermanos, mujer e hijos...

En lugar de ello, el pecado, sobre todo el pecado de lujuria, la adicción sexual , el alcoholismo, el juego y otras adicciones, le quitan la libertad y lo hacen abdicar de sus grandes misiones.